Heart-san: perdonen que no publicara antes pero es que todo es culpa de la maldita escuela. Pero aun así estoy feliz ya que me inscribir a dar la PSU y me salió gratis (lamentablemente para estudiar se debe dar esa prueba y pagar, que triste vida) pero todo está bien aunque volviendo al fic, tengo que darles una mala noticia, aparte de lo que leerán
Disfruten o sufran ^^
Capítulo 17: Mentiras que duelen
El día lunes ya había acabado para ahora dar un paso a la mañana del martes. Naruto se había despertado luego de que el despertador sonara y ahora se estaba estirando en la cama y recordó que no había llamado a Sai.
—Debe estar preocupado, le hablaré ahora —agarra su celular y marca— ah, hola Sai ¿te desperté?
—No, para nada, sabes que me gusta levantarme temprano —se escuchó desde la otra línea— y dime ¿Qué pasó? Me preocupé mucho ayer como no me llamaste
—Ah, lo siento pero es que se me fue el tiempo ya que mis pequeños me pidieron que les contara… sobre Sasuke y sobre mí —en eso aparece Deidara con una toalla atada a la cintura y otra suelta que caía por ambos hombros rodeándole el cuello.
—Naru ya está listo el baño —le dice bajito ya que como lo vio hablando por celular y este le asiente.
—Y como te decía luego de esos ellos me dijeron que se lo pensarían ya que, pues Yukio si quiere pero Tsubasa se niega
—Ya veo, es difícil, pero es comprensible que Tsubasa se sienta así
—Por eso les di tiempo, supongo que es eso lo que le debo de decir a Sasuke aunque la verdad no quiera hablar con él
—Si no quieres entonces no lo hagas si aún no te sientes listo es mejor que no lo hagas
—Sí, tienes razón, me lo pensaré, bueno Sai me despido, nos vemos en la universidad
—Ok, hasta luego —y corta la llamada y Naruto deja el celular en el velador.
— ¿Qué te dijo Sai? —le preguntó Deidara ya vestido mientras se secaba el pelo con una toalla.
—Qué curioso ¿no? —le dice Naruto mientras se levanta para posteriormente meterse al baño dejando a Deidara con una pequeña molestia ya que eso había sonado como un "no te entrometas en mis asuntos".
Al rato
—Ya me voy —se despide Naruto agarrando su mochila y su bolso con su notebook.
—Que te vaya bien —se despiden todos y Naruto sale de la casa.
Ya bien avanzado el trayecto, se detiene en la orilla de la vereda para mirar hacia ambos lados para poder cruzar la calle a pesar de que no era una calle muy transitada por vehículos debía ser precavido; vio y no, no venía nada así que cruzó pero cuando iba a mitad de la calle su celular suena anunciando la llegada de un nuevo mensaje por lo que inmediatamente lo coge pero cuando lo saca de su bolsillo se le resbala y se cae desarmándose en plena calle.
—Maldición —bufó y se dispuso a recoger las partes.
Momentos antes
Iba por la misma calle un lujoso Ferrari rojo que era conducido por un moreno que tenía la cabeza ida en sus pensamientos.
—"¿Me pregunto si Naruto habrá hablado con los gemelos? ¿Deberé de preguntarle? No, me da… me da miedo la respuesta"
Iba tan distraído que no vio que había una persona en la calle y apenas si le dio el tiempo de tocar el claxon y frenar desesperadamente.
Con Naruto
Estaba recogiendo la última pieza cuando de repente escucha el sonido de un claxon, voltea (porque estaba de espaldas al lado de donde venía el auto) y ve que tiene un elegante y raro auto casi encima y el cómo este frena de golpe deteniéndose muy cerca de él haciéndolo caer sentado sobre la calle.
Con Sasuke (obvio que él era el moreno)
Suspira con alivio al ver que no alcanzó a arrollar a la persona (y también de que no se convertiría en un criminal) pero decide bajarse del auto para encararlo ya que ¿Qué imbécil se pararía en mitad de una calle? Sólo para morir, claro está pero eso era lo que ahora iba a averiguar. Se baja, cierra la puerta y se acerca al aludido quien seguía sentado en la calle ya que, de la impresión y del susto, ni se había movido.
— ¡¿Oye que te pasa?, ¿Acaso quieres morir?! —le gritó haciendo que este saliera del shock y le volteara a ver.
—No es mi culpa maldito imbécil —lo ve— Sa-Sasuke
—Naruto —se calmó un poco— dime ¿Qué mierda hacías en la calle? Por poco y te mato
—Oye, no me hables así —se levanta— y si estaba en la calle es porque estaba recogiendo las partes de mi celular que se me cayó y se desarmó —el Uchiha sonrió de medio lado— ¿de qué te ríes si es verdad?
