Dejé la habitación temprano por la mañana, Paul estaba dormido, le di un beso en la frente y me fui. Me sentiría sola, levantándome todas las mañanas sin él a mi lado.

Llegamos al aeropuerto de Dublín cerca de la medianoche. Un coche nos vino a recoger y nos llevó hacía la casa que habíamos alquilado en Galway. Era una casa rural en medio de prados verdes, Irlanda era hermosa en verano.

Al llegar estábamos exhaustas así que fuimos directamente a dormir.

Pasamos unos días de turismo sin parar ni un instante, Jules propuso ir al norte a ver el Giant's Causewaypara ver los acantilados así que pasamos unos días en el Ulster también.

Al estar en una zona tan rural, el correo llegaba con retraso y aún esperaba la carta que George me prometió.

Al volver a Galway empezó a llover, hacía un frío terrible, y las pobres ovejas del prado estaban empapadas, por surte, pronto llegaría la temporada de esquilar.

Astrid propuesto encender el fuego a tierra y abrir una botella de vino. Nos sentamos en los cojines delante del fuego con nuestras copas . George me dejó algunos vinilos para escuchar y así pensar en ellos, así que los fui a sacar de la maleta y Jules se levantó a poner el tocadiscos. Sonaba Don't You Rock Me Daddy-O ( watch?v=b974X44XhTE ) .

ASTRID: Chicas, debo confesaros algo…

GINA: Sácalo ya!

JULES: Sí ,sí, dilo!

Astrid buscó en su bolsillo hasta sacar una pequeña caja roja. La abrió y nos enseñó un precioso anillo de compromiso.

JULES: No…

ASTRID: ¡SÍ!

GINA: Oh Astrid, me alegro tanto por ti y Stu…

ASTRID: Estoy como en una nube… Lo amo tanto… además, vendrá a vivir conmigo a Alemania y dejará la banda para dedicarse completamente a sus obras de arte.

GINA: Si eso no es amor…

JULES: ¡Jodida suertuda!

Al ver a Astrid tan ilusionada intenté imaginarme a mi en esa situación, pero era incapaz, mis relaciones eran de lo más inestables y lo que tenia con los chicos era de lo más inverosímil.

Mientras estaba sumergida en mi pensamientos y Astrid mostraba su anillo con orgullo el timbre sonó.

Me levanté y me dirigí a la puerta, al abrir vi al cartero empapado debajo la lluvia buscando en su cartera.

- ¿Gina Jones, Astrid Kirchherr y Jules Morton?

GINA: Sí.

El cartero me entregó 5 sobres húmedos por la lluvia.

Entré y di las cartas a las chicas, tres de las cinco cartas eran para mi.

JULES: Caray Gina, ¡estás muy solicitada!

ASTRID: Eso es por tener un amor en cada puerto

GINA: Callaos!

Me senté en la butaca y abrí el primer sobre.

"Dear Gina,

Sé que nuestra despedida no fue muy apropiada, pero Cynthia tiene la virtud de ser siempre inoportuna.

No tengo un gran discurso que decir, pero sólo quiero que sepas que te quiero, que estaría ahora a tu lado si las cosas fueran diferentes y que te echo de menos.

Ojalá pudiese ir atrás en el tiempo e ir a buscarte a Blackpool antes de conocer a Cynthia y llevarte conmigo a Liverpool para ser mi novia.

A veces es demasiado tarde. No me malinterpretes, amo a Cynthia, pero te amo más a ti.

Quiero verte, vuelve pronto.

Te extraño.

John"

La carta de John era muy diferente de la última que me había mandado, era sincero y decía que me quería… eso no era nuevo para mí, y no me aclaraba nada, aún así estuve feliz de recibir una carta suya, siempre lo estaría, saber de John siempre era una alegría para mí, aunque no pudiese estar con el, estaba siempre presente en mi corazón.

"Lovely Gina,

¿cómo estás? Estuve triste al despertarme el día que te marchaste al ver que no estabas a mi lado. Esa noche fue muy especial para mí, espero que lo fuese para ti también.

Estoy como un bobo pensando en ti y escuchando a Peggy Lee, ¡si John me viese escuchando eso me pegaría unos azotes!

