CAPITULO 8

"Terry" dijo Candy casi en un susurro, por los nervios de saber quien se encontraba fuera de su habitación, no se puso su bata y se acerco a las cortinas con tan solo su camisón, sentía unos terribles nervios, el estrecho camino que la separaba de la ventana le parecía un enorme recorrido, los pocos segundos que tardaría, le parecían no terminar, pero antes de que ella pudiera abrir las cortinas para ver quién era el misterioso visitante, el abrió con su mano la cortina, y ella logro ver de quien se trataba.

-Anthony- dijo muy sorprendida y un poco apenada por el nombre que había dicho antes.

-Esperabas a alguien más- dijo un poco triste pues aunque había dicho aquel nombre muy leve, si lo logro escuchar-

-NO!- dijo exaltada- no esperaba a nadie, ¿qué haces aquí?- pregunto para poder desviar un poco las interrogantes de Anthony-

Quería estar contigo, darte una sorpresa -seguía un poco desilusionado - pero creo que el sorprendido fui yo, lamento haberte importunado, será mejor que me retire, no debo estar aquí, no es correcto.

En ese momento se oía que alguien se acercaba a la habitación, los dos lo escucharon y a Candy solo se le ocurrió decir que se escondiera bajo de la cama, así lo hizo Anthony, fue entonces que alguien toco la puerta Candy se acerco y abrió, era Elisa con una hermana que estaba haciendo una ultima ronda dentro de los dormitorios, la hermana logro ver la ventana abierta, y Candy con su pequeño camisón.

-Candy, ya deberías estar durmiendo, ¿porque tienes las ventanas abiertas? - pregunto molesta- y además ¿que tipo de atuendo es el que traes? eso no es propio de una dama- se sorprendió un poco-

-Yo... yo tenía mucho calor abrí la ventana para que se refrescará el cuarto- dijo un poco apenada, pero después de todo era la verdad-

Candy, Elisa me ha dicho que se han oído ruidos extraños, es por eso que estoy pasando en cada cuarto, te sugiero que cierres tus ventanas, aun estaremos un rato averiguando de que se trata, si vez algo avísanos, y por favor cuando salgas a recibir a alguien más, ponte una bata-

Elisa, sonrió al ver como regañaban a Candy, entonces al notarlo la hermana, le dijo que ya era suficiente, que se fuera a dormir y que no quería que saliera de su habitación hasta el siguiente día.

-uff- suspiro Candy, recargada en la puerta una vez que la cerró- estuvo cerca- se acerco a la cama y dijo- Anthony, puedes salir pero no hables muy fuerte, nos pueden oír.

Anthony salió de su escondite, y se incorporo, Candy camino a cerrar las ventanas, una vez que lo hizo, giro para que se encontrara de frente a Anthony, El la miraba embelesado, pues atreves de sus ropas de dormir se notaba la esbelta y delicada figura de Candy, se podía apreciar todos sus bellos atributos de mujer, un busto aunque pequeño, muy bien definido, una pequeña cintura que en ese momento el deseaba tomar, una cadera un poco curveada, y unas piernas largas y definidas, que con el uniforme de la escuela no se notaban, llevaba el cabello suelto, pues se había deshecho se sus infantiles coletas, su cabello cubría toda su espalda, haciendo el espectáculo que tenia enfrente, irresistible. Ella también lo vea sorprendida por su presencia, fue entonces cuando el reacciono, y muy apenado, giro su cuerpo para darle la espalda.

-Candy, disculpa mi atrevimiento, que tonto soy, no debí entrar así, y no debí mirar.-

Cuando Candy oyó la palabra "mirar" se acordó de cómo se encontraba vestida y como si le hubieran pintado el rostro este se torno rojo completamente, entonces tomo la bata de su cama, y se la puso inmediatamente una vez puesta, le indico a Anthony que podía voltear, claro hablaban muy bajo para que no los oyeran las demás alumnas.

