Secuela de Petición por Facebook.

Hola!

Traje un capitulo extra xD

Al parecer una parte de mí no se quiere despedir aun de esta historia (Fue genial ¿Apoco no?)


Los ojos de Hanabi estaban que echaban chispas, incluso parecía que querían salir lágrimas de ese par de ojos perlados, lágrimas de ira y mucho, mucho coraje. Apretaba su mentón y con fuerza rechinaba sus dientes, su ceño se mantenía fruncido—Suelta a Teddy—dijo separando cada palabra con las manos hechas puño a cada lado de ella.

Hinata miraba todo con clara preocupación en su rostro—Hanabi, el no quería… —

—¡Es muy lindo ´ttebayou! —exclamo Naruto mientras sostenía fuertemente al Oso de peluche entre sus brazos.

Metidos en la habitación de Hanabi se encontraban Naruto y Hinata.

El rubio y la peliazul habían ido a la habitación de Hanabi a buscar la laptop de la castaña ya que la de Hinata estaba descompuesta por haberse llenado de virus (Naruto veía mucho porno en ella). Ambos habían entrado y mientras Hinata buscaba la laptop rosada de su hermanita, Naruto se había acercado a la cama y sus ojos habían brillado al verlo ¡Un oso enorme de peluche! Naruto había tomado a Teddy entre sus brazos y justo cuando Hinata iba a quitárselo Hanabi había llegado y entrado.

Naruto estaba muerto.

—¡Suelta a Teddy ahora mismo o le diré a Kushina-chan que reprobaste Historia! —Grito Hanabi.

La cara de Naruto se volvió azul y rápidamente dejo al Osote en la gran cama de Hanabi preguntándose ¿Qué pasaba? ¿Por qué Hanabi lo amenazaba?

—Naruto no quería, Hanabi por favor…—Hinata intentaba decir algo que pudiera arreglar las cosas.

—¿Qué haces con mi laptop? —pregunto la castaña a lo que la Hyuga mayor se desconcertó.

—Yo… Solo la quería prestada un momento—contesto a pesar de seguir preguntándose ¿Por qué había cambiado de tema?

—No te la presto— hablo tangente. Al ver la laptop, una gran idea había pasado por su cabeza. —¡Salgan de mi habitación! —Grito a lo que tanto Naruto como Hinata asintieron rápidamente.

Hinata dejo la laptop sobre la cama a un lado del oso y salió corriendo a un lado de Naruto.

Una vez sola y con la puerta cerrada Hanabi suspiro y se dejó caer en su cama a un lado de Teddy.

—No creí que tendría que volver a hacer esto. Pensar en venganzas es muy difícil…—volvió a suspirar y se sentó en su cama para después mirar con una sonrisa hacia su laptop.—Tal vez no sea tan difícil…—

Ya tenía una idea.

Tomo el ordenador entre sus manos y entro en Facebook, tecleo un nombre en el buscador: Genio Hyuga.

Froto sus manos una contra otra sin que su sonrisa se borrara.

—Estas muerto, Naruto—

-..-..-

—Na-Naruto-kun…—gimió Hinata lo más bajo que podía.

Las traviesas manos del Uzumaki husmeaban por debajo de la falda de la Hyuga mientras esta estaba sentada a horcajadas sobre él.

—¡Hinata-chan, me encantas ´ttebayou! —

Hinata se sonrojo al escucharlo.

—¡Suelta a mi prima, maldito pervertido! —se escuchó el potente grito justo después de un portazo.

Hinata se petrifico en su lugar y volteo mecánicamente hacia la puerta de su habitación.

Naruto miraba sin entender al chico parado en el marco de la puerta.

Una vena latía en la frente de Neji.

Neji apretó con gran fuerza su puño ¡Hanabi había tenido razón! ¡Su prima se estaba enredando con un maldito pervertido que lo único que quería era… era…! Miro a un lado, daba gracias al mensaje que Hanabi le había mandado en su cuenta de Facebook.

—Ne-Neji-niisan—hablo Hinata después de haberse recompuesto de la impresión y de haberse bajado de las piernas de Naruto.

¿Nii-san? Pensó Naruto ¿Hinata tenía hermanos?

Un gran sonrojo quedo en las mejillas de la Hyuga al ver la entrepierna del Uzumaki, miro a un lado avergonzada, ahora, en ese caso el decir: "No es lo que parece…" ya no serbia.

—¡Te mato!—exclamo Neji envuelto en cólera al ver el estado del rubio.

Naruto abrió sus ojos con horror ¿Ahora que había hecho?

—¡No! Neji-niisan—Hinata intento hacer algo tomando al castaño de un brazo mientras Naruto se arrinconaba en una esquina del cuarto de Hinata.

—¡Oe, espera! ¡Yo no he hecho nada ´ttebayou! —exclamo Naruto.

—Hinata-sama, por favor, salga de la habitación—pidió Neji con una voz tan calmada, que hacía que diera aún más miedo.

