¿DESILUSION?

-¡Ah! ¡Delicioso!-expreso completamente satisfecha la joven mujer de cabellera castaña tras dar el sorbo final a su plato-. ¡Señorita! ¡Una orden más por favor!

-¡Enseguida!-respondió de inmediato la chica cercana a la mesa

-May, ¿no crees que deberías tomártelo con calma?-cuestiono con una ceja enarcada el hombre frente a ella al mismo tiempo que la mesera regresaba y dejaba su orden sobre la mesa-. Es el sexto tazón que terminas en 40 minutos

-No puedo evitarlo-repuso alegremente la aludida-. Hacía mucho tiempo que no comía los deliciosos fideos de Lilycove y ahora que tengo la oportunidad no pienso desaprovecharla

El peliverde simplemente se limito a encogerse de hombros mientras un leve, aunque evidente suspiro de resignación escapaba de sus labios; muy bien, había estado de acuerdo con la idea de su esposa de tomarse una semana de descanso antes de comenzar a entrenar para el Gran Festival pero de haber sabido, pese a conocer la debilidad de la castaña por la comida y en particular por los fideos, que en menos de cuatro días ya habría consumido prácticamente lo mismo que una manada de hambrientos Snorlax tal vez…

-Luego no te quejes por haber engordado-murmuro por lo bajo

-¿Qué dijiste?-pregunto ella fulminándolo con la mirada

-Nada-negó haciéndose el inocente

-Pero mira a quien tenemos aquí-los interrumpió una conocida voz

-¡Joshua! ¡Ericka!-los reconoció de inmediato la castaña quien no lo pensó dos veces para ponerse de pie y recibir al hombre de cabellera verde oscura con un amistoso abrazo-. ¡Cuánto tiempo!

-Si, mucho-admitió el ojinegro con una cordial sonrisa

-¿Y no me digas que este es…?-señalo tras separarse de su amigo y posar su vista en la pequeña personita que se hallaba en brazos de la mujer de cabello marrón

-Así es-confirmo una sonriente y orgullosa Ericka-. Este es Jonathan

-Es tan lindo-declaro empalagosamente la castaña al mismo tiempo que uno de sus dedos era tomado por las dos manos del pequeño de escaza cabellera lavanda

-¿Por qué no nos acompañan?-los invito Drew con sincera cortesía

La pareja de recién llegados acepto gustosa el ofrecimiento y, luego de que May se colocara al lado del ojiverde, ambos tomaron asiento en el lugar en que había estado la castaña instantes atrás.

-No puedo creer lo grande que esta-hablo asombrada la ojiazul recordando que la primera vez que había visto a Jonathan había sido cuando sus amigos asistieron a su boda con el bebe de apenas y un mes de nacido

-Sí, crecen tan rápido-confirmo la coordinadora de Pacificlog con cierto deje de nostalgia

-Es toda una sorpresa encontrarlos aquí-declaro Drew con franqueza-. ¿Participaran en el Gran Festival?

-No, solo estamos de paseo-respondió el otro peliverde-. Por el momento no tenemos planeado participar en los concursos

-Vaya, que pena-lamento el ojiverde, y es que a pesar de que conocía a la pareja desde hace cuatro años atrás cuando May se lo presentara en uno de los concursos de Ciudad Rustboro, solo había tenido oportunidad de enfrentarse a Joshua en la final de la competencia de la Islas Naranjas de aproximadamente hace dos años en una de los mejores encuentros que hubiese tenido y que, sinceramente, esperaba algún día volver a repetir-. En verdad me hubiera gustado enfrentarme a ustedes en una batalla de parejas

-Si, a mi también-reconoció Joshua-. Pero, en cuanto nos enteramos de que tendríamos a Jonathan, decidimos que lo mejor era darnos un tiempo para estar con él como es debido

-Ya veo-comprendió el peliverde al mismo tiempo que no pudo evitar percatarse que, comparada con la que había hecho gala durante la celebración de su boda, la satisfacción de Joshua por convertirse en padre no había disminuido en lo más mínimo, ¿podría algún día él mismo sería capaz de…?-. ¡AAHH!-grito repentinamente al sentir como un par de pequeñas halaban de su cabello-. ¿Qué…que haces?

