Kyoko sonreía satisfecha, miraba su cartas inglesas y luego a Leandro que estaba frente a ella, sabia que ella ganaría la partida, podría hacer y deshacer a su antojo...

Hace un par de horas atrás, Leandro y Kyoko, habían empezado una gran discusión; mas que una discusión era como un juego, para ser exactos, era como: "policía y ladrones".

Leandro sonrió; sonrió aun mas al ver como la dulce cara de Kyoko le sonreía, hace unas semanas la chica había mostrado mas cambios que nunca: ya se notaba a simple vista el avanzado embarazo de la joven, aunque sabían que no podían pedirle tanto, ya al menos mostraba siete meses. Era un alivio teniendo en cuanta que Kyoko ya iba para los nueve ó a prestar atención a sus cartas y fruncio levemente el ceño, coloco sus cartas sobre la mesa para sonreír nuevamente.

- ¿como?- se quejo Kyoko fulminando a Leandro con la mirada. Este solo levantó los hombros dándose por inocente. Para luego levantarse des preocupada mente de la silla e ir a la cocina en busca algo para la chica. comenzaba nuevamente el reinado de Leandro I. -has tenido que hacer trampa!- se quejo la joven sin quitarle la mirada de encima. Lo vio ir hasta la cocina y regresar con un vaso de leche en la mano. Lo miro algo molesta y hizo un puchero

- vamos, bebé lo - dijo Leandro estirando el vaso hasta que Kyoko lo tomo.

- no porque allás ganado significa que puedes darme comida a cada hora o no dejarme salir- dijo la chica en tono de advertencia, pero termino recibiendo una sonrisa que la hizo estremecerse ante el recuerdo. La mirada que le había regalado Leandro era como la de Natsu cuando estaba convencida que se haría lo que ella dijera.

- eso lo veremos- dijo el hombre volviendo a la cocina

- bien- susurro Kyoko dejando el vaso vacío sobre la mesa, se levanto y sonrío - iré por mis cosas para ir a LME, tengo trabajo que hacer- añadió riendo. Sabia que Leandro se opondría, pero lo lograría si alcanzaba sus cosas y salia antes que el se diera cuenta.

Kyoko corrió a su habitación y tomo el bolso. Un mareo la coloco a alerta, suspiro y decidió hacerle caso a sus pequeños. aveces, no siempre podía hacer lo que ella quisiera... y en este momento sus pequeños la retenían a mantener reposo. Salio de la habitación y se recostó sobre el sofá, dándose por vencida ante sus intentos de escape. Este no era el primero, pero si seria el ultimo gracias a sus repentinos cambios de equilibrio. Leandro la miro y camino para arrodillarse a su lado. Sonrio

-que te hace tanta gracia?- pregunto Kyoko irritada

-nunca pensé que los que terminarían reteniendo te serian...- dijo apuntando el pequeño vientre de Kyoko.

- no es gracioso...yo debería estar en LME preparada para luego ir a los estudios y grabar las escenas para la película.- dijo frunciendo el ceño mientras mantenía su mirada en el techo que por unos segundo volvía a ser borroso

Leandro se apoyo contra el sillón y miro su reloj. Luego la cara de la chica que ahora estaba menos tensa.- sabes que de todas formas no te hubieran dejado participar en el rodaje...Kyoko, el embarazo ya se te nota, no como debería ser, pero aun así es un gran avance.- miro nuevamente a la chica y noto que estaba durmiendo. "Valla, debe estar muy cansada... Me hace gracia ver el como sus pequeños la mantiene acá, tal vez deba agradecerles cuando ya sean mayores... y pensar que ahora es mi reinado". Sonrrio, levantándose rápidamente fue por una manta para taparla. La entendía mejor que nadie...sabia que le era difícil dormir,ya que, no sabia como posicionarse a causa del vientre y cuando lo lograba era un gran merito, por eso había que dejarla descansar.

Leandro dejo a Kyoko durmiendo y salio para ir a su trabajo, el echo de que Kyoko durmiera había aliviando su preocupación, no sabia porque, pero presentía que no despertaría durante muchas horas mas. Camino por el pasillo para tomar los ascensores.

- ¿Leandro?- pregunto un hombre alto, rubio, parado frente a el, llevando una maleta.

- Kuon!...- exclamo alegre Leandro- ...valla, hombre, has llegado justo a tiempo.- dijo alegre golpeando la espalda y pasando por su lado para abordar el ascensor- Kyoko esta durmiendo, la dejo a tu cuidado- añadió antes de entrar y desaparecer junto al cierre de las puertas

Kuon había quedado algo desconcertado pero se hizo la idea de que el joven había venido a visitar a la chica. Fue hasta su departamento y entro silenciosamente. Camino hacia la chica y sonrió al verla allí durmiendo. Le acaricio suavemente la mejilla y esta hizo una mueca de incomodidad.

