Hola, hola, me da gusto que continúen leyendo, acá les traigo otro capítulo peque ojala y les guste, mm contiene unos parrafitos de tipo henntai no sé si me haya salido bien pues la primera vez que escribo algo así. Esta leve, es muy light, pero si hay alguna persona que este tipo de trabajos no les guste les sugiero que no lean la última parte.

CAPITULO 15

¿HA LLEGADO EL TIEMPO DE AMARNOS?

A Candy le sorprendió la reacción de su amiga, por la seguridad en que ella resolvía el problema, le pareció algo extraña, fue demasiado convincente como si en verdad ella fuera la que estuviera enamora de Anthony, estaba a punto de decirle lo que pensaba cuando llegaron Anne y Paty para charlar con ellas.

El día termino, la luna se asomaba y los alumnos del colegio estaban en sus habitaciones, cuando todos dormían, una joven rubia estaba parada en su balcón recargada de los barandales, observando la luna y pensando en voz alta

-Anthony, te extraño, es solo un día el que no te vi y siento como si hubiera sido un mes, que estarás haciendo, tendrás insomnio como yo, estarás pensando en mi-suspiro

Anthony- decían desde fuera de la habitación- Anthony, llegaras tarde

abren la puerta- no se preocupe tía, ya estaba listo

-claro, entonces baja a desayunar

-esta bien.

-tía, el próximo domingo, es el que tenemos permiso de salir del colegio-

-ya lo sabía Anthony, ¿por qué lo dices?

-se que en estos últimos domingos libres, no he estado con usted, pero…

-¿pero? Dilo muchacho

-tía, me gustaría pedirle permiso para visitar la ciudad.

-¿ahora si me pides permiso? Creí que esta vez si pensabas quedarte en la mansión.

-discúlpeme por las ocasiones pasadas.

-acaso no vez a Candy en el colegio, me dicen que todo el tiempo están juntos.

-si estoy con ella pero eso no tiene nada de malo por….-lo interrumpieron

-lo entiendo Anthony.

-¿Qué?

-si no quisiera que estuvieras con Candy, ya te habría sacado del colegio, o a ella, Elisa me ha informado que se ven mucho, y de una manera no muy correcta.

-¿qué?- pensó que ya los habían descubierto y por su mente paso lo peor- no le crea a Elisa, esta mintiendo-dijo muy molesto

-si yo supiera que fuera verdad, ya habría tomado cartas en el asunto.

-¿a que se refiere, no le cree a Elisa?- dijo realmente sorprendido

-me refiero a que, personalmente hable con la madre superiora para informarme sobre el comportamiento de ustedes dos- tomo su café y miro a Anthony- lo que me dicen no es de alarmarse, se comportan a la altura, debo decir que me sorprende, pues esa chiquilla te hace actuar diferente de tu buena educación.

-tía eso no es cierto

-Anthony, se te olvida lo que ocurrió en Lakewood?

-no, pero eso no tiene nada que ver, Candy y yo no dejare que... –no termino de hablar cuando Elroy lo interrumpió.

-vez, si te hace cambiar, pero no la estoy agrediendo, escucha lo que te digo, se han comportado como todos unos Andley, a lo que debo decir que me reconforta, me sorprende, pero me alegra, te veo feliz, y eso es lo que importa.-

Anthony se sorprendió mucho de la reacción de su abuela, en un principio se angustio por que se hubieran enterado de sus visitas nocturnas, pero después se tranquilizo, al saber que no había ocurrido

-gracias tía, se que esta haciendo un esfuerzo.

-eso no quiere decir que puedes hacer lo que se te venga en gana, y con respecto a este domingo, tienes mi permiso, pero que tus primos te acompañen, ya los han visto lo suficiente solos, no quiero que se malinterprete.

-claro le diré a Stear y a Archí.

-y cuando digo tus primos, también me refiero a Elisa y a Neal.

-pero tía.

-esa es la única condición, he tolerado los domingos anteriores pero este ya no, esas son las condiciones tu di si aceptas o no, recuerda el honor de los Andley, tiene que ser impecable, no quiero que haya murmuraciones de ningún tipo.

-de acuerdo.

-y como veo que Candy y tu desean seguir adelante, y en ausencia del tío abuelo, yo soy la responsable de Candy, tendrás que pedirme permiso en todo lo referente a ella, ¿entiendes?

-entiendo, de ahora en adelante lo hare de esa manera.

-me saludas a tus primos, a todos, y.. también le das mis saludos a Candy.

El desayuno con su tía abuela, paso sin contratiempos, en verdad la actitud de la dama había cambiado, ya no parecía amargada estaba mas relajada, al hablarle de Candy, no se exaltaba, al contrario, su cara tenia una sonrisa, cuando su sobrino hablaba de la chica pecosa.

En el san Pablo, los alumnos estaban listos para comenzar su día, los chicos en sus aulas y las chicas en los suyas, Candy y sus amigas esperaban la llegada de la maestra para comenzar las clases, y las miradas de tres engreídas, no dejaban de escrutarlas, y se cuchicheaban entre si.