-Puedes voltear- dijo con el rostro agachado- cielos no debí ser tan descuidada-

Tu no tienes nada de culpa, yo no debí entrar así, era de esperarse que te encontraras… -cuando Anthony dijo esa palabra, agacho la mirada, pues a su mente vino la hermosa figura de su amada-

-Anthony- a que viniste?-

-Solo vine a desearte buenas noches hoy ya no te vi en la tarde, pero descuida, no volverá suceder, en este instante me voy- el empezó a caminar rumbo a la ventana, entonces Candy lo tomo de la mano y detuvo su andar-

-No! Las hermanas están vigilando y notarían tu presencia-

- es cierto-

-además, quisiera que te quedaras un rato mas- dijo coqueta-

Anthony se sorprendió por lo que escuchaba, pero no cabía duda que le encanto oír esas palabras, no puso mucha resistencia y accedió a quedarse, pero solo hasta que las monjas no anduvieran por ahí, entonces se sentaron en la cama y se tomaron de la mano, pero al joven rubio aun le daba vueltas en la cabeza, ¿por que Candy había nombrado a Terry? acaso el ya había estado en esas condiciones en el cuarto de Candy, se preguntaba, pero a si mismo se respondía, no! Ella sería incapaz, ¿pero entonces por qué lo nombro? Y recordó aquellas palabras que el joven duque le dijo "ella me ama".

Candy noto que Anthony estaba muy pensativo y un poco serio, creía adivinar porque, pero no se atrevía a preguntar.

-tal vez ya terminaron su ronda las hermanas, será mejor que me vaya-sugirió-

-espera- quisiera estar así un momento mas- y tomo el brazo de Anthony-

Entonces el joven rubio, no soporto mas la incertidumbre y con su peculiar forma, de ser sincero y directo, le pregunto sin más.

-¿Por qué nombraste a Terry?-

-la verdad, pues… mmm….-

-dime, la verdad aunque esta no me guste, tengo que saber que es lo que pasa en tu corazón-

-la verdad, cuando lo vimos en la colina, lo vi muy alterado, ambos lo estaban, pero yo me fui contigo, le dije que después hablaríamos, así que cuando oí ruidos, lo único que se me ocurrió es que quería que le explicara que ocurría, es por eso que lo nombre-

-Candy ¿ eso es todo?-

-si esa es la verdad, acaso no me crees- dijo triste-

Te creo mi dulce Candy- entonces la abrazo y Candy coloco su rostro en el pecho de Anthony-

Al parecer el mal entendido se había arreglado, se decía Candy, y aunque si estaba arreglado por el momento, la incertidumbre de si Candy sentía algo más que amistad por el duque, crecía cada vez mas en el corazón de Anthony,

-ahora si será mejor que me vaya, fue una locura venir- sonrió-

Anthony se acerco a la ventana, para echar un vistazo, pero para su buena suerte aun seguían las monjas tratando de buscar, al intruso que creían había entrado.

-aun están las hermanas-

Al oír esto Candy se alegro, Anthony estaría un poco mas con ella

-entonces esperaremos a que se vayan-guiño el ojo-

Anthony se acerco una vez mas a la cama en donde se encontraba Candy, cuando llego a ella, Candy se paró de cama y abrazo a Anthony, el correspondió, sentía como la vez que la encontró en el portal de las rosas, cuando ella llego de México, era muy especial el momento, una tranquilidad invadía sus corazones, hasta parece que se les hubiera olvidado, lo sucedido, entonces, Candy alzo la mirada, para ver los hermosos ojos de cielo, de su novio, y el al notar esto, el acerco sus labios a los de ella, para unirse en un delicado y tierno beso, era tan placentero el momento que ninguno se atrevía a deshacer el beso, finalmente Candy termino aquel bello contacto de sus labios,

-Anthony, en verdad quisiera estar así contigo todo el tiempo-

-Candy, yo deseo lo mismo, y sabes que te amo… cuando nos casemos, estaremos, así todo los días a cada hora, a cada segundo-

Candy al oír estas palabras sonrió y una enorme alegría, inundo todo su ser, Anthony estaba seguro que la felicidad estaría al lado de Candy y que cuando crecieran un poco mas sin dudarlo hablaría con su tío abuelo para pedirla en matrimonio, en verdad tenia muy claro su futuro, y si ella aceptaba, nada los separara otra vez, estaba dispuesto a enfrentarse a quien tratara de separarlos.

