La Víctima

Si hay algo que las tortugas nunca hubieran querido hacer era eso, lo que Zack les había propuesto. No solo era visitar la tumba de su padre y maestro si no también exhumarlo. Tuvieron que hablar mucho para considerarlo, al final tuvieron que aceptarlo, no había otra salida.

-¿Y bien?-preguntó Zack mientras recorría con la mirada la guarida, hacía rato que el lugar se le figuraba más frío que nunca, con Sasha muerta y Molly atrapada en su propio cuerpo no podía hacer otra cosa más que sentirse impotente.

-Iremos, creeremos en tí…-dijo Leo no muy convencido.

-Pero antes…debes decirnos ¿quién eres realmente y que fue lo que pasó hace rato con Molly?-dijo inquisidoramente Rapha, esto a Zack lo tomó desprevenido.

-Hemos notado que has tratado de evitar hablar sobre ti…eso se nos hace sospechoso- continuó Don, Mikey se cruzó de brazos mirándole duramente al igual que los demás, y eso sí que era raro. Esta vez no tenía salida.

-Bien…les contaré en el camino-Molly…querían que también hablara sobre ella ese era otro tema difícil. Después de todo el ajetreo Molly no había salido del cuarto y seguía en su estado autista meciéndose cada vez más rápido-pero antes de irnos hay que dejar a Molly encerrada en un cuarto para que descanse, ha estado muy nerviosa toda la noche.

-Yo me encargo-respondió Mikey asegurando de dejar a la niña cómoda en el cuarto de Donnie cerrando con llave tras de sí.-Nadie entra nadie sale- dijo alzando los hombros-¿qué haremos con…?-preguntó de pronto mirando al sillón donde habían dejado a Sasha cubierta con una sábana.

-Por ahora la dejaremos ahí- contestó Leo-cuando regresemos ya veremos qué hacemos con ella.

-Por cierto, le deje a April una nota sobre la cama, así cuando despierte sabrá a donde fuimos-siguió Don , después del incidente April seguía inconsciente, por suerte no tenía nada grave ni heridas expuestas. Así que según él estaría a salvo. Dejó una hierba de Fapicia debajo de su lengua por si las dudas ya que se quedaría sola en la guarida en lo que iban a la tumba de su maestro.

-Estamos listos entonces…-dijo Raphael y todos con cara fúnebre salieron de la guarida llevando consigo una pala para cumplir su tarea.

...

Una vieja construcción suele ser un gran escondite para malvivientes y drogadictos. Personas que no tienen hogar ni una familia que les espere. Y pudiera ser un caso parecido esta vez aunque en mayor escala. Si, eran personas de lo peor que pudiera haber no solo en Nueva York, sino también en el mundo. Y no eran vagabundos, ni personas comunes ni corrientes. Eran 4 chicos reunidos en un edificio viejo que sería demolido en una semana, pero para ellos era un gran refugio para poder planear su siguiente paso. En ese momento esperaban la llegada de un hombre que los había convocado en ese lugar para una importante noticia.

-Se ha tardado mucho ese sujeto-Inquirió el chico más alto de todos. Era Rex que hacía notar que de todos era el menos paciente, después de todo era un cazador nato y necesitaba estar haciendo algo más que perder el tiempo esperando a un insignificante humano.

-Está cerca, espera un poco más-dijo una chica de voz melodiosa que peinaba su cabello rojo con insistencia.

-¿Puedes dejar eso por un minuto? Me pones nervioso- replicó Rex mirando a la chica insistentemente, ella tenía un atractivo magnético para los hombres, y aunque él no era completamente hombre igual provocaba en él una lujuria que a duras penas podía controlar al estar cerca de ella, solo esperaba toda esa tontería terminara de una vez.

-¿Nervioso?-preguntó ella con una voz juguetona.

-Marina…cállate…

-Acostúmbrate querido porque siempre estaré cerca de ti-dijo esto lanzándole una mirada seductora, Rex miró a un joven que estaba cerca de él como si se acusara.

-Ya basta Marina, ya habrá momento para que se diviertan…-reprendió con voz grave y con acento ruso, era un chico albino de ojos mezclados entre azul y rojizo, sus ojos eran extraños e intimidadores, Marina encogió los hombros nada más le oyó, claramente era él quien mandaba ahí.

Mientras, en una esquina, una chica oriental lanzaba al aire unas bolas de fuego como si fueran pelotas, su cabello era largo y oscuro, tapaba totalmente sus ojos cuando miraba de frente, de los 4 era la única que no decía ni una palabra, como si nadie más a su alrededor existiera más que ella y su fuego.