-vaya ha de estar muy triste la huérfana, ayer no vio a su noviecito- dijo Elisa

-¿creí que te molestaba decir eso, que es su novio?- contesto luisa

-no lo soporto, pero más temprano que tarde se le acabara su sonrisa, y no podrá llamarse de ese modo, ella no será más la novia de Anthony, y cuando eso suceda, ¿quién creen que estará ahí para apoyarlo?

-¿tu?

-así es, estaré ahí para apoyarlo y no podrá negarse, ya que soy la única que se lo advertí – rio de lado- yo, seré la única mujer en su vida.

-pero Elisa ¿Cómo va a ser eso? –contestaron sorprendidas

- tengo un as bajo la manga-dijo orgullosa.

-¿cuál? Porque tiene que ser muy bueno para separar a esos dos.

- y lo es, Anthony cree una santa a esa huérfana, si supiera –dijo con desprecio-

-¿Qué? A que te refieres explícanos

-ella no lo ama como dice, se sigue viendo con Terry- rio de lado

-¿Qué?

-como lo oyen, yo la vi, y no lo podrá negar –rio

-¿pero cuando si todo el tiempo se la pasan juntos Anthony y ella?

-pues se dio mañas, se encontró con el, y estaban de lo mas cariñosos.

-vaya eso si que los separara, salió muy lista esa huérfana estar con los chicos mas guapos del colegio.

-se cree muy lista, pero su jueguito se acabara muy pronto, y hasta la tía abuela, que ahora la ha tratado como una Andley, no tendrá mas remedio que avergonzarse de ella y ojala y la saquen de la familia, aun no comprendo como fue que la adoptaron.

-pero ya tienes un plan.

-claro, y no podrá salir de esto, no sabe lo que le espera, que disfrute estos últimos ratos de felicidad.

-Elisa, estas muy segura de que tu plan funcionara, pero y si falla, tu quedaras como mentirosa.

-querida Luisa, no fallara, estoy segura –pensó en lo que había dicho y empezó a reír.

-Candy, Candy- le gritaba Stear al verla en el patio con sus amigas-

-¿que sucede?

-Anthony ya volvió

-deberás –se le dibujo una gran sonrisa en el rostro

-claro, lo vi entrar a los dormitorios.

-pero ¿Por qué no ha venido ustedes?

-lo íbamos a esperar pero las hermanas dicen que primero tenía que ir con la hermana Grey, ya sabes como son.

-Candy –dijo Anne- se te ve muy feliz.

-como no va a estarlo –dijo Natalie dando un codazo a Candy- si su gran amor ha llegado

Todos comenzaron a reír, casi de inmediato llego Anthony junto a ellos y los dos rubios sintieron que el corazón se les escapaba del pecho, solo había sido un día, pero para ellos pareció un mes, se miraron muy coquetos y charlaron un largo rato, entre todos, como era ya sabido, Candy y Anthony en el día procuraban estar acompañados para no levantar sospechas, asi que se divertían con las ocurrencias de Stear, pero una chica, solo veía al joven rubio junto a su amiga y se alegraba de que fueran felices, pero su corazón se rompía en pedacitos al saber que su amor nunca iba a ser correspondido, agacho un poco la mirada y recordó lo que su amiga le había contado sobre lo que hacia todas las noches y su corazón se estrujo aun mas, ese día Natalie no se encontró con Terry, pues también se emociono con la llegada de Anthony, y discretamente lo observaba, y la cautivaba mas, la noche tuvo su aparición, y como era costumbre ya, Candy y Anthony se encontraron en la colina.

-Candy –le extendió los brazos- te eché de menos.

-yo también- y lo abrazo- anoche no pude dormir pensando en ti

-¿enserio? Que casualidad yo tampoco pude dormir, y quien crees que ocupaba mis pensamientos –la miro coqueto

- mm no lo se

- no lo imaginas

-tal vez si, pero quiero oírlo de tus labios –rio

-mi querida pecosa, tu, tu tu y tu

-Anthony te amo

-y yo a ti

-sabes te tengo una sorpresa

-así, y cual es

-si te digo ya no será sorpresa.

- eso no es justo, me quedare con la duda, dime ándale ¿sí?

- no, es una sorpresa, perooo….

-¿pero que?

-convénceme –dijo coqueto

-¿así? Y como te convenzo

-mm no lo se, podría ser un beso

-bueno, estoy dispuesta.

Ambos se besaron muy tiernamente. Él, la tomo de la cintura mientras ella rodeaba su cuello con sus brazos, estaban tan juntos que podían sentir su respiración, el beso se alargo un poco y cuando por fin lo terminaron, ella lo miro fijamente a los ojos y le sonrió, esto hizo que el muchacho se rindiera a sus pies, en verdad esos dos se amaban, y lo demostraban en cada mirada.

-listo, ahora dime cual es la sorpresa.

-pero no quería decirlo.

