Capitulo 23
CREEME AMOR MIO PARTE 3
Anthony había decidido ir en busca de su pequeña pecosa, pero el encontró la torre, por la parte de atrás y cuando se dirigía al frente oyó la armónica de Terry tocar, después escucho, los gritos de Candy llamando a su rival, sintió que el alma se le rompía en mil pedazos pero estaba seguro que nada pasaba, iba a presentarse delante de Terry, cuando empezó a escuchar la conmovedora platica que tenían, quería salir corriendo y no escuchar nada, o quería decirle a ese arrogante que se callara, pero no podía cada palabra emitida por Candy, era una puñalada mas, era verdad lo que oía, su pecosa, su mujer, estaba buscando consuelo en Terry, ¿porque si era por culpa de el esta situación, ella aun lo llamaba con cariño y desesperación? creyó que el solo estaba equivocado, pero mientras escuchaba mas, se convencía de que no le pertenecía el amor de Candy, o eso era lo que el percibía, y el golpe mas duro ¿Cómo era posible eso si apenas dos noches atrás ella estaba en sus brazos entregándole su virtud? Acaso seria que también.. no eso era imposible, imposible, pero el joven duque estaba ahí para darle su apoyo, para reparar el honor de la joven, ciertamente cualquiera pensaría que entre ellos ocurría algo mas, pero se le vinieron a la mente las palabras de su pecosa cuando le decía "no es lo que parece Anthony" aun así, la duda ya estaba enraizada en su corazón, encontrarla nuevamente en la noche con el, lo desquicio, sintió deseos de ir y romperle la cara, pero eso solo empeoraría la situación, lo ultimo que quería es que Candy se sintiera peor y si ellos dos se pelearan ella se llenaría de desesperación, no resistió, dio la vuelta y se marcho se dio cuenta de que el amor de Candy no le pertenecía como el creía, no del todo, era inevitable darse cuenta de que también sentía algo por el joven Grandchester, no quiso regresar a su lugar de castigo, no soportaría ver a Candy con Terry, decidió escaparse e irse a la mansión a llorar, a desahogarse, a meditar lo que sucedió, pero no podía dejar así a Candy sin saber que pasaba, tomo todo el coraje que le quedaba y regreso al cuarto de meditación.
Una vez que estaba dentro de la habitación de meditación, el joven Brower, estaba devastado, cerraba los ojos irritados por el llanto y a su mente venia la imagen de Candy junto a Terry, en el establo, ella tras de el, sosteniéndose de su brazo, y después las palabras que se habían dicho en la torre, el ofrecimiento del joven duque, sobre casarse, ella no le había dicho que ya tenia un compromiso con el ¿Por qué Candy no le dijo que ella y el ya tenían planes de casarse? Casi todo lo que restaba de la noche se la paso meditando, pensando en como era posible eso, si apenas hace dos días era el hombre mas feliz de la tierra.
La mañana llego, a Candy le gano el sueño, Terry había pasado la noche tocando la armónica para ella, como a una niña que le leen un cuento hasta que se queda dormida, pero Terry tenia una decisión tomada. Sabia que Candy nunca se atrevería a huir con el, decidió recurrir a las influencias de su padre para que no expulsaran a Candy aunque esto lo separara de ella definitivamente.
En la mañana las hermanas fueron en busca de Candy, al igual que de Anthony y por supuesto también de Elisa, ya que habían citado a la Sra. Elroy pues todos ellos estaban implicados, los llevaron a la dirección, primero llego Elisa, quien cuando vio a la tía abuela se sintió triunfadora, después llego Anthony quien miro con odio a Elisa, cosa que no paso desapercibida para nadie, y por ultimo llevaron a Candy, quien con la cabeza cabizbaja, sentía mucha pena por la situación, pena con Anthony y con la tía abuela.
