CAPITULO 24
-Quiero la llave de la habitación – dijo al girar la perilla y ver que tenia llave.
-Señora, ya mandamos a traerla – contesto una de las empleadas.
-Pues que tanto hacen que no la traen – estaba desesperada a pesar que sabia q tenia llave, giraba la perilla como si con eso la fuera a abrir.
-Señora, esta es la llave- se la entregaron, pero con la desesperación no podía introducir la llave.
-Permítame tía, yo lo hare – le dijo Sara al ver el estado de la anciana
La mujer abrió la puerta y vieron cómo se encontraba la habitación, de inmediato se alarmaron.
-Llama al doctor, pero rápido – grito Elisa a uno de los empleados.
-Anthony! Tranquilízate – grito la tía abuela.
-Salgan, no los quiero ver - decía furioso Anthony.
-Tía es mejor que salgamos, déjelo un momento, por lo menos en lo que llega el doctor – Sara tomo a la señora por los hombros y la saco de la habitación.
Al poco rato llego el médico de la familia, acompañado de una enfermera q era su asistente, la espera le parecía eterna a la Sra. Elroy, adentro aún se escuchaban lanzar cosas contra pared.
-Gracias Dios que llega- decía un poco aliviada la tía.
-Permítame madame- paso el medico a la habitación, pero no cerro la habitación, los espectadores en la puerta estaban listos para ayudar en cualquier momento, y así fue, el doctor no fue suficiente para contener las fuerzas del muchacho.
-¡Ayúdenme!- grito el doctor y rápidamente dos empleados tenían sujetado a Anthony – ahora enfermera. Páseme el sedante.
La tía abuela veía con sumo dolor aquella escena, amaba a su nieto y no soportaba verlo en ese estado. Rápidamente actuaron y la droga hizo el efecto deseado, el cuerpo de Anthony, poco a poco se fue relajando y perdió la conciencia, los empleados varones, lo acostaron en su cama.
-Doctor, podría revisar a la tía, la situación la afectado mucho – pidió Sara. Y tenía razón, la tía abuela estaba a punto de desmayarse.
-Por supuesto, llévenla a su habitación – dijo el doctor.
-claro que no, yo no me apartare de este lugar – se le derramaban las lágrimas.
-Tía, es mejor que la revise el medico – comento Elisa.
-No lo entienden no estaré tranquila si dejo a Anthony.
-Señora – dijo el doctor – el joven no despertara en muchas horas, el sedante es un poco fuerte.
-Lo ve tía, el no despertara pronto, que la revisen y después vuelve.- le pedía Sara.
-No, no estaré tranquila – se reusaba a abandonar la habitación.
-Si usted lo permite, yo me quedo a cuidarlo – dijo Elisa- así estará mas tranquila.
-No se Elisa –ya no pudo continuar la frase, pues un fuerte mareo la hizo tambalear.
-Tía! – gritaron Elisa y Sara- doctor revísela por favor
-Yo me quedare madre, tu cuida a la tía.
Llevaron a la habitación a la anciana, la recostaron en su cama y el doctor valoro su estado, no era nada grave, era solo causa de la impresión que tenia.
Mientras tanto en otro lado de la ciudad, para ser específicos en el colegio, Candy pensaba en la forma de hablar con Anthony.
-Tengo que verlo, tengo que explicarle – llego Archí y Stear y lograron escuchar las palabras de la chica.
-Candy, Anthony te escuchara, estoy seguro – trataba de confortarla Stear.
Pero lo único que consiguió fue que la Candy empezara a llorar.
-Anthony, esta en la mansión, puedes ir a verlo, si hablas con el seguro se arreglaran las cosas.
-Pero, no me permitirán verlo, la tía lo impedirá estoy segura – contesto angustiada.
-Tengo una idea- sonrió Stear.
-Stear espero que ahora si, tu idea resulte – le decía Archí a su hermano.
-Ve a la mansión – decía Stear a Candy – llegas por la parte de atrás, donde entra la servidumbre, y no pidas ver a Anthony, ni digas quien eres, pregunta por Mary
-¿Y quién es ella?- pregunto Candy.
-Si Stear ¿quién es?- replico Archí.
-No lo recuerdas Archí, ella ha sido la mucama de toda la vida en la mansión, ahora ya no puede hacer sus labores, por lo que esta la mayor parte del tiempo en su recamara – le recordó a su hermano y explico a Candy.- retomando, preguntas por ella y dices que eres un familiar que han mandado para auxiliarla, así entraras. –sonrió Stear.
-Pero Stear, a Candy la servidumbre la conoce.
-Para eso traje esto- saco una peluca y unos lentes se los dio a Candy, siempre Stear imprimía sus locas ideas.
