MESES

4º mes

-¡¿Qué?!-exclamo un incrédulo Ash que por poco escupe su bebida-. ¡¿Pero cuándo?! ¡¿Cómo?!

-Ash, Ash, Ash-dijo Brock a su lado moviendo negativamente la cabeza-. Creo que ya es muy tarde para hablarte de las aves y las abejas

-No tienes remedio-comento una resignada Misty, la ingenuidad o lo despistado de su novio sería algo que lo acompañaría hasta la muerte

-¡Oh, May!-no pudo evitar exclamar una alegre Caroline al mismo tiempo que abrazaba a su hija

-¡Muchas felicidades!-secundo Mina haciendo lo propio con su hijo

Y es que aprovechando la reunión con motivo del aniversario de bodas del líder de Gimnasio de Ciudad Petalburgo y su esposa, conscientes de que el ligeramente abultado vientre de May levantaría más de una sospecha, la pareja de coordinadores decidió que era el mejor momento para comunicar la buena nueva a los padres de ambos y sus amigos.

-¡Si, si, si!-celebro emocionada la prima del peliverde-. ¡Cielos! ¡Ya te estabas tardando primito!

-¡Roseline!-reprocho el aludido tremendamente sonrojado

-Roseline, cariño-hablo el prometido de la ojiverde, un hombre de cabello azul oscuro y ojos cafés-. ¿No crees que deberías tomarlo con calma?

-¡Por supuesto que no Derek!-rebatió ella-. ¿Te lo imaginas? ¡Finalmente un sobrinito al cual consentir y contar divertidas historias sobre sus padres!

-Algo que yo también estaré encantado de hacer-secundo Max acomodándose las gafas-. Como por ejemplo, cuando mamá confundió a May con un Tentacool

-Esa es mi favorita-señalo Roseline

-¡Max!-esta vez fue la castaña quien reclamo

-Me alegro tanto por ustedes-hablo una sonriente Dawn que cargaba en brazos a un pequeño envuelto en una frazada azul-. Parece ser que pronto la pequeña Hikari y el pequeño Shinji tendrán un amiguito con quien jugar. ¿No lo crees Paul?-pregunto a su esposo a su lado que cargaba con una bebita en un manta rosada

-Si tu lo dices

5º mes

Dio el último sorbo a la botella de agua que tenía entre sus manos y tras depositarla en la basura tomo una nueva de la pequeña mesa cercana la cual abrió inmediatamente para dar un nuevo y prolongado trago mientras se preguntaba si beber tres litros del vital liquido en tan solo una hora podía ser considerado un record.

-Drew-lo llamo su esposa apostada en el cómodo sillón para dos personas con un par de gruesas frazadas encima-. ¿Podrías subir más la calefacción?

-Pero, May-rebatió él lo más sereno que su ropa ligera y el estar sudando como si estuviese en un sauna le permitieron-, estamos a más de 22 grados

-Pero…-lo miro ella suplicante-, mis pies están congelados

El peliverde enarco una ceja. ¿Cómo era posible que con dos mantas, gruesas medias y un pijama de franela la castaña aun tuviese frió cuando él se estaba prácticamente sofocando?

-Por favor-pidió dulcemente una vez más

-Esta bien-concedió derrotado secando un poco el sudor de su frente para luego aumentar la temperatura que había en el lugar

Solo esperaba que mientras los pies de su esposa se calentaban él no terminara en el hospital por una deshidratación severa.

6º mes

-Lo lamento señor-se disculpo el dependiente al otro lado del mostrador de cristal-. Pero ya no tenemos

-Eso es imposible-gruño el peliverde-. Hace tres días compre unos aquí mismo

-Sí, usted se llevo los últimos-señalo el hombre de cabellera negra-. ¿No lo recuerda?­-pregunto mirándolo con los ojos entrecerrados

Se sacudió el cabello con cierto deje de frustración, ahora que el vendedor lo mencionaba era cierto, hace tres días había comprado ahí mismo los últimos Beautifly de chocolate pero es que…, últimamente los antojos de May le hacían perder más que la cabeza.

