Subí las escaleras sin prisas. Paul estaba mirando al vacío, era obvio que me había oído subir pero no se giró para mirarme. Llegué a su lado y le toqué el brazo suavemente.
GINA: Paulie, tenemos que hablar…
PAUL: No me llames así –espetó.
Sus palabras me dolieron en lo más profundo.
GINA: Ya no puedo soportar más que estés así conmigo, te necesito Paul, y estás tan distante…
PAUL: Pues no lo parecía cuando sólo tenías ojos para John…
GINA: ¿Cómo?
En ese momento vi como a Paul se le humedecían los ojos. Se apartó de la barandilla y se puso detrás de mí abrazándome fuerte. Apoyó su cabeza en mi hombro y me apretó con sus brazos.
PAUL: ¿No te diste cuenta Gina? ¿No te diste cuenta?
Nos quedamos en silencio.
PAUL: Estuve enamorado de ti desde el principio. Desde que te conocí en Speke no podía dejar de pensar en ti… pero sufrí mucho por , dios sabe cuánto sufrí. Yo estaba con Dot embarazada y no tenía otro remedio que estar con ella.
Paul empezó a llorar.
PAUL: Además… tú te encaprichaste de John, y el de ti. Jamás le robaría una chica a un amigo… él me dijo que… quizá podría haberse enamorado de ti y yo me retiré. Pero en cuanto corté con Dot… oh Gina, aquel día en el Casbah fui sincero contigo, no fue el alcohol, realmente mis besos eran de verdad…
Las lágrimas de Paul caían por mi cuello y hombro… Yo estaba inmóvil escuchando las amargas palabras de Paul, se le veía roto y yo no me sentía capaz de responderle.
PAUL: Cuando John se enteró que te besé… estuvo sin hablarme hasta la misma noche del concierto, y sabes, pensé que lo de tu y John sería solo algo pasajero, y que cuando él se cansase de ti, como hace con todas las chicas, entonces yo… pero luego a la salida del The cavern…
Sollozó.
PAUL: Era nuestra última noche en Liverpool y quería decirte todo lo que sentía, ya sabes, acompañarte a casa como siempre… pero … estuviste por más de diez minutos abrazada a John… cuando vi la conexión que teníais los dos… quise irme corriendo, jamás te mostraste así conmigo, no podía aceptar la idea que tu corazón perteneciese a John. Me sentí un fracasado en aquel momento, sentí que nunca sentirías eso por mí , que sólo sería tu buen amigo…ya está. Y tu ni siquiera me abrazaste, solo tenías ojos para John. ¿A caso te acordaste de mí aquella noche al acostarte?
Tragué saliva y le contesté a media voz.
GINA: Claro que me acordé de ti… -empecé a llorar – y durante todo este tiempo que habéis estado en Hamburgo…te necesitaba a mi lado. Pero tú… has estado haciendo el salvaje bebiendo y acostándote con mujeres en Alemania…
PAUL: Siendo como era no te fijaste en mí… pensé que siendo cómo John quizás….
Me deshice de su abrazo y me giré para mirarle a los ojos.
GINA: No Paul, John es John y tú eres tú.
PAUL: … Y entonces… ¿qué vas a hacer con John? Si no quieres estar conmigo… me gustaría que pudiese estar con el… lo quiero, es como mi hermano.
Paul tenía un corazón tan noble…
GINA: No lo sé, la verdad.
La declaración de Paul me había calado en lo más hondo. Él era tan transparente… no todos los chicos tenían el valor de llorar y admitir sus errores, Paul era como un libro abierto lleno de sentimientos y emociones.
Hasta que no lo tuve otra vez delante de mí, no me di cuenta de cuanto lo quería… jamás se lo había expresado y él se había hecho a la idea que lo rechazaba, y nada más lejos de la realidad…era mi Paul…
PAUL: Bueno, ahora ya sabes lo que siento por ti, si las cosas con John no funcionan… o te hace daño, ya sabes dónde estoy.
Paul cambió su expresión para esbozar una media sonrisa y me besó dulcemente en la frente.
PAUL: He quedado con los chicos para ensayar para una audición mientras John pasa el día con Cynthia, nos vemos luego… te….
Se retiró unos centímetros sin dejar de mirarme y se giró para irse.
Sentía una extraña sensación… Paul, mi amigo, había pasado a ser algo más que eso y no sabía cómo manejarlo.
Esa tarde, las chicas fuimos al Idra club a tomar algo. Estábamos Jules, yo, Astrid, dos amigas suyas y Cynthia. Me sentía incómoda con ella allí, pero Astrid pensó que sería de mala educación dejarla sola.
El pub estaba llenos de luces de neón y jóvenes que acababan de salir de la universidad. Sonaba Searchin' ( watch?v=WR2FvrU-NIM )
ASTRID: ¡ 6 rondas de cerveza! – gritó al entrar .
El ambiente estaba muy cargado y hacía un calor horrible, Cynthia iba con un jersey de lana típico de invierno.
CYNTHIA: Yo no voy a tomar alcohol.
ASTRID: Venga ya! Aprovecha que no está John!
CYNTHIA: Lo siento, no … una coca-cola , por favor.
Toda nos miramos extrañadas.
Astrid estuvo parte del rato hablando de Stu y sus obras de arte, había conseguidop vender algunas obras y le estaba hiendo bastante bien, por otra parte Jules había bebido demasiado y no paraba de decir estiupideces y eso que solo eran las 9 de la noche.
