NA: Otro episodio, tuve un bloqueo XD, muchas gracias por leer y por sus reviews, gracias por notar el error cuando llame a Hibari guardián de la tormenta.
Kuroneko: Lo de Collonelo ya mero lo menciono.
A todos gracias por la sugerencia de separar los diálogos espero ahora sea más entendible
Objetivo 4: Reunión
Al bajar del elevador estaban todos esperando a Tsuna y a Reborn. -¡Hey Tsuna!- una voz conocida venía de la puerta.
-¡Dino!- Un alegre Vongola se dirigió a saludar a la cabeza de los Cavallone.
-Vine a invitarlos a uno de los restaurantes de mi familia queda muy cerca de aquí- Dijo el bronco.
-No sé que opinen los chicos, a mí me parece bien- El castaño respondió.
-Me parece genial, la última vez que vine la comida era deliciosa- Dijo la lluvia.
-¡Hahi! ¿Dino-san tiene un restaurante?- Preguntó la morena con curiosidad.
- Así es Haru, es un pequeño negocio familiar- Contesto el rubio.
-Tsk, presumido- complemento Gokudera.
-Creo que está decidido vayamos a comer ¡AL EXTREMO!- Finalizó el Guardián del Sol.
-No nos acompañas ¿Kyoya?- Dijo Dino al notar la presencia de su aprendiz
-pff como si me gustará alimentarme en manada- Contesto la Nube desde las escaleras del segundo piso.
Un Ferrari en rojo y dos Lamborghini en amarillo los esperaban a fuera, -Entonces, creo que Tsuna y Kyoko vienen conmigo en el Ferrari, Gokudera y Haru pueden llevar a I-pin y a Lambo en uno auto y Hana, Ryohei y Yamamoto pueden usar el otro- dijo Dino ante la cara de asombro de los más jóvenes al ver tales autos de colección.
Gokudera interrumpió el silencio, -¡¿Por qué demonios tiene que ir la Vaca Estúpida y más importante por qué jodidos soy yo el que tiene que llevarlo?!-
-Tranquilo Gokudera-kun, Lambo-chan se comportará en el auto- Dijo Haru tomando la mano de los más pequeños y dirigiéndose a uno de los Lamborghini. Gokudera se limitó a gruñir y arrebatar las llaves de la mano de Dino.
-Dino-san enserio no hay problema con que vaya Lambo- Dijo un Tsuna algo sorprendido por la invitación del bobino.
-Sí no es ningún problema, de hecho Reborn quería que fueran todos- Respondió arrojando las llaves a Takeshi. –¡Vamos Tsuna!-Dijo Yamamoto
Después de un pequeño recorrido llegaron al restaurante, un edificio con un estilo clásico una entrada adornada por arcos que eran revestidos por enredaderas, por dentro una pequeña fuente al centro rodeada de mesas iluminadas por un gran candelabro en el techo.
Al entrar, poco a poco una silueta familiar para Tsuna, -Mukuro- un leve susurro fue expulsado por la boca de Tsuna al reconocer la silueta de la Niebla.
–Kufufufu, esperaba verte en el castillo Tsunayoshi-kun- La cínica sonrisa de Mokuro se dibujo en su rostro. En una de las mesas del restaurante Cavallone, se encontraban los guardianes de la Niebla junto todo el grupo de Kokuyo. Un silencio sepulcral se hizo presente, cuando los ojos de los jefes de ambos grupos hicieron contacto visual. Tsuna no sabía nada de ellos desde que había terminado la preparatoria, había muchos historias sobre desde ataques a jefes de la mafia, y a pesar del trabajo de la CEDEF nunca había una pista o rastro que seguir en después de las masacres parecía que no había pasado nada, el pasado de Mukuro y su odio a la mafia lo convertían en el principal sospechoso. A pesar de todo Tsuna creía en su guardián, pero la presión de ser su "líder", además de la mirada y presión que Vongola ponía en él, lo hacían titubear.
-¡Chrome-Chan!- exclamó Haru, destruyendo el suspenso y sacando a ambos lados de sus pensamientos. Sin embargo, la aludida no respondió se notaba diferente, más pálida, un semblante de tristeza se reflejaba en su rostro. Tsuna notó que la expresión de Chrome no reflejaba nada bueno y se preocupo, miraba al suelo y su ojo derecho era cubierto por su flequillo. Un recuerdo pasó por su mente.
Flash back
-¿Crees qué puedas hacer algo?- un dubitativo Tsuna preguntaba a un pequeño científico
-Podrás llamarme de muchas formas, pero no soy un mal agradecido y mucho menos alguien que rompe a su palabra- Dijo el bebé de cabellos verdes.