- Kuon...- susurro Kyoko despertando.

- he vuelto- susurro Kuon mirándola con cariño, aunque su rostro cambio a uno mas preocupado y asustado. Kyoko lo miraba molesta con un odio puro en sus ojos y el ceño fruncido, no podia creer como era que la despertaba luego de lo cómoda que estaba durmiendo. Kuon intento tomárselo como una broma pero no lo consiguió, Kyoko estaba cada vez mas enfurecida

- ¡como se te ocurre despertarme!- exclamó sentándose en el sofá y haciendo que Kuon tomara un poco de distancia entre los dos.

- Kyoko yo...

-¡es que acaso eres ciego Kuon!- exclamo apretando la manta - estaba durmiendo tan bien, ¡¿no lo notaste?!.¿¡ No sabes cuanto me cuesta dormir!?. ¡Porque tenias que llegar!,...me cansa el tener que dormir poco por culpa del abultado vientre. Podrías entender eso al menos...pudiste irte a la habitación y ¡dejarme en paz hasta que despertara!-exclamo sin recibir respuesta del hombre que estaba congelado por todo lo que oía

- lo lamento- susurro Kuon. Eso hizo molestar mas a Kyoko

- ¡andante!- exclamo la chica- deja me, ¡quiero dormir!. No me interesa si llegaste, podrías haberme saludado mas tarde- volvió a decir mientras se intentaba reintegrar a su sueño, volviéndose a acostar en el sofá, dándole la espalda a Kuon- ¡sale!,¡ deja me sola!- exclamo escuchando como el hombre se ponía de pie y se perdía por el pasillo de las habitaciones.

Kyoko suspiro y sintió como sus ojos estaban húmedos, el pensamiento de que le costaría dormir le rondo por un par de minutos y termino por pensar en lo mal que se había comportado con Kuon, el no se merecía esos gritos...el sólo quería saludarla y ella lo había tratado mal. Lo extrañaba y ahora se arrepentía terriblemente de haber echo eso. Repiro hondamente y se abrasó a su vientre. Era una mala persona por tratarlo así. Todo era culpa de su revolución de hormonas...aun así, había tratado mal a Kuon. Sentía como estaba sola allí, no le gustaba ese sentimiento, quería estar junto a Kuon...

Pasada media hora, Kuon volvió al living y preocupado se acerco a Kyoko, sus sollozos se habían empezado a escuchar desde la habitación. La chica al escuchar a Kuon entrar al living, se levanto y lo miro con el rostro mojado

- Kuon, lo siento- dijo totalmente apenada.

Kuon estaba mas pasmado que antes, sin dudarlo, se acerco a la joven y la abrasó. Empezó a acariciar su cabello.

- tranquila, esta bien- le susurro mientras ella lloraba abrasada a el. Durante las media hora que Kuon estuvo en su habitación, se había dado cuenta de lo duro que era para ella todo tiempo para llamar a su madre la que, aparte de aconsejarle lo que debía hacer o no, se tomo las libertad de reprenderlo por lo poco sensible que era con Kyoko. Aun así, todo le sirvió para ponerse en el lugar de la joven.

-pero Kuon, yo no debí tratar te así...no debí- lloriquio siendo interrumpida por un dulce beso

- tranquila- le dijo el separándose y apoyando su frente contra la de ella.- lo entiendo...perdona me a mi por no haber estado aquí a tu lado- le pidió recibiendo una suave sonrisa de parte de la chica.- te amo nena- añadió volviendo a besarle. Kyoko tenia un nudo de emociones, aun así, se dejo llevar por el suave beso.

Kuon la tomo en sus brazos, con un poco mas de dificultad que antes, y la llevo a la habitación donde la acostó y arropo, para luego el recostarse a su lado mimándola. Sabia que lograría hacerla dormir.

Kyoko se dejo mimar y sin darse cuenta ya estaba durmiendo nuevamente.

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Leandro llego al departamento y le fue indiferente el no encontrar a Kyoko en el sillón, sabia que la chica debía estar con Kuon. Intento no pensar en que era lo que podían estar haciendo aunque le fue difícil no imaginarlo. Camino por el pasillo con cuidado y fue hasta la habitación de invitados por sus cosas. Ahora que Kuon había vuelto, sabia que tendría que irse..,¿que mejor momento para mudarse con auna amiga? La había conocido hace unos días y no dudo en aceptar la invitación que le hacia la joven de cabellos rubios. Le parecía buena chica y sabia que la intención de ella era solo de amistad.

Tomo sus cosas y desalogo lo mas rápido que pudo el departamento. Mas tarde volvería para darle la noticia a Kyoko, aunque no pensaba dejar de venir con constancia; ya que si pasaba algo, era seguro que Julieta le echaba la culpa a el. Ríos dulcemente al imaginar la situación. A veces, Julieta podía ser algo injusta, pero, siempre tenia sus razones...y eran buenas razones.

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Pasada las semanas, Kuon fue entendiendo mas a Kyoko. Habían mañanas en las que la chica sentía nauseas y el estaba allí para ayudarla. Otras veces soportaba y se hacia de animo ante los repentinos cambios de emociones o, aun peor, cuando le daban antojos y el debía salir para conseguir lo que ella quería. Aunque a fin de cuentas, le encantaba poder con placer a la madre de sus hijos. Le parecía entretenido ver como Kyoko disfrutaba de cada cosa en el máximo placer que podía llegar a darle. También le hacia gracia el abrir las puertas de los muebles que contenían los alimentos y encontrar mas golosinas que productos para preparar el almuerzo.

Miro a Kyoko que estaba frente al espejo en la habitación y sonrio. No podía sentirse mas feliz de lo que estaba.

Hoy seria la primera vez que Kyoko haría presencia en una fiesta dejando ver a todos que estaba embarazada. Tanto Kyoko como Kuon estaban nerviosos,pero entusiasmados, y solo les quedo reunir fuerzas y salir a delante. La gala se haría en la mansión takarada y se celebraba con la intención de reunir a todas la estrellas de las empresas de entretenimiento : LME y Akatoki e unir los lazos de amistad dentro de ellas.

Kyoko miro a Kuon que se colocaba atrás de ella y tocaba su abultado vientre- te ves hermosa- le dijo besando su cuello

- tu no pasas desapercibido con ese traje blanco.- comento Kyoko dejándose besar.

Kyoko llevaba un vestido de seda de la india, con un lazo por sobre su vientre. El vestido le llegaba hasta los tobillos y era de un lindo color crema. Con tirantes dorados que se cruzaban tras su cuellos y le caían suavemente sobre la espalda que llevaba al aire.

Kuon lucia un traje de vestir blanco, simple, con una corbata negra y una camisa de color crema. Era simple, pero cualquier cosa que se pusiera el hombre le sentaba como un gualte echo a medida.

Ya preparados se marcharon hacia la mansión takarada. Al llegar estacionaron el deportivo en el aparcamiento de la mansión, querían evitar a los reporteros de la entrada por ello habían decidido entrar por los jardines del lugar.

Kyoko toco la mano de Kuon antes de bajar y le sonrio ocultando una pequeña mueca de dolor

- Kuon...debemos ser precavidos- dijo traspasándole la sensación de temor

-¿Kyoko?- pregunto asustado al verla. Se acerco a ella y la tomo de le mejillas- dime, ¿estas bien?- pidió recibiendo una negación de parte de la mujer- tranquila, nos ira bien...ellos entenderán lo nuestro...- se callo al ver como Kyoko daba un grito ahogado. Kuon aun sin soltarla sonrio intentando calmarla- ... son contracciones - afirmo mas para el que para la chica. De pronto Kyoko relajo su rostro y pudo sonreír algo emocionada pero mas asustada.- tranquila Kyoko, son las primeras...luego de unas horas tendremos que ir al hospital- le comento mirando la hora en su reloj. Recordaba el adiestramiento que le dio su padre de como sobrellevar las horas antes del parto, debía mantener la calma y estas pendiente de la frecuencia de las contracciones, debía mantener a Kyoko relajada y prepararla para el momento en que rompiera fuente: eso seria cuando las contracciones fueran un poco mas seguidas. Incluso tal vez pasaran mas de veinticuatro horas para el parto. Nada era seguro

- si- afirmo tomando las manos de el. Las bajo y las apretó suavemente- Kuon.- murmuro sintiéndolo a su lado- aun es muy pronto para esto- comento

-pasaran unas horas antes de que inicie el trabajo de parto- afirmo Kuon y la abrasó suavemente- Kyoko, si quieres...podemos irnos a casa. No es necesario hacer esto.

-no. Quiero participar de esta noche y dar esa entrevista con la mejor sonrrisa- dijo ocultando el de temor, sonriendo separándose . Acaricio su vientre algo asustada -por favor no me deis un susto- susurro a su vientre haciendo que Kuon riera. El hombre acaricio el vientre de Kyoko y sonrió.

- si las cosas se complican, te llevare a la clínica - dijo determinativo- Kyoko, aun podemos irnos.- volvió a afirmar

- no, quiero estar aquí.- dijo Kyoko tomando su mano- vamos... si las cosas se complican, solo promete me que estarás a mi lado. Kuon, se que tenemos miedo...tal vez yo mas, se que no todo ha ido como debería. Pero estoy segura que esta noche todo saldrá bien.- dijo terminado con un suave beso sobre los labios del hombre

- claro, no dejare que vallas a ningún lado sin mi -añadió volviendo a besarla por ultima vez antes de bajarse he ir a la fiesta.

