Amor en los viñedos.
Hola! antes de cualquier cosa: este cap esta totalmente dedicado a LilyFal que encontró la información y me la paso, gracias! Lily este cap es tuyo.
El nombre verdadero es: Volverás a mí, publicada en 1986 por Harlequin Ibérica.
Mi pregunta es: quieren que le cambie el titulo? Hay me dicen.
También quiero pedirles disculpas por no aparecerme por aquí en un buen tiempo, apenas he terminado mis exámenes, y me he vuelto a enfermar, ¿Quién me regala vitaminas?
Hay un párrafo sobre la elaboración de vino marcado con al comienzo y al final por si no les interesa y se lo quieren brincar. No los molesto más.
Cáp. 6:
Hermione permaneció en su cama, hasta muy tarde, estudiando aquellos libros que le presto Severus. Era comprensible, supuso, para quienes tuvieran conocimiento de la producción vinícola, pero para ella, le resultaba un enigma, tomando en cuenta que siempre le fue muy fácil aprenderse un libro. Hacia la media noche sus ojos casi se cerraban por el cansancio, dejo los libros a un lado, bostezo apago la luz y se durmió de inmediato.
Al despertar en una habitación extraña tuvo una sensación inquietante. La cama era demasiado grande, incluso para dos personas, pero ella la compartió con varios libros y, al verlos, despertó por completo. Salio de la cama y se vistió con rapidez. Ferdie se encontraba ya en el comedor, frente a un plato de cereales. Para asombro de Salomé, la joven nada mas le pidió pan tostado y café. Mientras su hijo salio para jugar, Hermione se acomodó en la sala para estudiar esos libros casi incomprensibles. Tenia la sospecha de que esto formara parte de la venganza de Severus, pero se resolvió a no darle la satisfacción de que comprobara su fracaso.
Después del almuerzo dominical volvió a sentarse frente a los libros. Durante cierto tiempo, Ferdie permaneció sentado, pero después se aburrió y murmuro que iría a buscar a su padre. Lo dejo salir sin la menor protesta; a las tres de la tarde escucho una agradable voz que interrumpió sus agotadores esfuerzos.
-¿Puedo entrar?
-¡Luna, eres un ángel! ¡No podías llegar en un momento más oportuno!
-¿Para que necesitas todo esto? –pregunto Luna y señalo los libros dispersos. Se inclino para leer los títulos y entonces le pregunto-: ¿Estas tomando un curso intensivo de vinicultura?
-Solo he podido darme cuenta de que la elaboración de vinos un proceso muy complicado; no tengo la menor idea de lo que voy a explicarles a los visitantes, lo que me preocupa es ¿Cómo voy a retener todos estos datos en mi memoria para mañana?
-Me parece que necesitas ayuda.
-Podría entenderlo mejor si conociera un poco del tema.
-¿No te explico algo Severus?
-No, no lo hizo. Solo me dio estos libros y me dijo que los estudiara –se puso de pie para tratar de eliminar el dolor en la espalda.
-Ven con migo –le dijo a su amiga después de una pausa-. Trae un cuaderno de notas y un lápiz…… ¡A las cavas!
-¡No… no podemos!
-¡Por supuesto que podemos! –la interrumpió tomándola por el brazo. Pasaron frete a la casa principal y siguieron su camino hacia la cavas-.Severus y Draco están enfrascados en una larga discusión respecto a unos nuevos métodos de cultivo, así que ni se darán cuenta.
Le pareció como si participara en una conspiración contra Severus, pero esto no menguo la decisión de Hermione.
-¿Qué te propones? –le pregunto a Luna.
-Haremos un recorrido y yo seré tu guía y cuando hallamos terminado, tú me llevaras. Por lo tanto, tienes que ir tomando notas. Te servirá como practica para tu trabajo de mañana.
-Es una idea alocada, pero me gusta.
En un salón oscuro próximo a la entrada, encontraron un aparato de video conectado a un televisor y en el, se encontraba el video que debía mostrar sobre la elaboración de vinos, un documental de quince minutos. Era muy ilustrador, pero también hizo comprender a Hermione a lo que tendría que enfrentarse. Severus le ofreció un trabajo para el que sabia no estaba preparada. Desde luego que no estaba dispuesta a fracasar, y siguió a Luna con su lápiz y cuaderno de notas.
-Te aconsejo que muestres este video a los visitantes antes de que los conduzcas a las cavas –le dijo Luna-. Así tu trabajo te resultara más fácil.
Hermione asintió y después empezó la gira educativa. La rubia le explico la forma que se llevaban los racimos al triturador: una espiral de acero que le quitaba los pecíolos y prensaba las uvas a medida que las introducían. El mosto caía libremente para ser conducido a unos toneles de acero para su fermentación.
