Capítulo VII

Revelaciones

-¿Qué hiciste…?

-yo…no…-de los ojos de Zack brotaban lágrimas dolorosas mientras caía de rodillas frente a su madre. Esta le miraba pasmada.-no quise…no quise…-las ropas de Zack estaban negruscas llenas de polvo, tenían manchas de sangre en algunas partes de su pecho.-me entregaré a la policía, debo pagar por lo que hice…

-No-se arrodilló a su lado abrazando a su hijo con desesperación-no dirás nada, tu no tuviste la culpa, fue mía, ¡entiendes! mía

-Pero…

-¡Júrame que no dirás nada!¡no le dirás a nadie lo que pasó! Te cubriremos no te vamos a dejar sólo -Zack le miró al rostro, no entendía por que le decía todo eso. Sintió como la sangre subía a su cara.

-Mamá ¡asesiné a un compañero!¡yo lo maté…!

-¡Tu no tienes la culpa!¡Tu no hiciste nada! En lo que a tí y a nosotros nos concierne estuviste en casa toda la tarde ¿¡entiendes!?...¡no desvíes la mirada y dime que entiendes!-Zack asintió aún consternado por su respuesta.

-E..está bien madre, será como digas-contestó con reproche en la voz.

Fin de Flash Back

Ese día la había odiado como nunca, el quería entregarse y no le había dejado.

Lavar sus culpas, quería pagar y no lo pudo hacer sólo por que se lo había pedido.

Después de un par de semanas pasó…. su madre contó todo.

Comprendió todo entonces.

Y ahora tenía que esconderse.

No por matar a ese chico, si no a sus padres.

De eso le acusaban al menos, y le era curioso que aún no mencionaran el otro cargo que ya tenía.

Sería por que no había pruebas aún de que él había sido.

-Irónico-dijo mientras apagaba el televisor.

Caminó al baño para enjuagar su rostro, lo levantó y se vió reflejado en el espejo.

No pudo evitar sentir odio y desprecio.

No veía otra cosa más que a él.

Un Monstruo.

Por que eso era lo que sentía que era.

Un monstruo.

Y eso tomando en cuenta que vivía actualmente con cuatro seres que nunca antes había visto.

Y aún así se comportaban como unos seres civilizados, unos seres con un verdadero corazón.

Si que eran diferentes a los demás, pero no por su apariencia, si no por su interior.

Eso le llamó mucho la atención cuando estuvo más tranquilo.

Eran seres especiales.

Siguió mirándose mientras sentía un escalofrío en sus vértebras.

El guardián había vuelto, al menos estaba cerca.

Miró de reojo el lugar sin moverse.

-¿Dónde estás bestia inmunda?-susurró posando de nuevo su mirada al espejo. Notó como su reflejo se veía diferente.

Estaba cambiando de posición y Zack no lo había echo.

El reflejo tenía una leve sonrisa que jugueteaba en su rostro.

-Lo hiciste de nuevo ¿cierto?-dijo Zack a modo de reprenda

-Tuve que hacerlo…tenía hambre…

-Me meterás en problemas si sigues haciéndolo

-Necesitaba comer…hace tiempo que no me fortalezco y…

-No quiero excusas-Zack miró al reflejo con desdén-si realmente quieres que hable bien de ti delante de los demás será mejor que me obedezcas.

-Pero ¿cuándo será eso? El día se acerca y aún no…

-¡Ya hablamos de eso anoche! te dije que será pronto. Pero antes debo ver la puerta. Dime dónde está y te recompensaré con todo el alimento que quieras-El reflejo le miró con desconfianza

-Sólo el último hijo puede hacerlo-Zack pareció temblar, pero pronto se repuso tratando de verse firme.

-¿Qué significa eso?¿ Que yo valgo menos que el último?

-No, no mal intérprete amo-dijo con una voz chillona-pero esas son las reglas, y no puedo romperlas. Si lo hago no me quitarán el castigo-Zack gruñó

-¿y quien te impuso esas estúpidas reglas?-le pareció que la voz temió hablar.

