NUEVO DIA

En cuanto salió a la terraza que había en el balcón se apoyo cómodamente con ambos brazos sobre el barandal de metal forjado para, luego de cerrar los ojos, dedicarse a escuchar el suave murmullo del ir y venir de las olas al mismo tiempo que dejaba que la cálida y reconfortante brisa marina jugara con su cabello.

Una soñadora sonrisa que no se esforzó en reprimir se dibujo en su rostro, estaba feliz, realmente feliz.

No porque hubiese despertado, como ya había ocurrido en ocasiones anteriores, abrazada al peliverde quien también la tenía rodeada dulcemente con sus brazos, sino porque ese día en particular, el dedo índice de su mano derecha lucía una brillante alianza dorada.

Abrió los ojos para comprobar por si misma que las últimas 24 horas no habían sido un sueño y cuando se aseguro de que la sortija en su mano era más que real su mirada se poso en la playa que se encontraba a unos cuantos metros del hotel, la misma en que se habían visto por primera vez.

"No me digas que estas pensando entrar al concurso pokemon con un mal acto como ese niñita. Ni finura, ni agilidad. Tu y tu pokemon no tienen estilo"

No pudo evitar evocar aquellas palabras que en aquel entonces le había dedicado el peliverde, así como tampoco pudo olvidar calificarlo en ese momento como un vanidoso presumido que veía a los demás, por el simple hecho de creerse mejor que el resto, por encima del hombro.

Se había equivocado terriblemente.

Si bien era cierto en un principio Drew había sido severamente odioso con ella también lo era que, luego del Gran Festival de Hoenn, la actitud del ojiverde para con ella se había suavizado un poco y luego de las palabras de Brianna en Kanto no puedo evitar darse cuenta que, de manera muy peculiar, él siempre estaba velando por ella.

Y para cuando comenzaron su relación comprendió que si Drew se comportaba de esa manera se debía a que al crecer con personas tan superficiales en Ciudad LaRousse que solo se acercaban a su familia y a él para obtener algún beneficio, tuvo que hacerse de una máscara de arrogancia que le permitiera tratar con ellos.

Sin embargo, dicha coraza desaparecía casi por completo cuando estaba con ella, y decía casi porque después de tanto tiempo de actuar así era evidente que no pudiera deshacerse de ella con facilidad, convirtiéndose en alguien realmente tierno, noble y se atrevería a decir dulce, que siempre estaría a su lado sin importar que.

-Con que estabas aquí-escucho la voz del peliverde al mismo tiempo que sentía como era abrazada por la espalda-. ¿Qué es lo que haces?

-Nada importante-contesto con una relajada sonrisa-. Solo, reflexionaba un poco sobre el pasado

-¿Ah, si? ¿Cómo qué?-interrogo él con curiosidad

-Por ejemplo-respondió la castaña en tono divertido-. Me preguntaba que sería de un odioso y presumido coordinador que conocí en aquella playa hace 10 años

-Así que era eso-repuso el ojiverde decidido a seguirle el juego-. Creo que tuvo la mala fortuna de terminar casado con una coordinadora con más suerte que talento

-Yo creo que en realidad fue ella la de mala suerte-repuso la chica repentinamente seria-. Mira que tener que soportar a un antipático como él por el resto de su vida-concluyo severa

-¿En serio piensas eso?-pregunto Drew terriblemente preocupado por el tono de voz de su esposa

-Claro que no-negó rápida y traviesamente la coordinadora mientras se daba la girando dentro del abrazo de su esposo para poder mirarlo frente a frente-. Era una broma tontito

Aunque el ceño severamente fruncido del ojiverde dejaba en claro que no había sido para nada gracioso.

-Oh, vamos Drew-suplico temerosa la castaña-. No es para tanto. Además… ¡AAAYYY!-con un rápido movimiento el ojiverde la había tomado sorpresivamente en brazos-. ¡¿Qué haces?!-pregunto completamente asustada sujetándose a su cuello por temor de caer al piso

-¿Qué parece que estoy haciendo?-declaro mientras daba la media vuelta y caminaba de regreso a la habitación-. Te has divertido a costa mía y ahora tienes que compensarme

-¿Y que te hace pensar que hare tal cosa?-reclamo ella con aire ofendido

-Por favor, May- repuso con él su usual arrogancia-. Sé que mueres por hacerlo

-¡Eres un odioso insufrible!-exclamo molesta dándole un leve golpe en el hombro

Una media sonrisa que claramente significaba un "lo sé, pero aun así me quieres" se dibujo en los labios del coordinador logrando arrancar una sonora risa de boca de la castaña al mismo tiempo que se acurrucaba más contra él.

Definitivamente era un odioso y vanidoso insufrible, pero no lo cambiaría por nada del mundo.

Bien, he aquí un nuevo capítulo, espero que les haya gustado. Próxima actualización nuevamente el jueves ^^