-Pero y si no me creen, y si...- fue interrumpida Candy.
-No te preocupes, en la mansión no te reconocerán, y si no te creen bueno pues… - se rasco la cabeza Stear.
-No importa – dijo ansiosa Candy - me voy, no puedo esperar mas, tratare de convencerlos que vengo a ayudar a Mary.-
-¡Candy!- la llamo Archí- Si vas con el uniforme nadie te creerá.
-¡Es verdad!- contesto Candy. Primero voy a cambiarme.
Salió la chiquilla sin siquiera dar las gracias, sus primos comprendían la situación, y lo único que desearon, fue suerte.
Candy sabia muy bien como salir y entrar del colegio, hábilmente salto la barda, y se encamino a la mansión, pensaba en como seria la mejor manera de explicarle, pensaba en decirle q todo era un mal entendido, y aunque ella tuviera un poco de culpa, lo amaba con todo su ser, estaba decidía a explicar, después de todo ella no había echo nada malo.
Llego a la mansión sin siquiera sentir el tiempo transcurrido, hizo lo que Stear le dijo toco y una empleada le contesto.
-¿Si? ¿Qué desea? – respondió una joven mucama.
-He… – se puso nerviosa – he venido para auxiliar a Mely.
-¿Mely? – contesto la empleada desconcertada.
-Si la anciana que trabaja aquí- estaba aun mas nerviosa, seguramente nadie le creería si ni el nombre de la anciana sabía.
-Querrá decir Mary.
-Si esa, soy su familiar, pero no es muy cercano – trato de sonar convincente por la barbaridad que acababa de hacer.
-Pasa – la dejo entrar.
-Pero en este momento hay un problemón en la casa – dijo indiscreta.
-Abigail – la reprendió otra mucama mas madura, que llegaba donde estaban, Candy la volteo a ver y sintió que la habían descubierto.
-Ella viene a suplir a Mary, - trato de disculparse- si se queda, se dará cuenta de lo que ocurre – Candy se alarmo.
-¿Qué ocurre? – decía nerviosa.
-El joven Anthony, uno de los jóvenes Andley, se puso como loco – abría grandes los ojos cuando lo contaba – se puso a romper las cosas de su habitación.
-Abigail, te dije que no seas indiscreta- la reprendió la otra mucama.
-Pero...- Candy se sintió fatal- ¿como esta? –dijo preocupada.
-Ya esta mejor, esta tranquilo, muchacha, pero eso no es asunto tuyo – le decía la otra empleada.
-Ven, te llevare con Mary –decía Abigail- ¿pero no traes tu maleta? – caminaron hacia el cuarto de la susodicha.
-No...- se puso muy nerviosa.- es que… bueno… solo vengo a ver si puedo quedarme o no, si, eso es.
-Esta bien.
-¿Y que le ocurrió al joven? – trataba de averiguar más.
-No lo sé. Bueno se cuchichean, que fue por su novia – le dijo en voz baja y acercándose a ella.
-¿Su novia?
-Si creo q tuvieron un problema, pero por lo que se ve, fue muy grave – abrió grandes los ojos- yo pienso que terminaron, aunque quien sea que fuera es una tonta.
-¿Qué? – se sorprendió Candy. -¿por… porque lo dices?
-Esta guapísimo, es divino, no entiendo cómo es que alguien le puede hacer eso.
Candy sintió que la bofeteaban, era por causa de ella que él se encontraba así.
- Eres muy callada – decía la sirvienta- hemos llegado –toco la puerta y al no escuchar respuesta decidió abrir – está dormida, y yo tengo demasiado trabajo.
-No te preocupes yo espero a que despierte – contesto Candy, para distraer a la joven y la dejara sola, para poder ir con Anthony.
-No lo sé, me reprenderán- decía indecisa – aunque te digo que tengo muchas cosas que hacer.
-Yo me espero, ve a hacer tus labores – rió – y… ¿la señora Elroy?
-¿Y cómo sabes tú de la señora?
-Bueno… es que – se puso muy nerviosa- mis familiares me contaron de ella.
-Si es cierto-pensó Abigail- ellos te lo contaron seguramente, pues está en su habitación, y no creo que salga por un buen rato también se puso un poco mal.
A Candy le brillaron los ojos, tendría el camino libre para ver a Anthony, aunque se sintió afligida por la tía abuela, Abigail, la mucama, la dejo en la habitación de la anciana, y cuando salió, solo espero unos segundos se asomo por la puerta y al no verla se atrevía salir e ir en busca de Anthony.
