Hola! Decir que nada de esto es mío, ni la historia ni los personajes (mmmm si severus fuera mío mmmmmmmmmm). Esta basada en una novela cuyo titulo y autor desconozco. Si a alguien le suena dígamelo. Universo alterno.

Si alguien me quiere demandar favor comunicarse con mis abogados Fred & George Weasley, y ellos se encargaran de las brom… ejem papeleo correspondiente.

Sin nada más por el momento a leer.

Amor en los viñedos

Hermione dejo a Ferdie en la guardería, de paso a su trabajo a la mañana siguiente. Llego a la oficina unos cuantos minutos antes que lo hiciera su jefe lo que le dejo el tiempo suficiente para dejarle la renuncia sobre el escritorio.

Arthur Rennie la vio con severidad desde el lado opuesto de su escritorio en tanto que con un dedo golpeaba la renuncia.

-¿Qué significa esto Hermione¿No la hemos tratado bien?

-Nada de eso señor Rennie y de verdad lo siento –empezó a disculparse-. En la renuncia explico que me debo alejar de la región de la costa para beneficio de mi hijo.

- Ya se que padece asma crónica, mas nunca supuse que fuera algo delicado.

-Es mucho mas serio de lo que yo también imaginaba.

El aspecto de Arthur Rennie se suavizó mientras observaba la esbelta figura de su secretaria.

-Lamento mucho perderla.

-He estado muy contenta aquí y no quisiera marcharme, pero… -hizo una breve pausa y agrego-. No tengo otra opción. La salud de Ferdie es lo más importante por el momento.

-¿Ya tiene otro trabajo?

-No, aun no…. –se mordió el labio- había pensado faltar el resto de la semana para encontrar algo.

-En las actuales circunstancias, no tengo el menor inconveniente en darle el permiso.

-Es usted muy bondadoso.

-Nada tiene que agradecer.

Su jefe le sonrió, comprensivo.

Además de empleo Hermione necesitaba rentar departamento y contratar a alguien que cuidara al pequeño mientras lo hacia.

Entonces pensó en Luna Lovegood, Luna Malfoy, se corrigió mentalmente de inmediato, porque por amistades mutuas supo los cambios que habían ocurrido en la hacienda Solitaire. Luna se caso con Draco Malfoy, gerente y viticultor del rancho. Hermione comprendió que en aquella ocasión hubo numerosas especulaciones a ese matrimonio. Entre otras, que ambos se vieron obligados a casarse para que ella pudiera heredar tanto Solitaire, como la hacienda contigua. Cualquiera que haya sido la razón para celebrar tal unión, las murmuraciones resultaron, aparentemente, falsas, Luna y Draco, de acuerdo a la opinión de quien se lo informo, eran felices con su pequeña hija.

Hermione y Luna se demostraron mucho cariño y aprecio. Ambas tenían entonces veinte años y con mucha frecuencia iba a Solitaire, porque además de la estimación, la revivía la compañía vibrante y alegre, de Luna. Eso fue hacia ya cuatro años; Hermione no estaba segura ahora de que fuera bien recibida después del tiempo transcurrido.

Había solo una forma de saberlo y Hermione decidió esa tarde, después de acostar a Ferdie, tomar el directorio telefónico para buscar el numero de Solitaire. Marcó y pasaron varios segundos antes que una voz femenina le contestara.

-¿Luna? –Pregunto Hermione nerviosa, dudando de la identidad de su interlocutora y en cuanto escucho la afirmación un tanto interrogativa se identifico-. Soy Hermione.

-¿Hermione Snape?

Hacia tiempo que nadie la llamaba por su nombre de casada y no por el de soltera, Granger, aunque todavía se encontraba legalmente unida a su esposo Severus.

-Si soy yo.

-¡Santo cielo! -hubo otro silencio, no muy prolongado- ¿En donde has estado todo este tiempo?

-Vivo aquí en Ciudad del Cabo.