Cuando entraron, fueron recibidos exageradamente por un grupo de hombres vestidos como en el siglo XIX con tompretas y aplausos de parte de los asistentes. Kyoko se aferro al brazo de Kuon al sentir un leve mareo por el ruido de la bienvenida.

-¿esta bien?- pregunto algo temeroso

- si- dijo Kyoko sonrriendo .

Bajaron las escaleras de la entrada y se unieron a la fiesta. Empezaron por saludar a todos los presentes y terminaron por llegar al presidente. El hombres les sonrio y de inmediato ataco.

- el grupo de prensa los esta esperando en los jardines, allí han entrevistado a muchos de los invitados, pero ellos no son el plato fuerte...saben a que me refiero.- dijo sonriendo aun mas entusiasmado. Kyoko miro a Kuon y el asintió

- presidente, quisiera saber si hay alguna manera de sacar a Kyoko de aquí- dijo provocando insertidunbre en el hombre- solo si fuera necesario- reparo en la oración anterior

- hay algo mal, ¿Kyoko estas bien?- pregunto Lory. La chica asintió relajando al mayor que había empesado a preocuparse

- presidente, creemos que tal vez... necesite ir a algún centro de asistencia medica en un par de horas- explico Kyoko y antes de que el presidente respondiera, Kuon interrumpió

- Kyoko ha tenido un par de contracciones...si necesitaremos salir de aquí, quisiéramos hacerlo de la manera más cautelosa posible

Lory estaba sorprendido por la nueva información que tenia del estado de Kyoko. Había entendido lo que pedían y estaba dispuesto a ayudar, pero no entendía como la pareja podía tomarse lo que estaba ocurriendo tan a la ligera. Si fuera por el, pediría a la chica quedarse en cama o en una clínica, pero esto...no lo entendía, aunque no podía hacer nada. Kyoko se veía calmada pero de igual manera sabia que era una buena actriz

- cualquier cosa, pueden ir a las habitaciones. Ren sabe como entrar y llegar a ellas. Sebastian estará al tanto de todo- el presidente suspiro y luego abrasó a la chica- felicidades- dijo a Kyoko la que le sonrrio y dio las gracias.

Se separaron luego de ello y Kyoko junto a Kuon fueron a los jardines para dar la entrevista. Al cruzar el umbral de la puerta de cristal, una contracción se alojo en el vientre de Kyoko. La chica se detuvo y se abrasó del brazo de Kuon. Tenia miedo y el dolor cada vez era mayor...sabia que tal vez esto seria mas rápido de lo que ella o Kuon habían creído

-¿lista?- preguntó Kuon a la chica abrasando y a pegándola a el para ayudarla a caminar, sabia que en ese momento Kyoko debía estar algo incomoda, o aun peor, teniendo otra contracción.

- si -dijo Kyoko apretando mas el brazo del hombre

Los periodistas sonrieron al verlos a lo lejos, caminando hacia ellos. Se veían tan bien juntos, abrasados, tan apegados como si fueran amantes que se encontraban por primera vez. Prepararon las cámaras y empezaron a grabar. Kyoko se adentro en su papel de ella misma, y fue algo que para Kuon no paso desapercibido, sabia que la mujer tenía agallas, pero no quería saber que se estaba forzando a estar allí. Se hizo la idea de que ella solo se concentraba para la entrevista, nada mas.

Llegaron hasta los periodistas y una joven les señalo una banca. Allí se sentaron y al parecer los periodistas estaban turnados para hacer la entrevista

- veo que están organizados- comento Kuon sonriendo

- si, fue una petición de takarada-san- dijo la mujer sentándose frente a ellos sobre una pila de cejas negras que antes habían contenido las cámaras de vídeo y micrófonos

-bien, les explico el orden: primero yo, luego TBM y de hay deben continuar con el Canal Nacional- dijo rápidamente ojeando su plan de entrevista. Sonrrio a Kyoko y esta le devolvió la sonrrisa- solo sera una media hora. Mi nombre es Toriko y es un agrado poder entrevistarlos- dijo la mujer recibiendo un asentimiento de parte de los dos. Hizo una señas y empezó la grabación.

