Llegó la pervertida de siempre ¿Quien me aplaude? ¿Nadie? Ok.
Despareci por mucho tiempo pero encontre amor por la escritura de nuevo y traigo otro capitulo xxx
iCarly no me pertene a mi sino a Dan Schneider.
Samantha Puckett siempre fue así, siempre quería tener el control de las situaciones y procuraba que siempre fuese así. De hecho aunque no tuviese control de la situación, actuaba como si la tuviese. Ante la gente no le gustaba demostrar debilidad, la vida era eso para ella: La sobrevivencia del más fuerte y ella quería serlo.
Sam despertó esa mañana con una inusual compañía. Si, se había acostado con Freddie y no se arrepentía de ello. Sam tenía su cabeza posada sobre el pecho desnudo de su amante y después de unos segundos se apartó de el acostándose al otro lado de la cama.
Freddie lo notaria a pesar de estar dormido así que obviamente despertó, abrió sus ojos y vio a su costado donde estaba Sam con sus ojos cerrados y su cuerpo desnudo debajo de aquella sabana que deseaba quitar con todas sus ganas.
-Buenos días- Diría el muchacho con suma flojera, típica de un recién levantado
-No fastidies Freddie, aun es muy temprano- Se quejó, cambió su posición colocándose de lado, dándole la espalda a su compañero de cama
Freddie se acercaría a ella, rodearía la cintura de la rubia donde más de uno quisiera ahogarse y le comenzó a dar besitos en el cuello
-Sera mejor que te detengas, no quiero ahorita- Protestaría la chica y es que solo quería dormir, aun eran las 8:30 de la mañana y normalmente ella no despertaba antes del mediodía en un fin de semana -Además más tarde saldrás con Carly, guarda un poco para ella-
-¿Detecto celos, Puckett?- Bromeó el chico, quería provocarla un poco
-¿Celosa yo?- Rió un poco de forma falsa -Puedo tenerte cuando yo quiera, donde yo quiera y a la hora que yo quiera así que no me hagas reír-
Freddie desistiría y dejó su posición para volver a acostarse en su lado de la cama y soltó un suspiro ahogado -Si saldré con Carly pero ¿por qué dices que guarde un poco para ella?-
-Ella también quiere probarte, está necesitada- Comentaría la rubia como si nada con su habilidad de no tener pelos en la lengua y decir las cosas como son -Carly puede llegar a ser muy perra a veces-
-Algo ha aprendido de ti- Diría Freddie por bajo, no quería enojar a Sam pero tampoco pudo controlar sus palabras
-Sí, ha aprendido algunas cosas- Admitió -Y después de lo que hicimos anoche, seguramente ya te diste cuenta que no soy una santa-
-Eso ya lo sabía desde hace mucho tiempo-
-Pero no sabías que era tan perra- Comentó, antes de que Freddie pudiese decir algo, ella continuó con un insulto -Hay que serlo para tener las agallas de acostarse contigo. Ahora vete, Carly despierta a eso de las 9 los sábados y no quiero que te vea-
-Que carácter- Se quejó Freddie mientras se paraba de la cama y comenzaba a vestirse
-Solo sé que no podrás olvidarte de mí, Benson. Dudo que Carly te haga sentir lo mismo que yo. Vas a ser un adicto a mí-
-Yo no esperaría eso con ansias- Diría poniéndose los pantalones y subiendo el cierre del mismo -Me voy, cualquier cosa sabes donde contactarme- Abrió la puerta de la habitación y se detuvo antes de irse porque Sam le diría
-Espera un segundo- Freddie se detuvo ante estas palabras de la rubia -Cuando te veas con Carly, no la traigas aquí; Me daría asco tener que escucharlos-
Freddie se iría sin decir nada mas, solo rodó sus ojos.
Freddie Benson ¿Quien lo diría? Samantha Puckett pasó una noche con Freddie Benson. El chico pensaba eso y sonreía, le gustaba pensar que las cosas si estaban siendo diferentes pero también sabia que seguramente habría un precio que pagar, es decir, estas chicas habían sido sus amigas prácticamente toda su vida y ahora ya se había acostado con una ¿Eso perjudicaría la amistad? pensaba que sí, pero era joven y no le preocupaba demasiado, se decía a si mismo que podía resolver lo que pasara.
Después de conducir unos 15 minutos, al fin llegó a su departamento. Ni rastro de su compañero de cuarto, seguramente tampoco había pasado la noche allí. Eso lo supo al instante cuando vio una nota en una pequeña mesa cercana a la puerta, era un pedazo de papel que decía "Volveré el domingo, pasare el fin de semana con Camille o Charlotte... O Amy. La verdad olvide su nombre"
-Genial- Se dijo a sí mismo, ese sería su apartamento de soltero por ese día -Ojala desapareciera toda una semana- Dejó las llaves sobre el mesón, fue a su habitación por algo de ropa limpia y su toalla. Iría a darse una ducha.