-Su padre-dijo arrastrando las palabras. Zack hizo una mueca-aún no se cual es el problema si el último…-el reflejo miró hacia donde estaba la puerta, algo había llamado su atención.

-¿Qué sucede?-dijo Zack con voz cansada.

-Una mujer se acerca-dijo relamiéndose los labios.

-¿Qué?-corrió hasta la puerta, pero el reflejo se quedó. Zack se asomó y vio como la puerta de la guarida se abría-rayos

-Amo, ¿Por qué no me deja comer?-preguntó el reflejo con suspicacia.

-Tengo mis razones. Y no voy a permitir que un ser inferior como tú me ponga en duda.

-No era mi intención. Es sólo que, no entiendo algunas cosas…

-Y seguirás sin entenderlas hasta que yo permita que lo hagas. Sólo dos días que te conozco y te has vuelto una carga.

-Discúlpeme por favor, no quise ofender a su magnificencia-el reflejo hizo una reverencia.

Zack suspiró con derrota. Escuchaba la voz de una mujer fuera del baño.

-Se ve cansado, debería comer un poco.

-No necesito de tus estúpidos consejos. No necesito comer, no ahora. Y si yo puedo resistir tú también deberás hacerlo.

-Pero si no lo hago él seguirá molestando y les dirá…

-¡Tu obedece y has tu trabajo!.-suspiró hondo tomando la perilla- Y deja de molestarme ¿entendido?

-Será lo que usted diga amo-dijo mientras la imagen se iba desvaneciendo.

Zack tomó aire, ya había previsto que las cosas se le iban a dificultar, pero no tan pronto.

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-Entonces….si es él-dijo Leo arrugando el periódico con decepción. Mike miraba a su lado leyendo los primeros párrafos.

-Lo siento chicos, pero tenían que saberlo.

-Gracias April.

-¿y que vamos a hacer viejo? Si lo entregamos podría dar nuestra ubicación.

-Lo sé-Leo suspiró cansado

-¿te sientes bien?, te veo un poco demacrado

-No te preocupes, aquí abajo así es la moda April-dijo Mike con cierto humor.

April movió la cabeza, pero no dijo nada, le preocupaba el estado de sus amigos. Hacía semanas que no los veía, y ahora que lo hacía no podía evitar preocuparse.

Parecía que estaban muertos en vida.

-Estoy bien-respondió después de un rato-es sólo que se me decepciona saber esto. Nos mintió a pesar de que creí en él.-suspiró-a pesar de lo que hizo.

-Pero si es tan malo ¿por qué se preocupa por sus hermanas?-preguntó Mike con aire de deducción.

-Por que son lo único que me queda-respondió Zack para sorpresa de las tortugas y April.-por que les prometí que las cuidaría. Son mi familia, y debo protegerlas pase lo que pase.

-¿entonces por que mataste a tus padres?-preguntó Leo con reprensión

-Yo no…-abrió la boca y ningún sonido salía de ella. Se tensó y comenzó a temblar -si tú hubieras estado en mi lugar lo hubieras hecho también-relajó sus músculos dejando caer sus brazos en sus costados.

-Nada justifica lo que hiciste Zack ¡Eran tus padres!-Leo tenía fuego en la mirada, Zack tuvo que desviar la suya para no topar con la de él.

-Lo sé. Pero si no lo hubiera hecho…mis hermanas y yo estaríamos muertos.-apretó los puños escupiendo esas palabras con odio.

Los presentes hicieron una mueca de sorpresa.

-¿Entonces te defendiste de ellos?-preguntó April interviniendo en la conversación.

Zack tragó saliva, arrugando la frente mientras asentía.

-Si…

-¿Cómo sabemos que no nos mientes?

-Pregúntenselo a Molly, si así gustan. Ya que ella quedó así por la causa de ellos.