—No te parece esto un deja vu
— ¿A qué te refieres?
— ¿Recuerdas cuando nos conocimos? Tú y yo chocamos y a mí se me desarmó mi celular aunque en esta ocasión fue a ti al que se le desarmó y yo casi te choco, pero con el auto
— ¿Y eso te parece gracioso? ¡CASI ME MATAS! —gritó esto último.
—Pero no fue así, por suerte, ya que no hubiera podido vivir con la culpa de haber matado a la persona que amo
—Deja de decir tonterías
—No es ninguna tontería, yo todavía te amo mucho y tú lo sabes
—Eso no me interesa
—Eso es lo que tú dices pero… —lo coge de la cintura y Naruto se estremece— tus acciones demuestran lo contrario —le susurra al oído de manera muy sensual.
—Suéltame
—No quiero —y lo besa inesperadamente sorprendiendo mucho al rubio quien no correspondió el beso puesto que lo empujó de inmediato.
— ¡No lo vuelvas a hacer! —le exige casi gritando.
— ¿Por qué?
—Pues porque… porque yo… tengo novio
—No mientas
—Es cierto
— ¿Es ese pelinegro que estaba ayer contigo verdad?
—Sí, Sai es mi novio desde hace tiempo
—Eso no es cierto porque si fuera así todos lo sabrían
— ¿Y qué? Que no lo ventilemos, no quiere decir que no tengamos una relación
— ¿Entonces tú…?
—Así es, Sai y yo somos novios y nos queremos mucho
— ¿Por qué él?
—Porque él ha sido muy bueno conmigo, me ha apoyado en los momentos más difíciles y él sí ha sabido ganarse el cariño de Yukio y Tsubasa a tal punto de que ellos lo han llegado a querer como si fuera su verdadero padre, él sí ha estado presente, no como tú que fuiste un cobarde de lo peor
—Ya veo —dijo con clara tristeza— perdona por causarte problemas a ti y a tu… novio, por favor, podrías salirte de la calle
—Sí —Naruto se salió de la calle para subirse a la vereda y desde ahí vio como Sasuke se subía al extraño auto (porque para él era algo nuevo ver un auto de ese tipo) y que este partía viéndolo desaparecer. No pudo evitar sentir remordimiento por lo que había dicho al ver el semblante triste de Sasuke— ¿Qué hice? —se recriminó, pero lo hecho, hecho estaba y tal vez de esta forma se podría quitar a Sasuke un poco de encima.
Miró su reloj y vio que se le hacía tarde por lo que apuró el paso, sin contar de que al llegar a la universidad tendría que explicarle a Sai lo que había hecho y rogarle para que le siguiera la corriente, al menos, por algún tiempo en lo que se calmaban las cosas.
Con Deidara, pastelería Stray Cats, 8:15 am
Acababa de llegar a su trabajo pues, ese día no tenía clases. Cursaba su último año de repostería ya que los pasteles eran su adoración desde pequeño y todo lo que sea dulce, sin contar que se le daban muy bien el hacerlos puesto que Kushina le había enseñado un poco y algunas veces hacia algunos que eran vendidos en el local. De repente escuchó la puerta del local abrirse y luego los suspiros de algunas y algunos (cabe mencionar de que en este local los que atienden son donceles y chicas y sólo los pasteleros son hombres) y entonces supuso ya, quien era el causante de eso. Ahí estaba parado un joven azabache como de su edad con una sonrisa de oreja a oreja.
—Hola Dei-chan, como siempre te ves tan lindo con esas orejitas de gato —le saludó como siempre con una voz sexy, de esas que harían caer a cualquiera.
—Itachi —dijo con fastidio— ¿A qué has venido? A molestar supongo
—No, vine a comprar, como siempre, claro está
—No me digas —habla con sarcasmo— no te preocupes que enseguida te atenderán —Itachi sonríe— ¡Shion, ahí hay un cliente para que atiendas! —gritó para luego irse a parte trasera del local y al instante apareció una rubia de ojos color rosa con un tono violeta y orejitas de gato cafés.
— ¿Qué vas a llevar Itachi-kun? —le preguntó con una sonrisa ya que era un cliente frecuente ya conocido, por eso la confianza.
—Eh, un pastel de chocolate por favor "supongo que no me queda de otra pero al menos tengo el consuelo de que vi a Deidara un momento" —pensó.