Sra. Andley, me da mucha vergüenza informarle sobre el incidente de anoche –decía indignada-como vera no puedo pasar por alto semejante falta, la reputación del colegio esta en juego, por lo tanto he decidido expulsar a Candice
Entiendo hermana- dijo apenada- esto me avergüenza mas a mi y a mi familia, le pido una disculpa, me han dicho lo sucedido, y no voy a reprochar nada sobre su decisión. Solo que quisiera me dejara un momento a solas con mis sobrinos –pidió Madame Elroy.
Por supuesto madame. – y la madre superiora salió de la dirección
Candy seguía con la cabeza viendo al suelo, alzo la mirada para ver a Anthony, buscaba en el un consuelo, en cambio vio que su alegre mirada, estaba ahora convertida en tristeza y desolación, no podía soportar este dolor, no podía ver a su gran amor sufrir de esa manera y por una imprudencia suya
Pero que vergüenza, esto es lo ultimo que me esperaba de ti Candice. –dijo furiosa la tía abuela.
Permítame explicarle – dijo Candy, mientras Anthony seguía en silencio viéndola con profundo dolor, y Elisa viéndola con arrogancia.
Que le explicaras – rio de lado Elisa
Cállate Elisa- dijo Anthony- estoy seguro q hay una explicación – su corazón quería albergar una esperanza.
Fue una trampa, una sucia trampa, alguien nos mando los mismos mensajes a Terry y a mi, nos citaron en el establo, se lo juro- grito Candy
Si es lo que dices que alguien les tendió una trampa, no tenias por qué haber ido Candice, eso no es de damas, por ningún motivo puedes estar a solas en un lugar así y de noche con un joven, es muy comprometedor – cuando oyó estas palabras Candy sintió que las esperanzas de que le creyeran se desvanecían, y Anthony con todo en dolor de su corazón sabia que su tía tenía toda la razón.
Eso es una completa mentira – dijo Elisa, cruzando las manos.
A que te refieres Elisa- pregunto la tía-
Ellos planearon verse en el granero, yo los vi cuando se ponían de acuerdo – dijo Elisa y Anthony abrió sus ojos por el asombro.
Es mentira- decía angustiada Candy, Anthony no podía creer lo que escuchaba, era mejor la idea de que era una trampa.
Claro que es verdad tía, yo la vi esa mañana con el tomada de las manos, niégalo- dijo mirando a Candy.
Elisa – dijo con furia Candy y apretando un puño.
Niégalo – la miro retándola y Anthony sentía aun mas dolor- lo vez no puede negarlo, porque es verdad, y no solo eso – Anthony abrió aun mas los ojos y Candy sintió miedo – hace algún tiempo cuando Anthony estaba supuestamente saliendo con ella, la vi besándose con Terry, ella lo fue a buscar.
Anthony sentía sus piernas temblar e inmediatamente se le vino a la mente hace un par de días cuando el vio lo mismo.
Candy, por favor di que no es cierto- la miraba suplicante., pero Anthony no obtenía respuesta.
Yo.. yo…- no sabia que decir Candy.
Candy di por favor, dime la verdad, di que Elisa esta mintiendo – Anthony se acerco a ella y la tomo de los hombros – dime Candy, dime la verdad. – le hablo mas fuerte aunque aun con desesperación- di que es una calumnia de Elisa, di que es una mentira, yo creeré en lo que tu me digas.
Lo puedo explicar –dijo Candy mirándolo con suplicio a Anthony la esperanza de q Elisa mintiera se le iba poco a poco al joven rubio.
¿Que vas a explicar, dinos si lo hiciste o no? – dijo altanera Elisa.
Es verdad- dijo con un hilo de voz, Anthony sintió desfallecer, una cosa era que Elisa lo dijera y otra que Candy lo confirmara- pero no es como ella lo dice – dijo angustiada pues estaba segura que nadie le creería.
Es suficiente Candice – ordeno la tía abuela pues entendía de antemano el sufrimiento de su sobrino, aun ella deseaba oír que era mentira, veía a Anthony y el corazón se le quebraba – por favor retírate- le ordeno a Candy.
