CAPITULO 18

TODO PUEDE SUCEDER.

¿Qué? Estas loco, que no te das cuenta que estas en la mansión con tu tía, además ya es incorrecto que estés en mi habitación, no quiero ni imaginar si la tía se llegara a enterar –dijo con susto

En ese momento cayo otro rayo, y la chica por instinto se abrazo fuerte de Anthony y dio un fuerte grito.

Creí que decías que no hay que hacer ruido –río.

Hay Anthony, como quieres que no grite con esos rayos, no te burles –alzo la nariz.

Jajaja no me burlo, me crees capaz a mi de eso- dijo con sarcasmo- pero no me has contestado, me acompañas – la miro tiernamente.

No – dijo temerosa- te imaginas si nos ven, no quiero ni pensarlo.

Esta bien, te quería enseñar algo -bajo la mirada - pero si no quieres no te puedo obligar.

No pongas esa cara, yo si quisiera pero… bueno cuéntame de que se trata y quizás me anime – dijo coqueta.

Me gustaría que fueras, entonces si vas.

Por que no me puedo negar - se regañaba a si misma.

Vamos entonces –la tomo de la mano y ella salió de la cama, no sin antes sonrojarse x el camisón que traía.

Voltéate –le ordeno cariñosa.

Claro, no he visto nada, no he visto nada- sonrío.

Una vez que se puso encima de su camisón una bata, salieron con mucho cuidado de la habitación, cerraron lo mas despacio que pudieron, pero con esos truenos aunque hubieran azotado la puerta nadie hubiera oído, no se hubieran dado cuenta de que salían de la habitación.

Caminaron por el pasillo, hasta que llegaron a unas escaleras que conducían a un tercer piso.

¿A donde vamos? –decía susurrando Candy.

-vamos a subir, te quiero enseñar algo.

Me esta dando miedo, nunca he estado en este lugar – le decía mientras subían las escaleras en la penumbra.

Tranquila amor, yo te cuido – y la abrazo - llegamos, ahora ten cuidado, no te vayas a tropezar –arribaron a otro enorme pasillo, caminaron un poco por el y se detuvieron frente a una puerta- hemos llegado.

Anthony este pasillo se ve de terror, y me esta dando mucho miedo, me recuerda al de Lakewood – lo abrazo con mas fuerza.

Espera, no me digas que crees q hay fantasmas, esa fue solo una historia q te contamos – le dijo y abrió la puerta que rechino, por la falta de uso, prendió la luz y – mira, lo vez ya no se ve terrorífico.

Cuando Candy entro a la habitación, respiro con alivio, la luz iluminaba toda la recamara, y los relámpagos, que aun se asomaban ya no eran tan intensos, o la luz en la habitación, los hacia ver menos intensos, le sorprendió ver que a pesar que no era utilizada se veía muy limpia, ordenada y acogedora.

Que hermosa ¿de quien es?- dijo observando todo.

Bueno, de quien es, mm no lo se.

Ha? ¿Cómo? Entonces..- dijo muy desconcertada.

La encontré por casualidad, cuando la tía me trajo a que descansara como lo sugirió el doctor, me sentía sumamente aburrido así que me puse a husmear por toda la mansión, y la encontré.

¿No te parece raro? – decía extrañada

Ahora que lo dices – se tomo la barbilla – es muy raro, entré a todas las habitaciones de este piso, y solo esta estaba arreglada ¿alguien vivirá? … mm no lo creo pero es extraño –río

Candy se sentó en la cama y vio un buro q estaba junto, abrió el cajón que tenia, y encontró una fotografía.

Mira encontré algo – le dio la fotografía a Anthony.

Es mi madre – dijo melancólico, viendo la foto, y se la devolvió a Candy.

¿Tu madre? Es muy bonita, se ve muy joven

Anthony, se sentó junto a ella en la cama y le empezó a contar de su madre, ella escuchaba con atención

Sabes que mi mama tenía un hermano.

Y donde está el –decía muy sorprendida.

Recuerdas que el día de la cacería. –dijo melancólico, ella asintió con la cabeza- recuerdas que te dije que sabia quien era tu príncipe.

Si recuerdo, aunque ese día lo quiero olvidar, pero y eso que tiene que ver con tu madre.

El chico que visitaba a mi mama, cuando yo era muy pequeño, era su hermano, se parece mucho a mi, por eso creo que fue a el, a quien viste. – la miro fijo a los ojos.

Que? –abrió grandes los ojos.

Si, recuerdas que encontraste un medallón con la insignia de la familia, eso quiere decir que era un Andley, además el parecido conmigo, tengo un recuerdo muy vago pero creo q mi madre decía que yo le recordaba mucho a su hermano – rio- no te parece mucha coincidencia.

¿Y donde esta? Nunca he visto a más familiares de los Andley, solo a los Legan a Stear y Archí ¿por que no lo vi el día de la cacería? ¿Acaso falleció?- Abrió grandes los ojos

La verdad no se que pudo a ver sido de el, no te puedo asegurar que falleció, pero tampoco lo puedo negar, aunque pienso que si. Yo era muy pequeño, cuando mi madre nos dejo, poco tiempo después la tía abuela se quedo a mi cargo, yo le pregunte por mi tío, pero nunca me dijo nada en concreto, ni siquiera se su nombre después deje de preguntarle, tal vez me vio muy afectado por lo de mi madre y no quería darme otra mala noticia, ya lo había olvidado, hasta que llegaste tu.