Las preguntas iban y venían, fue igual durante los 3 turnos que hubieron. Al terminar marcos, el periodista de el Canal Nacional , pregunto a Kyoko que deseaba hacer con su carrera artísticas, pero para sorpresa de todos la chica no contesto. Kuon la miro, tenia una delicada sonrisa que ocultaba la mueca de dolor de una nueva contracción, luego miro a el periodista. Sin mas dijo

-disculpe, abandonamos la entrevista- Kuon tomo a Kyoko de los hombros- nos vamos- le dijo mirándola a los ojos

-Hizuri-san, aun no...quedan solo 2 minutos...- intento decir el periodista pero se callo cuando vio el rostro de Kyoko - kyoko-san, ¿esta bien- pregunto asustado, alertando a sus colegas que dieron una seña para parar la grabación

- lo siento, necesito...retirarme- dijo Kyoko, lo mas duro que pudo para luego mirar a kuon

- disculpe- dijo Kuon tomando a la chica para sacarla de allí.

Kyoko estaba sudando, el dolor se había intensificado y había tenido una contracción durante la entrevista. Estaba agotada, lo que le impedía mantenerse de pie. Kuon la llevaba apoyada de su hombro.

-tranquila- le susurro- Kyoko, escucha me- añadió aferrando la mas a el mientras caminaban hacia las habitaciones de la masion- intenta relajarte, respira...sabes, puedes apretar me, no hay problema.- sentía que Kyoko ya no tendría fuerzas para dar un solo paso mas

- Kuon esta bien...solo, necesito recostarme- dijo mientras se apegaba más a el. Podía prestar atención al olor del perfume para hombres que Kuon se había colocado antes de salir...eso la relajaba un poco.

-kyoko- dijo el hombre llamándola cuando sintió que la chica perdía fuerzas

-qu..que ,pasa -dijo la chica mas asustada por el miedo en las palabras de Kuon que en dolor que tenia. Se sobre salto ya que había empezado a relajarse

-pensé, que...que te- dijo pero se callo. Continuaron hasta la primera habitación que reconoció el hombre: la de Maria-chan.

-tranquilo...son contracciones...tu mismo lo dijiste- dijo ya mas calmada Kyoko, se abrasó mas a el mientras se apoyada para seguir caminando. Al entrar a la habitación Kuon la sentó en la cama. No sabia que hacer, no había visto a Sebastian y dudaba que pudiera encontrarlo enseguida. No podían salir de la mansión y menos el podía conducir, estaba nervioso u sabia que podía cometer cualquier error al volante. Recordó lo que su padre le enseño.

- que frecuencia tienes?- pregunto Kuon tocando el duro vientre de Kyoko.

- no, no lose... no importa en este momento- dijo acomodándose en la cama. Pensó mientras Kuon le acariciaba suavemente el vientre, se sentía reconfortante - alrededor de media hora- dijo volviendo a sentir que su vientre se colocaba duro, aunque ahora debía sumarle la fuerte puntada y la presión que se alojó en su espalda baja.

- estoy aquí- le dijo abrazándola. Trago en seco y recordó su móvil: lo había olvidado en el auto y sabia que Kyoko no andaba con el suyo. temía por la vida de Kyoko y lamentaba el no haberla llevado a una clínica hace un par de horas, eso le hubiera ahorrado el dolor. Miro a su alrededor y vio que magia tenia un móvil encima de la cómoda. Su rostro se ilumino, se acero al mueble y tomo el apartado, marco a el presidente y de inmediato contesto Sebastian. Eso había sido como un milagro

Pasado un par de minutos Kuon sintió como Kyoko se iba perdiendo entre escalofríos que empezaban a recorrerla. Dios!. Le tomo las mano y empezó a besarle los dedos mientras le sonreía radiante mente

. Entro una mujer corriendo y se puso a su lado. Le todo el hombro

- Kuon ...- dijo la chica haciendo que el la mirara. Era Nanokura Mimori- tranquilo...dejame la a mi, tu ve y llama a quien debas. Sho-chan me ayudara a sacarla de aqui- repuso mirando a su novio, que entraba corriendo.

Kuon alzo la vista y sin dudarlo se puso de pie y salio, sin antes golpear la espalda de Shotaro en forma de agradecimiento.

Sho habían llegado después de pochiri cuando escucho que un hombre le informaba al presidente de LME que Kyoko esperaba en una habitación. Sin dudarlo intervino en la conversación y exigió la posibilidad de ayudar.

Se acerco a su hermana y la tomo rápidamente entre sus brazos sin titubear

- llevemos la al hospital Hiiro- dijo pochiri saliendo antes que el de la gran habitación.

Sho miro a su hermana y sonrrio ansioso.

-tranquila Kyoko- dijo besando su frente- terminara pronto- añadió recibiendo la mirada de dolor de parte de Kyoko. Sabia que la joven quería decirle algo, pero no conseguía articular palabra alguna.

