EN LA PLAYA
El cielo nocturno iluminado por cientos de fuegos artificiales indicaban solo una cosa.
El Gran Festival había terminado
Y pese a su derrota ante Solidad en una ardua batalla por el pase a la final, como sucediera tiempo atrás en Kanto, no podía negar que se sentía inmensamente feliz.
No solo porque Drew se había coronado como el campeón de ese año, por supuesto que mientras el ojiverde recibía su merecido trofeo, ella lo miro desafiante, dejando muy en claro que sería la ganadora de la siguiente competencia; sino porque también su más anhelado deseo se había hecho realidad.
Ella y Drew estaban juntos.
Miro una vez más el pequeño trozo de papel que Brianna le había dado durante la fiesta de clausura.
"Te espero en la playa"
No hizo falta que preguntara de quien era el mensaje, reconocía su letra a la perfección.
Cuando volvió a levantar la vista se dio cuento de que finalmente había llegado a su destino y, como lo había supuesto, sentado sobre la arena, Drew ya la estaba esperando.
Como si hubiese sentido su presencia, el ojiverde miro sobre su hombro y al verla a sus espaldas, palmeo el suelo con gentileza invitándola a hacerle compañía.
Por supuesto, ella no lo dudo ni un instante y en cuanto se coloco a su lado, no pudo evitar que un leve sonrojo apareciera en sus mejillas cuando sintió como el chico la rodeaba con su brazo.
-¿May?
-¿Si?
-¿Qué piensas hacer ahora?-pregunto con voz serena
-¿A qué te refieres?- lo miro extrañada
-Ya sabes-dijo con un leve encogimiento de hombros-. ¿Participaras en los concursos de Kanto? ¿O tal vez los de Jotho?
-Pues, a decir verdad, pensaba regresar a Petalburgo y descansar por un tiempo antes de volver a Sinnoh-confeso aun confundida. ¿Por qué le preguntaba eso? ¿Acaso querría ir con ella?-. Los concursos en esa región me encantaron. En especial por el uso del vestuario, los sellos de la pokebola y todo eso
-Ya veo-respondió compresivamente el chico-. Creo que tienes razón. Las competencias de Sinnoh te quedan como anillo al dedo
-¿Qué vas a hacer tu?-pregunto levemente ilusionada por lo que podría oír
-Voy a participar en las Islas Naranja-declaro sin perder la compostura-. He escuchado que la competencia ahí es realmente dura. Poco concursos, muchos coordinadores. Es perfecto para mi
-Sí, parece que lo es-le contesto apesumbrada
Por alguna razón, saber los planes de Drew no incluían viajar con ella la había decepcionado.
Y eso no paso desapercibido para él.
-¿Qué sucede May?
-Nada…solo que…-titubeo la castaña brevemente-. Yo creí que ahora que tu y yo…tu sabes…Que viajaríamos juntos
-También pensaba lo mismo-declaro el ojiverde-. Pero después de reflexionarlo un poco, me di cuenta que no sería lo mejor
-Solo sería una carga para ti, ¿cierto?
-¡No vuelvas a decir eso!-exclamo inesperadamente el coordinador
-¿Dr…Drew?
-Lo siento, no quise gritarte-se disculpo sumamente apenado-. Pero, que te quede claro que tu nunca serías un estorbo para mi, al contrario-aclaro con firmeza-. Sería yo el que se interpondría en tu camino
-¿Qué quieres decir?
-May, me conozco-respondió resignadamente-. Sé que si viajamos juntos no te daré tu espacio, estaré sobre ti todo el tiempo y eso solo te perjudicaría como persona y coordinadora. Y no deseo eso-confeso con pesar-. Quiero que la próxima que vez que nos veamos te hayas vuelto más fuerte, que me sorprendas con nuevas combinaciones para que cuando nos enfrentemos tengamos las mejores batallas que jamás se hayan visto-concluyo con entera convicción
La castaña no pudo evitar sonreír al escuchar las palabras del chico, sin importar lo que pasara nunca dejaría de ser el competitivo coordinador que había conocido años atrás, y aunque eso no era algo que le molestara en lo más mínimo sino todo lo contrario, debía admitir que por mucho que le disgustase la idea de que no viajarían juntos, Drew tenía razón. No podían dejar que el que aceptaran sus sentimientos el uno por el otro interfirieran en su carrera como coordinadores.
-Comprendo-concedió ella-. Es solo que…es una lástima que no vayamos a vernos en un largo tiempo
-Bueno…, eso no es del todo cierto-añadió el ojiverde con cierta picardía
-¿Ah?
-Veras, sé que una vez que terminan los concursos y antes de que comience el Festival de las Islas Naranja, los coordinadores tiene un mes para prepararse debidamente-explico al ver la confundida mirada de la castaña- Así que tal vez, podría tomarme un tiempo para ir a visitarte a Sinnoh
-¡¿En serio?!-exclamo emocionada
El peliverde se limito a asentir con la cabeza, esa fue toda la respuesta que necesitaba, sabía que Drew no le mentiría en algo así y tras recostar su cabeza en el hombro del chico, se dedico a contemplar con él el cielo nocturno de Hoenn.