Pero no puedo-le dijo a la tía abuela y vio al joven Brower - Anthony tengo que explicarte, por favor escúchame – le gritaba desesperada.
Que vas a explicar ¿Cómo fue que traicionaste a Anthony? No lo entiendes, no puedes explicar nada, ahora todos saben la cualquiera que eres
Elisa –grito la tía – basta sal ahora mismo, ya has dicho suficiente, Candice también retírate tu, quiero hablar con Anthony
Candy comprendió que nada de lo que dijera podría cambiar las cosas, ella ahora era ante los ojos de Anthony y la tía la peor persona que existía, con lagrimas fluyendo como torrentes de sus ojos se retiro diciendo que era un error.
La tía abuela estaba devastada al ver como se encontraba su sobrino favorito, comprendía perfectamente el dolor que estaba sufriendo, no sabia como ayudarlo, tenia la esperanza que Candy desmintiera a Elisa, pero no fue así.
Anthony – le hablo tiernamente- no se cómo ayudarte, se los planes que tenias.
Abuela, no se que paso, mi mundo cayo de un día para otro – derramo lagrimas contenidas- ¿Por qué abuela? ¿Por qué?
Anthony creo que seria buena idea que fueras a la mansión, ahí te sentirás mejor.
ahí la recordare aun mas pensó Anthony
Por favor Anthony vamos-dijo la anciana al no obtener respuesta de su nieto.
Y que pasara con ella ¿la expulsaran? Usted no hará nada para impedirlo
Anthony no puedo hacer nada, su falta fue muy grave.
¿le dirá al tío abuelo?
Le tengo que informar, ella es su hija.
Por favor no se lo diga – le suplico.
Anthony se lo tengo que decir.
¿Pero que pasara con ella?- dijo angustiado
Anthony, se que estas profundamente enamorado de Candy, no te preocupes, mantendremos esto en secreto, le he pedido a la directora ese favor y me lo ha concedido, ella tendrá la discreción de todos.
Pero el abuelo…
Hare una petición a el, para que no sea duro con ella, estoy segura que lo único que hará será regresarla a América, y si el toma otra determinación, te prometo que yo la cuidare – le decía esto para tranquilizarlo, pues en ese momento lo único que quería era que Candy se fuera de sus vidas para siempre, que razón tenían al decirle que no podía confiar en ella, la había defraudado, pero lo que en realidad le dolía es que había traicionado a su sobrino
Candy corrió rumbo a su dormitorio, sus amigas estaban angustiadas esperando que llegara, pues Natalie había visto pasar a las hermanas con ellas, al ver el estado en que se encontraba Candy, se les rodaron las lagrimas, la rubia entro a su cuarto sin tomarlas en cuenta, cerro con llave, y se puso a llorar amargamente
Mientras tanto en otro lado de la ciudad, el joven Grandchester utilizaba su ultimo recurso para ayudar a su tarzan con pecas, recurrió a la persona que jamás creyó le pediría nada, pero por Candy, estaba dispuesto a humillarse delante de su padre, a eso y mas, fue con el duque de Grandchester, su padre a pedirle, a suplicarle que ayudara a Candy, pero este no escucho a su primogénito, ignoro sus plegarias y no comprendió el dolor que sentía, la esperanza de que lo ayudara se había esfumado como humo cuando corre el viento. Terry como ultimo recurso, fue con la directora y le dijo que el es el que se iría del colegio, pero q no expulsara a Candy, la directora en un acto nunca antes imaginado, accedió a su petición, y el joven busco a la pecosa que estaba encerrada en su habitación, toco con insistencia pero no obtuvo respuesta, Natalie lo vio y corrió hacia el, lo abrazo y le dijo que no entendía lo que pasaba, pero q Candy había entrado muy mal, que la habían mandado a traer a la dirección y había salido devastada. Terry se angustio aun mas, volvió a tocar su puerta pero no contesto, le dijo a Natalie que tenia que ver a Candy a como diera lugar, para ese entonces, ya estaba oscureciendo, y los alumnos deberían ir a sus dormitorios, así que el joven tomo una decisión un poco imprudente dadas las ultimas situaciones. Salió al patio, espero a que nadie pudiera observarlo, y se escabullo por el balcón de la habitación de Candy.