Ya entiendo, discúlpame por recordarte cosas dolorosas- Dijo afligida

No te preocupes eso ya lo he superado desde hace mucho tiempo, el vivir con mis primos me ayudo mucho, ellos fueron una gran fortaleza.

Para mi también lo fueron y además cuando creíamos que tu… estabas muerto, un amigo me ayudo, gracias a el, resistí tanto dolor.

Como que tienes un amigo y no lo conozco Srta. Candy – dijo simulando enfado.

Ya te había hablado de el, recuerdas la vez que casi me ahogo, el me salvo, y lo confundí con un oso – comenzó a reír

¿Con un oso? Si que tienes imaginación – rieron los dos

Y sabes lo encontré en Londres – dijo entusiasmada al contar sobre su amigo Albert.

¿En Londres?

Si, una vez Salí del colegio en la noche, estaba asustada al recorrer la ciudad, vi a unos tipos mal encarados, creo que estaban borrachos, y de pronto salió de un callejón, el me reconoció de inmediato aunque yo tarde un poco mas en saber de quien se trataba.

¿Cómo es que no lo reconociste? – pregunto

Ya no traía barba – rio –se ve muy diferente sin ella, después descubrí que trabajaba en el zoológico, y que… - se calló un momento.

Espera Candy, y por que razón te expusiste saliendo del colegio tu sola y en la noche, es muy peligroso.

Bueno… lo que pasa es que….

Dime, por favor

Por Terry – a Anthony le cambio de inmediato el semblante al oír el nombre de Terry, Candy lo noto y no sabia si seguir con el relato o no, pero no quería ocultarle nada a Anthony – esa noche oí ruidos, me desperté y de pronto Terry estaba en mi habitación, golpeado y casi inconsciente, me preocupe y Salí a buscar medicamentos, pero cuando regrese ya no estaba.

Ese Grandchester siempre tiene que aparecer, ahora falta que también sea amigo de tu amigo – dijo sarcástico y enfadado, cosa que causo risa en Candy. – ahora eres tu quien se burla.

No, bueno un poquito, y que crees, si son amigos, pero Albert es tan bueno que el es amigo de todos, quisiera que lo conozcas, el trabaja en el zoológico.

Me encantaría, le tengo que agradecer que te haya ayudado tanto.

En la próxima salida, iremos a verlo, es un trato – saco la lengua.

Prometido- le estrecho la mano- será mejor que nos vayamos a dormir, se nos ha pasado el tiempo sin sentirlo, y como siempre mañana tendremos ojeras – rieron los dos – ¿te gusto el lugar Candy?

Me encanto, fue una noche muy divertida.

Espera tengo algo para ti- se dirigió a un armario que estaba cerca y saco un hermoso ramo de rosas – toma

Gracias Anthony- dijo mirándolo a los ojos- soy tan dichosa de tenerte, no sabes cuánto agradezco que estés junto a mi.

Y yo también – se acerco a ella, le dio un tierno beso en la mejilla, y después otro en los labios, poco a poco la intensidad del beso subió, y ambos correspondían a lo apasionado de este, de pronto sin darse cuenta ya estaban recostados en la cama, regalándose caricias que los hacían sentir que sus cuerpos ardían, en momentos besaba sus labios de pronto recorría su cuello, también recorría sus piernas con unas juguetonas manos, de pronto sintió la cinta que sujetaba la bata de Candy y empezó a quitar el amarre, entonces reacciono de lo que estaba haciendo, se separo un poco de ella y le dijo.

Candy, lo siento, te dije que ya no lo haría mas – dijo con remordimiento.

No estás haciendo nada que yo no quiera – contesto segura.

Pero, estás segura

Te amo Anthony, de eso estoy segura, ¿y tú?

Yo te amo con locura, quisiera que nadie existiera, solo tu y yo Candy – entonces la miro fijamente a los ojos y espontáneamente le pregunto - ¿te casas conmigo?

¿Qué? – se sorprendió, pero su corazón salto de alegría - Claro, eso es lo que me haría mas feliz.

Quisiera ser mayor para pedirte en matrimonio y que nadie nos impida amarnos -se acerco y la beso nuevamente.

También yo quiero eso –

Mientras la seguía acariciando le decía lo mucho que la amaba, lo dichoso que era de tenerla cerca y cuando llego a un punto donde si lo cruzaba ya no habría retorno, paro un momento sus olas de caricias y miro a la chica a los ojos y ella le respondió.

Quiero ser tuya por completo, estoy segura.

Continuara…

Hola a todas, me alegra mucho ver sus comentarios, me emociona saber que les gusta la historia, les agradezco por sus reviews, este capitulo esta chiquito, pero espero que les agrade, como verán por el momento todo es miel sobre hojuelas.

Les agradezco a todas, saluditos.