EN EVIDENCIA
Tras tomar asiento cómodamente en uno de los amplios sillones del vestíbulo se dedico a contemplar la rosa que desde hacía varios meses atrás llevaba consigo y que, junto a sus bien ganados cinco listones, era una de sus posesiones más preciadas.
"Espero verte pronto"
No pudo evitar que la sonrisa que se había dibujado en rostro se ampliara aun más al evocar las palabras que le había dedicado el peliverde antes de colgar.
Quizá eran alucinaciones suyas, pero la forma y el tono en que se las había dicho le recordaban mucho al que había usado cuando se despidió de ella en Kanto.
-Pareces feliz -señalo una familiar y repentina voz femenina que la trajo de vuelta a la realidad
-¡Ah! ¡Zoey!-exclamo la chica al reconocer a la joven pelirroja que había conocido hace ya bastante tiempo tras su re-encuentro con Ash y Brock-. ¿Qué haces aquí?
-Escuche a varios coordinadores decir que las montañas cercanas a la ciudad son un lugar perfecto para entrenar-confeso su amiga-. Así que decidí practicar un poco antes del Festival para mejorar mis habilidades
-Eso me parece bien-apoyo la castaña-. ¿Sabes? Realmente me gustaría enfrentarte
-Si, a mí también-secundo la coordinadora-. Pero dime, ¿qué haces tú aquí?
-Pues yo…
"¡Y ahora con ustedes, desde la región Hoenn, el joven caballero de ciudad LaRousse! ¡El Gran Drew!" sin siquiera pensarlo, la chica volcó instintivamente toda su atención en el monitor empotrado en la pared.
-Vaya, ahora comprendo-señalo la pelirroja con descarada picardía
-¡E…espera un momento Zoey!-se apresuro a corregir la ojiazul al darse cuenta de lo que su reacción había provocado-. ¡No pienses cosas que no son! ¡Drew y yo…nosotros…solo somos rivales!
-May, yo nunca te pedí ninguna explicación-aclaro su amiga con una sonrisa socarrona estampada en el rostro-. Tu sola asumiste lo que creías que estaba pensado
La castaña no pudo evitar desviar la mirada totalmente apenada.
-Aunque, claro tu tampoco eres muy discreta
-¿Qué…que quieres decir?-cuestionó dudosa la hija de Norman
-Por favor May-repuso la chica pelirroja-. Desde la primera vez que te conocí me di cuenta de que cuando creías que nadie te observaba, no perdías la oportunidad para admirar la flor que tienes entre tus manos. Es claro que siempre estás pensando en él
Un leve tono rojizo hizo acto de presencia en el rostro de la joven coordinadora de Hoenn.
¿Tan evidente era?
No, de haber sido así sus antiguos compañeros de viaje se habrían percatado…aunque…, debía reconocer que el joven entrenador de Pueblo Paleta no destacaba por su agilidad mental en cuestiones sentimentales precisamente y en cuanto a Brock…, bueno, cada vez que veía a una chica linda se olvidaba del resto del mundo.
Pero, por lo visto, Zoey si había dado cuenta.
¿Qué iba a hacer ahora? ¿Negarlo?
-¿Sabes?-continuo hablando su amiga-. Deberías decirle lo que sientes la próxima vez que lo veas
No emitió respuesta alguna, muy bien aceptaba, no en voz alta aun, que lo sentía por Drew era algo más que la simple admiración que existe entre rivales que mutuamente, día a día se inspiran a mejorar y, evidentemente, pese a la extraña relación de amistad que había entre ellos, tampoco lo consideraba simplemente un amigo que la ayudaba a superar los momentos difíciles.
Porque él había hecho mucho más.
No, en definitiva, sus sentimientos por Drew eran otros
Tal vez seguir el consejo de Zoey no era mala idea pero, ¿qué tal si…?
-No te preocupes-la animo la pelirroja-. Estoy convencida de él siento lo mismo por ti
-¿Cómo puedes estar tan segura?
-Bueno, digamos que es una corazonada-aseguro sumamente confiada
La castaña no pudo evitar sonreír al escuchar las palabras de su amiga y tras contemplar la rosa en sus manos por última vez, volvió a centrar su atención en el concurso que se transmitía desde Jotho.
Había tomado una decisión.
Esta vez me he demorado un poquito, lo siento...--
