Gracias por el apoyo, espero que este episodio también les agrade.
Todos los personajes de Katekyo Hitman Reborn! Son propiedad de Akira Amano
Italia
-Ya llegué- gritó Tsuna mientras cerraba la puerta de su departamento, -Ciaossu, te llego esto- Reborn lanzó un sobre a una velocidad increíble que de no ser por la hyper intuición hubiera cortado la frente de Tsuna, el sobre se encajo en la puerta y Tsuna lo tomo, un sobre blanco cerrado con un sello de cera con el escudo Vongola, -D-d-del Noveno- tartamudeo Tsuna mientras tragaba saliva, dos cosas eran seguras, durante estos 5 años Timoteo sólo escribía para dos cosas; misiones especiales para Reborn o el cheque con la firma que mantenía activa la beca tanto de Kyoko como de Tsuna, sin embargo, en ninguna de las dos ocasiones la carta era dirigida al castaño y era raro que Reborn respetara su privacidad, algo andaba mal. -Vamos Dame-Tsuna que esperas para abrirla- dijo Reborn mientras convertía a León en una pequeña navaja y se la aventaba a su pupilo, insertándose en el mismo lugar que el sobre lo había hecho hace apenas unos instantes, Tsuna agarró el cuchillo y abrió la carta.
"Querido Tsunayoshi-kun, escribo con la intención de invitarte a ti y a tu familia a pasar sus próximas vacaciones de verano, en nuestra cede en Milan, anexos a la carta vienen los boletos de avión para regresar a Namimori, donde tengo entendido tus guardianes de la nube y el trueno residen, una vez en Namimori Gianini pasará a recogerlos y los traerá a la ubicación secreta de la base. Espero que pueda atender a mi invitación, de antemano gracias"
Tsuna termino de leer la carta que tenía una pequeña llama del cielo en la esquina inferior derecha y la firma de Timoteo IX en la esquina inferior izquierda, así comprobó su autenticidad. Efectivamente hoy era último día de clases. Las vacaciones en Italia no sonaban para nada mal, pero había algo que le seguía pareciendo demasiado sospechoso, -¿Y los demás?, no se supone que sólo recogen calificaciones en estas fechas— dijo Reborn interrumpiendo los pensamientos de Tsuna que guardaba la carta en donde venía –Gokudera-kun no había recibido las de una clase de física y su profesor llega hasta tarde y Yamamoto tiene práctica hasta las 6— contesto Tsuna –Y, ¿qué hay de Kyoko?— volvió a cuestionar el niño del sombrero –¿Kyoko, qué tiene que ver?— preguntó el castaño preocupado por su ahora novia –El Nono la considera de tu familia, no seas tan idiota y cuenta los boletos a Namimori— El décimo se apuro a sacar el contenido del sobre y efectivamente eran 5 boletos, "Jet privado V, 17/Jun/2013, 23:30hrs", era lo escrito en ellos tenían hasta mañana para arreglarlo todo. –Bueno, Kyoko-chan sale las 3, me pidió que fuera a recogerla, y pues no puedo rechazar a mi abuelito, así que en cuanto lleguen todos les contamos—concluyo Tsuna con una sonrisa forzada.
Tsuna se seguía odiando por haber inmiscuido a Kyoko en la mafia, aunque al contarle su secreto, aquel día en el futuro, hizo su relación más abierta, aún a estas alturas seguía teniendo pesadillas de su enfrentamiento con Tazaru y la cara de miedo de Kyoko-chan, ahora podía entender un poco a su padre.
Tsuna compró unos tulipanes y se dirigió a la facultad de medicina en la motocicleta que Gianini le regaló al cumplir la mayoría de edad. Llego a la universidad y no tardo en reconocer a lo lejos a la chica del largo cabello naranja quien portaba una blusa rosa con una falda en un tono más oscuro –¡Kyoko-chan!— gritó el castaño mientras agitaba los brazos, lo que llamo la atención de la chica,—hasta luego Karin-chan, Tsuki-chan— se despidió de sus amigas para ir a donde el castaño se encontraba. Llegó con él y se sorprendió al ver un gran ramo de tulipanes su flor favorita –Felicidades por terminar primera en este semestre— La pelinaranja tomó las flores y salto para darle un gran abrazó a su querido novio, mientras este simplemente se sonrojo y correspondió al abrazó. Tsuna sintió las suaves manos de Kyoko aferrarse a su cintura mientras aceleraba, cuidando que las flores no cayeran.