-Anthony, en verdad piensas eso-

-claro pecosa, porque lo dudas-

No lo dudo, es solo que me gusta mucho escucharlo-

Entonces te lo diré otra vez, Candice White Andley, te amo, te amo, te amo- aunque hablaban en voz baja la última palabra lo dijo un poco más fuerte, entonces Candy, se acerco y puso su mano en la boca de su acompañante.

-despacio, nos pueden oír.- entonces Anthony tomo su mano y la beso caballerosamente.-

Los dos se miraron nuevamente a los ojos, y aunque la luz era casi nula, podían distinguir aun sus rostros, la luz de la luna entraba para iluminar su habitación, como si una pequeña vela estuviera encendida haciendo mas romántico el momento, estaban parados uno frente al otro, entonces Anthony decidió que era el momento de marcharse, la tomo de la cintura, la atrajo hacia su cuerpo, le tomo la barbilla con su mano, y le dio nuevamente un beso para despedirse, pero esta vez el beso se tornaba a cada segundo más intenso, en un principio, al juntar sus labios era tierno e inocente, y se transformaba en mas apasionado, ambos pudieron notar el cambio, sus cuerpos reaccionaban, al estimulo del roce de sus labios, y aunque primero les agrado, quizás seria apresurado e inadecuado, así que lo dieron por terminado.

-Candy, será mejor que me vaya- dijo tomándola de la mano, y alejándose rumbo a la ventana.-

-esta noche fue muy linda.- soltaron sus manos y con mucho cuidado salió Anthony de la habitación, ella se recargo sobre su ventana una vez que se cerró completamente, el joven Andley, llego sin contratiempos a su habitación, afortunadamente nadie se percato de que era el , quien había inquietado, la tranquilidad del colegio, una vez estando cada uno en su cama, recordaban lo vivido, la pequeña pecosa, se decía, que Anthony era el amor de su vida, y estaba empezando a experimentar nuevas sensaciones, que en realidad no le eran desagradables, un simple beso era motivo para despertar algo que no conocía. Anthony por su parte en su pensar, la imagen de su Candy le daba vueltas una y otra vez, la verdad al chico no se le borraba, la figura de su novia atreves de su camisón, y aunque se decía que no era correcto pensarla así, era imposible no hacerlo, después la duda, se apodero de el, "que demonios tiene que estar nombrando todo el tiempo el nombre de ese idiota" se decía, y aunque no encontraba del todo la respuesta, lo que le tranquilizaba era que ella le decía que lo amaba, pero ya la semilla de la duda, se la había sembrado en su corazón, y que creciera seria una fácil misión, ya que el mismo Terry, se encargaría de regarla, y hacerla florecer.

Al otro día muy temprano, comenzaron las clases como era de costumbre, las amigas se reunían en la misa, junto con los chicos, para empezar el día, Candy había visto a Anthony, y aunque no pudieron hablar, ya con sus miradas se decían todo, Terry también asistió a la misa, algo raro en el, pues no era muy adepto a esa tradición, logro ver a Candy y claro también a su rival, noto esas miradas que tenían y aunque la sangre le hervía de celos, se tranquilizo y dejo que las cosas continuaran, pero el también observaba a Candy, ella al notar que la miraban por inercia volteo a ver quien lo hacía, y no se sorprendió de que fuera Terry quien lo hacia, ella también lo saludo con una sonrisa, y después puso atención hasta que acabo la misa, cuando iban saliendo, Terry se adelanto a Anthony y se acerco a saludar a Candy, para su buena suerte Anthony no lo noto, y camino rumbo a su salón de clases, no quería que Candy fuera regañada, ya que al estar juntos el tiempo pasaba muy rápido y no notaban lo retardados que estaban en sus deberes, esto le dio tiempo a Terry de poder charlar un poco, pues noto que Anthony se dirigía a sus clases, aunque aun si no lo hiciera no le hubiera importado y de todos modos habría ido con Candy,