-Parece que le agradas-señalo divertida Ericka ante la ocurrencia que había tenido su hijo una vez que este estuvo en brazos de May

-Me halaga pero…-repuso el coordinador de LaRousse-. Podrías decirle que deje de hacer eso

Mala idea, el niño pareció entender no solo el significado, sino también la entonación de aquellas palabras y en cuanto hizo amago de romper en llanto, un por demás asustado y nervioso Drew lo cargo rápidamente haciendo todo lo posible para hacerlo desistir de su objetivo sin siquiera sospechar que la castaña a su lado lo miraba con tierna adoración mientras imaginaba que el pequeño al que su esposo intentaba consolar tenía los ojos y cabello de un tono verde esmeralda muy similares a los de él.

Para doble fortuna del peliverde, la coordinadora salió de su ensoñación al mismo tiempo que Ericka tomaba a su hijo en brazos y en cuanto el pequeño se vio de nuevo en compañía de su madre no demoro mucho en caer dormido permitiendo a ambas parejas continuar con su amena y agradable charla hasta que el sol comenzó a ponerse en horizonte.

-Bueno, espero que nos veamos pronto-declaro la castaña una vez que los cuatro coordinadores salieron del restaurante

-Nosotros también-concordó el ojinegro con sinceridad

-Cuídense mucho-secundo la mujer de cabello marrón mientras colocaba a su hijo en una posición más cómoda-. Y más le vale dar su mejor esfuerzo en el Gran Festival

-Descuida-repuso Drew con su acostumbrado tono arrogante-. Ahora que May compite conmigo no hay posibilidad alguna de que pierda

-¿Qué se supone que significa eso?-cuestiono la ojiazul enarcando una ceja

-Exactamente lo que imaginas-respondió socarrón el peliverde

-Ustedes no cambian-reconoció divertido el otro coordinador al igual que su esposa-. Bien, nos vamos-señalo al mismo tiempo que se daba la media vuelta con su esposa para emprender el camino

-¡Hasta luego!-se despidió May una vez más agitando la mano

-¡Ustedes también cuídense!-secundo el ojiverde imitando su gesto

No paso mucho tiempo para que la pareja de coordinadores de Pacificlog desapareciera en el horizonte.

-Oye, Drew-lo llamo su esposa

-¿Si?

-¿Alguna vez, has pensado en formar una familia?-pregunto ocultando su nerviosismo

-No-fue la clara y tajante respuesta de su marido-. Honestamente, por el momento prefiero enfocarme en los concursos y en mi carrera como coordinador, así que esa idea no ha cruzado por mi cabeza

-Entiendo-comprendió la ojizaul desviando imperceptiblemente la mirada

-¿Por qué lo preguntas?-interrogo él sin comprender

-No, por nada-repuso la coordinadora con su alegre despreocupación habitual-. Solo, curiosidad

-Ya es tarde-señalo el peliverde luego de mirar el reloj de su muleca-. Es mejor que volvamos al hotel

La castaña asintió levemente y tras asirse al brazo que le ofreció su esposo, recostó la cabeza sobre su hombro para luego empezar a caminar de regreso al lugar donde se hospedaban pero…

Si bien era cierto que la negativa de Drew a su pregunta no había sido definitiva, también debía reconocer que no parecía estar muy entusiasmado con la idea y ante eso, ella no pudo evitar sentir un agudo dolor en el pecho al igual que una profunda desilusión.

Vaya, vaya, parece ser que la castaña estaba más que ilusionada con tener a su bebe pero la respuesta de Drew le ha caído como un balde de agua fría. ¿Será que el coordinador algún día cambiaría de opinión? Eso lo averiguaremos más adelante.