En el campus de ciencias experimentales, se encontraba Gokudera, -Ese bastardo, me bajo dos décimas simplemente porque se le hincharon las pelotas, encima nos cita a las 2 y llega a las 3:30, si bien me dijeron que era un hijo de puta- la tormenta gritaba al teléfono –Hayato, tranquilízate dos decimas no son nada- contesto la mujer del otro lado del teléfono – Es que no entiendes, ese trabajo era perfecto, no sé cómo pueden tener a idiotas como él dando clases- Gokudera seguía con sus reclamos – Oye, si sigues así mejor voy a colgar- sentenció la voz del otro lado de la línea, -Es que no entiendes o ¿qué? Estúpida mujer, evite el contacto contigo por una semana para concentrarme en los finales, y el idiota ese hace que no haya valido la pena- siguió gritando el peliplateado –Te he dicho que me llamo Haru, a pesar de todo no puede llamarme por mi nombre. Pero, estás diciendo ¿qué me extrañaste?- La voz detrás del teléfono tembló un poco como si se avergonzará, mientras que el chico se ruborizaba un poco - ¡Sí! ¿Contenta?, además quizá este año no pueda ir a Namimori- un silencio incomodo vino después de ese gritó y Gokudera continuó –Me faltan 6000 yens para el boleto, lo siento mujer, haré lo posible para estar contigo en navidad- concluyó Gokudera –No te preocupes, entiendo- dijo la voz de Haru que parecía se estaba desmoronando. Del otro lado de la línea en la residencia Miura en Namimori, Haru lloraba desconsolada, era claro que era sólo un pretexto de seguro Gokudera se había conseguido una novia mejor que ella halla, todos esos pensamientos estaban ocasionando una verdadera tormenta en su mente. –Maldito, idiota del Baseball, sabía que no debíamos apostar tal suma, malditas Golondrinas de Tokyo, cómo pudieron perder con 6 carreras de ventaja- seguía replicándose Gokudera por no tener el dinero, subió a su Harley –Davidson y regresó al departamento.
-Se va, se va yyyyy se fue, bien hecho Yamamoto-kun, 9 homeruns, 1 hit. Muy bien es todo por hoy, disfruten sus vacaciones – Dictamino el entrenador de las fuerzas básicas de las Golondrinas, -Gracias entrenador- dijo Yamamoto mientras se dirigía hacia la salida con su habitual sonrisa, tomo una ducha, se cambio y se fue, a punto de llegar a donde estaba su moto una multitud de chicas, se abalanzaron contra él, pedían autógrafos y fotos con el capitán del equipo de Baseball de la universidad y promesa para las grandes ligas, se comenzaba hacer tarde, pero no le gustaba decepcionar a sus fans, dio el último y se subió a su motocicleta, el reloj marcaba las 6:35, llegó a casa y como era de esperar las motocicletas de sus amigos ya estaban ahí. –Ya Vine- abrió la puerta y entro, -No conoces el termino puntualidad idiota- reclamó Gokudera antes que los demás pudieran articular palabra, -lo siento- se disculpo Yamamoto mientras se rascaba la cabeza.
-Bien, Tsuna tiene algo que decirles- Dijo Reborn mientras daba un sorbo a expresso, -¡Reborn!- reclamó Tsuna que no tenía idea de cómo darles la noticia, -¿Sucede algo malo Juudaime?- su mano derecha notó la preocupación del Décimo, -No es nada Gokudera-kun- rasco su cabeza y tomo un gran respiro – Esta mañana llego una carta del Noveno, nos invitó a todos a Italia para estas vacaciones, si están de acuerdo, mañana a las 11:30 de la noche partimos a Namimori a recoger a Lambo y a Hibari- concluyó Tsuna que por dentro se desmoronaba no entendía como fue capaz de decirlo sin tartamudear. –y-y-y- el guardián de la tormenta tartamudeaba, pero Kyoko le quito las palabras de la boca -¿Qué hay de Haru-chan?-, -Claro que es bienvenida- dijo Reborn de forma despreocupada, todos se mostraban felices, a excepción de Tsuna, que tenía el presentimiento que esto terminaría mal.
Hasta aquí el episodio de hoy, díganme que les pareció, sé que lo estoy dejando algo cursi y hasta cierto punto aburrido, pero es sólo para calentar motores poco a poco la historia se pondrá mejor. No olviden dejar sus Reviews con sus comentarios, toda crítica es válida. Pienso actualizar una vez por semana.