-Sus dedos, nerviosos, jugaban con el cable del aparato.

-¿Por qué no me has escrito ni me informaste nada?

-Al principio quise, pero después pensé que era mejor no hacerlo –Hermione no quería prolongar demasiado la conversación telefónica y, ansiosa, se decidió a entrar en materia- Luna, pensaras de mi lo peor, pero¿te podría pedir un favor?

-Si puedo ayudarte, hazlo.

-Necesito un lugar donde alojarme por unos cuantos días –hizo una pausa y con rapidez agrego-. También para mi hijo.

-¿Tu hijo?...

-Todo te lo explicare cuando nos veamos –se apresuro a responderle, antes de que la mujer pudiera lanzarle una catarata de catarata de preguntas-. Necesito encontrar trabajo en Stellenbosch o mas alejado del mar y requiero de un sitio adecuado para dejar a Ferdie mientras yo busco ese trabajo.

Hizo una pausa para tomar aliento, molesta por tener que importunar a Luna, pero, por proteger la salud de su hijo, tenia que hacerlo.

-¿Podrías admitirnos unos cuantos días?

-Te preparare una habitación de inmediato. ¿Cuando vendrás?

-Saldré mañana temprano.

-Muy bien.

-Otra cosa, Luna, confío en tu silencio y discreción.

-Si quieres decir que valla corriendo a decírselo a Severus, tienes mi palabra de que no lo haré.

-Gracias.

Se sintió aliviada cuando dejo el teléfono en su lugar. Tomo una maleta y empezó a guardar su ropa y la de Ferdie para mantenerse ocupada. Todo habría sido diferente si Severus le hubiera hecho sentir una vez, solo una vez, que se interesaba por sus sentimientos, con la misma pasión que lo hacia por su cuerpo. Estaba acostumbrado a tomar todo sin dar nada a cambio.

Se arreglo el cabello que le caía por la frente y procuro concentrarse en su tarea. Sin embargo, la voz áspera y cortante de Severus volvía a surgir de de los más remotos confines de su memoria cuando le dijo:

-Si sales de esta casa ahora, no pienses en volver jamás.

Poco le importo a él que lo hubiera pronunciado como un ultimátum definitivo y no intentó siquiera solicitar una explicación cuando ella lo amenazo con abandonarlo. Entonces, guardo sus cosas más indispensables y abandonó Bordeaux sin mencionarle a Severus que esperaba un hijo.

No podía imaginar por que evocaba el pasado después de todo el tiempo transcurrido. Quizá su decisión de regresar a la región de los magníficos viñedos hubiera sido la causa de traerle tan vividamente esos dolorosos recuerdos, pero, cualquiera que fuera la causa, le resultaban casi insoportables. Se pregunto si haría lo correcto al buscar un hogar para ella y para Ferdie en Stellenbosch. Talvez estaba demasiado cerca de la zona de Paarl, donde se encastraban los grandes viñedos de Severus, pero amaba esa región del país con sus escarpadas montañas y no podía pensar en ninguna otra provincia del norte donde pudiera instalarse.

Después de una noche de insomnio, Hermione se levanto muy temprano para continuar con los preparativos de último momento y abandono Ciudad del Cabo después del desayuno. A pesar de que el transito era muy pesado y complicado a esa hora, en cuanto salio de la cuidad, empezó a disfrutar del paisaje. Ferdie se divertía con su pequeño automóvil de juguete y después de media hora de viaje, se mostró muy inquieto.

-¿A dónde vamos, mama? –le pregunto por tercera ocasión.

-Ya te lo dije a, Solitaire.

-¿Que es eso?

-Una hacienda vinícola cercana a Stellenbosch.

-¿Qué casa en una hacienda vinícola?

-Un lugar en cucuyos terrenos crecen las uvas con las que se hace el vino.

-Oh! –se quedo silencioso y pensativo unos momentos y luego pregunto:

-¿Y porque vamos a Sol… Sol?...