—Sí, enseguida te lo entrego —Shion rápidamente se lo envolvió en una cajita, se lo entregó e Itachi se dirigió a la caja a pagar.
—Vuelva pronto —le dijeron varios cuando abrió la puerta para irse aunque hubiera deseado que entre esos que lo despidieron estuviera Deidara, lástima que no fue así.
Ahora se dirigía a paso lento por las calles del centro de Konoha, no tenía prisa, asique decidió ir al parque central a pasar el rato. Miró su mano derecha y a la pequeña caja que cargaba ¿Qué haría con ese pastel? Porque la verdad, él no era muy fanático de los pasteles a pesar de que iba por lo meno veces a la semana a la pastelería a comprar, en realidad iba sólo para ir a ver a Deidara quien lo flechó desde el primer en que lo vio.
Flash back
Esto pasó hace alrededor de tres meses, se acercaba el aniversario de sus padres y él quería regalarles una gran torta para celebrar, aparte de que también Sasuke llegaría para esa ocasión y lo volvería a ver después de tanto tiempo, he ahí dos motivos importantes que lo tenían muy emocionado. Al cabo de un rato conduciendo, llegó hasta el centro, se bajó del auto y se dispuso a buscar una pastelería. No tardó mucho en encontrar una de nombre Stray Cats, por lo que decidió entrar.
—Bienvenido —le dijeron varios y varias, entonces Itachi notó de que en aquella pastelería sólo habían chicas y donceles atendiendo, sin contar de que se veía un lugar muy agradable. Se acercó a uno de los mesones a mirar algunos pasteles, tortas y galletas que estaban en la vitrina y en eso se le acerca alguien.
— ¿En qué lo puedo ayudar?
—Mmm… bueno —miró a la persona y no podía creer lo que sus ojos veían. Frente a él había un rubio de largo cabello con un flequillo que caía en la parte delantera izquierda y unos hermosos ojos azules, en verdad que era el doncel más hermoso que había visto en su vida.
—Disculpe ¿Qué va a llevar? —le volvió a preguntar Deidara al ver que se le había quedado viendo como bobo, cosa que le incomodó un poco.
—Ah, eh, pues quisiera encargar una torta de piña que diga "Feliz aniversario"
—Ya veo —Deidara comenzó a anotar lo dicho por Itachi en una libreta— ¿y de qué tamaño la va a querer?
—De la más grande que sea posible
—Bien —Deidara le muestra un folleto— esta es la más grande que tenemos y pues le sale a $18.000
—Perfecto
—Y bien ¿a nombre de quien y para cuando la quiere?
—Para dentro de 4 días y a nombre de Itachi, Itachi Uchiha
Deidara se sorprendió de sobremanera al escuchar el apellido de ese cliente.
—"Uchiha, es el mismo apellido del bastardo ese, podrían ser ¿parientes? Ahora que lo veo, tienen un gran parecido, deben serlo ya que Uchiha no es un apellido muy común aparte de ser famoso" —pensó con molestia— ok, entonces dentro de 4 días se la tenemos y la viene a buscar, pase a la caja a pagar para que le den la boleta para retirar —trató de sonar de lo más normal aunque por dentro se muriera de rabia al saber que ese cliente era un Uchiha.
—Bueno
— ¡Oye Shion, van a cancelar una torta extra grande de piña!
—Ok —responde Shion y entonces Itachi le va a cancelar.
Luego de eso, Itachi lo único que quería era que llegara el día de retirar la torta para poder volver a ver a ese rubio que lo traía loco desde que lo vio ya que no había podido sacárselo de la cabeza. Al fin ese tan ansiado día había llegado y por fin, la excusa perfecta para verlo.
—Bienvenido —le dijeron cuando entró.
— ¿Ha venido por su torta? —le preguntó la rubia.
—Eh, sí —le muestra la boleta a la chica.
—En seguida se la traemos ¡oigan, necesito ayuda! —Les gritó a sus compañeros para que la ayudaran mientras que Itachi miraba con impaciencia hacia todos lados tratando de ubicar a aquel rubio pero no había ni rastros de él— aquí está —dijo Shion llamando su atención— ¿Cómo piensa llevarla?
—En mi auto, aunque me es imposible llevarla yo solo, ¿me harían el favor de ayudarme? —le pidió a los dos pasteleros que cargaban la torta— claro que no se los estoy pidiendo que lo hagan gratis —les dijo al ver la cara de duda en los pasteleros.
—Claro que lo harán y sin pedir nada a cambio —dijo Shion ganándose una mala mirada de parte de sus compañeros— nosotros estamos para atender bien a los clientes
—Tampoco íbamos a pedir nada —dijo uno— ¿en dónde está su auto?