En tanto en la habitación de la tía, estaba Sara cuidando con esmero a la señora Elroy, la tía abuela, estaba dormitando, pues a ella también la sedaron un poco, al ver esto Sara salió de la habitación a la cocina a comer algo, pues con el alboroto, ya no habían probado bocado.
Estaba a punto de caer rendida por el medicamento la señora Elroy, pero pudo recordar con claridad una conversación.
Flash back
-El medico me ha informado que mañana podrás regresar a colegio, aunque a mi me gustaría que tuvieras mas días de reposo.
-Tía no tengo nada grave, es mas yo pienso que hoy mismo podría regresar.
-Eso si que no – lo regaño.
-Tía, necesito hablar con usted.- dijo serio.
-Dime.
-Quiero pedirle la mano de Candy-dijo sin rodeos.
-¿Que? – no podía creer lo que escuchaba, acaso su sobrino se había vuelto loco – pero que tonterías dices Anthony.- lo reprendió.
-No son tonterías abuela.- la miro fijo a los ojos- lo que le digo es muy enserio, deseo poder casarme con Candy. Le voy a mandar una carta al tío abuelo, pero primero le digo a usted.
-Esto es inconcebible-decía indignada – he permitido que estés cerca de esa chiquilla, pero de eso a que te cases.
-Abuela, solo se lo estoy comunicando, es una decisión que ya tome, y le he dado mi palabra a Candy.
-Esa chiquilla – decía furiosa- ¡vez! tengo razón. Ella te hace actuar de diferente manera, es una mala influencia.
-Ella es la mujer que amo,
-¿Mujer? ¿como puedes decir eso, son unos chiquillos?- lo reprendió.
Estaba a punto de decirle lo que había pasado entre ellos, prefirió no hacerlo, pero si la abuela no aceptaba, el le diría lo ocurrido y ella misma los casaría de inmediato
-Aunque usted piense eso, yo estoy decidido, la amo, y eso nunca cambiara.
-Aun así Anthony, no lo puedo permitir, son muy jóvenes aun
-Tía- le dijo en tono de suplica- ella y yo nos amamos, le pido que nos ayude.
-Anthony he aceptado que ella salga contigo, que tu la cortejes, pero esto es mucho mas serio.
-Entonces huiré con ella-dijo sin vacilar.
-¿Como puedes pensar siquiera eso? seria una deshonra para la familia, ¿A dónde quedaría el honor de los Andley, si dos de ellos huyen?
-Entonces por el honor de la familia se lo pido.
-¡NO! es mi ultima palabra.
La señora salió del cuarto de su sobrino, sin escuchar las ultimas palabras que este dijo, pensando en que era absurda su petición, ella no permitiría que eso pasara, no por el momento, era muy apresurado, pero a su mente se le vino una pregunta ¿Por qué tanta urgencia, si ellos salían juntos? Iba meditando lo que acababa de ocurrir cuando una mucama, le salió al encuentro, para informarle un asunto urgente.
-Señora, señora, tengo algo muy importante que decirle.
-Dime, cual es la urgencia – decía molesta.
-Alguien entro al cuarto del tercer piso.- dijo tímida.
-¿Qué? ¿Estas segura?
-Venga señora tengo que enseñarle algo.
-Las dos mujeres subieron, las dos iban pensativas, preocupas, pues quien podría haber irrumpido en la habitación, que tan secretamente cuidaba la tía, de echo solo esa empleada era la única autorizada en asearla y tenia prohibido delegar ese trabajo a alguien mas. Llegaron a la habitación abrieron la puerta y notaron la cama en desorden, estaba claro que alguien había dormido en el lugar.
-Es claro que alguien durmió aquí – decía enfadada la tía abuela.
-Así es señora.
-Muy bien gracias por comunicarlo, investigare quien fue el gracioso que se atrevió a venir a pasar la noche – se dio la vuelta sin tomarle mas importancia cuando la empleada volvió a hablar.
-Señora – dijo temerosa
-Y ahora que ocurre- estaba muy enfadada y solo buscaba con quien desquitar su coraje, y esa pobre empleada seria la indicada.
-Lo que me preocupo fue esto señora- quito la sobrecama y las sabanas quedaron al descubierto, entonces la tía abuela abrió grandes los ojos ¿era cierto lo que estaba viendo? unas pequeñas manchas rojas ahí plasmadas, como señora intuyo claramente de que se trataba. Sintió desmayarse tan solo en imaginar lo que había ocurrido
-¡Anthony!- dijo casi en susurro.
-Decía algo señora.
-¿Que has hecho? …..
Continuara…..
Hola! Disculpen la demora XD pero no había podido escribir nada tenia otras cosas en la cabeza.
Les agradezco que sigan con la historia y también por sus reviews me alegra cuando los leo C:
