Hola!

Una pequeña continuación… xD


Su cabeza daba de topes contra el escritorio. Ninguna idea venía a su cabeza. Paro de golpearse, su frente ahora estaba roja gracias a los golpes, levanto su cabeza y sus ojos se inundaron al ver eso, de pronto tenía ganas de llorar, llorar por frustración.

¿Por qué era tan difícil? No podía ser así de difícil una simple venganza ¿o sí?

Ya había pasado una semana completa y todo lo que había hecho había fallado. ¿Por qué no podía hacerlo? Ella solo quería vengarse un poquito. Todo lo que hacía le salía mal. Y para colmo en vez de vengarse ayudaba a su hermana en su relación con el dobe de Naruto.

Lágrimas en forma de cascada cayeron de sus ojos al recordar todos sus intentos fallidos. La vez en que escondió todas las prendas decentes de Hinata dejándola solo con faldas cortas justo el día en que tenía una cita con Naruto. Ese día Hinata se había tenido que llevar una falda muy, muy corta tableada, pensó que su hermana llegaría deprimida, enojada, triste o de cualquier manera menos que llegaría con una gran sonrisa a las doce de la noche y que su padre no se daría cuenta ya que él tampoco había estado en casa ¿Qué había pasado con Naruto y ella ese día? Su hermana había llegado caminando raro y con una tonta sonrisa en la cara.

También recordaba la vez que Naruto llego a su casa sin avisar para visitar a su hermana. Ella le había dicho que pasara… a la habitación de Hinata ya que esta se estaba bañando. Su hermana era pudorosa y vergonzosa por lo que pensó que si veía a Naruto en su habitación después de salir del baño pegaría el grito en el cielo pero como siempre, se había equivocado… o no estaba segura ya que al escuchar tras la puerta había escuchado pequeños gritos y gruñidos de ambos junto con otros sonidos que no sabía distinguir ¿eran gruñidos de molestia? Como fuera, no había funcionado su venganza.

Bufo frustrada.

¿Cómo era que su hermana siendo tan buena e inocente y Naruto siendo… Naruto le estaban ganando? ¡Ellos ni siquiera sabían o se enteraban de las cosas que hacia!

Miro su ordenador. Estaba en Word y arriba de la hoja resaltaba un gran título que decía: Venganza. Debajo de ese título estaban todos los planes y travesuras que había intentado… y ninguna había funcionado.

Ella solo quería humillar un poquito a su hermana como venganza por tocar a su sagrado osito Teddy ¿era eso tan malo?

Suspiro cansada. Era de noche, debía dormir, mañana pensaría mejor las cosas.

-..-..-..-..-..-..-

-¡ya se!... –exclamo Hanabi sentándose en la cama, ya había despertado y había dormido como un bebe toda la noche… un bebe que tiene sueños vengativos.

Había soñado con su venganza. No, ella había soñado con una gran venganza.

Sonrío con malicia y se levantó de la cama para poder prepararse para ir a la escuela.

Sus ánimos estaban renovados.

-..-..-..-..-..-..-

Su mirada vagaba por todo el lugar. Se encontraba en el instituto y ya era la hora de la comida.

Todos los estudiantes platicaban y disfrutaban de sus almuerzos descansando de las aburridas y tortuosas clases.

¡Naruto! Su cabeza grito al ver al rubio salir de los baños de hombres.

-¡Naruto!- esta vez ella había gritado.

Al escuchar que lo llamaban, el rubio movió su cabeza de un lado a otro buscando quien lo llamaba.

-¡ha! Hanabi- dijo con una sonrisa al verlo frente a él.

Hanabi sonrió al tenerlo en frente.

La fase 1 de su plan acababa de comenzar.

-..-..-..-..-..-..-..-

Era la hora de la cena y todos comían en silencio en la gran mesa del comedor.

El timbre de la puerta se dejó escuchar y ninguno se inmuto en abrir. Todos sabían que el mayordomo lo haría. Normalmente si su padre no estuviera hubieran sido Hinata o Hanabi quienes abrieran la puerta pero como no era así, era el mayordomo quien lo hacía.

-¡hola! ´ttebayou ¿Esta Hina-chan?- los ojos de Hinata se abrieron grandemente al escucharlo y su piel palideció. No podía ser.

Una sonrisita de lado se instaló en el rostro de Hanabi al escucharlo, al fin tendría su venganza.

El ceño de Hiashi se frunció al escuchar el alboroto y con elegancia se paró de su asiento y fue a atender a la inesperada y maleducada visita.

Hinata solo se quedó estática y petrificada viendo a su padre dirigirse a la entrada. Naruto nunca venía a la hora de la cena, entonces ¿Por qué había venido ahora?

Al reaccionar, rápido y sin perder tiempo corrió a la entrada con Hanabi tras de ella.

-Hinata-chan es mi novia- paro de correr al escucharlo decir eso. Ahora nunca podría verlo.

La peliazul llego hasta donde estaba Naruto y miro a su padre con preocupación,

Hiashi se mantenía serio, sin decir nada mientras veía a Naruto, sus ojos divagaban por todo el rostro del rubio.

Hanabi esperaba tras Hiashi la reacción de este, veía la escena casi con satisfacción… la dulce venganza.

Hinata miro a Naruto prometiéndose que lucharía por estar con él, pasase lo que pasase. Este miraba a Hiashi y a Hinata sin entender ninguna de las reacciones de los Hyuga.

-di-dijiste Namikaze- hablo Hiashi desencajado su rostro la mayoría del tiempo inalterable mostraba algo de pánico, cosa que desconcertó a sus hijas.

Naruto asintió y Hiashi palideció.

-y dime tu madre es… ¿es Kushina Uzumaki?- Naruto volvió a asentir –entiendo-

Hinata y Hanabi miraron a su padre que se había quedado de pie sin decir nada.

La cabeza de Hiashi era un revoltijo de ideas, ¿Por qué de todos los chicos que habían en el mundo y en Japón Hinata tenía que ser la novia del hijo de la mujer que había hecho de su adolescencia una tortura? Una sonrisa de lado apareció en su rostro al recordar algo. Tal vez Kushina hubiese hecho de su vida una tortura pero debía admitir que había sido una tortura divertida.

Hanabi solo miraba ansiosa lo que su padre estaba a punto de decir, ella fue quien había invitado a Naruto a cenar sabiendo que su padre no sabía de la relación.

-o-otou-san-murmuro preocupada la peliazul.

Hiashi cerró los ojos con pesadez, no le quedaba de otra –está bien- lanzo un suspiro al decirlo, si se negaba al noviazgo de su hija de seguro la tomate de Kushina se alzaría contra él, estaba seguro de que no había cambiado y sabía que Minato se pondría departe de Kushina, no podría ser tan malo que el Namikaze estuviera con su hija ¿verdad? –pueden estar juntos-

Hanabi tenía su boca abierta de la impresión ¿Qué no se suponía que Hinata no podía tener novio?

Los ojos de Hinata brillaron al escucharlo ¿había escuchado bien?-¡arigatou! Otou-san-exclamo Hinata emocionada tomando la mano de un confundido Naruto.

-¿te quedas a cenar?-pregunto Hiashi al rubio.

-claro ´ttebayou-contesto entusiasmado.

Un aura negra envolvió a Hanabi… Habia fallado… otra vez.


Jajaja espero que este también les haya gustado, en respuesta de que les gusto tanto he decidió convertirlo en un mini fic de 4 caps… esperen el 4 xD

Perdón por mis faltas de ortografía xD

¿Reviwes?