-El zumo de la uvas blanca corre libremente, como el de las variedades de Riesling, Columbard y Steen, que se emplea para los vinos de mejor calidad. De la cáscara también se extrae el jugo y se aprueba para determinar su calidad. Si no cumple con las normas de establecidas, se destina a vinos mas baratos, pero si resulta adecuada, el experto decidirá si se le agrega al mosto que ya se le extrajo.
Descubrió que el procedimiento para producir vino rojo era más complejo. La de las uvas se lleva junto con el mosto al tanque de fermentación. Durante unos cuatro días se mantienen a una temperatura entre dieciocho y veinte grados centígrados; esto se logra haciendo correr agua fría sobre los recipientes. Esta capa se mezcla y tritura de vez en cuanto para que desprenda el pigmento que le da su característico color. Los vinos blancos se mantienen a temperaturas ligeramente mas bajas durante algunos días antes de que sean embotellados y se les deje madurar. Los rojos se traspasan a barricas de roble y allí se dejas dos años antes de que estén listos para enviarse al mercado.
Tomo notas y se asombro de la forma tan sencilla y comprensible como le explico Luna todo el proceso.
-Ahora es tu turno para que me lleves a una visita guiada –le ordeno Luna con un brillo pleno de malicia en los ojos.
Empezó el recorrido y la narración de todo el proceso.
-Me siento como una tonta –le confeso Hermione.
-Mañana de verdad lo parecerás, si no practicas ahora –le aseguro-. Recuerda que la mayoría de los visitantes no conocen nada de la elaboración de vinos y por lo tanto creerán todo lo que les digas.
Reviso sus anotaciones y trato de recordar todo lo aprendido. Al mismo tiempo, intento olvidar que iba a hablarle a una de las mujeres más conocedoras de la vinicultura. Al principio titubeo en sus palabras pero, poco a poco, adquirió confianza y al final del recorrido estuvo mejor. La gira termino en la cava de las enormes barricas de roble importado de los bosques de Limousin, en el centro de Francia.
-Después de un principio incierto, terminaste como un experta –la opinión de Luna fue sincera y animadora.
-Nunca me había sentido tan nerviosa.
La risa de la rubia fue tan contagiosa que Hermione también rió, pero ambas callaron cuando súbitamente la aireada, casi colérica, voz de Severus resonó en el húmedo aire de la cava.
-¿Qué sucede aquí?
Hermione enmudeció al ver a Severus y Draco de pie en la entrada.
-Era una broma –dijo Luna, alegre para dar tiempo a que Hermione se pudiera controlar, pero Severus la ignoro.
-No recuerdo haberte pedido que esta tarde atendieras a mis invitados.
La humillación la dejo sin habla y sus mejillas enrojecieron.
-Mira, Severus, yo…
-¡Luna! –Draco interrumpió a su esposa-. Es tiempo de que nos vayamos a casa.
El silencio se hizo mas tenso cuando abandonaron la cava con su penetrante olor del vino y la mirada de reproche y disgusto de Severus.
Con prisa por alejarse cuanto antes, Hermione murmuro al oído de su amiga:
-Gracias… por todo.
-Buena suerte.
-Encantado de volverte a ver Hermione –le dijo Draco cuando daba media vuelta para marcharse.
Hermione asintió, incapaz de pronunciar alguna palabra después de la humillación que sufrió. Enseguida se alejo a toda prisa hacia su departamento antes de que Severus tuviera otro arranque de cólera.
Estaba sentada en la sala repasando sus anotaciones cuando entro Salomé, una media hora después de la escena anterior, para darle el aviso que ella ya intuía.
-El señor Severus quiere verla en su estudio señora.
Hermione inclino su mirada hacia donde Ferdie jugaba tranquilamente, sobre la alfombra y murmuro:
-Muchas gracias.
La sirvienta movió la cabeza, sin preocuparse por ocultar su confusión, pero Hermione no se detuvo a explicarle cuando dejo a su hijo y se dirigió a enfrentarse con severus.
La puerta del estudio estaba abierta y él se encontraba de pie en frente de la chimenea. Le pregunto:
-¿Querías verme?
-Cierra la puerta –ordeno sin molestarse en verla. Solo cuando lo hizo se volvió-. Hay una cosa que debemos aclarar antes de seguir. No quiero que trates con mis invitados a menos que yo lo ordene.
-¡Eso es ridículo! –Protestó, incapaz de creer que había escuchado bien-. Luna y yo somos amigas y es absurdo que un día la ignore y al otro la colme de atenciones.