- shotaro...- susurro la chica abrasándolo luego de múltiples intentos

- te llevaremos a el hospital. Se fuerte. Se que puedes - empezó a decir mientras corría con ella en sus brazos hasta el automóvil que les esperaba. Al subirla y acomodarla espero a que Kuon llegara junto con pochiri, la había ido por el. En menos de media hora ya estaban en el hospital listos para iniciar con el trabajo de parto. Sho y Mimori esperaban a fuera con la intención de informar a todos lo que fueran llegando sobre lo ocurrido, mientras que Kuon estaba junto a Kyoko en la sala de preparación.

- Kuon, si no puedes...- le dijo Kyoko tomando su rostro al separarse del beso- no te fuerces- le dijo, viendo el claro temor que tenia el hombre. Lo entendía, ella también sentía lo mismo, pero la sensación de felicidad era mayor.

- no te dejare sola- dijo Kuon tomando sus manos para apretarlas un poco fuerte. Provoco una sonrisa en el rostro de la chica, era ella la que debía hacer eso no el.

Kyoko se volvió a recostar en la camilla y sonrio, ahora lo podía hacer con un poco mas de libertad, el dolor había disminuido considerablemente luego de la intervención de la anestesista.

Entro Johan.

- EH!- dijo al ver la sonrisa de la chica -¿ aun no has terminado y ya estas feliz?- pregunto aliviado al ver el animo de la pequeña. Kyoko río suavemente intentando calmar a Kuon que se seguía manteniendo aferrado a su mano

- tranquilo hombre.- dijo el medico acercándose para darle unas palmaditas en la espalda - se que no todo ha ido como debía... pero aquí tienes a Kyoko, ya no se desmejorara- dijo aun sin calmar al joven. - bien, en unos minutos entraran enfermeros para llevarte a la sala de parto...Kyoko, si no sale bien, recurriremos a la cesárea. - dijo recibiendo un asentimiento de parte de la chica la que ahora tenia un poco de temor, pero estaba segura que todo saldría bien- estaré allí como tu medico, pero quien mandara todo es las matrona, ella es simpática, ya lo veras- añadió sonriendo antes de salir- - quedan dos minutos- dijo cerrando la puerta

Una nueva contracción azoto a Kyoko con violencia, recordándole el dolor que había sentido antes de la anestesia. Apretó la mano de Kuon

- Kyoko!- exclamo dejando que le apretara la mano tanto como quisiera. Sentía que se la terminaría quebrando.- eres fuerte, tu lo lograras- añadió alentándola.

De pronto entro un grupo de enfermeros que tomaron la camilla y la llevaron a la sala de parto.

Kuon volvió a su lado y la beso dulce pero cortamente ya que la matrona hacia ingreso acomodándose los guantes y saludando a Kyoko. La chica no contesto, los sonidos ya eran difusos al igual que la visión del techo que tenia. Después, todo se mezcló: los sonidos, las leves imploraciones que Kuon le hacia pidiéndose que se quedara a su lado, las preguntas y ordenes de la matrona, las contracciones, las luces. Todo se fue haciendo cada vez mas lejano y una niebla gris se apoderó de su visión, para luego pasar de un momento a otro a un color mas azulado. Se sentía en medio de la nada. Era cómodo, familiar pero aun así no le entregaba toda la confianza. Sabia que ese no era su lugar...pero no entendía que pasaba. Estaba relajada y calmada... no tenía conciencia de nada mas que de su espíritu. Se sentía a gusto...tal vez como antes de nacer. Sintió que un peso caía sobre ella y luego su propio peso.

Percibió sus pulsaciones y luego su respiración. Estaba acostada y sentía como a su lado había algo cálido. Abrió los ojos y se encontró en una sala tan blanca que la sego por un segundo. Cerro los ojos y el ruido volvió a sus oídos, despertando en sus cinco sentidos.

- ...que date...,que date con migo. Que date conmigo. Que date con migo- decía Kuon mientras la tomaba fuertemente de su mano. Había permanecido a su lado desde que entro a la sala de parto. ¡la sala de parto!. -queda te con migo. ¿Kyoko?- pregunto para mirarla al haber sentido que la chica apretaba su mano.

Kyoko miraba a su alrededor- que demonios...donde estoy...- y luego miro su vientre plano que estaba cubierto por las mantas, abrió los ojos como plato intento moverse pero Kuon la saco de esa mera desesperación.

-ya término -dijo el rápidamente tomándola de los hombros impidiendo que se levantara- todo ya paso- le dijo besándole la frente aun sin hacer entender a Kyoko

- yo...yo estaba en...-susurro callando al fijar su mirada en una cuna que había al final de la habitacion- ...son ellos- Musito. Kuon sonrrio al notar que Kyoko miraba la cuna de sus hijos sabiendo que eran ellos

- nacieron muy saludables- dijo Kuon soltando la mano de la chica para ir por ellos. Tomo primero a uno y luego al otro. Kyoko los miraba sin creer lo que sus ojos veían, tal vez aun seguía en ese extraño sueño de color azul...respiro profundo y sintió como todo se aclaraba en su mente.

