AÑO NUEVO

Tras consultar el reloj en su muñeca, retiro el termómetro que había colocado hace un par de minutos atrás de la boca de la castaña, suspiro aliviado al comprobar que su temperatura ahora solo se encontraba un grado por encima de lo normal.

-¿Cómo te sientes?-le pregunto a la coordinadora con delicadeza tomando asiento en la silla ubicada a un lado de la cama y colocando un paño húmedo sobre su frente

-Un poco mejor-contesto ella con voz cansina

-Bien, en ese caso-sentenció tomando un pequeño frasco y una cuchara que se encontraban sobre la cómoda cercana-, es hora de tu medicina

-No, no la quiero-se negó igual que una chiquilla ocultándose bajo las sabanas-. Sabe horrible

-Deja de quejarte-le reprocho el peliverde con aire paternal-. Te recuerdo que si tu y Roseline no hubieran tenido la grandiosa idea-señalo sarcástico-, de tener una batalla de nieve, no estarías así-agrego terminado de vaciar el contenido de la botella-. Abre la boca

-Esta bien-accedió la chica aun renuente-. ¡Aaahhh!-en cuestión de segundos el liquido agridulce pasaba por su garganta-. ¡Iac!

-Ahora-declaro tapando nuevamente el frasco para regresarlo a su lugar-, iré a cambiar el agua-señalo tomando un recipiente circular que también se encontraba sobre el mueble-. Aunque tu temperatura ya ha bajado bastante, no podemos arriesgarnos-finalizo poniéndose de pie

-Drew…-lo la llamo la castaña antes de que atravesara la puerta

-¿Si?

-Lo lamento-se disculpo totalmente avergonzada-. Sé que tenías que asistir a la fiesta de año nuevo en LaRousse y en lugar de eso…

-No te preocupes por eso May-la interrumpió él con una mirada comprensiva-. A decir verdad, prefiero estar contigo que en esa fiesta, además-agrego un tanto divertido-, recuerda lo que dijo mi madre-concluyo para luego salir de la habitación

Un suspiro de alivio así como una leve sonrisa se dibujo en los labios de la coordinadora, ¿cómo olvidarlo? De hecho, ¿cómo olvidar todo lo que había vivido tras su llegada a LaRousse?

Especialmente lo ocurrido un par de días atrás.

Luego del encuentro con la familia del chico, el ojiverde le sugirió dar un paseo por la ciudad, a lo que ella accedió encantada.

Y claro que paso un día de ensueño, no solo porque había visitado un sinfín de tiendas, probado un centenar de increíbles prendas o deleitado con alguno que otro platillo de la región, sino porque todo eso lo había hecho con Drew a su lado.

No obstante…

También tuvo su trago amargo cuando, a petición del peliverde, se quedo a solas esperándolo en una cafetería mientras él hacia una llamada, se vio súbitamente abordada por un grupo de chicas aparecido de la nada y que la miraban con una expresión de evidente desdén.

Inesperadamente y sin previo aviso, todas ellas comenzaron a bombardearla con comentarios hirientes, diciendo que no era lo suficientemente buena para Drew, que si estaba con ella era solo para pasar el tiempo, que era una verdadera ingenua si creía que él sentía algo por ella, que no estaba a su altura.

Afortunadamente, antes de que las cosas llegaran a más, el coordinador hizo acto de presencia y tras tomarla con firme gentileza de la mano, sentencio que era mejor continuar con su paseo.

"Prefieres a esa insulsa chiquilla que a nosotras?! ¡¿No entiendes que ella no esta a tu altura?!" grito una de las chicas que por lo visto no tenía intenciones de darse por vencida.

Ante lo cual el ojiverde se limito a mirarlas sobre el hombro para emitir su respuesta.

"Eso ya lo sé. Porque May es mucho mejor que cualquiera de ustedes"

Minutos después, y tras caminar un par de cuadras más, ella no puedo evitar recostarse sobre su hombro.

"Un verdadero enamorado no deja sola a su amada bajo ninguna circunstancia", las palabras de la madre del chico resonaron en su mente. Eso era lo que había dicho cuando, después de percatarse de su convalecencia, ella insistió en que Drew debía asistir a la fiesta de año nuevo.

Vaya que tenía razón, ahora estaba total y completamente convencida de que el coordinador nunca la abandonaría.

Aunque eso incluyera que tuviera que cuidarla en la cama de su departamento por pescar un severo resfriado que ella misma se había ganado a pulso.

-Estoy de vuelta-la joven abrió los ojos al escuchar la voz del peliverde que regresaba con agua limpia y un paño seco-. Hay que cambiarte eso-señalo retirando la compresa anterior y cambiándola por una nueva-. ¿Mejor?

-Sí, gracias

-En ese caso te dejo para descanses-dijo dispuesto a dejar nuevamente la habitación

-¡Espera Drew!-pidió de improviso

-¿Qué sucede?-pregunto extrañado

-Eh…yo…bueno…este…me preguntaba-balbuceo nerviosa agradeciendo que sus mejillas estuvieran sonrojadas por la leve temperatura-. ¿Te…te quedarías a dormir conmigo?

-¿Cómo?-la miro contrariado-. Pues…

-Lo sé-lo interrumpió ella-. Perdóname, es algo infantil

-No me dejaste terminar-repuso el ojiverde con ternura-. Iba a decir que si quieres que te haga compañía, necesitar hacerme un poco de espacio. La cama no es muy grande, ¿sabes?

El rostro de la castaña se ilumino y en un abrir y cerrar de ojos se recorrió lo suficiente haciéndole espacio al coordinador quien, tras descalzarse y resguardarse bajo las sabanas, sintió como la chica se acurrucaba junto a él.

Pasados unos minutos el sueño comenzó a apoderarse de la coordinadora, sin embargo, antes de caer completamente rendida alcanzo a oír un par de campanadas, sabía lo que eso significaba.

-Feliz año nuevo, Drew-susurro soñolienta abrazada al muchacho

-Feliz año nuevo May-respondió el chico acariciándole el cabello con dulzura-. Te amo-murmuro a su oído

Aunque no sabría decir si ella lo escucho.

Bueno, bueno, no fue precisamente una fiesta ^^ pero lo importante es que el par de coordinadores están juntos, ¿no creen? Por cierto, leí muchas de sus intenciones con respecto a lo que sucedería y sinceramente, espero que el capítulo no haya sido decepcionante.

Para el próximo shoot, habrá un salto de tiempo, ¿de cuanto? Como siempre dejare que ustedes lo especulen ^ ^