-No me interesa lo que piensas, pero quiero que tengas presente que aquí eres una empleada y espero que te conduzcas de acuerdo con tu puesto.
Sus palabras fueron como latigazos, pero no quiso darle la satisfacción de verla flaquear o llorar.
-¿Quieres que desprecie a las personas que conozco?
-Nada más sugiero que recuerdes el puesto que ocupas o de lo contrario, prescindiré de tus servicios.
-No puedes amenazarme.
-¿No puedo? –su sonrisa fue gélida y con estudiada colma añadió-. Durante tres años y medio me ocultaste que tenia un hijo. Esto es imperdonable y me deja la libertad de tratarte como me plazca.
-Supongo que quieres decir que me despedirás y no volveré a ver a Ferdie.
-¡Exacto!
-¡No podrías ser tan cruel!
-¿No puedo? –disminuyo lo distancia, su rostro estaba contraído con gran cólera-. Una acción cruel merece otra igual ¿no crees?
-Tenia razones –murmuro con voz ronca-. En cambio tú actúas solo por venganza.
-¿Y te sorprende? –tuvo una sonrisa satánica.
Lo observo en silencio por un momento.
-¿Acaso crees que nunca m sentí culpable por lo que tuve que hacer?
-¿Culpable? –de súbito levanto una mano y asiéndola por la barbilla la obligo a que levantara su cabeza y lo viera directamente a los ojos-. ¿Piensas que porque sufriste algún tipo de remordimiento ocasional, es suficiente para compensar lo que me hiciste?
-Me estas… me estas lastimando.
-Me he pasado estas noches sin poder dormir, pensado en lo que debía hacer con tigo y siempre termine con un deseo… y ha sido poner mis manos en tu cuello… así…-de las palabras paso a la acción-. Y empezar a oprimirlo hasta que te quite el último aliento de tu cuerpo.
Nunca había sufrido un terror como el que sintió en esta ocasión. Sufría la tremenda opresión en su cuello y veía la expresión diabólica en el rostro de Severus. Un momento antes de que ya no pudiera respirar, empezó a sentir que la vista se le nublaba. Y comprendió que podía matarla con la mayor facilidad. Lo comprendió mejor en el momento en que la visión se le oscureció por completo.
-Severus… por amor de dios –le suplico con voz casi inaudible. Entonces la soltó un poco.
-Verte morir a mis pies no seria la mejor venganza ¡No! Tengo que encontrar lo forma de hacerte sufrir hasta que me supliques que tenga clemencia por ti.
Sin poder pensar bien por el terror que sentía y con ansias de escapar de ese martirio le pregunto:
-¿Si me vieras sufrir mucho y pedirte piedad, satisfarías tu insano deseo de venganza?
-Seria posible –sus manos se deslizaron hacia los hombros, pero sus pulgares permanecieron en el cuello-. Aunque talvez no seria suficiente.
Los ojos de Severus centelleaban con furia. En ese momento intento liberarse, pero la mano izquierda la detuvo por los cabellos. La mano derecha descendió hasta su cintura y acerco a la joven contra él. Grito y sus ojos estaba colmados de lagrimas, pero la boca de Severus se poso en la de ella con una fuerza salvaje, con la intención de herirla y castigarla.
Su cabeza giraba en tanto que trataba desesperadamente de separarse. De súbito los dos descubrieron que afán de castigo y venganza se había desvanecido y que el calor de sus cuerpos despertó involuntarios deseos. Ella sintió su dureza y el latir acelerado del corazón. De pronto él la alejo con tanta brusquedad que la hizo tambalear.
Su respiración era agitada e irregular, pero no pudo darse cuenta de que la de él se encontraba igual de alterada. Se desprecio a si misma y cuando bajo su mirada pudo darse cuenta de que Severus tenia los puños cerrados.
-¡Márchate! –le ordeno con aspereza. Salio con toda la rapidez que le permitieron sus inseguras piernas.
Llego a su apartamento y se sentía enferma. Nunca se había enfrentado a nadie que la detestara a ese grado. Sin embargo, Severus la deseaba con desesperación. Esto en lugar de halagarla, la hizo hundirse en un torbellino de pensamientos y sensaciones que la dejaron confusa. De improviso dudó que sus sentimientos hacia Severus hubieran muerto.
-¿Qué te sucede? –le pregunto Ferdie, quien todavía jugaba en la alfombra de la sala.
-Nada malo –le mintió-. ¿Por qué me lo preguntas?
Inclino su cabeza y la miro con intensidad.
-Te veo distinta.
-Talvez se deba al cansancio.