-Solitaire- le explico con paciencia- vamos a alojarnos con una amiga mía.

-¿Vamos de paseo?

-Estaremos unos cuantos días.

-¿Esta lejos todavía?

-No –le contesto y trato de concentrarse en camino sinuoso, bañado por el sol radiante. Entonces, le sugirió-. ¿Por que no te duermes un rato?

-No tengo sueño, pero si hambre.

-Hay unos panecillos cerca de ti.

Se felicito por haberse acordado poco antes de salir, de prepararle algo a Ferdie para que comiera, con lo que ya se estuvo calmado y tranquilo por el resto del viaje.

Condujo por la calles de Stellenbosch y admiró la arquitectura de los edificios, abandono la ciudad y después de unos quince minutos mas de viaje llego a la majestuosa entrada de los terrenos de Solitaire y se acerca a la mansión de la hacienda, de estilo gótico.

Detuvo su Renault bajo la sombra de un roble y bajo con Ferdie en brazos. Casi de inmediato Luna salio de la casa y con pasos ágiles y rápidos se dirigió hacia ella. Alta y esbelta, con su cabello rubio que le llegaba un poco mas allá de los hombros, parecía no haber cambia en nada en esos cuatro años.

-¡Hermione! –Exclamó al tiempo que la abrazaba y sonreían mutuamente-. ¡Que alegría volver a verte!

-Han pasado mas de tres años… casi cuatro –replico Hermione.

Después la mirada de Luna se dirigió al niño.

-¿Cómo se llama?

-Ferdie –presento a su hijo-. Saluda a tía Luna.

Muy circunspecto para sus tres años y medio, tendió con un gesto de cortesía su mano hacia la rubia, quien la estrechó con cordialidad.

-Uno de los sirvientes llevará tu equipaje –le comunico Luna tomándola por un brazo y a Ferdie de la mano y los condujo hacia la casa.

Disfrutaron del té cómodamente sentadas en la espaciosa sala, con sus ventanas altas y su combinación de muebles antiguos y modernos. Siempre le había gustado a Hermione esta sala, pero en esta ocasión se encontraba demasiado tensa para examinarla con detenimiento y embelesarse con su decoración. Cuando Ferdie salio para jugar en el jardín se tranquilizo un poco.

-Es hijo de Severus. ¿Verdad?

Mas que de pregunta, su tono fue de afirmación.

-Si, es de él.

-¿Ya lo sabe Severus?

-No, nunca se lo dije.

-¡Hermione!... –hizo una pausa como si se hubiera quedado sin palabras, luego agrego- -¿Pero, porque?

-Sencillamente, no resulto –resumió todo, porque no era capaz de narrarle los secesos que, a pesar del tiempo transcurrido, le causaban mucho dolor.

-Estabas perdidamente enamorada de él….

-Ese fue unos de los problemas. Yo lo amaba demasiado, más él a mi no.

-Siempre creí que él estaba loco de amor por ti.

-Aunque me deseara nunca me dijo que me amara. Además apareció en escena Bellatrix Black.

-¡Ah si! La hija de uno de los directivos de Stellenbosch.

-¡Exacto!

En la pequeña mesita que estaba entre ellas, un ramo de rosas esparcía su aroma y esto era doloroso para Hermione ya que le evocaba aquellos meses que vivió con Severus.

-Sabia que Bellatrix era una visitante asidua de Bordeaux y todavía lo sigue siendo, sin embargo supongo que nada hay entre ellos ¿o si?

-Ella siempre lo acosaba y él nunca hizo nada por alejarla o rechazarla. ¡Oh, Luna! Las cosas nunca marcharon bien entre nosotros y Severus y yo tuvimos un tremendo disgusto la víspera que yo fuera con el doctor para que me confirmara mis sospechas de que estaba embarazada. Hice muchas cosas esa tarde antes que regresara a casa para darle la noticia a Severus. Cuándo llegué a Bordeaux encontré a Severus en su estudio con Bellatrix. Como de costumbre, ella coqueteaba con él y no obstante que se dio cuenta de que los observaba, no hizo el menor esfuerzo intento por separarse.