Se despojó de su ropa y se metió a la ducha. Cerró sus ojos dejando que el agua cayera sobre su cuerpo y una imagen vino a su mente, una imagen de la noche anterior; El rostro de Sam en pleno orgasmo. Era como si hubiese tomado una fotografía mental de aquel preciso instante. Abrió sus ojos al segundo siguiente porque no, Sam no podía tener razón y el no podía volverse un adicto necesitado de ella.
Salió del baño unos 20 minutos después. Había dejado su celular en la habitación, al llegar allí se acostó en su cama y reviso su teléfono... Sam le había escrito
"¿Aun es mucho lo que tienes que analizar... Adicto? ;)" Fue lo que decía aquel mensaje, sin dudarlo respondió
"Sea lo que sea que hiciste aun no es suficiente para volverme un adicto y no tengo nada que analizar, entiendo nuestra situación"
"Ummm... Entonces deberé intentar un poco más ¿Que harás mañana? ;)"
"Nada ¿Por qué? ¿Qué planeas? ¿Ya quieres otra vez?"
"Jajajajajaja no te emociones Benson, aun no. Ya estás ansioso, es el primer síntoma... Cariño"
-Aghhhh- Gruñó al leer eso. No se estaba volviendo adicto a Sam, eso era imposible. Por más que ella dijera que si, el no lo pensaba así. Decidió no responderle más, ganar un poco de terreno y no caer en tontas discusiones en las que Sam haría lo posible por ganar.
Tiro su celular entre sus piernas y encendió la tele buscando una distracción. A los 10 minutos más o menos volvería a sonar su teléfono y dijo a si mismo -Carajo Sam, ya basta- Solo que esta vez no era Sam quien le había escrito. Al ver quien había sido diría -Interesante... Carly-
"¿A qué hora pasaras por mi? Mientras más temprano mejor, pasaremos más tiempo juntos ;) jajajaja"
Típico de Carly, eso pensaba Freddie. Escudarse detrás de un "jajaja" para no sonar tan directa y no dar a entender completamente sus intensiones... pero el también sabia jugar y lo iba a hacer
"Habérmelo dicho antes y hubiese ido anoche mismo jajajaja. Claro, no te preocupes, pasare por ti a las 5"
"Te estaré esperando. Sam tiene una cita esta noche y no quiero estar aquí para cuando el chico llegue"
Ahhhh con que así eran las cosas, Sam no mentía y de verdad era una perra. Eran hilos que Freddie iba uniendo, ayer el y hoy otro chico ¿Acaso Sam no tenia limites? ¿No se cansaba?
"Ok, no te abandonare Carly. No tienes que pasar la noche allá si no quieres, puedes pasarla conmigo..." ¿Por que había hecho eso? ¿Por qué tan directo? ¿Reacción a lo de Sam con un chico cualquiera? ¡Maldición, ya estaba comenzando a pensar demasiado! No, no estaba celoso. Continuaba repitiéndose a si mismo que no lo estaba.
"¿Propuesta indecente? jajajajja. Ok, nos vemos"
-Entonces es en serio- Se dijo Freddie a sí mismo, aparentemente habla mucho solo.
Carly Shay, siempre la misma Carly que tenía el don de manipular a cualquiera con su actitud de niña dulce e inocente pero realmente los años le habían enseñado que a veces se necesita más que un "Por favor, por mi" para lograr que otros hagan lo que ella quiere.
Había estado soltera alrededor de 6 meses ¿Y qué? eso no impedía que de vez en cuando consiguiera algo de acción, no tan frecuente como quisiera pero podía estar peor. Su antiguo novio era un chico que cualquiera hubiera deseado, era demasiado guapo como sacado de la tienda "Abercrombie", una cara perfecta, ni la más mínima imperfección ¿Por qué no funciono? Era aburrido en la cama, era lo mismo cada vez, Carly quería cosas nuevas, quería diversidad.
