EN UN PASILLO

Tamborileo los dedos sobre su brazo una vez más.

No le preocupaba en lo absoluto que durante la ceremonia de apertura, Vivian comentara que en esta ocasión el número de participante fuese mayor que en años anteriores.

Tampoco le inquietaba para nada el hecho de que, entre los presentes, se hallasen varios coordinadores de distintas regiones, entre los que se encontraban Brianna y Zoey, la pelirroja amiga de May que había conocido varios meses atrás y con la que había librado más de una intensa batalla.

Y por supuesto que entre los oponentes mas fuertes a vencer destacasen Solidad e incluso el mismísimo Robert no era algo que lo intimidara en lo más mínimo; tenía plena confianza en que sus habilidades habían mejorado lo suficiente como para hacerles frente.

No, lo que tenía prácticamente con los nervios a flor de piel, pese a que la expresión de su rostro continuaba inmutable, era que sabía que después de que la presentación de May concluyese sería su turno en el escenario.

Entonces ocurriría lo que por todos los medios había intentado evitar.

Tras su breve reencuentro en Slateport hizo todo lo posible para no cruzarse en su camino, cosa que había logrado hasta día de hoy y aun así, se había asegurado de esquivarla desde el inicio de la competencia, no porque no quisiera verla, sino porque de estar frente a ella nuevamente no sabía si sería capaz de seguir conteniéndose, ocultando lo que desde hace tiempo sentía por ella.

"Veamos ahora la puntuación de los jueces", la jubilosa voz de Vivian lo trajo de vuelta a la realidad. "¡Treinta puntos! ¡La primer calificación perfecta del Festival!" el estadio entero estallo en aplausos, incluso algunos de los coordinadores en los camerinos no pudieron evitar expresar su admiración. "Muchas gracias por tu presentación

May. ¡Y ahora que pase el siguiente coordinador!"

Respiro profundamente en un intento por relajarse tan siquiera un poco y tras recuperar levemente la compostura salió de los camerinos rumbo a la arena principal.

Y, como supuso que sucedería, a mitad del pasillo, lo inevitable ocurrió

-Fue una gran presentación May-la felicito sinceramente cuando estuvo frente a ella

-Que bueno que lo hayas notado-respondió cortantemente, era imaginación suya o la chica perecía estar, ¿molesta?-. Supongo que ahora no seguirás ignorándome

-¿Por qué dices eso?-pregunto extrañado el coordinador

-¡¿Sabes perfectamente a que me refiero?!-reprocho enérgicamente la castaña-. ¡Desde que llegue al Festival no te has dignado siquiera a dirigirme la palabra!-muy bien, ahora comprendía el porque de su actitud

-No lo hice a propósito-explico el chico-. Es solo que…, he tenido muchas cosas en la cabeza y necesitaba un tiempo a solas…Supongo que alguna vez te ha sucedido-justifico-. Pero, mi intención nunca fue hacerte sentir mal

Las facciones en el rostro de May se suavizaron, realmente parecía sincero y además…, debía admitir que el que no se encontrase con él en ningún concurso y que la evitara durante todo el Festival también le habían servido a ella para aclarar y poner en orden sus ideas con respecto a lo que pensaba decirle una vez que finalizara la competencia.

-De acuerdo, acepto tus disculpas-concedió la castaña-. Ahora será mejor que te vayas porque no quiero que después digas que te descalificaron porque yo te retrase

-Eso quisieras-repuso el muchacho con su acostumbrada arrogancia-. Sabes perfectamente que puedo derrotarte cuando sea-puntualizo con suma convicción-. Por cierto, May-la llamo antes de seguir su camino

-¿Si?

-Puedo ver que le hiciste cambios a tu atuendo-señalo haciendo alusión a las ropas de la coordinadora, idénticas a las que vestía en Sinnoh pero ahora de color rojo

-¿Tienes problemas con eso?-reclamo la chica cruzándose de brazos

-Ninguno en lo absoluto-contesto con sinceridad-. De hecho, me alegra que hayas vueltos a usar ese color. Te hace ver más linda

-¡¿Cómo?!-exclamo sorprendida al mismo tiempo que su rostro adquiría el mismo tono de sus ropas

-¡AH!-reacciona el chico al percatarse de sus últimas palabras-. ¡Yo….mejor me voy!-y sin decir más se marcho a toda velocidad evitando que la chica se percatarse del ligero rubor que también había aparecido en sus mejillas

Por supuesto, él tampoco se percato de la enorme sonrisa que se dibujo en el rostro de la coordinadora.

El preambulo al, digamoslo así, momento esperado de estos dos, ¿que sera lo que sucedera? Lo dejo a su imaginación