No podía reaccionar, la boca se me secó de golpe. Sentí un calor que me subió desde el estómago a la frente y tuve ganas de salir corriendo de allí. Pasé de estar aliviada por mi repentino dolor de barriga a enterarme de mi inesperado embarazo. ¿Cómo podría lidiar con eso? ¿Cómo podría contárselo a mamá? .
ASTRID: Gina ¡reacciona! ¡Eso es estupendo!
Las palabras no salían de mi boca, estaba acalorada y bloqueada. Jules me abrazó y en ese momento se fue toda mi tensión, no hizo falta que dijera nada.
Me deshice de su abrazó y fui corriendo bajo la lluvia hacía en jeep y me encerré dentro. Detrás de mí vinieron Jules y Astrid dejando atrás a la doctora que miraba preocupada desde la puerta de su consulta.
Las chicas subieron al coche y se sentaron a mi lado, en ese momento rompí a llorar.
GINA: Oh chicas ¿qué voy a hacer? ¿Por qué ahora? – hablaba entre lágrimas e intentado respirar mientras sollozaba desconsoladamente - .
ASTRID: Gina cariño, tranquila ok? Todo saldrá bien, debes alegrarte por eso.
GINA: No sé Astrid – levanté el rostro para mirarla – tengo miedo, mucho miedo, estoy feliz pero asustada, no quiero que todo se pueda acabar en un momento…que las cosas vayan mal…
ASTRID: ¿A qué te refieres?
GINA: Dot…
Astrid me miró y limpió mis lágrimas con sus manos.
ASTRID: Lo que le pasó a Dot no tiene por qué pasarte a ti, no debes preocuparte, sabes que yo estaré a tu lado…
Jules la interrumpió.
JULES: ¡No seas imbécil! ¿Por qué lloras? Eso no es nada malo, sé que eres joven, pero piensa que nosotras estaremos aquí, e incluso tu madre y … - Jules paró de hablar, puso su mano en la barbilla y continuó. – Ginie' , ¿sabes quién es el padre?
Sus palabras me hicieron marear, no me había parado a pensar en eso. ¿Quién era? Había hecho el amor con mis dos muchachos, con John y con Paul… y no tenía ni idea de quién era el padre.
ASTRID: No me digas que el padre es Stu porque me muero… - dijo visiblemente preocupada.
GINA: No, jamás pasé a más con el…
ASTRID: Gracias a dios…entonces, ¿quién es?
JULES: ¿Es John? Si es el tenemos un gran problema, Cynthia está de por medio… y … bueno, sólo puede ser John, verdad?
Tragué saliva.
GINA: En realidad pasó algo antes de marcharme…
JULES: ¿Qué?
GINA: Pasé la noche con…Paul.
ASTRID: ¡ ¿Enserio¡? ¡Por fin! ¡Lo sabía! Me alegro…
JULES: No es hora de celebrar nada Astrid, si estuvo con los dos quiere decir que no sabemos…que no sabe quién es el padre.
Las miré avergonzada.
GINA: No, no lo sé…
Pasamos un buen rato las tres abrazadas en el jeep, en silencio, en medio de la noche y sintiendo la lluvia caer, ahora las necesitaba más que nunca, y por suerte las tenía a mi lado.
Me desperté a las 12 del mediodía, agotada, había dormido durante horas, y las chicas no quisieron despertarme.
Me puse el batín y bajé al comedor. Mientras bajaba las escaleras pude ver a Jules y Astrid leyendo el diario en el sofá con todas nuestras maletas en el suelo.
JULES: ¡Aquí la bella durmiente!
GINAS: ¿Qué es todo esto?
Fui a sentarme a su lado.
JULES: Nos vamos en dos horas hacia Liverpool.
GINA: ¿Cómo? Aún nos quedan dos semanas de estar aquí, me niego.
ASTRID: Gina, lo hacemos por ti, es hora de que volvamos, debe ver a tu madre, un médico debe seguir tu embarazo y … debes hablar con los chicos.
GINA: Oh no…no puedo hacerlo…
JULES: Debes. – dijo amenazante.
GINA: y ¿qué les digo? Hola chicos, estoy embarazada y no sé quién es el padre porque me acosté con los dos.
ASTRID: Dicho así…
GINA: De momento no les diré nada mientras pienso que voy a hacer, pero acepto volver a Liverpool, echo de menos a mamá y tengo muchas ganas de ver a Bee.
ASTRID: ¿Bee?
JULES: Sí, una buena amiga , ya te la presentaremos. Y por cierto, ahora que hablas de Bee… hoy la he llamado y se lo he contado todo…espero que no te importe, sabes que es de confianza…
GINA: Tranquila, se lo hubiese contado yo igualmente, pero chicas, es importante que de momento no lo sepa nadie más, se lo diré a mamá y al médico, y quiero ser discreta.
Asintieron con la cabeza.
Acabé de recoger mis cosas y nos fuimos hacia el aeropuerto. Estuve durmiendo todo el camino en el avión, estaba agotada físicamente y psicológicamente, tenía muchas cosas en que pensar y con que lidiar.
Llegamos al aeropuerto de Liverpool hacia las 7 de la tarde y ahí nos estaba esperando Shotton con su coche nuevo. Hicimos las presentaciones con Astrid y nos subimos al coche.
SHOTTON: Chicas, ¡Bee está como loca por veros!
JULES: esa pequeña gamberra nos echa de menos , eh? Mañana la iremos a ver, hoy estamos cansadas.
SHOTTON: Anda ya, ¡no! Hoy Cynthia ha montado una pequeña fiesta en la casa de John aprovechando que Mimi no está, tenéis que venir, será como vuestra fiesta de bienvenida.
