UNA CARTA ESPECIAL

"CRASH"

En cuento escucharon aquel sonido, el cual reconocieron como el de cientos de vidrios quebrándose al caer estrepitosamente al suelo, ambos coordinadores abandonaron su cómoda y cálida cama, y tras tomar cada uno una de las pokebolas que había en la cómoda cercana con sumo cuidado salieron de su habitación para que, en caso de que quien se encontrara oculto en la oscuridad de su hogar fuese un ladrón, no tuviese oportunidad de huir.

Sin embargo, grande fue su sorpresa al descubrir que el responsable del inesperado susto no era un maleante ni algo parecido, sino su pequeña hija de 4 años que, aprovechando que sus padres dormían, se las arreglo para escabullirse hasta el enorme árbol de navidad en medio de la sala.

-Haruka-la llamo el peliverde con voz seria-. ¿Qué estas haciendo aquí?

La pequeña simplemente se limito a bajar la cabeza sumamente cohibida, su padre era el mejor del mundo aunque claro, para que niño a esa edad no lo es, sin embargo, sabía que cuando su voz adquiría ese tono solo significaba una cosa.

-No te pongas así cariño-hablo dulcemente la coordinadora mientras se arrodillaba para quedar a la altura de su hija-. Papá solo estaba preocupado, pero ya sabes que cuando eso ocurre puede ser un verdadero gruñón. ¿No es cierto, amor?-pregunto mirando a su esposo

-Ah….bueno…-el ojiverde se rasco nerviosamente la cabeza-. Si…Pero solo a veces-se apresuro a corregir

-Ahora dinos, ¿porqué estas aquí?-pregunto la castaña dulcemente-. Sabes muy bien que si para la medianoche no estas en cama, Santa no va poder dejar tus regalos

-Es que-hablo la niña retorciendo nerviosamente los dedos de sus pequeñas manos-, quería dejarle esto a Santa

La coordinadora tomo un tanto confusa la hoja de papel que le había enseñado su hija, no pudo evitar sonreír al notar del dibujo tan singular que había en ella y al percatarse que su marido miraba curioso sobre sus hombros, le hizo entrega de la tan especial obra de arte.

Y por supuesto que al igual que ella, el peliverde no pudo evitar ser presa de una ligera sorpresa y confusión al reconocer lo que había plasmado su hija en aquel trozo de papel.

-¿Somos nosotros Haruka?-pregunto el coordinador arrodillándose junto al par de mujeres que componían su familia

La pequeña simplemente asintió con la cabeza.

-Mmm, ¿supongo que este soy yo, verdad?-dijo el coordinador señalando una figura masculina de color verde obteniendo una nueva afirmación de cabeza por parte de su hija-. Esta es tu mamá y esta eres tu-su dedo apunto a lo que parecía ser una forma femenina de color rojo y una pequeña figura de color café haciendo que Haruka diera la misma respuesta-. Entonces, ¿quién es este?-pregunto indicando a una persona mucho más pequeña de color azul y que la que se suponía era May sostenía en brazos

-Mi…-tartamudeo la pequeña Haruka-, mi…hermanito

-¿Hermanito?-repitieron los adultos al unisonó

-Bueno…es que…-la pequeña volvió a retorcer nerviosamente sus dedos, justo en esos momentos a Drew le quedaba claro que su hija era la viva imagen de May

-¿Querías pedirle a Santa un hermanito?-la interrumpió el ojiverde seguro de sus palabras

-Si…pero…este...

-¿No querías decirnos nada porque querías que fuera una sorpresa, verdad?-asevero su padre una vez más logrando que la ojiazul lo mirara sorprendida, su esposo siempre había sido muy bueno para deducir cosas y más aun tratándose de su hija- Bueno, entonces deja tu carta aquí y veremos que puede hacer Santa, ¿de acuerdo?

Haruka asintió emocionada con la cabeza.

-Y ahora a dormir-dijo la coordinadora dando por terminada la conversación y luego de tomar a su hija en brazos se encamino al dormitorio de la pequeña donde, después de arroparla y asegurarse que se quedaba dormida, abandono el cuarto cerrando cuidadosamente la puerta

-Te dije que debíamos decirle-le reprocho Drew suavemente una vez que estuvo afuera

-Y yo vuelvo a decir que es mejor esperar-rebatió ella-. El que la prueba haya dado positivo no significa que…¡AAHH! ¡¿Qué estas haciendo?!-reclamo con voz ligeramente alta cuando su esposo la cargo en brazos

-Bueno, mi princesa quiere un hermanito-respondió serenamente el coordinador-. Puedo asegurar que tu quieres otro niño en la familia y a mí también me encantaría, así que…-la miro con un destello de picardía en los ojos-, pretendo asegurarme que el positivo de esa prueba no sea solo una falsa alarma

La castaña no pudo evitar reír ligeramente ante el comentario de su marido mientras se dirigían de regreso a su recamara, bueno, ella tampoco quería decepcionar a su niña

JO! Bien, parece ser que la familia se hara más grande ^^, ¿qué les parece? Bueno, hasta la próxima semana. Chaito ^^