JULES: Eh, mirad quien está allí – Jules señaló hacia la barra – la concubina de Paul!
Erika estaba con un grupo de personas hablando animadamente.
JULES: Venga vamos,¡ que se una a nosotras!
No me dio tiempo a detenerla que ya estaba en medio del pub apartando a la gente para llegar hasta ella. Vi como Jules le decía algo al oida y volvía con ella del brazo.
Erika se sentó a mi lado .
ERIKA: Hola chicas
- Hola – dijimos al unísono.
Jules, sin ningún pudor debido a su estado de ebriedad empezó a hacerle preguntas sin rodeos.
JULES: así que el otro día te acostase con Paul…
ERIKA: … Sí…
A Erika no le costó mucho confesarlo, supongo que debería estar muy orgullosa de ello… de hecho, hasta que no lo dijo, aún tenía la mínima esperanza de que no hubiesen hecho nada…
ASTRID: Uiui… así que conociste bien a nuestro pequeño Paul….
ERIKA: Parece que sí ! – se rió.
JULES: Bueno, y lo que nos interesa, ¿cómo es Paul en la cama?
CYNTHIA: Oh chicas, los secretos de alcoba no se pueden contar – dijo sonrojada.
JULES: No seas boba cyn… - le espetó, seguramente le hubiese respondido de otro modo sin estar borracha.
ERIKA: Veréis… Paul es tan… apasionado y delicado… - calló – Estuve semanas queriendo acostarme con él, y el solo tenía ojos para su asquerosa guitarra. Hasta que por fin, sucumbió a mis encantos - dijo guiñando el ojo.
Inmediatamente, empecé a hervir por dentro . ¿ Cómo se atrevía a decir eso?
GINA: Quizá se acostó contigo por pesada. Todo sabemos que casi le suplicaste su atención…
Todas me miraron asombradas.
ERIKA: ¿perdona?
GINA: Sólo has sido su rollo de una noche, no esperes nada más.
ERIKA: ¿Quién eres tu para decir lo que quiere Paul conmigo?
GINA: Su…
Realmente no era nadie para decir eso.
ERIKA: Oh , ya veo, otra groupie enamorada de su guitarra….
Me levanté de la silla me le encaré
GINA: Oye alemana odiosa, ni soy su groupie, ni estoy enamorada de su guitarra, PAUL TOCA EL BAJO, el bajo me oyes? No te jactes que lo conoces tanto si no te preocupas ni por su música ni por qué instrumento toca.
Astrid me cogió del brazo para apartarme de ella. No me reconocía, ¿qué estaba haciendo? Realmente no podía oír a esa chica hablar de Paul de esa manera.
ASTRID: Venga Gina, es hora de irse.
Cogí mi abrigo y me fui hacia la calle con Astrid, las otras chicas se quedaron con Erika en el pub.
ASTRID: ¿Qué demonios ha sido eso?
Después de hablar durante 3 horas con Astrid de mi conversación con Paul y de lo acontecido la otra noche con John, me acompañó hacia el piso. Astrid me había propuesto ir de vacaciones son ella a Irlanda, y yo acepté. Me iría bien estar unas semanas alejada.
Al subir arriba fui hacia la habitación dispuesta a ponerme el pijama. John estaba sentado rasgando algunos acordes con la guitarra.
JOHN: Hola Gina
GINA: Hola John..
JOHN: Respecto a lo de esta mañana…
GINA: Tranquilo, es tu novia, lo entiendo. A propósito, tenemos que hablar.
JOHN: Lo sé…
John me miró con cara de culpabilidad.
GINA: Debes dejarme claro lo que quieres conmigo… después de lo de esta noche…
JOHN: Te quiero a ti.
GINA: Y yo a ti, pero no podemos seguir así…
JOHN: Porqué no?
GINA: Por que Cynthia te ama y no puedo estar tranquila sabiendo que le hago daño.
JOHN: Ella no sabe nada Ginie…
GINA: John, ¿No lo entiendes? No es tan sencillo, tienes novia, y eso implica unas reglas…
JOHN:Todo es una mierda..
Me quedé mirándolo tiernamente viendo su preocupación.
GINA: John, creo que debes elegir… o Cynthia, o yo.
John se quedó pensativo y bajó la cabeza.
JOHN: Gina yo…no puedo.
GINA: Si que puedes, solo elige a con quien quieres estar.
JOHN: No es una decisión tan sencilla, tengo claro que quiero estar contigo…
GINA: Y entonces, ¿cuál es el problema?
JOHN: Verás… - John rascó su cabeza y dudó unos segundos – quiero estar contigo, pero debo estar con Cynthia porqué…
CYNTHIA: John cariño, ya estoy
Cynthia entró a la habitación interrumpiendo a John.
CYNTHIA: Oh Gina, estás aquí, ¿cómo estás? Cómo te has marchado tan inesperadamente del pub…
JOHN: ¿Qué ha pasado?
GINA: Nada – dije secamente.
CYNTHIA: Bueno, Astrid dice que podemos ir a dormir a su apartamento, tiene una habitación libre para los dos.
JOHN: Oh si…perfecto cyn, vámonos.
Se despidieron y se fueron escaleras abajo. No obtuve una respuesta de John, pero ahora ya sabía que no quería estar conmigo.