-Vaya, ya era hora que llegara-dijo Rex exasperado-Lucio deberíamos castigarlo para que aprenda que no nos debe hacer esperar…

-Ya basta, lo necesitamos un poco más, así que ni se te ocurra tocarle ni un pelo a ese tipo.-Rex se retorció sobre su lugar algo incómodo, si la voz de Marina le inquietaba el de Lucio le inquietaba aún más, no de la misma manera claro, más bien sería por el poder que de él emanaba, él era el primero y al que debían tenerle mayor respeto.

-Disculpen la demora mis señores…

-Vaya, nuestro querido Sabacio finalmente se aparece, espero valga la pena la demora, habías dicho que ibas a decirnos algo importante-Rex y Marina miraron divertidos al hombre que estaba frente a ellos, a pesar de su tamaño estaba totalmente intimidado por Lucio que a pesar de no haberle hablado de modo duro le temblaban las manos tan solo escucharle.

-Solo quería confirmar lo que ya imaginábamos…sobre la sexta…-todos quedaron en silencio, pues no habían localizado al sexto hijo que ayudaría a cerrar el ciclo, los demás estaban confirmados en cuanto a su identidad pero por alguna razón el último de todos y la más importante aparte del primero, Lucio, no sabían de su paradero, ni si quiera tenían un rostro al cual reconocer. Pero ahora con la confirmación del Sabacio, es decir el brujo elegido para la última ceremonia, sabían a quién atacar y a donde llegar.

-Hermanos, estamos cerca de terminar con esto...descansen por ahora, sus cuerpos mortales necesitan descansar y en la noche volveremos a vernos para terminar con esto…-Lucio dio una seña con su mano y el resto hizo una reverencia saliendo pronto del lugar, la luz del alba se asomó por una ventana y se reflejó en el cabello blanco que le llegaba debajo del hombro a Lucio.-puedes retirarte, haz hecho un buen trabajo después de todo, comenzaba a preocuparme por tu bien…

El Sabacio que se encontraba oculto aún en la sombra respiró hondo como si hubiera sacado un gran peso de encima de su pecho, hizo una reverencia y se fue pensando en la buena suerte que tenía. Después de todo la suerte comenzaba a estar de su lado.

...

Casey estaba hecho un loco, por más que intentaba no podía dormir, tenía muchas cosas en la cabeza, primero era April y el sujeto con el que había tenido una cita. Lo otro, la chica malévola que había asesinado a una pareja de ancianos y a su nieto. Por lo que pudo averiguar era una familia pequeña por lo que no hubo parientes que reclamaran sus cuerpos, solo eran ellos pues los padres habían muerto hace años y los abuelos se habían hecho cargo de su nieto. Hasta ahí había llegado el linaje.

Era triste ese asunto pues le recordó su propia soledad que sentía en el momento, tanto se había dedicado a cuidar a la ciudad que había descuidado a la gente que quería a su alrededor. Por eso estaba perdiendo a April…

-Ya basta de lamentos…-se dijo levantándose de golpe era obvio que ese día no iba a lograr dormir por más que se lo propusiera, así que decidió que era mejor buscar a un amigo para poder ordenar su mente, así que se vistió de nuevo y salió disparado para buscar a sus amigos verdes.

...

-Está a 3 canales más-indicó Donatello mientras caminaban en dirección a la tumba de su maestro, Raphael traía la pala con él y el resto estaba alrededor de Zack como si fueran sus guaruras pues esta vez se asegurarían de que no se les escapara para hablar sobre lo que les había prometido contarles.

Por ahora Zack no había dicho mucho, así que las tortugas estaban impacientes, tan solo esperando que no se les fuera a escapar por evitar contarles más de lo que aparentaba saber.

-¿Recuerdas nuestro trato cierto?-preguntó Leo al dar una vuelta en un túnel.

-Perdonen pero necesito pensar desde donde debo comenzar, es una historia larga y no sé cómo vayan a reaccionar…

- ¿Eres un demonio al igual que ellos?-preguntó de pronto Don, Zack le miró espantado y luego agachó la mirada al piso.

-Algo así…bueno, supongo a estas alturas es obvio que sepan eso ¿no? Especialmente con lo que pasó con Rex y con lo que dijo Nibba supuse se darían cuenta que yo nací para ser uno de los Hijos del Mal.-Leo y Don compartieron una mirada como confirmando lo que habían sospechado.

-¿Eso que dicen que mataste a tus padres es cierto?-esta vez preguntó Mikey, al parecer ya tenían algunas preguntas elaboradas para él.

-Si maté alguna vez…pero no fue a mis padres, ellos fueron asesinados por uno de los Hijos del Mal.

-¿A quién mataste?

