CHARLA

-¡JA, JA, JA!

-¡No le veo la gracia!-replico irritada y completamente colorada la joven castaña ante la estruendosa risa del ojiverde

-Lo siento May…-se disculpo el chico mientras intentaba recuperar el aliento-. Ja, ja…, sabía que eras ingenua y despistada pero…ja, ja…, hacer que tu madre te confundiera con un Tentacool

-Lo peor de todo-agrego una risueña Caroline al recordar una de sus anécdotas favoritas de la niñez de su hija-, es que no solo intente capturarla uno sino tres veces

Lentamente la carcajada de del peliverde se fue transformando en una risilla sutil para, tras dar un hondo suspiro, tomar la taza de té que reposaba en la pequeña mesa de centro frente a él y así recuperar poco a poco la compostura mientras que una aun avergonzada May tamborileaba los dedos de sus manos sobre sus piernas a una velocidad vertiginosa.

¿Cómo fue que llego a esa situación? ¡Oh, sí! Al terminar la cena, en la cual el principal tema de conversación había sido su participación y la del ojiverde en el último Gran Festival, su madre sugirió pasar al recibidor para continuar la tan amena charla mientras tomaban un poco de té acompañado por algunos suculentos pastelillos. Claro esta que ella no dudo ni un segundo en apoyar la idea pero de haber sabido que una de las historias más embarazosas de su infancia saldría a flote quizá lo hubiera pensado mejor.

-Afortunadamente ha logrado superarlo-acoto un divertido Norman al rememorar el suceso-. De lo contrario aun seguiría rehusándose a acercarse a los pokemon

-¿En serio?-cuestiono sorprendido el peliverde dirigiendo su mirada a la chica sentada a su lado-. ¿En verdad no te agradaban los pokemon, May?

-No veo porque te sorprende-respondió la coordinadora cruzándose de brazos y desviando el rostro con aire ofendido evitando cualquier contacto visual con el chico

-Vamos no te pongas así-señalo Drew con una media sonrisa dibujada en los labios, adoraba cuando May adoptaba esa actitud de chiquilla que, sabía muy bien, al más mínimo mimo se olvidaría de su enfado-. Seguramente fuiste el Tentacool más adorable que se haya aparecido en esa playa-agrego dulcemente mientras le pasaba el brazo por los hombros

-Bueno-concedió ella cediendo al gesto del ojiverde-, si lo pones así

El hermano de la castaña no pudo evitar rodar los ojos mientras daba un ligero sorbo a su bebida sin poder evitar preguntarse en que momento el "odioso arrogante", palabras textuales que alguna vez había escuchado de labios de su hermana, se había convertido en alguien tan terriblemente cursi.

Por su parte, Caroline y su esposo se miraron mutuamente con una sonrisa tranquila en sus rostros, ahora estaban completamente seguros de que no existía nadie mejor para su hija que Drew.

-Entonces-continuo el coordinador una vez que la castaña retomo su humor habitual-, ¿cómo lograste superar esa aversión que sentías por los pokemon?

-Pues, eso se lo debo a Max-contesto la chica sin el menor atisbo de duda-. De no ser por él nunca me habría animado a iniciar mi viaje

-En ese caso creo debo estar agradecido contigo Max-señalo el peliverde mirando al joven entrenador-. Porque de no ser por ti, nunca nos habríamos conocido

-Bueno-hablo el aludido colocando su taza sobre la mesa-, supongo que estaré conforme durante el tiempo que estes con May

La castaña no pudo evitar enarcar de manera imperceptible para los demás una de sus cejas, ¿acaso su hermano estaba insinuaba que algún día Drew…?

-Ya que tocamos el tema-hablo Norman interrumpiendo los pensamientos de su hija-. Cuéntenos, ¿como se conocieron?

-¡Es cierto!-exclamo su esposa-. Cuando los vi aquella vez en el Gran Festival, supuse que ya se conocían pero nunca supe como fue que ocurrió

-Pues…eh…nosotros-titubeo levemente la castaña

-Nos conocimos en Slateport-el ojiverde contesto por ella

-Drew…-lo llamo para intentar detenerlo, y es que la verdad no estaba muy segura de lo que pensaran sus padres cuando se enteraran de cómo había sido su primer encuentro

-Calma May-la tranquilizo el coordinador abrazándola por la cintura al intuir sus pensamientos-. No hay nada que temer o de que avergonzarse-concluyo mirándola fijamente

La sonrisa que le dedico el peliverde fue más que suficiente para reconfortarla y tras responderle con el mismo gesto acompañado por leve asentimiento de cabeza, el coordinador comenzó con su historia revelando que su primer encuentro no había sido precisamente muy amistoso pero que a partir del mismo surgió entre ambos una rivalidad que con el paso del tiempo se torno en una muy peculiar amistad hasta que, con el correr de los años, se transformo en algo más fuerte para ambos pero, como los dos eran una par de necios nunca se habían percatado de ello hasta casi un año atrás cuando lo sucedido con Brianna. ¡Oh, si! Para sorpresa e incredulidad de May, el chico conto con lujo de detalle aquel malentendido que habían tenido en aquel entonces ante lo cual, para mayor asombro, su madre exclamo con aire soñador que todo parecía una novela romántica mientras que su padre simplemente se limito a decir que cuando dos personas como ellos en verdad quieren estar juntas lo único que necesitaban era un pequeño empujoncito.

Para cuando el ojiverde finalizo su relato pasaba de la una de la madrugada y tras la sugerencia de Norman de lo mejor era recoger todo para ir a dormir, Drew se ofreció a ayudarle a él y Max a sacar basura mientras Caroline y su hija se limitaban a llevar los platos y tazas a la cocina.

-¿Sabes hija?-la llamo su madre mientras depositaba los trastes sucios en el fregadero-. Deberían escribir su historia, estoy segura que sería todo un best-seller

-¡Mamá, por favor!-exclamo sonrojada la chica, bueno, al menos debía agradecer que durante su plática a su madre no se le ocurriera hacer el "grandioso" comentario de que ya esperaba nietos-. ¡¿Quién estaría interesado en eso?!

-Yo lo compraría-aseguro Caroline

La coordinadora dejo escapar un sonoro suspiro su madre nunca cambiaría

-Bueno, será mejor que dejes eso-señalo la esposa de Norman quitándole un par de tazas de las manos-, y vayas arreglar la habitación de Max

-¿Cómo?-su hija la miro confundida-

-Claro, a menos que quieras que Drew duerma contigo-agrego con tono sumamente pícaro

-¡Mamá!-exclamo la castaña completamente sonrojada-. ¡¿Cómo puedes pensar esas cosas?!-replico al mismo tiempo que se dirigía a la salida para cumplir con el encargo hecho por su madre

¿Qué les ha parecido? Por lo visto Drew y la familia de May se llevan muy bien, aunque puede ser que Max aun se muestre un poco roñoso por la situación. Para el próximo capítulo May se encontrara con alguien peculiar. ¿Quién será? Dejare que lo adivinen.