-Pero ¿qué vas hacer?- la duda no salía del joven Vongola.
-Existe una leyenda sobre Vongola Secondo y una fórmula para la inmortalidad usando llamas, siempre quise investigar ese mito urbano, pero no tenía los recursos- siguió hablando el arcobaleno.
-¡Un Mito, enserio esa es nuestra última esperanza!- Gritó un desesperado Tsuna.
-Calla Dame-Tsuna, eso es más que un mito- dijo Reborn saltando a la cabeza de su aprendiz. -Tsk, Nono te dará lo que necesites, Verde, pero tienes que jurar que esto no saldrá de Vongola- Terminó de hablar Reborn.
-Pero, ¿Qué es eso de que no es sólo un mito?- Tsuna seguía sin entender nada.
-A su tiempo lo sabrás- Con eso Reborn se retiró.
Meses después…
-¡Está listo! No merezco ser llamado menos que la reencarnación de Da Vinci- Dijo Verde con una cara de soberbia egocentrismo.
-¿Una píldora eso es todo?- Dijo un estupefacto Tsuna.
-¿Quién quiere ser el primero?- Dijo Verde sin darle importancia al lo que Tsuna había dicho.
- No aguanto a estas escorias- Xanxus se paró y arrebato de golpe una de las píldoras en la mano de Verde. Xanxus golpeó en el estomagó a Squalo e hizo que la tragará.
-¡VOOOOOOOOOOOOOI!- El típico gritó de Squalo fue sustituido por uno desgarrador de dolor -¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! ¿Qué demonios es esto?- Gritó mientras una flama del cielo salía de su pecho a la altura que la cadena de Jagger lo había atravesado. Después de unos segundos.
–¡Mi ilusión fue sustituida a la perfección!- una impresionada Mammon confirmó que la píldora funcionaba. Así todos los que habían perdido órganos internos y se mantenían vivos por medio de las ilusiones sustituyeron sus órganos ilusorios por unos reales.
-Toma Chrome, ahora podrás relajarte- Tsuna extendió la mano con la pequeña píldora en ella. Al principio la de cabellera morada dudo un poco pero la tomo. En el fondo sabía que esas ilusiones, ese terrible accidente que le hizo necesitarlas, era lo que la había llevado a conocer a Mukuro-sama y a su Jefe, sería extraño y algo nostálgico ya no tenerlas, pero estaba agradecida. Trago la píldora y de su abdomen empezó a deslumbrar, una gran flama del cielo, al mismo tiempo que su ojo. Después de unos minutos Chrome se puso de pie, pero al liberar el estrés de llevar esa ilusión por algunos días cayó de rodillas, tapo su rostro y comenzó a llorar, lo que más la asombró fue sentir lágrimas en ambas mejillas. Luego sintió una mano acariciando su mejilla limpiando una de sus lágrimas.
–Creo que ya no necesitaras esto- Mukuro retiró el parche del ojo derecho de Chrome y la abrazó. Chrome no hizo más que llorar, era feliz.
Fin del Flashback
La cara de Chrome, esa paz que vio en ella ese día había desaparecido sólo había tristeza en ese rostro ahora. Pero notó que no era la única Fran estaba igual y a la vez diferente. –Hey Tsuna despierta- escuchó la voz de su tutor, sacudió la cabeza, y miró como su novia y su mejor amiga trataban de acercarse a Chrome eso le dio paz y se sentó. Al sentarse escucho una voz conocida entrando por la puerta, era Kuzakabe, quien traía a Hibari con él, sin embargo se sentaron en una mesa apartada, para suerte de Tsuna Hibari no distinguió bien a Mukuro. Al notar que estaban todos reunidos Tsuna se puso de pie.
Llamó la atención de todos dando unos ligeros golpes a su copa y una vez que tuvo la atención de todos habló, -Gracias a todos por fin Mañana tomaré el cargo de Décimo Vongola de manera oficial- las breves palabras que ni él había creído, resonaron y fueron recibidas por los cínicos aplausos de Mukuro. Sin embargo la emoción en los demás guardianes, claro a excepción de Hibari y la pérdida Chrome, se hizo notar.
Hana que aún seguía sin saber lo de la mafia se preguntaba por qué, alguien tan estúpido como Tsuna tenía la suerte de ser líder de la multinacional donde "trabajaba" Ryohei y a que se refería el niño del sombrero cuando hablaba con lo de guardianes.
NA: Espero actualizar pronto, más dudas que aclaraciones, pero confíen en mí cuando les digo que se acerca lo bueno. Cualquier duda, queja, sugerencia no olviden dejar una Review que enserio es lo que motiva a seguir esto. Muchas gracias por seguir leyendo y por todas esas cosas que nos alegran a los escritores.