-¿Y Sasha?, si así hubiera pasado ella lo hubiera mencionado.-Dijo Mike tratando de armar cabos

-Ella no recuerda nada de lo que pasó. Mejor para ella. Así que les ruego que nole mencionen lo que les estoy confesando. Para ella soy como su héroe.-miró a Leo-si desean entregarme a la policía háganlo. Están en su derecho después de lo que hice. Pero háganme un favor, cuiden de mis hermanas, ellas no merecen sufrir.

Tragó saliva esperando una respuesta.

-¿Leo que vamos a hacer?-preguntó Mike como en súplica. Él no le contestó. No sabía si tomar las palabras de Zack como algo sincero o como una hipocresía de su parte.

-Múdate de ropa. April trajo una poca, está en el cuarto de Don-dijo soltando aire-debo pensar el asunto más detenidamente

.-.

Zack asintió y obedeció.

Se fue pensando que después de todo las cosas no habían salido tan mal como había pensado.

Les había metido el gusanito de la duda, y mientras existiera, él tendría tiempo para pensar en su siguiente paso.

-Lo siento-dijo muy despacio, sólo a modo de que él se escuchara antes de desaparecer tras la puerta.

.-.

-Leo. Se que se han encariñado con esos niños. Pero no pueden vivir aquí.

-Lo sé April.

-¿Qué? Pero si yo me he encargado muy bien de ellos

-Mike, son niños no mascotas. Ellos deben ir allá arriba. Asistir a la escuela, encontrar una nueva familia…

-Ya están en una-April le sonrió tiernamente

-Ustedes son fantásticos, pero no pueden darle las mismas comodidades como las tendrían arriba.

-Creí que te gustaba nuestra casa-dijo Mike un poco molesto

-Mike no te hagas el tonto-dijo Leo-sabes muy bien a lo que se refiere April, y creo que ella tiene razón.

-Pero si los llevan al exterior…¡No sabemos lo que les puede pasar! ¡Van a separarlos Leo!

-No son nuestra responsabilidad

-Lo son ahora ¿o ya te olvidaste lo que prometiste?

-Las cosas eran diferentes

-¡El chico defendió a sus hermanas!

-¡No sabemos si dice la verdad! Tu mismo leíste el periódico, puede que tenga problemas mentales.

-¿Qué sucede?-preguntó Don que llevaba un rato viendo a Mike y a Leo discutir, eso si que le era nuevo.

-Lee esto-Leo le alcanzó el periódico a Don. Este movía los ojos rápidamente hasta llegar al final de la hoja.

-Wow. Interesante-dijo aclarando su garganta-¿y…que vamos a hacer al respecto?

-¡No se!-respondió Leo molesto.

-¿Por qué no esperamos a ver como se comporta?-propuso Mike-además así lo tendríamos vigilado. No haría nada ilícito mientras esté aquí. Además no sabemos si el chico nos vaya a delatar.

-Vaya Mickey, me sorprende que ya empieces a pensar-Mike hizo como que se inflaba de orgullo

-Para que veas. Ya no eres el único genio del grupo.

-si claro

-Chicos esto es serio, ese chico no cometió sólo "algo ilícito" si no que asesinó y no a cualquiera, si no a sus padres.-Leo suspiró hondo-por otro lado supongo que debo darte la razón Mike

-¿a si?

-si, lo pondré a prueba unos días. Así me daré cuenta si es verdad lo que dice o no.

-¿Pero si intenta hacerles daño?

-Vamos, somos cuatro ninjas contra un mocoso ¿Qué podría hacernos?

-Aparte de dispararnos nada-acotó Don sobándose instintivamente las muñecas, cosa que April no pasó por desapercibido

-¿Te duele algo?-Don en un nervioso movimiento las escondió tras su espalda.

-no…no, nada, sólo que me torcí cuando dormía.-April le miró no muy segura.

-Bueno chicos, voy a darle una visita de doctor a Raph y luego vamos a revisar lo que has encontrado Don. A ver que podemos hacer.

- Pero creo que no podremos hacer nada más. Necesitamos que un profesional le vea.

-De todos modos veremos. Después buscaré entre mis contactos a alguien que pueda ayudarnos y que sea de fiar.