-Aunque, si en verdad los necesita-declaro el moreno recordando la situación de su cliente-, también los venden en una tienda que esta a 8 cuadras de aquí

-Muchas gracias-respondió el peliverde como si le hubiesen salvado la vida

Un par de horas más tarde…

-Bien, aquí tienes-le dijo a la castaña luego de regresar sofocado de una extenuante y larga caminata-. Beautiflys de chocolate

-Gracias, eres todo un amor-respondió dulcemente la ojiazul recibiendo su encargo-. Pero, ¿sabes?-pregunto mirándolo de manera peligrosamente tierna-. Creo que mejor quiero unos Munchlax de gomita

Un pesado y resignado suspiro escapo de la boca de su marido

-Ya vuelvo

7º mes

-¿No crees que esa chaqueta es demasiado?-pregunto una intrigada May al ver al peliverde usar una prenda tan gruesa

-¿Y tu no crees que estas muy ligera de ropa?-rebatió mordaz haciendo alusión al largo camisón de delgada tela usado por la ojizaul

-Claro que no-negó ella con plena convicción-. Con esto apenas puedo tolerar el calor que esta haciendo. Es un horno aquí dentro, voy a aumentar el aire acondicionado,

-¡¿Qué?!-exclamo incrédulo el ojiverde

-¿Algún problema con eso?-la coordinadora lo fulmino prácticamente con la mirada

-No, ninguno-respondió él volviendo a la lectura del libro del cual había apartado la vista

Y es que la última vez que trato de hacer desistir a May de alterar la temperatura argumentando que todo se debía a su embarazo, la castaña reacciono igual que un Gyrados enfurecido y de no ser porque ese día había preparado un suculento ramen para consentirla lo hubiera pasado realmente mal.

"Esos cambios son completamente normales" le había dicho su padre en su última conversación telefónica. "Yo pase por lo mismo con el embarazo de tu madre"

Bueno, ahora podía estar completamente seguro que su padre tenía lo que llamaban justicia divina.

8º mes

Tosió por enésima vez al verse inmerso en una nube de polvo.

Debió haberlo previsto, debió verlo venir, pero no, ingenuamente pensó que nada pasaría.

Meses atrás, cuando finalmente se instalaron en su remodelado apartamento de Villa Verde, él se hizo cargo de desempacar y acomodar aquello que consideraba indispensable en su nuevo hogar asegurándose de dejar bien resguardado aquellas cosas que creía innecesarias en unas cuantas cajas al fondo del armario, pero…

Cuando a May le dio su repentino ataque de nostalgia hace dos semanas, debió adivinar que en cualquier momento su esposa no demoraría mucho pedirle que sacara las fotografías de sus anteriores concursos.

Así que tras hurgar de rodillas entre varios papeles hasta dar con su objetivo, regreso completamente agotado a la sala donde se dejo caer pesadamente en el sillón en el que la castaña aguardaba y, una vez que le entrego las fotos, recostó la cabeza en el respaldo.

-Oye, Drew-lo llamo suavemente la ojiazul

-¿Si?-respondió él un tanto adormilado

-Sé que en los últimos meses te he causado muchas molestias-confeso ella visiblemente apenada-. Y yo…quería…

-May, May, May-la interrumpió el coordinador sonriéndole tiernamente-. Nada de eso ha sido una molestia. Es cierto que a veces estas un poco irritable-dijo mientras se recostaba en el regazo de su esposa-, pero, digamos que es una especie de compensación por todas las veces que te moleste desde que nos conocimos por primera vez

-Drew…

-Ahora, si me permites-finalizo dando un ligero bostezo-, tomare una pequeña siesta

-Claro-concedió la castaña acariciándole el cabello dulcemente, sabía muy bien que se la merecía

-Y solo espero-señalo antes de caer dormido hablándole al voluminoso vientre de la castaña-, que tu no des tanto problemas como tu madre

-Oh, no-rebatió la coordinadora con una sonrisa-. Te los dará Drew, te los dará

Ja,ja ^^ parece ser que nuestro coordinador favorito ha sufrido mucho con el embarazo de su esposa ¿no creen? Pero en fin, como el mismo lo dijo una compesanción por todas las veces que molesto a May. Ahora para el siguiente capítulo sabremos que es el bebe de la pareja de coordinadores, así que no se lo pierdan ^^