-Sam, está listo el almuerzo- No había ni terminado de hablar cuando ya la rubia estaba sentada en la mesa devorando la comida y muy sonriente -Te conozco... ¿Quien vino después que me fui?- Sam se detuvo en seco y la miró -Pequeña zorra, estabas esperando a que durmiera- Carly lo decía en tono gracioso y emocionada -¿Es el mismo al que veras hoy?-
-¿El mismo? ¿Acaso estoy casada o qué? Sabes que no me gusta la monotonía, la vida no es The notebook, Carls- Respondió la chica de ojos azules con habitual apatía -Además no te lo diré-
-¿Por qué no? ¿Lo conozco?- Era algo que Carly siempre seria; Curiosa, siempre tenía que saberlo todo
-No, no lo conoces- Afirmó volviendo su atención a la comida -Además no sé porque te importa, es mi vida privada-
-Sam- Carly tomó asiento frente a ella en la mesa, la rubia levanto la mirada para verla -Ya no tenemos 16 años, podemos contarnos estas cosas. Está bien hablar de esto-
-Ok ¿Quieres saber con quién estaba?- Carly asintió, claro que quería saber y eso a Sam no le sorprendía pero no podía decirle la verdad -Se llama Andrew y está en una de mis clases ¿Contenta?-
-Mucho- Respondió Carly con una gran sonrisa y dejó la mesa dejando sola allí a Sam quien solo rodó sus ojos, los interrogatorios eran una de las cosas que la molestaban a sobremanera
Casi las 5 de la tarde, Carly ya estaba lista. Estaba vestida de forma sencilla para no parecer desesperada. Su vestimenta constaba de un blue jean y una blusa verde de tirantes, no era la gran cosa pero a Carly cualquier cosa parecía sentarle bien
-Me impresiona, no pareciera que vas por algo de sexo casual- Le dijo Sam acostada en el sofá una vez que la vio entrar en la sala de estar.
-Esa es la impresión que quiero dar- Contestó -Hay que ser sutiles, Sam. Después de todo, estamos hablando de Freddie-
-Ni me lo recuerdes- Carly reiría ante el comentario de su mejor amiga, para ella eso siempre serian Sam y Freddie; amigos y rivales -¿A donde irán?-
-Iremos al centro comercial, comprare algo de ropa-
-Creí que era una cita, no una salida con tu mejor amigo gay-
-Comprar ropa es para desconcertarlo un poco. Deberías saberlo, tú misma me enseñaste esa estrategia- Si, Sam no bromeaba cuando le dijo a Freddie esa mañana que le había enseñado algunas cosas a Carly -¿A qué hora llega tu chico misterioso?-
-A las 7. Espero que sea bueno sino habré desperdiciado mi noche- En eso se oyó que alguien tocó la puerta -Seguro es tu amigo gay al que le decimos Freddie-
Carly solo la miró divertida y caminó hasta la puerta y al abrir, si era el
-Hola Carly- Saludó el chico, vio al interior del apartamento -Hola Sam-
-Váyanse- Fue todo lo que dijo Sam, no respondió el saludo. Fue grosera según el chico
-No le hagas caso, vámonos- Salió de su apartamento pero recordó algo -Emmm ya va ¿Me esperas aquí un segundo?-
-Seguro-
La chica volvió al interior de su departamento, se acercó a Sam y le dijo -Deséame suerte, nos vemos mañana- A lo que Sam solo reiría.
Carly y Freddie iban en el auto del chico. Tan pronto su amiga le dijo que irían a comprar ropa, pensó que lo había malinterpretado todo y que Sam solo le había dicho que Carly quería acostarse con él para fastidiarlo y divertirse un poco.
Llegaron al centro comercial, eran unos 3 pisos de puros negocios de cosas variadas. Freddie iba con una cara de sumo fastidio ¿Esta chica acaso lo veía como su amigo gay o qué?
-¿Qué te parece este?- Le preguntó Carly a Freddie refiriéndose a una blusa roja con unas pequeñas rayas blancas
-Está lindo- Respondió después de rodar sus ojos -Carly yo...-
-Iré a probármela- Anunció muy emocionada. Freddie se quedó allí y Carly después de unos pasos se dio cuenta de ello -Freddie... Los probadores están por allá- Señaló hacia el lugar donde se dirigía
A Freddie no le quedó más remedio que acompañarla. Estando frente a los probadores Carly entró en uno
-Te esperare aquí- Dijo el chico pero no contaba con que Carly lo tomaría de la camisa y haría que entrara con ella -Carly ¿Qué demonios?-
Aquel probador era enorme.
Freddie se quejaría por eso que Carly hizo pero todo ese poco enojo se iría por el retrete ya que justo después de quejarse, Carly lo besó
-Carly... ¿Qué haces?- Preguntó luego de separarse.
-Shhhh- Lo mando a callar -Baja la voz, pueden oírnos y no quiero que me prohíban la entrada-
Carly volvió a atacar su boca pero esta vez Freddie si se dejó llevar. Era un beso diferente, ya había besado a Carly antes pero nunca así, nunca un beso tan caliente, con tanta pasión. La lengua de Carly jugaba con la suya y Freddie disfrutaba de ese juego, le daba una sensación de desenfreno; Su mente se comenzaba a nublar.
Carly se separó de él -Carajo Freddie- Volvió a besarlo y a pasear sus manos por todo el cuerpo de su "Amigo". Carly había tomado una decisión, no esperaría mas, eso iba a pasar allí en ese momento.