-A un compañero de clases, me fastidiaba demasiado…-era algo incómodo hablar de ello cuando su madre le había pedido tantas veces que lo olvidara-no me excusaré en decir que fue un accidente ni diré que no disfruté hacerlo. Pues con la muerte de ese chico abrí mi propia puerta a mi poder demoniaco, todos los hijos debemos tener una primera víctima para poder tener acceso a nuestros poderes, y en mi treceavo cumpleaños lo obtuve. Eso fue hace 2 meses. Es por eso que aún no se controlar muy bien mi poder. Recuerdo que Rex mencionó que yo no había recibido el entrenamiento adecuado, debe ser porque ellos ya han matado por años, yo solo llevo una víctima.

-Lo dices como si eso te molestara-comentó Leonardo cruzando un canal con aguas rápidas que llegaban a una especie de cascada por lo que Zack tuvo que hablar un poco más fuerte ya que el ruido era demasiado.

-Claro que me molesta, de haberlo hecho desde antes yo habría podido controlar mis poderes y habría podido ayudar a mi familia…-de alguna manera el casi gritarlo le fue un desahogo, su corazón comenzó a latir a gran velocidad. Leo le miró con lástima, imaginaba la carga tan grande que llevaba al ser el mayor, el responsable de su familia y el haber fallado con ella debía ser un golpe terrible en su orgullo.

-Habías mencionado que disfrutaste matar al otro chico…¿por qué lo decías?-preguntó Don suspicaz.

-En ese momento lo hice, fue como perderme en mí mismo, en el monstruo que llevo dentro…cuando me dí cuenta…me asusté…era de noche cuando pasó…él primero me atacó con una navaja creo solo quería espantarme pero nada salió conforme a sus planes. –su respiración comenzaba a ser agitada pero por el ruido del lugar pasó por desapercibida por las tortugas-Recuerdo sentir un calor extraño en mi cuerpo y de pronto me ví sobre de él ahorcándolo mientras azotaba su cabeza contra el piso…- sus facciones antes asustadizas se volvieron siniestras mientras narraba la historia- empezó a llorar a pedirme perdón…-rió a lo bajo llamando la atención de Mike que estaba cerca suyo-no me importó, lo seguí golpeando hasta reventarle la cabeza y sentir sus sesos salpicando mi rostro…-Zack se relamió los labios como si estuviera reviviendo la historia de nuevo. Cuando terminaron de pasar el canal con la cascada se detuvieron al sentir un frío horrible en el ambiente.

-¿Qué demonios pasa?-preguntó Raph abrigándose a sí mismo.

-Chicos…algo no me gusta-dijo Mike señalando a Zack el resto le miró al rostro y en ellos encontraron unos ojos completamente dilatados que hacía parecer se vieran totalmente negros, con un contorno venoso y sangriento a su alrededor, seguía relamiéndose los labios como si aún tuviera la sangre de ese otro chico sobre su rostro.

-Zack…-Leo se puso frente a Zack-esa persona que mató a ese chico no eras tú…

-…después con su propia navaja le abrí el pecho…jamás había visto algo tan hermoso…entonces tomé su corazón aún tibio y bebí de él…-una sombra negra comenzaba a revolotear a su alrededor su cara vislumbraba una excitación extrema por recordarlo.

-ehm...creo esto no va a terminar bien-dijo Don en posición de defensa.

-Mejor me hubiera quedado en la guarida cuidando a la niña…-chilló Mikey sacando sus armas para defenderse en cualquier momento, lo mismo hizo Raph.

-¡Zack!-Leo intentó sacudirlo de nuevo y al parecer tuvo efecto ya que la mirada de Zack chocó con la de él. Leo se sintió aterrorizado al chocar sus miradas pero trató de verse firme.-¡Mírame! ¿Me recuerdas? Somos amigos-Zack respiraba como una bestia, comenzando a hacer sonidos guturales- recuerda a Sasha, recuerda que ella creía en ti.- Esto pareció hacer efecto, poco a poco tomó control sobre él mismo y sus ojos que tenían una infinita oscuridad se tornaban de nuevo normales. Parpadeó varias veces aun respirando agitado.

-¿Qué…qué me pasó?-se preguntó así mismo volviendo a tomar su rostro temeroso de siempre. Se cayó sobre sus rodillas pero Leo le sostuvo.

-Tranquilo, aquí estamos para ayudarte-miró a sus hermanos con temor, y estos le respondieron de la misma manera, cuando platicaron sobre qué decisión tomar ya temían la procedencia de Zack, pero tenían la esperanza de que estaría de su lado, aunque ahora ya no estaban tan seguros. Ahora sabían que dentro de Zack crecía una entidad demoniaca. Solo era cuestión de tiempo para que ese muchacho cobarde y tímido se volviera en contra de ellos, aún si el humano que tenía dentro no quisiera hacerlo.