Epílogo: La Caja de Pandora
Miércoles 28 de Septiembre, año 20xx
Tom Sharon se encontraba aquel día en comisaría, muerto de cansancio. Durante aquella horrible semana, no había parado apenas un segundo para descansar. Su novia desaparece sin dejar rastro y poco después, su mejor amiga, también.
No había pistas que seguir y eso hacía que su investigación policial fuese muy lenta. Tampoco había testigos. Y por mucho que inspeccionaran las casas de Amy y Lyra, no encontraron nada que pudiera ayudarlo a encontrarlas.
Todo aquello estaba siendo una completa locura y una oscura pesadilla de la que no podía despertar. Sabía que si seguía así, no sólo no conseguiría nada, sino que además, se cansaría en exceso y no se concentraría en su trabajo.
Decidió entonces, ir a tomar algo a la cafetería. Debía despejar su mente, descansar y dormir un poco para poder pensar con claridad. Se llevó las manos al bolsillo de su abrigo, pero no encontró la cartera. Recordó que la dejó en su casillero, por lo que se levantó de la silla, con el pensamiento de una buena taza de café descafeinado y un bollo recién salido del horno. Sacó la llave de su casillero, lo abrió...
Y se encontró en su interior una caja de cartón, con un círculo atravesado por una X.
¿Qué hacía esa caja ahí? No era suya. Y él era el único que tenía acceso al casillero. ¿Quién la había podido dejar ahí dentro?
La tomó con mucho cuidado y tras sentarse en su mesa, le echó un vistazo al interior de la caja. El desayuno de aquella mañana podía esperar un poco.
Se encontró varios recortes de periódicos. Todas las noticias tenían algo en común: desapariciones inexplicables de personas. Especialmente uno le llamó la atención, uno en el que él había participado hace tiempo atrás.
Pero lo que más le llamó la atención fueron las notas en los márgenes. Eran anotaciones escritas a lápiz. Reconoció la letra enseguida. Era la de su novia desaparecida, Lyra.
Estuvo a punto de saltar de la silla. ¿Qué podía significar aquello? ¿Estaría Lyra investigando estos casos por su cuenta?
Miró dentro de la caja una vez más. Encontró unas hojas que tenían unas pocas frases.
El Operador hipnotiza a sus víctimas, no dejándolas escapar. Hay teorías que dicen que mata a sus víctimas. Los que dicen que el Operador es un venido del espacio, dicen que se las lleva a otra dimensión.
Se sabe de la aparición del Operador por su símbolo: un círculo atravesado por una X. Este símbolo suele ser pintado con pintura roja.
Tom no sabía qué pensar de aquello. ¿El Operador? ¿Qué tenía que ver eso con los casos recortados de la caja?
... ¿Y si el Operador es como llamaba Lyra al responsable de aquellas desapariciones? ¿Y si por haberlo averiguado, se había llevado a su novia?
Tendría mucho sentido.
Además, reconoció el símbolo al haber leído esa anotación. Cuando él tuvo que investigar aquel caso, se encontró un símbolo igual a ese.
Sucedió hace 4 meses. Hubo un incendio en una casa. No se encontraron cuerpos, pero según algunos testigos, en aquella casa vivía una familia compuesta por un padre, una madre y tres hijos. Esa noche, fueron todos vistos en la casa, una hora antes de producirse el incendio.
¿Qué le sucedió a aquella familia? Nadie lo sabe.
Pero Tom recordó que, entre los escombros, se encontró ese símbolo dibujado en una de las pocas paredes que se habían mantenido en pie tras haber sido apagado el fuego.
... Qué raro era todo.
Entonces, cuando fue a dejar los apuntes y los recortes, se encontró con que una pequeña nota había caído al suelo. La recogió. Tenía un mensaje, el cual leyó y le dejó la piel de gallina.
Will you find me?
Let's see if you can.
Estaba escrito con un líquido rojo, con un tono un poco marrón. ¿Sería sangre? No reconoció la letra, pero había algo en ella... Que le ponía los pelos de punta. ¿Sería del Operador?
Llamó a uno de sus compañeros que trabajaba en el laboratorio, para que analizara la nota. No le dijo de dónde la había sacado ni le mencionó la caja.
Cuando pensó que ya tendría una pista que seguir y que podría encontrar al culpable de la desaparición de su chica, recibió una llamada alarmante: habían perdido contacto telefónico con un sanatorio que se encontraba a las afueras de la ciudad. Lo escalofriante de todo era que, desde hacía unos días, estaban recibiendo llamadas de uno de los ingresados ahí. Al parecer, hablaba de una sombra que amenazaba al sanatorio y que iba a ir a matarlos a todos. La policía no le habían creído hasta el día de hoy, en el que no sólo no habían recibido una sola llamada, sino que además, nadie les cogía el teléfono. Se calculaba que en aquel lugar, hubiese al menos, doscientas personas, entre pacientes y enfermeros. Y habían llamado varias veces, a lo largo de la mañana y nadie había respondido a ellas.
Con algo de resignación, cogió el coche y se marchó en dirección al sanatorio. Ya encontraría a su novia cuando los resultados del laboratorio estuviesen en sus manos.
Lo que él no sabía, es que no saldría vivo de aquella investigación en el sanatorio.
Lejos, observando desde el bosque de la carretera, se encontraba una figura negra de unos dos metros de alto.
Si hubiese tenido expresión en su rostro, hubiese sonreído con malicia.
- Que comience el juego...
¡Y aquí termina la primera parte de Slender: El Último Caso! :D ¿Os ha gustado la historia?
Ahora mismo subiré el prólogo que introducirá la segunda parte de esta espeluznante(?) historia~ En este caso, esta segunda parte estará basada en Sanatorium, el mapa creado por Slenderman's Shadow, de Mark Steene.
Quería de nuevo agradecer a todos los que habéis leído mi historia, a todos los que me habéis dejado reviews con vuestros ánimos, a todos los que la habéis seguido pacientemente y también, a los que anónimamente, me habéis seguido.
El terminar esta parte ha sido porque había interesados en leerla, si no hubiese lectores, yo no habría subido la historia. De nuevo, gracias.
Nos vemos en otros fics~