- ¿son nuestro hijos?- pregunto mirando mas de cerca a los bebes que Kuon le colocaba a cada lado para que ella los sostuviera.

- si, dieron bastantes dolores de cabeza, pero al fin están aquí a tu lado- comento acariciando el cabello de la chica

- no recuerdo nada- dijo mientras miraba con afecto a sus hijos

- tranquila..,es mejor así- comento mas para el que para la chica.

Kyoko se fijo en la ropa blanca que llevaban los dos bebes y sonrrio, miro a Kuon el que la miraba fascinado.- ya les has puesto algún nombre?- preguntó riendo suavemente al ver la cara de pregunta que colocaba el hombre

-esperaba que tu ta lo hubieras echo.- dijo sonriendo ante los recuerdos de su madre, ella le había dicho aquello

Kyoko cerro los ojos y sonrrio. Había pensado durante nueve meses cuales eran los nombres que mas le gustaban y le hacia gracia en este momento no recordar nada.

- según mi madre era posible que tu ya tuviera los nombres para Kyou y Ai- dijo sorprendiendo a la chica la que se quedo pensativa analizando aquellos nombres, no estaban del todo mal. Aunque tampoco estaban en su lista: tena el presentimiento de no haber escrito esos nombres allí

.-.-.-.-.-...-...-.-.-.-.-

14 anos después.

Una hermosa niña de ojos miel y cabello castaño claro miraba por la ventana mientras veía como su tío Sho y Kyou, su hermano, armaban un muñeco de nieve.

- Ai-chan -llamo Kyoko a su hija al verla sentada en la ventana mirando a su hermano y tío.- hija, quieres jugar con migo?- le preguntó Kyoko intentando animarla un poco al verla con la carita triste

- esta bien...- susurro la chica- no hace falta mama.- dijo mirándola, le coloco una mano sobre una rodilla y le sonrrio- mama, tengo 14 años, no hace falta que me trates diferente- dijo animándose. Tal vez aun era una niña para sus padres, pero para la vida no, y a esta edad ya entendía perfectamente su condición, no hacia falta que su madre se tomara el tiempo para jugar con ella como cuándo era pequeña

- lose- dijo Kyoko sonriendo confiada en su hija.- pero no le digas a tu padre -comento colocando su dedo índice delante de sus labios - cree me, no quiedras ver lo celoso que se colocara al saber que su hijita ya tiene la edad de una adolescente.- añadió riendo junto a la chica que se tiro a abrazarla.

Ai y Kyou habían crecido como cualquier pareja de hermanos idénticos o gemelos sin alguna complicación; aparte de lo bellos que eran y de pertenecer a una extraña familia en donde todos lo integrantes había sido celebridades y aun lo eran, todo había sido normal.

La diferencia estaba en que Ai era delicada de salud, no podía exponerse a corrientes de frío ni menos salir a la nieve durante el invierno, mientras que su hermano tenia toda la libertad del mundo. Pero eso no le molestaba, siempre encontraba algo que hacer en casa y esta vez no seria la excepción.

Kyou por su parte tenia que lidiar con su responsabilidad de hermano, siempre había notado la diferencia entre el y su hermana, debía ser responsable de ella durante el colegio, las clases, mantenerse al día de lo que le ocurrió y estar ahí en todas las situaciones. Pero habían veces en las cuales tambien disfrutaba de su vida,sintiéndose terriblemente mal por dejar sola a Ai, aunque contaba con que ella le entendiera.

- olle! Kyou-kun- exclamo Shotaro tirándole una bola de nieve que lo saco de sus pensamientos

-eh!

- ¿que ocurre?- pregunto el mayor - tienes cara de embobado, ¿estas pensando en alguna chica?- pregunto sho empezando a molestar a su sobrino.

- claro que no -contesto Kyou lanzando una bola aun mas grande - tío, ¿como supiste cuando mama estaba saliendo con mi padre?- pregunto descolocando a su tío que estaba a punto de devolverle la bola de nieve.

Shotaro trago en seco y luego río a carcajadas- Kyou-kun, es muy difícil saber cuando una chica sale con un chico...y aun mas si hablamos de Kyoko- dijo calmándose un poco - pero sabes, si estas así por Ai-chan...solo puedo decirte que te rindas, dejarla ser. Aparte, tu también estas saliendo con una chica si no me equivoco- dijo logrando que Kyou se sonrrojara y le lanzara una bola con mas fuerza, cosa que le dolió un poco- calma te chico, solo lo he descubierto por casualidad- dijo en su defensa, Sho, intentando guardarse las ganas de reír a carcajadas.