-¿Entonces decidiste marcharte?

-Después de otra discusión muy agria, si.

-¿No intento detenerte?

-No –se estremeció ante el recuerdo- me dijo que si salía de Bordeaux, era para siempre.

-De modo que te fuiste sin informarle que ibas a tener un hijo…

-Si lo hubiera hecho, él habría insistido en que me quedara y yo no estaba dispuesta a continuar nuestro matrimonio en tales circunstancias.

-Mencionaste en el teléfono algo de un empleo –Luna cambio el tema de conversación para recibir otra explicación.

-Ferdie padece asma y el doctor me indico que debería alejarlo de la costa. De inmediata pensé en Stellenbosch, porque recordé qué limpio y puro es el aire. El doctor Dumbledore me asegura que Ferdie podría superar su enfermedad solo de esa forma.

-¿Qué arias si Severus se enterara de la existencia de Ferdie?

-No sucederá si nos mantenemos alejados el uno del otro. Además, usare mi apellido de soltera, Granger.

-¿Cuándo empezaras a buscar trabajo?

-Esta misma tarde. ¿Podrías cuidar a Ferdie?

-Por supuesto que si, tendrá la compañía de Eloise.

Hermione conoció a la niña durante el almuerzo, una criatura de quince meses, que de inmediato atrajo la atención de Ferdie. Draco no era el tipo de hombre que Hermione imagino. Siempre pensó que alguien tan ardiente y fogosa como Luna, debería casarse con alguien que la dominara y Draco no parecía ser así. Alto, blanco y de aspecto serio, casi severo. Sin embargo era muy cariñoso con Luna y Eloise. Le simpatizo de inmediato y sintió que esa simpatía era mutua.

Esa tarde al regresar a Solitaire, después de la búsqueda inútil de trabajo en la ciudad, se encontró con que Draco se encontraba preparándose el te en la terraza.

-Me alegro de que podamos estar unos momentos a solas, Hermione –le dijo cuando ella se le unió y decidió en su interior que la mejor manera era el ataque.

-No aprueba mi conducta.

-No apruebo lo que hace –declaro con franqueza y casi brusquedad- ¿se imagina como reaccionaria Severus cuando se entere después de todo este tiempo que tiene un hijo de tres años?

-Si me lo puedo imaginar. ¿Piensa decírselo?

-Ese asunto es suyo, pero si voy a convertirme en parte de este engaño, él va a odiarme también.

Hermione nunca pensó en este aspecto de la situación y empezó a surgir en ella un sentimiento de culpabilidad.

-Ahora comprendo que nunca debí venir aquí.

-Hermione, nos da mucho gusto que este con nosotros, pero debe hablar con Severus respecto a Ferdie.

-Ahora ya es demasiado tarde –sintió que estaba a punto de llorar y trato de contener las lágrimas.

.Nunca es demasiado tarde –argumento Draco.

-Cuando tome mi ropa para marcharme, hace ya casi cuatro años, me dijo que si salía, nunca pensara en volver.

-Pero tiene derecho a saber que es padre de un niño.

-¿Por qué? Podría intentar quitármelo.

-Severus no haría eso…

-¿No lo haría¿Qué tanto lo conoce?

-Lo conozco bastante.

-No es así. De lo contrario sabría que me quitaría a Ferdie sin tomar en cuenta mis sentimientos –su voz casi se ahogaba cuando continuó- no se preocupaba por mi en lo absoluto, pero sé muy bien cuanto deseaba un hijo.

Durante el profundo silencio que siguió, ni Hermione ni Draco escucharon los pasos de Luna que se acercaba. Después de una rápida mirada a la cara de Hermione, pregunto molesta:

-¿Estuviste torturando a Hermione?