-Hola tarzan, pecosa- dijo con su peculiar forma de ser

-Terry, te he dicho que me llames Candy- y respingo la nariz-

-vamos Candy, ya deberías haberte acostumbrado-

- es cierto, pero aun así, Candy por favor.-

-Vaya que carita, acaso no dormiste bien, ya se pensaste en mi toda la noche y te quite el sueño me hubieras dicho y te acompañaba-

-¡TERRY!, no es así,-

Pero si tienes un aspecto de desvelada-

-¿tan mal me veo?-

- de cualquier forma te vez hermosa-Candy se sonrojo, ya que Terry no le había dicho algo así nunca-

-Srta. Pecas, ¿donde esta tu jardinerito, acaso te dejo sola,?-

- te agradecería que no le digas así, y se dirige a clases,-

-Candy, tenemos que hablar, entre nosotros, las cosas no son muy claras, necesito hablar contigo, pero sin tu jardinero de América, ¿Cuándo nos podemos ver,?

-he.. yo… no se si sea correcto, el es mi novio-

-eso desafortunadamente ya lose, pero entre tu y yo, se que hay algo mas que amistad, niégamelo-

-….

-Lo vez, no puedes hacerlo, te espero en la colina, en una hora- y empezó a caminar-

-espera-

-dime- paro su andar-

-en una hora aun hay clases-

-entonces en dos, se que la hermana Margaret, eta enferma, quizás les den la hora libre, y si no, tu sabes ingeniártelas, para Salír,-le guiño el ojo y le lanzo un beso, para continuar su camino-

-Terry!- pensó- siempre haces lo mismo, pero por qué no puedo negarte algo, no, no iré, esta vez no, pero tengo que aclarar las cosas con el, y si Anthony se entera- abrió los ojos- no, no iré, cielos! Porque siento esto cuando estoy cerca de él, porque es como un imán para mi.

-Candy, Candy, reacciona- dijo Anne-

Candy que ocurre- pregunto Paty-

-he, no nada, estaba pensando- dijo sonriendo-

Oigan no se les hace raro que Natalie no haya venido a misa- pregunto Anne-

-es verdad esta sería la primera vez que asistiera a una en el colegio- dijo Candy-

Ellas seguían charlando amenamente cuando se acerca Elisa.

-Candy, te veías muy a gusto platicando- rio de lado y se marcho-

A que se refería Elisa Candy?- pregunto Paty, no tiene nada de especial que estés platicando con nosotras-

-no es nada, solo quiere molestar, no hay que hacerle caso-

Todos se marcharon a sus clases, y en el camino Candy y sus amigas encontraron a Natalie.

-hola Natalie, por que no asististe al l misa-

Pregunto Candy-

-verán, se me olvido-se rio y se tomo la cabeza-

-qué?- dijeron las tres al unisonó-

Si, en mi antigua escuela no se hacia nada parecido, y se me olvido- hizo el mismo ademan y los gestos de su cara eran sumamente graciosos-

Las tres comenzaron a reír, se apresuraron al inicio de sus deberes escolares, y entonces se toparon otra vez con Elisa.

-Natalie, quisiera hablar contigo un momento-

-Claro- contesto Natalie-

- pero a solas, ven – Elisa camino un poco lejos del grupo y Natalie junto con ella, pero antes les dijo a sus amigas que en un momento regresaba-

-veo que aun estas con esas, quiero informarte por tu bien, que ellas no son de fiar, sabes que Candy estuvo de sirvienta en mi casa y es una dama de establo-dijo salpicando su veneno- además resulto ser una ladrona, robo a nuestra familia, y es una descarada, también quiere todo lo que es mío-

-gracias Elisa, pero no creo que sea así, ella se me hace una persona muy sincera y agradable, tal vez estés confundida,-

-pues allá tu!- dijo sarcástica- cuando te des cuenta en verdad quien es, me darás la razón, espero que para entonces no sea muy tarde y también a ti te haga algo, ella quiere ser una dama pero es imposible, una del hogar de pony nunca será una verdadera dama.-

Natalie escucho con atención todas y cada una de las palabras de Elisa, las analizo, recordó la historia que Candy le conto, ella tenía su propio criterio y las frases de Elisa, las sentía huecas, llenas de envidia, de rencor, así que como era muy educada, decidió simplemente no hacer caso de ello.