Stu ha dejado definitivamente la banda, ahora ya soy el bajista oficial y por fin tenemos mánager! Estoy muy emocionado, parece que las cosas empiezan a ir bien.

Hoy me encontrado a tu madre por la calle, te echa mucho de menos, así que …debes volver!

Te quiero y te extraño.

Miles de besos,

Paul"

¿Mánager? Dios mío, por fin estaban empezando a despegar…mis chicos, los Beatles, serían grandes.

" Dear Gina,

Espero que no te quedes en Irlanda para siempre y que vuelvas pronto.

Nosotros estamos bien, ¿sabes qué? ¡Tenemos mánager! Se llama Brian Epstein, es dueño de una tienda de discos de Liverpool , nos vino a ver un día al The cavern y parece que le gustamos, además, nos ha conseguido una audición para el sello DECCA. Estoy que no me lo creo, ¿no es eso fantástico?

Brian es un buen hombre, el tiene buen ojo para el negocio de la música y nos ha recomendado cambiar nuestra imagen , así que parece que vamos a dejar el cuero por ahora…

Dile a Jules que a Pete le ha picado una abeja y tiene toda la cara hinchada, quizá si se lo imagina así no querrá besarlo nunca más.

Besos para las chicas,

George.

Parecía que George estaba igual de emocionado que Paul por la suerte que habían tenido, me alegré por ellos.

Jules acabó de leer su carta y fue hacia la cocina, había echo un pastel de zanahoria y quería que lo probásemos, me sentía como un sujeto de pruebas.

JULES: Venga chicas, robadlo y decidme como está, si está bueno voy a hacerle uno a Pete para su cumpleaños.

Astrid y yo empezamos a comer desconfiadas de la aptitudes culinarias de Jules.

GINA: ¡Esta riquísimo!

ASTRID: Si, ¡me encanta! ¿dónde lo aprendiste a hacer?

JULES: Le pedí la receta a la repostera de la pastelería que teníamos en la esquina del piso en Hamburgo

ASTRID: Ah, ahora lo entiendo , calidad alemana!

Astrid de sentía patriótica lejos de su hogar.

Estuvimos hablando animadamente hasta que empecé a encontrarme mal.

GINA: Chicas, no me encuentro muy bien

JULES: ¿Qué te ocurre?

Fui corriendo hacia el baño sin responder a Jules. Al llegar levanté la tapa del váter y empecé a vomitar sin parar.

JULES: Lo siento gina, mi pastel te ha sentado mal.

ASTRID: Pues yo estoy perfectamente.

GINA: No cantes victoria aún…

Volví a vomitar.

JULES: No puedo verte así, bajemos al pueblo a ver el médico

GINA: No Jules, estoy bien, sólo era necesario sacarlo ya esta, estoy mejor.

JULES: No, no estaré bien hasta que no te vea un médico.

GINA: De acuerdo…

Fuimos al pueblo en medio de la noche a ver el médico de guardia, llovía y Astrid conducía el Geep, yo estaba un poco asustada de la manera en que manejaba Astrid puesto que ella estaba acostumbrada a conducir con el volante en el otro lado.

Llegamos a la consulta y una señora de mediana edad , que supuse era la doctora me invitó a entrar a su consulta.

DOCTORA: Chicas, quedaos aquí.

La doctor me estuvo examinando durante rato y haciéndome preguntas.

DOCTORA: Vístete y ya puedes salir, ahora vengo.

GINA: Muy bien, gracias doctora.

Salí a la sala de espera y me senté con las chicas, estaban las dos ojeando algunas revistas de hacia meses, quizá años.

La doctora salió sonriente y se dirigió hacia nosotras a eso que nos levantamos de la silla.

DOCTORA: Así que las dos comisteis pastel

ASTRID: Así es , pero yo estoy bien.

DOCTORA: Ya veo…

GINA: ¿puedo irme ya? Lo ves Jules, ¡estoy bien!

DOCTORA: Por supuesto, y estás bien, ¡más que bien! En realidad Gina, no tienes nada malo en la barriga, simplemente , estás embarazada ¡enhorabuena!