Hinata miro al piso, no podía hacer nada. Nada podía hacer de cambiar de opinión a Neji. Siempre que el castaño usaba ese tono, era porque no pararía hasta lograr lo que quería. Salió de la habitación—Lo siento, Naruto-kun—dijo con gran pena ya fuera de ella.

Al otro lado del pasillo, una Hanabi que sonreía como el mismísimo Gato de Alicia en el País de las Maravillas miraba y escuchaba todo con gran satisfacción.

Neji miro al rubio delante de él.

—¡Maldito degenerado! —grito el castaño al ver el gran bulto en los pantalones del rubio, aun en esa situación el seguía… crujió todos sus dedos de un tiro.

Naruto trago saliva y tembló como gelatina al ver eso ¿Qué había hecho?

-..-..-

—Naruto-kun…—susurro Hinata con gran preocupación del otro lado de la puerta, solo podía escuchar los golpes y el ruido de los gemidos del Uzumaki.

Lo único que lo consolaba en esos momentos era que… Gracias a las golpizas de Kushina, Naruto ahora era muy resistente.

-..-..-

—¡Naruto-kun! —exclamo Hinata al entrar a la habitación corriendo hacia un Naruto completamente despeinado, lleno de rasguños, un ojo hinchado y el labio roto.

—¡Hinata-chan! —casi exclamo Naruto e intento abrazarla como podía ¡Le dolía todo!

—¡Con eso se te quitara lo pervertido! —exclamo Neji haciendo como si se limpiara las manos de polvo, satisfecho al ya no ver ningún bulto entre los pantalones del rubio idiota.

—¡Claro ´ttebayou!—¡Por supuesto que No! Pensó Naruto para sus adentros ¡Hinata-chan es mía ´ttebayou!

Hinata siguió atendiendo al rubio intentado ayudarlo a incorporarse y Neji chasqueo la lengua.

—Oi, oi ¿Puedo seguir saliendo con Hina-chan o también me golpearas por eso? —Neji entrecerró los ojos sobre él— Te advierto que te cansaras de golpearme si me dices que No ¡Porque no pienso dejar a Hina-chan ´ttebayou!—casi parecía amenaza lo último que había dicho.

Neji suspiro—Lamentablemente acabas de pasar, así que si, puedes seguir saliendo con mi prima—hablo con pesadez el castaño.

Naruto lo miro ladeando el rostro sin entender—¡Arigatou ´ttebayou! —tal vez no le había entendido del todo, pero si había entendido que podía seguir con Hinata y eso era lo que importaba.

Hinata sonrió.

—Pero nada de sobrepasarse porque lo sabré—amenazo con una mirada que de verdad daba miedo.

—Ha-Hai—No, Naruto sonrió para sus adentros… Era tan bueno mintiendo.

Neji negó con la cabeza ¿Cómo era que ese idiota había pasado la prueba de la familia Hyuga? Ahora tendría que decirle a Hiashi-sama que ya le había hecho la prueba al novio de Hinata para que su tío ya no se molestara en hacerlo.

La prueba de la familia Hyuga era algo que pasaba de generación en generación. Era una tradición que venía haciéndose desde hacía ya mucho tiempo. Era parecido a una prueba de amor y cada padre, hermano y en este caso primo decidía como hacerla. Podía ser de muchas maneras y en esta ocasión había sido por medio de los golpes ¡Como lo había disfrutado! Esa prueba era como la prueba irrefutable de amor.

Salió de la habitación y se cruzó de brazos al ver a la persona parada a un lado de la puerta recargada contra la pared.

—Hanabi-sama, espero haberle sido de ayuda—

—Lo fuiste, Neji-nii. Arigatou por haber venido—Neji había venido desde un lugar algo alejado.

—No fue nada. Me agrado haberlo golpeado, creo que después de eso no se atreverá a estar con Hinata-sama con malas intenciones—dijo recordando los buenos golpes que le había dado.

Hanabi rio y Neji se extrañó—Lo dudo, Neji-nii—Neji alzo una ceja al escucharla—Ese baka es el nieto de: Jiraiya, el Legendario Ermitaño

Los ojos de Neji se abrieron desmesuradamente ¡¿Ese rubio idiota era el nieto de… de… El hombre que más libros para adultos había escrito en todo el mundo?! ¿Era el nieto del hombre más pervertido del mundo? Entonces, ¡eso quería decir que era tan pervertido como Jiraiya!

—¡Estás muerto, Rubio idiota! —grito Neji entrando a la habitación donde Naruto tenía a la Hyuga contra la pared y una de sus manos se colaba por la blusa de ella. Una vena apareció en la frente de Neji.

—¡¿Ahora qué hice´ttebayou?!—exclamo Naruto casi con miedo.

Mas golpes y quejidos se escuchaban de la habitación de Hinata y Hanabi sonrió, de detrás de ella saco a Teddy y lo abrazo contra sí, ya lo había desparasitado. —Nadie toca a Teddy sin conocer después quien es Hanabi Hyuga—

Lo había logrado, su venganza… a la primera.

¡Cada vez mejoraba más!


Jajaja ¡Espero que les gustara!

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