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Kyoko estaba sentada sobre las piernas de Kuon sobre la cama, se abrasaba de su cuello mientras el le acariciaba el cabello

- cada vez se hacen mas grandes...- comentó Kyoko al borde de las lágrimas, le costaba creer como su bebe ya tenia novia, aunque el aun no se los comentaba.

- tranquila, Kyoko...tenemos que esperar a que el nos diga. Nuestros hijos tienen toda la libertad de hacer su vida y tu lo sabes, nosotros solo debemos girlos...- comento Kuon sintiéndose como un padre responsable ante lo dicho . Kyoko lo miro un poco incrédula con intensiones de decirle que su niñita también estaba saliendo con un chico y así poder ver su reacción, pero prefirió callar y solo permanecer allí abrasada de su marido.

-sabes.., estuve pensando en como ha pasado todo...- comento Kyoko cambiando el tema

- que hay con eso, ¿estas disconforme?

-¡no! Claro que no, es solo...que estoy aquí, junto a ti y mi familia...Kuon, me has echo la mujer mas feliz -añadió besándolo apasionadamente. Se separó de el y le sonrrio con picardía mientras el baja las manos desde su cabello para empezar a recorrer le la espalda. La pasión aun se mantenía entre ellos y seria muy difícil apagarla.

Estaban en su cuarto mientras los chicos jugaban con sus tíos al monopolio en el living, la puerta estaba con llave y se habían echo cargo de acondicionar la pieza lo suficientemente bien como para que no se escuchara a ruidos desde afuera. Se volvieron a sonreír de manera cómplice. Kyoko se apego mas a el, y el hundió su rostro a la altura de la clavícula de ella para darle apasionados besos que recorrieron desde su cuello a su ombligo. Kyoko dio un gemido ahogado para luego los dos suspirar profundamente como si les hubieran echado un balde de agua encima apagando todo tipo de pasiones. Kyoko le tomo el rostro y sonrrio, Kuon le siguió con una sonrisa. Los pasos por el pasillo habían terminado frente a la puerta de la habitación.

-¡mama!- grito un chico golpeando la puerta y luego se escucho el mismo grito de parte de una chica. - ¡EH!, no pueden encerrarse- se quejo la chica mientras se volvían a escuchar murmullos tras la puerta- ¡salgan de hay ahora!, - gruño Kyou imaginando lo que podían estar haciendo sus padre

Kyoko río bajito y tomo de la mano a Kuon.

- valla niños hemos criado...- dijo el hombre

- sabes como son, demasiado posesivos...- agrego Kyoko sonriendo ya que eso le daba esperanza de que su hijo no se alejaría de su familia solo por una simple chica - ¿estará bien salir?- pregunto antes que el grito a coro de los chicos se hiciera escuchar en toda la casa

- si no quieres que nos interrogen- concluyo Kuon abrasando la por la espalda - sabes, deberíamos preguntarles si quieren otro hermanito- dijo bromeando mientras le besaba el cuello

- sabes lo que dirán- dijo la chica feliz por el comentario del hombre- aunque sera mejor que salgamos...

Dijo avanzando aun abrasados hacia la puerta. Kuon la tomo de una mano y las beso impidiéndole que abriera la puerta- Kyoko, podríamos tomarnos nuestro tiempo...-comentó recibiendo una sonrisa satisfecha de la mujer

- Kuon, tenemos todo el tiempo del mundo para esas cosas- dijo besándolo y luego le susurro al oído.- recuerda que estamos unidos por un hilo rojo. - Se separo un poco y le giño un ojo - unidos por la eternidad querido. El hilo rojo no se romperá, así, que no te desesperes- le comento mas en tono burlón, tomándolo de la mano para salir de la habitación; hacerle frente a sus hijos y a su familia. Esto era algo típico y cotidiano, tan familiar como estar unidos por el hilo rojo; así de especial.

-.-.-.-.-. Fin. .-.-.-.-.-

Hola, gracias por leer este ultimo capitulo de "hilo rojo", (esta bastante largo),a sido un eterno agrado escribir este fic. Siempre estaré feliz por los comentarios que me han echo y espero que este ultimo capitulo alcanze las expectativas que pudieron haberse formado. Gracias nuevamente y me da penita terminar el fic, apenas ha pasado un capitulo en donde sale Ai y Kyou y ya me encariñe. Gracias y espero poder llegar con una nueva historia pronto.

Eternamente agradecida :D

No lo quiero dejar, le tome muchos aprecio...creó que deberé inventar algo buen pronto, me siento un poquito vacía ahora :). Pero lo superare.

Gracias por leer y espero sus comentarios, criticas y opiniones sobre este final y el fic engeneral.

( disculpen mi variación en el nombre del tío de julieta; doctor encargado de vigilar el embarazo de Kyoko. Creo que vage durante muchos capítulos entre Jonh y Johan)

Espero volver a leer nos pronto.