Terry! ¿Qué haces aquí? – decía angustiada- vete por favor.
Pero Candy, estoy muy preocupado, no puedes decirme eso – vio el rostro de la joven, con los ojos rojos por tanto llanto – dijiste que nunca perderías tu sonrisa, y mira como te encuentro – se le partía el corazón de verla así
No se lo que pasara – empezó nuevamente a llorar, el la abrazo tiernamente, pues no sabia que mas podía hacer.
Terry, debes irte, ya no quiero tener mas problemas, aunque se que me expulsaran- dijo desolada- todos creen que tu yo tenemos una relación, todos.
De eso venia a hablarte, recuerdas lo que te dije, de que te casaras conmigo? – la miro con amor.
Si lo recuerdo, pero Terry, yo no puedo.
Me temía que dijeras eso, aunque lo esperaba, Srta. Pecas –le tomo de la barbilla- no te preocupes, la directora a decidido no expulsarte.
¿qué? – no podía creer lo que escuchaba.
Así es, me lo ha prometido.
Gracias Terry, pero aun así, estoy segura que me regresaran a América, y me alejaran de Anthony – Terry sintió una punzada en el corazón a ella lo que le importaba era ese jardinerucho, pero se controlo para no alarmar mas a su pecosa.
Tranquila preciosa, pero sabes que mi propuesta siempre estará en pie, nadie tiene por que dudar de ti, nadie, si tu quisieras….- lo interrumpió.
No puedo Terry, perdóname- a Terry le broto una lagrima solitaria, que rápidamente se quito.
Se oyeron ruidos en el pasillo, las hermanas hacían su primer ronda.
Terry! – se angustió Candy – vete por favor ya vienen, estoy segura que me vigilan.
Tranquila me voy pecosa, pero recuerda esto, te amo y siempre te amare, y ya sabes la propuesta sigue ahi.
Salió de la habitación sin ser visto, se dirigió a su cuarto una vez en el, medito un momento sobre su decisión de ir a América, en busca de su destino, ya estaba decidido, no extrañaría su vida de duque pero lo que si le dolía es que Candy se quedara y el se fuera solo, aunque le había ofrecido que ella se fuera con el, la rubia pecosa no había aceptado, sabia el motivo, y eso es lo que le atormentaba, pero estaba tranquilo de saber que no la expulsarían y el Sr. William Andley, no la sacaría de su familia, como Archí se lo había planteado, paso la noche pensando en su Candy, en sus grandes ojos verdes que lo cautivaron, en su bondad, en la magia que había hecho con el en como se había metido en su corazón, en su vida y en como se le escapaba de las manos.
La mañana llego sin sentirla, y ese día, salió del colegio con su maleta, sus pocas pertenencias que quería llevar, y solo una persona se percato de su huida, otra chica de ojos verdes y cabello castaño claro, lo vio como se alejaba y no pudo evitar ir con el.
Terry!- dijo Natalie- ¿te vas? ¿y sin despedirte? – se oyó su voz triste.
Es mejor así- camino hacia la salida.
Espera – lo tomo del brazo- ¿pero por que irte?
Lo único que he causado han sido problemas.
No es tu culpa lo que ocurre- trato de consolarlo.
Lo que se es que le he traído muchos problemas a la mujer que amo
Terry- se le rodo una lágrima.
Que te pasa Natalie, no es el fin del mundo.
Es solo que no se si te volveré a ver. ¿ a donde vas?
A América, te escribiré – rio
Terry no comprendes, tu eres importante para mi, eres mi amigo, y te quiero, verte así, ver como es que te vas, no se si eso sea lo correcto – Natalie no sabia porque sentía un dolor en su pecho, la partida de Terry le afectaba mas de lo que ella creía.