-Te lo agradezco nuevamente, lo tendré en cuenta- sonrió y se alejo de ella-

-solo espero que no te robe algo de valor a ti también, cuida muy bien tus pertenencias-

-ya te lo he dicho- dijo molesta y no aguanto mas- lo tendré en cuenta, además no se de quien cuidarme mas de ella o de ti, que la llevaron adoptada a tu casa y aun así la sacaron a un establo a dormir, creo que eso en definitiva no es de gente refinada, que falta de educación Elisa.- le dio la espalda y se fue.

Elisa como siempre quedo haciendo sus rabietas, pero ya no tenia de otra, tendría que engañar a alguien mas, Natalie, precia que no había caído en sus engaños, pero muy astuta pensó que algo se le ocurriría para deshacerse de Candy, ella no se quedaría con Anthony.

-Hola chicas- sonrió Natalie-

Que bien que regresas estamos a punto de iniciar- contesto Anne.-

-Y que quería Elisa, claro si nos lo puedes decir- pregunto Candy-

-Nada de importancia solo lo mismo que ayer, ya olvidémoslo-

Entonces Anne y Paty tomaron sus lugares y sacaron sus cuadernos para repasar la clase anterior, entonces, Natalie, se acerco a Candy y en el oído le dijo.

-Necesito un favor-

-umm-sorprendida- dime de que se trata-

-recuerdas lo que te dije ayer-

-si, lo de tu chico misterioso-

-shhh, no lo digas alguien puede oír-

-disculpa, tienes razón, si lo recuerdo, que favor quieres-

-¿tu conoces en donde están los chicos?-

-si-

-me acompañarías?-

-¿acompañarte?-

_si, ese favor quiero, di que si puedes-

-claro, pero si lo hacemos, cuando debemos estar en clases nos meteremos en serios líos-

-tienes razón, no debí pedirte eso, es solo que- entristeció-

-no te preocupes sé cómo hacerlo- guiño el ojo-

-hermana- alzo la mano Natalie- creo que me siento un poco mal,

-Cielos Natalie que tienes, será mejor que te lleve a la enfermería- dijo asustada-

-estoy un poco mareada- pero para que no deje el grupo, me puede acompañar alguien?-

-si quiere yo puedo-alzo la mano Candy-

-estas segura Candy,

-si además ella no sabe donde esta la enfermería-

-Esta bien-

Ambas salieron y Natalie, hacia una cara de enferma, que cambio inmediatamente después de salir.

-es suficiente- dijo muy molesto-

-¿suficiente?- se burlo

Terry y Anthony estaban fuera de clases, el joven rubio, salió al baño y atrás de el, el joven duque, estaba claro que esos dos no se soportaban, y buscarían cualquier escusa para dejárselo en claro

-¿Qué? Ni en el baño te puedo dejar de ver- dijo enojado

-no te creas tan importante- dijo sarcástico- a mi tampoco me gusta tu presencia- contesto Terry-

-Tal vez para ti no lo soy, y la verdad no me interesa-

-vaya veo que el débil jardinerito, tiene valor-

-cuando quieras te lo demuestro- lo miro retador-

-vaya, vaya, creo que Candy tenía razón cuando me hablo de ti, pero aunque quisieras no podrías hacerme nada, se nota que eres un débil-

Anthony al oír esto agoto su paciencia, pues el no tenia nada por que nombrar a Candy, sintió que su sangre corría mas rápido por el coraje, y se le acerco rápidamente a Terry

-deja de nombrar a Candy, ya te dije que ella esta conmigo y lo que haya pasado antes no me importa-

-seguro que no te importa, si no te importara, no reaccionarias así,- disfrutaba haciendo enojar al joven rubio.-

-veo que el que no lo puede superar es otro, ella esta CON MI GO , el amor que me tiene es mas grande que cualquier otra cosa, eso ya deberías haberlo comprendido.

-Este es el lado de los chicos, pero no creo que los podamos ver, ahora están en clases, lamento decirte que encontrar a tu misterioso tendrá que esperar al menos hasta el receso-

-Tienes razón, creo que me apresure, pero es que la emoción que me da saber que estoy tan cerca, me hace actuar de esta manera.-

-te comprendo, no te lo he dicho, pero estoy muy enamorada-

-en verdad, que alegría- dijo emocionada- y quien es el afortunado-

-el también estudia en el colegio se llama Anthony, Anthony Brower.-

-el es el chico de Escocia, de tus vacaciones?-

-no!, a el lo conozco desde América, ahí fue donde me enamore de el,-

-no comprendo, entonces como es que no es el de Escocia-

-es complicado, lo creíamos muerto- entristeció- por esa razón me mandaron acá a estudiar, y fue donde conocí a Terry, el es el chico de Escocia.-

-oh cielos, ya me confundiste, si que eres complicada amiga- hiso una cara de admiración-

Candy le conto toda la historia de Anthony y Terry, camino a la enfermería, era notorio que ambas estaban destinadas a ser buenas amigas, Natalie a pesar de ser una persona refinada y de una familia acaudala, parecía mas bien otra niña del hogar de pony, sus ocurrencias, su humildad, su sencillez, a Candy le parecía muy grata su presencia, y la iba a ayudar a encontrar a su misterioso amor, Natalie sentía algo parecido por Candy, nunca había tenido una amiga como ella tan parecida, a su propia forma de ser, las dos en definitiva eran traviesas, no median el peligro, en fin eran muy similares.

-que difícil es tu situación, pero que romántico, dos chicos peleando y luchando por tu amor- suspiro-

-pues yo no lo creo tanto, no me gusta que se enfrenten cada vez que se ven- dijo preocupada-

-pero lo dices por tu novio, no te gusta que se enfrente a Terry?-

-no me gusta que los dos se disgusten-

-haber Candy creo que puedo ver que no estas tan segura del amor que dices sentir por Anthony-

-¿Qué?-

-piensas demasiado en Terry, por lo que me has contado, y la cara que pones cuando lo dices, me refiero a Terry, se nota que algo grande sientes por el-

-claro que estoy segura que amo a Anthony, es solo que Terry ha sido tan bueno, me ayudo cuando mas lo necesitaba, y la verdad, si empezó a nacer algo en mi, pero aun no se lo que siento por el-

-wuauuu-dijo admirada- creo que tienes serios problemas, ¡estas enamorada de dos chicos al mismo tiempo!-

-¿QUEEEEE?-

-no lo niegues, no puedes ocultar el sol con un dedo-

-pero..pero..-

-jaja, lo vez ya lo comprendiste, amiga estas serios problemas, ¿Cómo puedes decir que amas a Anthony, si no estas segura de lo que sientes por Terry?-

-por lo que me has dicho, eso es lo que yo pienso-

-oh! Natalie, eso no puede ser, ¿no puedo estar enamorada de los dos? ¿o si?-

-mmmmmmmmmm, creo que si-

Las dos iban muy placidas, platicando de sus amores, que cuando llegaron a la enfermería, ya estaba, la hermana en ella, pues llevo a Elisa, por que esta argumento que se sentía mal, pero en realidad no tenia ningún malestar, es solo que intuyo, que las nuevas amigas no se diriguian a donde decían, y esa era una ocasión para fastidiarlas, a las dos, pues no pasaría por alto el desprecio de Natalie hacia su amistad.

