Capítulo 14: "Amor"
Su corazón estaba destrozado. Caminaba sin importarle lo que sucedía a su alrededor, lo había perdido todo. Ya nada tenía sentido, su vida no tenía sentido. Se encontraba vacía, sola. Las lágrimas no dejaban de caer de sus ojos y se sentía devastada por todo lo que estaba sucediendo. No podía creer que jamás volvería a verlo, que por una simple torpeza suya no había podido despedirse del amor de su vida. Simplemente era una tonta, había dejado ir al amor de su vida, a su única luz de esperanza, había perdido... todo.
Subió las escaleras del templo, sin ser capaz de levantar la mirada. Estaba segura que jamás podría recuperarse de eso y que jamás volvería a amar a alguien, no, jamás sería capaz de volver a sentir esa clase de sentimientos por otra persona que no fuera Inuyasha, de eso estaba completamente segura. ¿Estaría atada a esos sentimientos de por vida?, ¿qué pasaría de ahora en adelante?.
De pronto se cruzó por su cabeza la idea de que Inuyasha se olvidara con ella. Su corazón se detuvo de forma abrupta. ¿Podría ser posible que él se olvidara de ella?. Sus ojos se llenaron nuevamente de lágrimas, de seguro él encontraría otro tipo de vida allá, conocería gente nueva, por lo tanto... seguramente... también encontraría a alguien nueva. Sacudió su cabeza con dolor. Su cabeza era cruel, la hacía sufrir mucho más.
Levantó el rostro y sintió que no era posible, no podía estar ocurriendo eso, ¿acaso se estaba volviendo loca?. Pestañeó varias veces intentando despertar de aquella pesadilla, de aquella horrible dimensión en la que estaba atrapada, pero nada cambiaba. De pronto, vio esa luz, su esperanza, estaba ahí, justo a unos metros, ¿sería posible que si llegaba a ella despertara?. Avanzó unos pasos, sintiéndose segura, de pronto... se dio cuenta de la verdad.
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El llamado por el altavoz lo hizo sobresaltar. Levantó los ojos a la lista que se encontraba sobre sus cabezas. Era hora. Se levantó junto con su familia de forma desganada, casi fastidiosa.
Caminaron todos juntos hasta un control y luego de eso se miraron de forma conciliadora. Estaba todo solucionado, ya no faltaba nada. Él sonrió de medio lado, sintiéndose aliviado... en parte.
- Inuyasha... ¿qué sucede?- Preguntó su madre.
- Nada, solo que... ahora estoy relajado y tranquilo- Contestó.
- Eso me alegra, estoy feliz de que la decisión que tomamos no te haga sentir mal-
- Yo también lo estoy-
- Hijo, si esto es lo mejor... estamos de acuerdo y estamos muy orgullosos de tí, quiero que lo sepas- Dijo su padre poniendo una mano sobre su hombro.
- Gracias... yo... lo valoro mucho-
Sus padres sonrieron y él devolvió una sonrisa. Izayoi lo abrazó fuertemente y su padre lo palmeó en la espalda. Estaba seguro que esto era lo mejor, para él... para Kagome, para todos. Inuyasha suspiró y entonces caminaron hasta el pasillo de abordaje. Miró hacia todos lados, esperando, tal vez, sintiendo que ella vendría, pero no fue así. Agachó la cabeza y finalmente caminó junto con su familia.
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Se quedó parada sin saber que hacer, como reaccionar, como pensar, que sentir o que decir. Solo se limitó a observarlo desde lejos, ¿se estaría volviendo loca?, ¿o deliraba?. Por un lado su mente le decía que no podía ser posible, por el otro su corazón le gritaba que no fuera ingenua, que era verdad. Sin estar muy segura avanzó hasta poder verlo mejor y fue ahí cuando comenzó a correr sintiendo las lágrimas que caían descontroladas. Se aferró a su cuello y lloró como una niña, con el corazón en la garganta, casi sin poder respirar. El joven la abrazó fuertemente escondiendo su rostro en el cuello de la chica, aspirando su aroma, sonriendo y acariciando sus cabellos para intentar tranquilizarla.
