Hola!
Ok, traje para ustedes el ultimo cap de… Petición por Facebook xD jajaja…espero que les guste :)
La mirada de Hanabi brillo y en ella una maquiavélica sonrisa apareció. Que Hinata la hubiera llevado el día anterior a la casa de Naruto y que gracias a eso conociera a Kushina Uzumaki, la mujer más genialmente aterradora de todas, era lo mejor que le había pasado… en ese mes.
Ahora tenía una nueva idea. Un nuevo plan… Una nueva Venganza.
Se acercó a su computador. Abrió su Facebook y escribió un nombre: Habanera Sangrienta, se removió emocionada; incluso el nombre que esa mujer escogió para Facebook daba miedo.
Aun con la emoción a flor de piel etiqueto a la espeluznante mujer en una foto y escribió sobre ella.
—Al fin… — suspiro cayendo sobre su silla. Al fin tendría su venganza. Estaba segura de que esta vez sí funcionaria.
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—Naruto-kun es-espera… — hablo Hinata entre suspiros.
—No quiero ´ttebayou — las manos de Naruto tenían apresada la cintura de la chica mientras se encargaba de besar su cuello, la Hyuga intentaba reprimir sus gemidos, se encontraba sentada sobre Naruto con una pierna a cada lado de él.
—Tu… tu mamá esta… a-aquí — hablo como pudo, mientras dejaba escapar pequeños gemidos.
—No importa, solo no hay que hacer mucho ruido —.
Hinata ya no pudo refutar, su mente se nublo al sentir los labios de él apresando los suyos.
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Una emocionada Kushina aplastaba las teclas de su laptop. Se encontraba sentada sobre su cama, con su espalda pegada al respaldo de esta, en su cuarto de colores amarillos y naranjas.
— ¡Toma eso! — Exclamo —Nadie le gana a Kushina Uzumaki ´ttebane— si, la mujer casada y con un hijo de dieciséis años… jugaba un juego, en Facebook… de dragones.
Un pequeño mensaje (notificación) apareció a un lado de la pantalla: La Princesa Hyuga te ha etiquetado en una foto.
— ¡Ho!... una foto—adoraba las fotos, dio clic sobre en mensaje y espero medio segundo.
La imagen apareció y su sangre hirvió de furia, leyó lo que había sobre la foto.
Se levantó de la cama aun con su laptop abierta sobre sus brazos, su juego se le olvido, ahora solo tenía una cosa en mente… castrar a su pequeño mocoso.
Con pasos fuertes, largos y sonoros salió de la habitación y se dirigió a la de Naruto.
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—Naruto-kun— gimió bajito la chica.
El rubio se encontraba sobre la peliazul con su cabeza entre sus pechos, la falda de la Hyuga estaba subida y su camisa desabotonada.
Naruto levanto la cabeza para volver a besar sus labios siendo bienvenido por ella.
— ¡Namikaze Naruto!— los ojos de Kushina echaban chispas, su ceño estaba fruncido y rechinaba sonoramente sus dientes.
El aludido se separó de la joven sin perder tiempo.
El rostro de Hinata ardía de la vergüenza y ver a la pelirroja con esa expresión solo hacía que un sentimiento de terror se instalara en ella, como pudo se cerró los pocos botones que se hallaban abiertos de su camisa blanca y se aliso el cabello junto con su falda.
Naruto trago saliva al ver a su madre acercarse.
—¡¿Quieres decirme que significa esto?!— un aura que prometía verdadero dolor salía del cuerpo de Kushina. La pelirroja volteo su laptop y enseño la imagen al rubio que abrió sus ojos a más no poder.
¡Mierda! Pensó Naruto asustado —mamá yo…— intento explicarse pero en ese momento… el miedo hacia su madre lo paralizaba.
Hinata miraba la imagen con una gota tras la cabeza ¿La madre de Naruto se enojaba porque había tirado los vegetales y no por lo que vio que estaban haciendo?
—¡¿Por qué demonios no te comiste tu almuerzo?!—exclamó moviendo ambos brazos molesta, sin importarle que tenía el ordenador en ellas, milagrosamente este no se cayó del agarre de la pelirroja.
En la imagen, se podía ver a Naruto haciendo una mueca de asco, en una de sus manos se hallaba una bolsa de papel y en la otra una vasija con vegetales que eran vaciados a un bote de basura.
—¡Es que no me gusta cuando me hechas vegetales! ´ttebayou— reclamo ahora el rubio también molesto.
—¡sabes que tienes que comerlos! ´ttebane —exclamo acercándose a él.