Alguien tenía que tomar la iniciativa y ese seria Freddie quien comenzó a desabotonar el pantalón de la chica sin dejar de besarla. Hecho esto, le bajó el cierre y sin bajarle el pantalón introdujo su mano para tocarla
-Alguien está mojada- Le diría al oído
Carly lo miró, sus ojos estaban oscuros síntoma de lujuria. A ella le encantaba ser el porqué de esa lujuria, la excitaba. Comenzó a acariciar a Freddie por sobre su pantalón y ya podía sentir algo allí
Carly se agachó, le bajó el pantalón con suma rapidez. Estaban en un lugar público, no había porque ser tan meticulosos, tenía que ser rápido. Le bajo el boxer dejando ver su gran erección
-Mierda Freddie... tienes un buen pedazo- Le susurró con mucho placer, se sentía fuera de sí. Era muy excitante la situación
Tomó el pene de Freddie y comenzó masturbándolo lentamente haciendo que el soltara un ligero y suave -Ummmm- Respingo de placer
Ese placer se multiplico por 1000, por 2000 o por 50000 cuando Carly le besó la parte superior de su pene haciéndolo estremecer. Abrió su boca y comenzó a chupárselo.
-Oh Carly- Susurró. En ese momento deseo estar en su apartamento para gritar todo lo que quisiera, era lo que le provocaba: Gritar de placer, gemir, hablarle sucio a Carly pero no podía, no allí
Carly aumentó su ritmo, lo hacía muy bien debía admitir. Se sentía delicioso, era muy hábil en eso
-Quiero estar dentro de ti ahora- Le dijo y como si esas palabras fuesen ley... ella se levantó, se bajó su pantalón, se lo quitó y se puso de rodillas en el suelo
-De a perrito, Freddie- Le susurró seductoramente -Cógete a esta perrita-
Ese tipo de cosas volvían loco a Freddie. Se colocó lentamente detrás de ella. Tomó su pene y lo posiciono en su entrada... pero no terminaba de introducirlo, era su método de tortura, solo lo deslizaba hacia afuera y rozaba el clítoris de Carly con el provocando en ella vibraciones intensas de placer al punto que tenía que morderse los labios para evitar maldecir.
-Deja de jugar, hazlo- Le rogó la chica -Por favor Fre... oh dios- Freddie la introdujo toda de golpe y comenzó a embestirla duro y a Carly parecía gustarle. Sus respiraciones: Pesadas. Su ritmo: Demasiado rápido.
Freddie la atrajo a su cuerpo mientras la seguía embistiendo, tocaba su cuerpo medio desnudo, le besaba el cuello y le decía cerca del oído -Oh Carly eres tan sabrosa-
Carly sonrió mientras seguía mordiéndose los labios para no gemir, solo la delataba su pesada respiración. Freddie inclusive le introducía dos dedos en la boca para que ella se los chupara y distraerla de gritar
-Oh Freddie, más duro- Le pidió y Freddie acató la orden -¡Dios!- Gimió, podría jurar que si alguien estaba en el gran probador de al lado, la habían escuchado pero eso solo la excitó mas a ella y a Freddie también
Ese ritmo exagerado era imposible de sostener
-Carly voy a...- Ella lo entendió. Se separó de él. Freddie se paró y ella se agachó para introducir solo la punta de su pene en su boca y con una mano masturbarlo rápidamente hasta que 10 segundos después
-Oh oh oh oh... Carly, carajo... voy a llegar- Dijo entre respiraciones pesadas para justo en ese instante acabar en la boca de Carly -Ohhh... Mierda- Susurró
Y para sorpresa de Freddie... Carly se tragaría todo el semen
Freddie rió, no podía creerlo. Se agachó y le dio un beso en la boca.
Ambos se vistieron, esperaron un poco a restablecer su ritmo normal de respiración
-Yo salgo primero, espera 2 minutos y luego sal tu ¿Ok?- Dijo Carly cuando ya estaba lista
Y así pasó Carly salió, pagó por la blusa que quería comprar y salió a esperar a Freddie junto a su auto. El chico aparecería 3 minutos después. Al verla solo se echó a reír por lo que había pasado. Risa contagiosa ya que ella también reiría.
Subirían al auto -¿Podemos ir a tu apartamento?- Le preguntaría Carly cuando ya el auto estaba en marcha -Sera nuestra noche ¿Que dices?-
Freddie sonrió -Me encanta la idea-
Y ambos fueron al apartamento de Freddie para revolcarse de nuevo.
Freddie estaba jugando con fuego... pero como se divertía. El comienzo no parecía ser malo, pero tenía la idea de que en algún momento eso se volvería un dolor de cabeza para el
Un dolor de cabeza pero... ¿Por qué no disfrutar mientras tanto?
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Me voy :*