-Me temo que si. Pero creo que lo hice por su bien y solo espero que ella lo haya comprendido así.

-Desde luego. Estoy de acuerdo con que Severus debe saber de la existencia de Ferdie, pero también pienso que ya es demasiado tarde para y considero que si lo ignora, no le afectara mucho, en tanto que si se llega a enterar, la que sufrirá seré yo.

Draco hizo un ligero movimiento de cabeza y en cuanto termino su té, se disculpo para retirarse.

-¿Tuviste suerte y encontraste trabajo? –le pregunto en cuanto se quedaron solas y se sirvió un té.

-Me temo que no. Las vacantes que encontré tenían un sueldo tan raquítico que no podría sostenerme ni siquiera a mi. Fui a varias compañías con la esperanza de que tuviera alguna oportunidad y aunque el salario era aceptable, la posibilidad de ingresar seria hasta dentro de uno o dos meses y no puedo esperar tanto tiempo.

-¿Qué piensas hacer?

-Creo que tendré que olvidarme de Stellenbosch y marcharme a Worcester –había una nota de desesperación cuando agrego-. Tal vez allá si pueda encontrar alga que me convenga.

Un jeep lleno de polvo entro en Solitaire pero ninguna de las dos mujeres lo noto sino hasta que se detuvo bajo la sombra del roble.

-¡Caramba! -exclamó Luna cuando vio que la enorme silueta de Severus descendió del vehículo- debí anticiparme que él tiene la costumbre de venir inesperadamente para hablar con Draco y ahora me temo que es demasiado tarde para retirarnos sin que nos vea.

Hermione no pudo moverse aunque hubiera querido hacerlo. Sus piernas se quedaron rígidas, cuando él se dirigió hacia ellas. Los movimientos de Severus eran de gran agilidad, suaves como los de una fiera en acecho. Hermione conocía demasiado bien la fuerza de aquellas grandes manos que él oprimió brevemente a sus lados cuando, por fin, se vieron frente a frente. La miro fríamente, sin interés ni emoción y ella se aferro con fuerza a los brazos de su sillón.

Fin de Cáp. 2

Hola que tal! Como están todos? Le gusto el Cáp? Eso espero.

Muchas gracias por los reviews, había dicho que solo hasta los diez pero si me espero nunca actualizo, así que de ahora en adelante cada semana o un poquito mas (estoy preparándome para las pruebas nacionales (división de control de calidad, bachillerato) y no se si tengo mucho tiempo) ahora muchas gracias a:

Lara Malfoy-Lynn: hola!Que bueno que te haya gustado el otro fic. Bueno ya sabes un poco más de por que a Hermione le duele recordar. Y con el nombre, si es raro, pero tiene un no se que por no se donde que me atrajo. Un abrazo chao.

Tercy-S-Scloe: agradezco tu sinceridad. La verdad si son caps cortos pero prometo actualizar pronto. Y si, es en Sudáfrica ( yo también lo tuve que buscar cuando la leia) y con respecto al año pues: tomando en cuenta que la novela esta en malas condiciones, bastante vieja,que el primer auto que se compro hermione era un Austin usado (no he encontrado fotos ni nada sobre el auto), el tipo de la ropa y lo demás diría que de mas o menos los años entre 1988 (lo que significaría que Ferdie tendría 21 años en la actualidad) y los 1995, pero tratare que quede en la época actual. Espero haberte respondido bien, besos.

SUE: hola! gracias. Bueno ya actualice espero que te haya gustado. Un beso.

amsp14: que tal! Aquí esta el otro Cáp. Espero que también te guste chao.

EN EL PROXIMO CAP.

-Es mío…….

…… si rechazas mi oferta………..

-¡Tu no harías eso!

-Trata de escapar de mi querida Hermione y…….

Espero sus reviews hasta la próxima.