—Aquí afuerita nada más —Itachi les abre la puerta y les señala su lujoso auto impresionando mucho a los dos sujetos. Luego de que lo acomodaran, Itachi les dio las gracias y se retiró con un poco de tristeza por no haber visto a ese rubio, pero él, como buen Uchiha, no se iba a dar por vencido, eso nunca.
Así, Itachi siguió frecuentando la pastelería, con mucha emoción, ya que las próximas veces si había podido ver a ese rubio, y entonces averiguó que se llamaba Deidara. Pero lo que él no sabía, era que sus presencia molestaba a Deidara, y mucho ya que este trataba de evitarlo al máximo por ser un Uchiha, ya que suponía que Itachi era igual que Sasuke. Tuvo que pasar cierta situación para que Itachi se diera cuenta que molestaba a Deidara. Un día, como de costumbre fue a la pastelería, ahí se lo encontró, y claro, no perdió la oportunidad para coquetearle, cosa que colmó la paciencia del otro.
—Hola Dei —dijo con voz seductora.
—Otra vez por aquí, ¿no crees que te hará mal comer tanto pastel?
—Para nada y pues bueno, yo quería preguntarte algo aparte
— ¿Qué?
—Pues yo quería saber… si tú… quisieras salir conmigo algún día
— ¿Hablas en serio?
—Sí, ¿aceptas?
—Claro que no, ¿acaso no entendiste el sarcasmo? No me interesa salir contigo ya que odio a la gente como tú que cree poder tener a cualquiera que se le antoje y si te aguanto es porque eres un cliente, nada más
—Yo no soy así, por favor dame una oportunidad
—Que no
—Por favor
—No, déjame en paz, tengo novio ¿entiendes?
—Ah, ¿en serio? Yo ah, lo siento no sabia
—Pues ahora lo sabes, así que por favor ya no me insinúes nada
—Ok, perdón —se va sin comprar nada y con mucha tristeza ya que de verdad que le había gustado aquel doncel.
Y así fue como Itachi conoció a Deidara, a pesar de saber que éste tenía novio, igual lo siguió visitando ya que al menos le consolaba el sólo hecho de verle.
Fin flash back
— ¿Por qué la vida debe ser tan cruel? —susurró para sí mismo y llegó por fin al parque, se sentó en una banca con la cabeza gacha pero cuando la levantó, se sorprendió de ver a una persona sentada en la banca de enfrente, parecía triste, cosa que le sorprendió por lo que decidió ir a su lado— Sasuke —éste le mira— ¿Qué haces aquí?, ¿no se supone que deberías estar en clases?
—Yo… decidí mejor no ir por hoy
—Pero ¿Por qué? Dime ¿Qué pasó? Porque sabes que a mí no me puedes engañar
—Itachi… hoy… en la mañana cuando iba camino a la universidad me topé con Naruto y pues… lo besé y él me rechazó
— ¿Y eso te tiene tan mal? Vamos Sasuke, ambos sabíamos que Naruto-kun no te iba a recibir con los brazos abiertos
—Yo lo sé, pero no es eso lo que me tiene así
—Continua
—Lo que pasó después es que… Naruto me dijo que tenía novio
—Ay no, ya veo, pero aunque no lo creas, yo te entiendo, entiendo a la perfección lo que es estar enamorado de alguien que no te corresponde porque está con otro
—Itachi, tú…
—Somos unos pobres despechados, pero la verdad me sorprende que Naruto-kun esté con otra persona, no sé, es como… extraño
—Lástima que es así, y lo peor es que ya nada puedo hacer, nada
—Ototo —Itachi vio lo triste que estaba sus hermano por lo que decide darle un abrazo para intentar darle apoyo y lo peor de todo, es que ambos sufren por unas mentiras, unas mentiras… que duelen.
Continuará…
Heart-san: por fin, wiiiii —celebrando— aunque con lo que puse como que no es para celebrar, pero que conste que fue largo el capi y acerca de la mala noticia les debo decir, que hemos llegado al final, no del fic, sino de los capis que yo tenía listo, en pocas palabras, al fin me puse al corriente con este fic aquí en fanfiction aunque, estoy escribiendo el capi siguiente pero aun no lo acabo y no sé cuando lo acabaré así que sólo les pido muuuuuuuuuucha paciencia porque me tardo mucho en escribir los capis de todos mis fanfics (los que leen los otros que tengo, entienden)
Los dos: Matta ne n.n y espero sus reviews