-Candy, me podrías decir donde estabas?- dijo furiosa-

-yo he…-

-discúlpeme, solo quería enseñarle el lugar a Natalie-agacho la cabeza-

-y que no podías esperar a su receso?-

-no debí hacerlo, discúlpeme-

-esto no se puede quedar así, ya basta de tus faltas Candy, tendrás que ir con la madre superiora, siempre es lo mismo,- cuando Candy oyó "madre superiora" abrió grandes los ojos, sabia que no le iba a ir nada bien-

-no fue su culpa hermana- dijo de inmediato, pues no permitiría que Candy cargara con la culpa que era suya-

-¿Qué dices?- sorprendida-

-así es yo le dije que fuéramos a otro lugar, ella me sugería venir pero no le hice caso, pero me convenció y por eso llegamos- agacho la cabeza-

-¿es eso cierto Candy?-

-es cierto hermana, no tengo por que mentirle- contesto inmediatamente Natalie-

-le he preguntado a Candy- exclamo molesta-

-he.. a mi no me obligo a ir a ningún lado, yo fui por mi voluntad-

-ya veo, pues las dos, inmediatamente con la madre superiora- dijo enojada- caminen, yo las llevare.

-Eso es lo que crees o mejor dicho, lo que quieres creer- dijo Terry retador-

No solo lo creo sino que también lo siento, que también vas a decir que me equivoco en lo que siento, y además ella me lo ha dicho, dice que me ama- dijo orgulloso- ¿también crees que ella se equivoca?-

Terry sintió como un balde de agua fría cayera sobre el, Anthony estaba en lo correcto esas palabras hacían eco en el "dice que me ama".

-Esta confundida, verte de nuevo, después de creerte muerto, que querías que hiciera, pero veras, te demostrare que ella me ama a mi, y por ti solo esta confundida.

Anthony no aguanto mas y sus ojos parecían haber perdido el hermoso azul de un cielo apacible, para tornarse en un oscurecido mar lleno de furia, también en la mirada azul intensa de Terry cambiaba y parecía lanzar rayos en contra de su oponente, si las miradas mataran, esos dos ya se habrían asesinado, no resistió mas a las palabras de Terry, pues aunque el sabia que lo que decía era cierto, la semilla de la desconfianza ya estaba sembrada, y esas palabras, eran una llovizna que la iba ser brotar e incrementar su tamaño, hasta llegar a limites no sospechados.

Sin pensarlo dos veces, Anthony tomo con sus manos la camisa de Terry, y se acerco mucho a el, como retándolo, y demostrándole que no le tenia miedo, al ver esto la reacción por inercia de Terry fue con sus manos quitar las de su oponente entonces el empujo a Anthony, y este trato de parar la fuerza que lo impulsaba hacia atrás aun así, logro hacerlo retroceder un poco, Anthony inmediatamente, se puso frente a el otra vez para sin dudarlo empezar una pelea, entonces fue el quien empujo hacia atrás a Terry, haciéndolo caer pero el joven duque no permitiría que nadie lo tratara así, se incorporo y esta vez lanzo un puño en la cara de su contendiente, este se tomo la boca y noto que una pequeña gota de sangre resbalaba hasta su mentón dejando su notable rastro, el estaba decidido, también se abalanzo en contra de Terry, pero en ese momento llego Stear y Archí, quienes al ver que los dos salían, en cuanto tuvieron la oportunidad, salieron en su busca de ellos pues sabían que los dos juntos era una bomba de tiempo que en cualquier momento estallaría, cada uno detuvo a un contendiente, trataban de zafarse de los brazos de Stear y Archí, pero estos sacaron fuerzas para no liberarlos, pero aun así seguían forcejeando.

-suéltenme, me las pagara, ese disque duque- dijo furioso-

-y que me vas a hacer, te puedo emparejar el rostro- dijo sarcasatico-

-Suficiente! – Stear por favor saca a Terry- exclamo con rigor-

Y con un esfuerzo sobre humano, pues Terry era un buen peleador y en verdad le estaba costando trabajo, contenerlo, para poder sacarlo del lugar, al fin lo hizo, y una vez afuera.