-No pareces cansada, parece como… -hizo una repentina pausa para examinarla mejor- si hubieras llorado.
-Ya oíste a la señora, Kleinbass Ferdie –intervino Salomé en el momento critico de la conversación entre madre e hijo, al darse cuenta de la situación incomoda de Hermione-. La señora esta fatigada y es hora de tu baño.
-Esta bien –dejo que Salomé lo llevara de la mano, pero al llegar a la puerta se volvió para verla-. No debes llorar, mami, papito cuidara de nosotros.
Su fe en Severus hizo que Hermione se sintiera muy afectada y tuvo que hacer un supremo esfuerzo por controlarse. En cuanto quedo sola, se desplomo en una silla, hundió su cara entre las manos para suavizar sus sollozos. Papito cuidara de nosotros "¡Oh, Dios, si Ferdie pudiera comprender!" Incierta e insegura, se puso de pie para refugiarse en su dormitorio, donde nadie la turbaría.
Tomo un baño y se puso ropa mas abrigadora antes de cenar, pero hiciera lo que hiciera, no podía olvidar el rostro de Severus, cuando intento ahorcarla; tampoco podía borrar de su mente la salvaje forma en que la beso.
Fue un descanso desagradable el que hubo hasta la cena esa noche y un molesto esfuerzo el que tuvo que hacer para parecer normal hasta la hora en que retiras a su dormitorio. Solo entonces pudo estudiar las notas que tomo por la tarde, pero no lograba concentrarse, así que decidió ir a la cocina. Se preparo un café y se sentó en la mesa de la cocina mientras Salomé terminaba de lavar la vajilla. Le interrogo acerca de su familia. Su interés era sincero, pero también era un intento de mantenerse ocupada.
-Señora –le dijo la sirvienta cuando ya se disponía a retirarse a su casa-, no es cosa que me interesa, pero le ruego que no vuelva a abandonar al señor Severus.
-¿Por qué? ¿Qué sucedió cuando me fui?
-Die duiwel was los op Bordeaux –le respondió en afrikaans-. Solo hasta después de que el señor Severus dejo de buscarla, las cosas en la hacienda regresaron a la normalidad, aunque ya no fueron las mismas.
Hermione, contra su voluntad, la miro atentamente.
-¿Trato de encontrarme?
Salomé asintió mientras limpiaba con excesiva fuerza las puertas de la alacena.
-La busco durante casi un año.
Parecía extraño que Severus actuara así ya que no hizo el menor esfuerzo para impedirle que se marchara de Bordeaux. ¿Qué motivó ese cambio de actitud? No podía ser que ella le importare mucho. "No" se respondió en el acto. Sin embargo, le intrigaba la razón de esa prolongada búsqueda.
Se dio cuenta de que Salomé la observaba y le respondió con toda calma:
-No puedo prometer que no volveré a abandonar Bordeaux, pero si puedo prometer que lo haré solo si el señor Severus quiere que me marche de aquí.
Salomé asintió, dio las buenas noches y salió.
Die duiwel was los op Bordeaux… las palabras de Salomé martilleaban repetidamente en su cabeza mientras siguió en la cocina. El demonio estuvo desenfrenado en Bordeaux… Una amarga sonrisa asomo a su rostro. Severus había actuado como el mismo demonio y la furia que mostró el día que ella se marchó, bebió ser de verdad terrible que aterro al personal de la hacienda. Pero la razón por la volcó su cólera contra sus empleados, era algo que Hermione no comprendía ni justificaba.
Fin del Cáp.
Afrikaans: dialecto derivado del holandés que se habla entre la gente del pueblo de Sudáfrica.
Por ciento Salomé llama a Severus amo, pero lo he cambiado ya que me parece un elfo domestico.
Ya que has llegado hasta aquí, que tal si me dejas un review? Te lo agradecería mucho.
Muchas gracias a:
HoneyBeeM, Sue Snape: Severus si amaba a Hermione cuando se casaron, pero también la deseaba y mucho, como tú dijiste: todos conocemos el carácter de Severus, no demuestra mucho las cosas Lara Malfoy-Lynn AnitaRickman: todavía no me he ido a ver tu historia, ¡¡perdón! Ya me voy a leerla es que he estado muy ocupada Tercy-s-scloe: hermione es algo asi como humm, no se como se dice pero en este cap, explican que es lo que hace, guiar visitas y atender invitados, es algo mas que una sirvienta LilyFal: ya te dije que te quiero? Gracias otra vez por la información, como ya dije este cap es para tuyo. Por cierto en donde lo encontraste? Me pasas la pagina? Si te acuerdas.
Muchos besos a todas.