JULES: ¿Cynthia haciendo fiestas? Seguro que Lennon tiene algo que ver.
ASTRID: Seguro que sí, él organiza cualquier cosa por tal de llevarse una cerveza a la boca.
-reímos-
GINA: Chicas, id vosotras, no creo que deba ir.
Jules me miró con cara de extrañada.
JULES: Há, ni lo sueñes, tú te vienes con nosotras o ¡te llevaremos a rastras!
No tenía ganas de ir, no estaba preparada para ver el rostro de los posibles -aún por confirmar- padres de mi hijo. Hijo,… esa palabra sonaba muy fuerte para mí todavía.
Shotton me dejó delante del portal de mi casa, mamá estaba en el jardín leyendo y comiendo tostadas con mermelada. Enseguida me vió y se levantó para abrazarme.
MADRE: Oh Gina, cariño, ¿estás bien? ¿Cómo has pasado esos días? ¿Cómo está Jules? Estás pálida, ven, vamos a que comas algo.
Mamá me estaba bombardeando con preguntas y yo no paraba de pensar en lo que le había de decir… la miraba sin decir nada, esperando que se me ocurriera una buena manera de decírselo.
GINA: Estoy embarazada.
Mamá se giró de golpe y me miró atónita.
MADRE: ¿Cómo?
Dejé mis cosas en la puerta al lado de la cocina, cogí un vaso de agua y se lo conté todo. Mamá no parecía reaccionar a mis palabras y yo estaba preocupada pensando si su cara era de comprensión o de decepción.
Al acabar de hablar mamá empezó a llorar. No podía verla llorar, no después de que hubiese llorado tanto por la marcha de papá, y no quería que estuviese mal por mi culpa, nunca más.
GINA: Oh mamá, lo siento, lo siento mucho… -las dos llorábamos abrazadas - .
MADRE: Gina cariño… mi Gina… no estoy enfadada – me miró a los ojos con ternura – estoy muy feliz por ti, no importa lo demás, es tu hijo, y jamás podría sentirme decepcionada por una cosa así, sabes que estaré contigo siempre pase lo que pase. Te quiero mucho Gina, eres todo lo que tengo.
GINA: Yo también te quiero mamá, gracias por entenderlo, ahora te necesito más que nunca a mi lado.
MADRE: No me marcharé a ningún sitio.
Nos abrazamos. Tener el apoyo de mamá era muy importante para mí, tenía muchas cosas rondando por mi cabeza, no estaba muy segura de cómo ser vería todo desde fuera, pero sabía que mi casa seria mi refugio, y allí estaría ella, siempre.
Puse mis cosas de vuelta en la habitación y me preparé para ir a casa de Cynthia. Me sentía insegura, pero estaba decidida a disfrutar de la noche sin pensar en mi estado, sería lo mejor, no valía la pena pensar en eso, por lo menos esa noche.
Cogí el bus hacia Wolton y me dirigí hacia Mendips.
Me paré delante de la puerta dudando entre si entrar o no. Desde fuera se oían las voces de los chicos y la música de algún vinilo. Mientras estaba en mi mundo oí como George daba golpes en el cristal del comedor, no recordaba que desde allí se podía ver la puerta. Ya me había visto, así que no me podía marchar.
George me abrió la puerta y me abrazó.
GEORGE: Hola Gina, ¡ya tengo el ukelele preparado para ti! – dijo sonriente.
GINA: Oh no, ¡no hoy! Hola George ,¿ cómo estás?
GEORGE: Mejor que nunca, pasa, estamos todos en el comedor.
Al entrar al comedor pude ver a John en el sofá, a su lado Jules, Cynthia y Pete. Stu Y Astrid estaban apoyados en la mesa. De fondo sonaba una música que no había escuchado nunca… esa voz… me resultaba tan familiar… de pronto Paul entró al comedor.
PAUL: ¿te gusta?
GEORGE: Es lo que grabamos en los estudios decca.
No lo podía creer, los chicos ya tenían algún tema grabado, y sonaban de maravilla, siempre sonaban bien pero… lo hacían realmente bien. Podía escuchar la voz de Paul en toda su esplendor.
PAUL: Like dreamers do ( watch?v=rMSEm3XNcWA)
GINA: Me encanta…
Nos miramos a los ojos, de repente me vino a la memoria nuestra despedida… me acerqué a él mientras John cambiaba el vinilo y todos empezaban a hablar.
Al acercarme a él me besó la mejilla y me susurró: My Love .
Le miré sin decir nada, pero con esa mirada le dije todo lo que estaba esperando por decirle mientras lo extrañaba en Irlanda.
John tenía una mirada muy melancólica esa noche, se le veía feliz por estar todos juntos, pero sentía que algo le preocupaba, en todo ese tiempo había empezado a conocer bastante bien a John y sabía cuándo no estaba bien.
Cynthia se levantó para cerrar el tocadiscos y llamó nuestra atención.
CYNTHIA: Bueno chicos, ya sabéis que yo no acostumbro a dar fiestas, y menos si John tiene oportunidad de beber hasta la saciedad … -dijo burlona guiñando el ojo a John – pero hoy quería que estuvierais aquí porque tengo una cosa importante que decir.
ASTRID: ¡no eres rubia natural!
GEORGE: Creo que eso ya lo sabíamos…
JOHN: OH si, creedme que lo he comprobado… -dijo pícaro.
Cynthia se ruborizó pero siguió hablando.
CYNTHIA: En realidad… - Cynthia cogió aire y dejó su baso en la mesa – yo y John estamos esperando un bebé.