-déjame!- dijo exaltado-

-pero Terry!

-suficiente, quítate, porque voy a darle su merecido a ese americanito!-

-Terry déjalo en paz, si regresas allá este será cuento de nunca acabar-

- no, esto no se va a quedar así, retírate Stear, o yo te quitare.-

-no es el lugar, si los descubren peleando, los expulsaran- dijo angustiado-

Terry no oia palabras en su mente solo había un pensamiento, darle su merecido a ese intruso, como pudo el buen Stear, logro llevárselo mas lejos del lugar de la riña, y después Terry se marcho, pues recordó algo importante que tenia que hacer. Mientras tanto en el baño.

-archí, suéltame, le daré su merecido- decía furioso-

-pero que lograras ya se que puede llegar a ser insoportable, pero esa es su arma, sacarte de tus casillas, y por lo visto lo consiguió contigo-

-suéltame, no puede llegar y decirme eso, que se cree?, suéltame-

-no lo hare hasta que te calmes- pero Anthony con la furia descontrolada, logro zafarse de su primo.-

Entonces Archí se paro frente a el.

-no estas en condiciones de pelear-

-hay ya estoy arto, el hecho de que haya estado enfermo no quiere decir que sea un inútil, me tienen arto con sus consideraciones-

-no lo dije por eso, recuerda, si se enterar te pueden expulsar, y esa si seria una desgracia, ya no podrías ver a Candy- esta era su esperanza para poder tranquilizar a su primo-

-tienes razón-

-quizás eso busque Terry, a el nunca lo sacarían, ¿pero a ti? a ti si lo creo, vamos ahora límpiate eso y regresemos.

-Candice nuevamente desobedeces las reglas, esto no puede continuar así-dijo con rudeza-

-disculpe madre superiora, pero fue mi culpa, no regañe a Candy, la única culpable soy yo-

-Natalie, no digas nada, - dijo Candy-

- así que señorita Bowman, esto fue idea suya-

-así es-

-no no es así, yo.. yo le propuse caminar por ahí un rato- dijo Candy-

-silencio, no te di permiso de hablar- las dos están castigadas-

Pero?..-dijo Natalie-

-silencio, señorita, esta cuestionando mis designios?- la miro con rigor-

-lo siento, es solo que le repito la única culpable soy yo-

-las dos estaban fuera de su salón, las dos caminaron a no se que lugar, las dos rompieron las reglas, las dos estarán en el cuarto de meditación, hasta la noche y no hay peros.-

Natalie, iba a alegar otra vez, pero Candy se lo impidió, las llevaron al cuarto de meditación, cada una en una habitación, pero camino al lugar del castigo.

-discúlpame, todo fue mi culpa- dijo apenada

-no te preocupes, ya he estado aquí-

-por que será que no me sorprende- ambas comenzaron a reír-

-silencio-

Una vez que llegaron, la hermana les cerro con llave, y se marcho, adentro Candy estaba meditando sobre lo buena amiga que era Natalie, no la había dejado sola, a su suerte, se decía que era afortunada por encontrarse amigas así, aunque solo llevaban poco tiempo de amistad, pareciera que fuera de siempre, por su parte, Natalie, se decía que Candy era la mejor amiga que pudo haber encontrado, que esa amistad crecería como un fuerte y frondoso árbol, y que las raíces empezaban a fijarse para que ningún problema lo pudiera derribar. Pasado un tiempo.

-cielos, Terry!, bueno- cerró un ojo- tendré que salir-sonrió-

Muy hábilmente, como ya sabia por donde escapar, salió sin que nadie la pudiera ver, bajo por el tejado y se dirigió al lugar donde Terry le había dicho, sentía emoción por verlo, se sentía culpable por sentirlo, y por verlo a escondidas, pero tenia que hablar con el, llego y lo vio recargado en un árbol, con un pie en el suelo y otro en el tronco, no pudo evitar sentir felicidad, pero era el momento de hablar.

-Terry!-

Continuara…