—¡Si cocinaras mejor me los comería!—Kushina callo al escucharlo, había dado en el clavo.
—Hinata-chan podrías salir ´ttebane— hablo amablemente a la peliazul recordando que estaba ahí.
La gota tras la cabeza de Hinata creció al escuchar el tono dulce en que le había hablado, la Hyuga asintió ante la petición de la pelirroja y camino hacia la salida de la habitación.
Naruto volvió a tragar saliva, sabía lo que eso significaba.
Una vez la chica se perdió de su vista, la mujer se acercó a la puerta y la cerro, dejo el ordenador sobre una mesa al lado de la cama de Naruto y se acercó a él con una sonrisa y mirada que prometía verdadero dolor.
Naruto se encogió en su lugar y cerró los ojos, esperando lo que venía.
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Gritos, golpes y el sonido de cosas romperse eran todo lo que Hinata escuchaba —Naruto-kun —hablo preocupada por el estado de su novio.
En el poco tiempo que llevaban de novios, eran ya varias las veces que Naruto la había llevado a su hogar, mismo lugar en el que conoció a su madre y ahí se había dado cuenta… Kushina Uzumaki era una mujer de temer.
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Al día siguiente…
—Hinata-nee-san —llamo Hanabi al ver entrar a una triste Hinata —¿estás bien?—
Acababan de llegar de la escuela y no había visto a Hinata desde ayer ¿Qué le pasaba a su hermana?
—no es nada… es solo que… Naruto-kun—hablo un poco deprimida.
—¿Qué? ¿Ya no sales con él?—pregunto sintiéndose algo culpable de que el motivo de la tristeza de su hermana fuera por causa de lo que había hecho el día anterior.
—¿Qué? No, claro que no. Naruto y yo seguimos juntos—
—¿Entonces?—inquirió.
—es que, su mamá… bueno el… —
El timbre de la puerta corto los balbuceos de Hinata.
—¡Voy! —exclamo Hanabi, se acercó a la puerta y la abrió. Sus ojos se abrieron desmesuradamente al verlo.
-¡Naruto-kun!-exclamo Hinata al verlo. Corrió hacia él y envolvió su cuello con sus brazos.
—¿Qué te paso?—pregunto Hanabi sorprendida del estado del rubio.
Naruto sonrió algo apenado. Traía arañazos y moretones en la cara sin contar con que traía una muleta y su pie vendado —mi madre…—bacilo un momento sin saber explicarse, buscando la palabra correcta —se enojó conmigo—
—¿Por qué?—pregunto Hanabi esperanzada de que la razón haya sido su venganza.
—porque no me comí mis vegetales—mascullo molesto.
Los ojos de Hanabi brillaron al escucharlo. El día en que Hinata la había llevado a casa de Naruto se había dado cuenta de que la madre de este era demasiado temperamental. Cuando llegaron Kushina había preguntado a Naruto si le había gustado su almuerzo y este había respondido dudoso que asi había sido, Hanabi se había extrañado de eso ya que ella había visto… que lo había tirado y entonces se le ocurrió: al día siguiente tomaría una foto de Naruto con su celular donde mostrara como el tiraba su almuerzo con muecas de asco a la basura.
Hace mucho que Hanabi se había dado cuenta de que Hinata solo se alteraba, se entristecía o se asustaba cuando algo malo le pasaba a Naruto.
—Naruto-kun ¿quieres comer?—pregunto Hinata a lo que esta vez fueron los ojos de Naruto los que brillaron.
—Claro ´ttebayou —respondió entusiasmado —por culpa de esa foto tuve que comer durante dos horas un montón de vegetales después de haber llegado del hospital ´ttebayou—ríos de lágrimas caían de los ojos de Naruto al recordad ese asqueroso sabor —¡Todo por culpa de esa foto! ´ttebayo —reclamo molesto —¿de dónde salió esa foto?—hablo mientras caminaba junto con Hinata a la cocina. Hanabi trago saliva al escucharlo —como sea—se dijo a si mismo causando que una gota apareciera tras la cabeza de las hermanas Hyuga —¡Quero ramen! ´ttebayou—exclamo perdiéndose de la vista de la Hyuga menor.
Hanabi se mordió el labio, respiro profundo y sus ojos de llenaron de lágrimas de felicidad —¡Lo logre!—exclamo emocionada dando un gran salto.
Al fin… su venganza… había funcionado.
Y así termina este minific… espero que este también les haya gustado xD.
Vuelo a aclarar (por si acaso) Facebook no me pertenece, este es propiedad de a quien le pertenezca :p
Perdón por mis faltas de ortografía n.n!
¿Reviwes?