- Inuyasha... - Susurró ella.
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Se había detenido en la puerta que conectaba al pasillo para subir al avión. Miró a todos por última vez y sonrió. Sus padres lo saludaron y Sesshoumaru solo se limitó a observarlo, aunque él sabía que esa era su forma de despedirse.
- Cuídate mucho hijo, te extrañaremos-
- Yo también, pero estaré bien... la abuela Kaede sabrá como cuidarme- Dijo burlón.
- Ten cuidado... -
- Lo tendré-
Se despidió una última vez y luego de eso los vio marcharse. Sus ojos dorados ahora brillaban, aliviados, tranquilos, inquietos, casi desesperados por volver a ver a la muchacha que tanto amaba.
Salió corriendo del lugar para poder ir a verla, para poder gritarle a toda voz que estaba ahí, que no se iría, solo por ella...
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- Kagome... te extrañé... ¿sabías?-
- No te imaginas cuanto te extrañe yo... -
- Lo sé, perdón... -
- ¿Por qué?-
- Por no decírtelo antes, debes... haber sufrido tanto... -
- ¿Ya lo sabías?-
- Desde ayer... -
- ¿Pero... cómo?- Preguntó ella sin comprender.
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- Mamá, papá... yo no... puedo dejarla... ella es... ella es todo para mí-
- Hijo, nosotros tampoco podemos dejarte- Contestó Izayoi.
- Así es... tu madre tiene razón-
- Pero... la abuela Kaede se ofreció a cuidarme, además... ya soy grande, puedo valerme por mí mismo... - Se defendió el joven frunciendo el ceño.
Izayoi miró a su esposo que no estaba muy seguro. A decir verdad, Inuyasha ya era bastante grande y podía cuidarse él mismo, debía aprender a hacerlo. Suspiró y luego tocó el hombro de Inu Taisho. El hombre comprendió y ambos se retiraron de la habitación. Inuyasha sabía lo que eso significaba... lo iban a discutir.
Se sentó en su cama, impaciente, nervioso y demasiado ansioso. Quería saber que iba a suceder, esa era su única forma de poder permanecer ahí... Por Kami... que lo dejaran, de lo contrario, su vida sería un completo desastre sin ella, él no era nada sin Kagome a su lado.
- Inuyasha-
El joven de ojos dorados levantó la vista sintiendo que su corazón iba a salirse de su cuerpo por los nervios que tenía. Sus padres lo observaron atentamente.
- Hijo, hemos decidido... que podrás quedarte... - Inuyasha iba a festejar pero su padre habló nuevamente- pero en las vacaciones, tendrás que venir... ¿entendido?-
- Sí señor-
- Ese es el trato- Completó su madre.
- Mucha gracias- Exclamó mientras que sentía que se había sacado un gran peso de encima.
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- Entonces... ¿vas a quedarte?-
- Así es-
- Pero... yo no te ví en... -
- ¿El aeropuerto?-
- Sí-
- Cuando ellos se fueron vine a tu casa lo más rápido que pude, pero ya te habías marchado, supuse que lo mejor era esperar a que regresaras... además... -
Ella no lo dejó terminar, se abrazó a él y lo besó dulcemente. Inuyasha correspondió gustoso a esa muestra de cariño. Estaba feliz, más que eso, se sentía vivo, completo nuevamente.
- Gracias por permanecer conmigo... te amo- Dijo ella.
- Nada en el mundo tendría sentido sin tí- Contestó él observándola con amor mientras que acariciaba sus cabellos.