-lo lamento, pero yo he cumplido –rio- y espero esa respuesta

-tu ganas- la tomo de la cintura y la acerco a él, juntó su frente con la de ella y finalmente dijo- este domingo saldremos a dar un paseo.

-Anthony habíamos quedado que este domingo lo pasaríamos con la tía abuela. No quiero que se disguste conmigo –dijo afligida, se aparto de sus brazos y dio un paso atrás.

-esa es la sorpresa, he hablado con la tía y ella lo ha autorizado, saldremos con su permiso.

-¿Qué? Pero como fue que accedió

-la tía abuela ha cambiado mucho, por fin se ha dado cuenta de que eres una chica muy especial, eres muy noble, y se lo estas demostrando, por eso accedió, aunque con un detalle –puso cara de desilusión.

-¿Cuál?

-tendremos chaperones, nuestros primos tendrán que acompañarnos.

-perfecto, le diré a Anne y a Paty, para que vayan también –se alegro- los otros domingos nos cubrían pero este si nos podrán acompañar –guiño el ojo.

-también Elisa y Neal, vendrán –dijo con desagrado.

-¿Por qué?

-esa fue la condición de la tía, ha y me dijo que como tu pretendiente, tengo que pedirle autorización de cualquier actividad que tenga en mente –rio-

-vaya, creí que lo nuestro le disgustaba.

-ya te he dicho que ha cambiado, inclusive no le creyó a Elisa cuando le dijo cosas malas de ti –sonrió-

-¿que ha dicho Elisa? acaso sabe que nos vemos acá –dijo afligida.

-no lo creo, nadie lo sabe, ni siquiera nuestros primos.

-bueno alguien si lo sabe, se lo dije a Natalie.

-y les has dicho todo

-bueno –bajo la cabeza y movía un pie de un lado a otro- todo, todo, no, pero si sabe que nos vemos en la noche.

-ella se nota que es una buena amiga, no creo que diga nada.

-estoy segura de eso

-pero creí que tu mejor amiga era Anne.

-y lo es, también Paty, es solo que, me identifico mas con Natalie, no se porque, pero desde que la conocí, me inspiro mucha confianza, es como si la conociera de siempre –rio.

-dejemos ese asunto por la paz- se acerco a ella y la tomo por la cintura, mejor, dame un beso ¿quieres? Estoy feliz porque la tía ahora te acepta, aunque de todas formas si no lo hiciera, nadie me alejaría de ti

-¿nadie?

-NA DI E

Entonces fue que se besaron nuevamente, la acerco a su cuerpo, tanto que podía sentir su pecho junto al de él, la recorría con sus manos, acariciaba su espalda, ella se desinhibía y también le pasaba su mano en la espalda, de pronto Anthony recorrió sus costillas hasta llegar a su pecho, y tocaba el costado de este, ella no ponía resistencia, entonces el joven bajo nuevamente sus manos hasta la altura de la cintura, una de ellas bajo un poco mas hasta las caderas de Candy, el se inclino un poco para poder acariciar las piernas de la chica, puso su mano bajo la falda y acaricio sus muslos, esta ola de caricias producía en sus cuerpos, una sensación de querer seguir descubriendo aun mas, el acaloramiento los invadía por completo, las hormonas hacían de las suyas en aquellos cuerpos inexpertos, seguían besándose, a pesar de lo erótico del momento seguían siendo tiernos , por momentos el chico besaba sus labios, en momentos hacia a un lado los rizos de la chica para besar su cuello, era un ir y venir de caricias, su respiración se agito, ambos sintieron en sus cuerpos, el deseo de tenerse el uno con el otro, el la recostó suavemente en el pasto y se coloco a un lado de ella pero su pecho estaba encima del de Candy, de pronto le alzo la falda del vestido, ella doblo su pierna, el la recorría una y otra vez, en ese momento la ropa era un completo estorbo sintió ganas de arrebatarle ese uniforme que llevaba puesto, y empezó a tratar de desabotonar su espalda, aunque era complicado, ella al sentir que empezaba a querer quitar lo que estorbaba, sintió aun mas excitación, y su corazón latió aun mas rápido, una voz en su cabeza le decía que parara, pero no podía hacer eso, cuando menos sintió ya su vestido estaba desabotonado y el lo bajo un poco hasta ver descubierto su hombro, el simple hecho de ver su hombro desnudo, lo hizo desear ver aun mas, fue entonces que se coloco encima de ella lentamente abrió sus piernas y en se coloco en medio, le seguía acariciando los muslos ella doblo una pierna, y acaricio la espalda del chico, de pronto sintió en su entrepierna la rigidez de su amado, abrió sus ojos y trato de parar la oleada de caricias emitidas por el chico, Anthony noto que algo la incomodaba, paro sus besos pero seguía encima de ella , se apoyo con sus brazos en el césped y la miro a los ojos.

Ellos seguían viéndose fijamente a los ojos, extasiados por el momento, lo que no sabían es que una mirada llena de rencor en ese momento se marchaba, pues era suficiente con lo que había visto.

Continuara….