No se si sea lo correcto, pero es lo mejor – bajo la mirada- chica ruda –la tomo de la barbilla- es una lagrima la que veo, estaré bien voy a hacer mi sueño realidad, probare suerte de actor.
Te voy a extrañar – lo abrazo, y el correspondió tan dulce y triste abrazo.
Esa noche Terry se fue en un barco con destino a otro lado del atlántico, la joven pecosa, se entero y salió a buscarlo, ahora había comprendido que su visita había sido una despedida y sintió la necesidad de decirle lo importante que es para ella, pues quizás nunca lo volvería a ver, pero no lo alcanzo. Quería ir a la mansión a hablar con Anthony, pero estaba segura que no se lo permitirían, regreso al colegio y muy desolada se fue a su habitación, no salió de ella hasta el otro día, pensaba en Terry, en Anthony, tristemente para ella no pudo quedarse todo el día en su habitación, tenia q acudir a sus labores, caminaba por un pasillo del colegio cuando vio al duque dirigirse a la dirección se entero el motivo de su visita, el, ya no apoyaría con sus donativos, decía que ¿Por qué? si su hijo ya no estaba en ese lugar, Candy se sintió muy culpable, entendió que Terry se fue para que ella se quedara. Intento hablar con el padre de Terry, pero este no se lo permitió, con sus alocadas ideas, logro hablar con el, lo hizo entrar en razón y por ese lado las cosas se solucionaron.
Estaba aun muy triste, no había visto a Anthony, desde aquel día en la dirección, estaba muy deprimida, tenia que explicarle a como fuera que ella lo amaba, que todo era un mal entendido.
Mientras tanto en la mansión de los Andley.
Tía ¿Cómo se encuentra Anthony? – decía Elisa quien había llegado junto con su madre.
Por el momento esta tranquilo – no quería dar mas explicaciones.
Tía lamento todo esto- decía Sara.
Quiero que ya no se hable mas del asunto.-determino la tía abuela.
Pero tía esto no se puede quedar así- decía Elisa- esa huérfana debe dejar de ser una Andley, deshonra a la familia.
Ese asunto no lo decides tu ni yo.
Aunque yo se que esto no es agradable y no esta en sus manos, debería escribirle al tío abuelo, para que revoque la adopción- contesto Sara.
Ya he mandado una carta para informarle lo acontecido, si Candy sale de la familia o no, es decisión suya.
Usted también tiene derecho a decidir – contesto Sara.
Le he pedido que la regrese a América.
No creo que sea suficiente – dijo Elisa cruzando los brazos.
Elisa, no le hables de esa manera a la tía.
En ese momento, llego una mucama angustiada gritando.
Que ocurre ¿Por qué esos gritos?- hablo la Sra. Elroy.
Señora, es el joven Anthony.
La anciana se levanto de inmediato, se angustio al oír ¿que es lo que le había pasado a su sobrino? palideció y casi se cae de nuevo en la silla.
Tía – grito Sara y corrió a sostenerla de un brazo.
Estoy bien, vamos con Anthony.
Subieron lo mas rápido que podían, las escaleras, y llegaron a su habitación, solo se oían ruidos dentro de ella, golpeaban cosas, se escuchaban gritos, esto alarmo a las mujeres, y la anciana ordeno abrir la puerta, en tanto dentro de la habitación.
Candyyyyyyyy – gritaba Anthony entre sollozos- ¿Por qué? Por queeeeee – seguía golpeando cuanta cosa estaba frente a el.
Continuara…
Hola a todas, primero quiero darles las gracias x leer, ya ven q todo lo que vio Elisa lo guardo muy bien para sacarlo en el momento indicado, como verán hasta aquí, va un poco de la mano con el anime, desde el principio así fue, bueno hasta cuando regresa de las vacaciones C: pero ahora q es lo q hará Candy, para que Anthony le crea ?