Ambos sonrieron e Inuyasha volvió a besarla y abrazarla con fuerza. Ahora todo estaba bien, estaba seguro que tenía un futuro perfecto por delante, solo por el simple hecho de estar con ella... con Kagome. Suspiró satisfecho, era demasiado, todo esto era demasiado para él, tan perfecto... tan increíble. Jamás había pensado que podía ocurrirle algo así a él, siempre veía a sus padres como irreales, como algo ajeno a su destino, algo que estaba seguro nunca podría encontrar. Ahora con Kagome, se daba cuenta de que ese amor que solo se podían encontrar en los cuentos, era real... y él... lo estaba viviendo.
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Caminaban tomados de la mano mientras que reían de forma despreocupada, feliz. Ya hacía dos años que estaban juntos y todo era perfecto. Tenían sus peleas de vez en cuando, pero... jamás podían estar enojados, se amaban demasiado para estar separados más de uno o dos días. Al menos, dos días era su pelea más larga.
- ¿Hablaste con Sango?- Preguntó el joven.
- Sí, me dijo que están muy bien... sus vacaciones con Miroku van de maravillas y planean volver para el festejo del compromiso en un par de días- Contestó ella con una dulce sonrisa.
- Vaya, tendremos que pensar algo... yo planeba hacerle un par de bromas a Miroku... no sé... dejarlo en las duchas del club sin ropa... emm... -
- Inuyasha, esa no es una broma agradable- Se quejó Kagome.
- Jaja, lo sé. Lo que pasa es que me encanta ver tu cara cuando te enfadas, es muy graciosa -
- ¿Te parece gracioso que me enfade?-
- No quise decir eso, no me cambies el tema- Reprochó el chico.
- Pues eso diste a entender-
Kagome se paró y se cruzó de brazos. Inuyasha rió y se acercó a ella tomándola por la cintura. Esa joven era capaz de hacerlo enloquecer.
- Tonta... amo todas tus formas de ser-
Ella sonrió y lo besó. Inuyasha rió entre dientes y apretó la cintura de ella contra su pecho. Era demasiado perfecto. De ahora en más, su vida sería así. Estaban pensando comprometerse dentro de unos meses, y tal vez en un año y medio o dos... casarse. Aún no estaban seguros de tiempo del casamiento, pero sí de que querían vivir juntos por siempre.
- A veces pienso... que todo es un perfecto sueño- Musitó ella enroscando un dedo en el cabello de él.
- Yo también... pero... cada día me doy cuenta... que estamos unidos por el destino... por nuestro amor... y que eso... nadie lo puede cambiar-
Kagome sonrió y volvió a besarlo, reviviendo siempre las sensaciones que los besos de Inuyasha le causaban. Él peinó los cabellos de ella y la abrazó fuertemente. Estaba seguro que nada en ese mundo iba a poder separarlos, porque su amor era más fuerte que cualquier otra cosa, que cualquier obstáculo... De ahora en adelante, todo iba a ser para mejor, porque estaba con ella, con Kagome, su vida, su mundo, su todo. Sonrió nuevamente... el amor jamás se termina y actúa de maneras irracionales que los seres humanos no comprenden. Es un sentimiento tan complejo, tan hermoso, indescriptible, que solo los que lo sienten pueden comprenderlo. No se ve llegar, pero se siente, no avisa... es silencioso, pero dulce, agradable, mágico. Y ahora... lo comprendía. El amor que ellos sentía, jamás dejaría de existir, porque cuando uno ama... es para siempre.
FIN.
N/A: Hola amigas!!!!! espero que les haya gustado el final. Bueno, les cuento que tengo algún otro fic en mente, muchas ideas, pero tengo que decidirme con cual empezar jajaja. Les mando un saludo enorme! Gracias por el apoyo, quiero que sepan que sin ustedes jamás podría publicar mis historias. Por eso les doy las gracias a todas y cada una de ustedes que fue dejando sus comentarios y que además, siguieron el fic a pesar del tiempo que quedó parado. Les deseo una hermosa semana y espero que tengan mucha suerte ^^
Nos vemos en la próxima historia!!! n.n
Kagome.