-Si, gracias April.

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En la estación Pierre hablaba con el jefe del museo, le insistía en que debían ponerle más atención a su caso.

-Lo sé señor Davis. Creáme que he estado investigando, quiero tanto como usted que su objeto invaluable aparezca, pero entenderá que por los últimos acontecimientos hemos tenido mucho trabajo.

-¡Eso no me importa!¡les estoy pagando para que lo encuentren y ustedes han hecho nada!-Pierre respiró profundo.

-Se que sí. Pero no podemos hacer más por ahora.-El señor Davis hizo una especie de berrinche, tomó unos papeles que estaban sobre el escritorio y salió maldiciendo a los policías. Pierre bufó con fastidio-y lo encontraré, pero usted será al último que llame cuando pase.-acomodó sus cosas sobre su escritorio, el hombre aquel le había tirado todo.

-Ese hombre tiene un carácter muy difícil-Pierre levantó su rostro y se topó con una mujer delgada de piel oscura. Era una de las jóvenes reporteras de la CNN.

El dolor de cabeza de Pierre.

-Iskra ¿Qué haces aquí?-Tomó su brazo sin delicadeza alguna-te dije que no vinieras a verme. Nuestros asuntos deben ser tratados en otro lugar-la reportera se quejó y se soltó de él en un quejido

-Esa no es manera de tratar a una colega

-¿Qué quieres?-preguntó sentándose en su lugar al notar que todos le miraban. Con un ademán le invitó a sentarse, esta asintió mientras cruzaba la pierna y sacaba un cigarrillo.

-Estas muy tenso. ¿quieres uno?-Pierre negó con la cabeza

-¿Cómo no quieres que esté tenso? Si no fuera por la maldita prensa ya habría encontrado a los chicos. Lo único que están provocando es que se asusten y que jamás los hallemos.-dijo con voz confidencial.

-Tranquilo, hombre. Te aseguro que pronto aparecerán-dijo sacando humo de manera delicada.

Pierre gruñó.

-Mejor lárgate que nada me sirve tu presencia.

-Que agresivo eres-hizo su cuerpo hacia delante dejando ver su escote-eso me excita de ti.-Pierre hizo una mueca

-¿a que viniste?-preguntó de nuevo. Y la mujer se acomodó en su lugar.

-Vengo a darte información. Que quizá te sea de ayuda-sacó un cd de su bolso.

-¿qué es?-preguntó mirándolo con curiosidad.

-Estuve investigando sobre tu problemita del museo. He escuchado que te dieron un límite de tiempo para encontrarlo. Si no, te reemplazan.-Pierre tomó el disco

-¿Qué ganarías tu con ayudarme?-Iskra sonrió

-Por ahora nada.-sonrió socarronamente-más adelante quien sabe.

-Aún no me has dicho de que se trata.-Iskra se puso seria

-Te traje un video que nos ayudará a descubrir al ladrón del museo

-¿Cómo es posible eso? Tengo entendido que las cámaras del museo fueron rotas. No pudo ser grabado.

-No todas. Esta estaba en otro salón, pero logra verse en la lejanía al ladrón.

-¿Cómo lo conseguiste?

-Tengo ciertos contactos-sonrió con picardía-tomé los videos antes de que pasaran a otras manos.

-Eso fue hace un poco más de un mes, ¿Por qué no me habías dicho nada?

-Tuve que hacer más investigaciones. El ladrón del museo es un ser muy peculiar.

-¿De que hablas?-Iskra le miró misteriosamente mientras apagaba su cigarrillo

-Echa un vistazo al video y entenderás de lo que hablo-se levantó y se fue sin siquiera despedirse. Pierre siguió paseando el disco con la mirada.

¡Hola! Disculpen que no responda a los review, pero dadas mis condiciones somníferas no respondería de la mejor manera que quisiera XD de echo mando este capitulo esperando que no haya echo una vasca nñ. En todo Caso gracias por sus Review!nñ

Espero les sea de su agrado

Byeces.