UNA PETICION

Con la mirada fija en el cielo nocturno de Hoenn disfrutaba del maravilloso y singular espectáculo que las brillantes estrellas, junto con las decenas de coloridos juegos pirotécnicos, ofrecían anunciando el cierre del Gran Festival.

Si bien era cierto que en esta ocasión nuevamente no pudo hacerse con la tan preciada y codiciada Copa, dicho trofeo para sorpresa de muchos termino en manos del novato de las Islas Naranja que se la gano a pulso, tampoco podía decir que hubiese sido un mal año.

No solo porque sus habilidades como coordinadora habían mejorado notablemente llevándola a disputar la final de la competencia con Rick, en una batalla que quedaría para la antología, o porque las combinaciones realizadas con sus pokemon fueran, según palabras del propio Sr. Contesta y otros jueces, de las mejores rutinas jamás vistas; sino porque su relación con Drew parecía ir viento en popa.

Claro, aun faltaba una pequeña e irrelevante petición que debía hacerle al coordinador, pero estaba casi segura de que él no se opondría.

-Lamento la tardanza-la voz del chico en el que pensaba en esos momentos la saco de sus cavilaciones-. Espero no haberte hecho esperar mucho

-Claro que no-lo recibió ella con una sonrisa-. ¿Qué dijo la enfermera Joy?-pregunto sabiendo que el motivo de la tardanza del peliverde era que había ido a recoger a su compañera de concurso al centro Pokemon

-Unos cuantos días en reposo y Roserade estará mejor que antes-respondió el ojiverde con un semblante más tranquilo dibujado en el rostro

-Me alegro-declaro sincera colgándose al brazo del coordinador para inmediatamente después recostar la cabeza en su hombro y dedicarse a contemplar el mar.

Le pareció que había pasado una eternidad desde la última vez que estuvieron así.

Porque si había algo que a May le encantaba, más que cualquier comida o hacerse con un recuerdo de todas y cada una de las ciudades y pueblos que sus continuos viajes le llevaron a visitar, era pasar tiempo a solas con Drew.

Sin el acoso de sus locas admiradoras, de acuerdo, ella también tenía algunos pero hasta donde sabía ninguno de ellos había demostrado estar tan desquiciado como las de él; sin el asedio de la prensa, el cual apenas ella comenzaba a experimentar comprendiendo el porque de algunas de las actitudes del peliverde; pero sobretodo, sin las miradas inquisitivas de algunos coordinadores cuando los veían juntos.

Solo ella y él.

Ahora lo único que faltaba…

-¿En qué piensas May?

-¡AH!- la pregunta del ojiverde la saco de sus pensamientos-. En…en nada

-Mientes-repuso el chico con determinación-. Hace un momento la expresión de tu rostro se torno ligeramente seria. Y eso no es algo común en ti-añadió burlón

-¡Eres un odioso!-reclamo ella dándole un suave puñetazo en el hombro donde hasta hacía apenas unos segundos reposaba su cabeza

-Pero un odioso sin el que no puedes vivir-añadió aun socarrón

-¡Hum!-bufo cruzándose de brazos fingiendo estar indignada

Una ligera y casi imperceptible exhalación escapo de labios del todavía divertido coordinador, sabía muy que ese gesto de May significaba que ahora debía contentarla.

-Vamos no te pongas así-pidió abrazándola por la cintura-. Sabes perfectamente bien que este odioso también te adora

-¿Y como puedo estar segura de eso?-pregunto haciéndose aun la ofendida

-Puedes pedir lo que quieras para comprobarlo-declaro el peliverde con su usual aire de superioridad

-¿Lo que quiera?-repitió intrigada-. ¿Y si lo hago el odioso no se arrepentirá?

-En lo absoluto-afirmo

-Entonces-hablo la castaña girándose dentro del abrazo para mirarlo de frente-, ¿vendrías conmigo a Ciudad Petalburgo?

JO! Finalmente Drew se aparecerá en el pueblo natal de May ¿Qué pasara? Lo sabrán hasta la siguiente semana, ñacañacañaca ^^