Capitulo 26

ADIOS

Natalie quería decirle todo lo que se merecía Elisa, pero ahora lo que le importaba era aclarar las cosas con su amiga salió como rayo tras de Candy.

pero que tonta fui, como se pudo dar cuenta Elisa de lo que siento - pensaba mientras corría tras de su amiga - no puede ser tenía que hablar con la verdad desde el principio estoy segura que si le hubiera dicho a Candy lo que sentía por Anthony, me hubiera comprendido y ahora no estaría así, de seguro está furiosa, o peor desilusionada, ¡santo cielo! Como pude meterme en este enredo y ahora como le hago para que Candy me crea

La joven seguía el rastro de su amiga la conocía bien, y sabía a donde se dirigía, por fin la alcanzo cerca de la segunda colina de poni, Candy tenia las emociones a flor de piel, primero Anthony no la había querido ver, seguramente pensaba lo peor de ella y con sobrada razón, pero tenia que escucharla, y no lo hizo y después a la que creía como su hermana, la había engañado, ahora resultaba que estaba enamorada de Anthony, pero ¿por qué no se lo dijo? ¿Seria acaso que Elisa tenia razón y solo la uso para acercarse a Anthony? No eso no podía ser verdad, no podía estar pasándole todo eso a ella.

Con lágrimas en los ojos Candy oyó la voz de Natalie llamándola, no quería voltear, pero decidió hacerlo.

-Candy –la miro suplicante- por favor déjame que te diga como son las cosas.

-Creo que no es un buen momento – la miro con los ojos irritados de tanto llanto.

P-ero amiga …

-No me digas nada y no me llames así ¿quieres? – dijo tristemente.

-Candy, pero déjame explicarte –le suplico.

-Por favor Natalie, ahora no, no quiero saber nada, vete.

-No me iré hasta que me escuches, tu mejor que nadie debería escuchar todo es una confusión, un error.

-confusión – ahora si no se pudo contener- ¿error? Error es que haya confiado en ti, no entiendo porque tenias que ocultármelo, si me lo hubieras dicho yo habría comprendido, por que enterarme por otra persona, o tal vez Elisa tenga razón y tu…- la miro con rencor se dio la vuelta y se fue, la pobre de Natalie estaba pagando por todo lo que había pasado Candy, era una situación injusta pero en ese momento la rubia no razonaba bien y no buscaba quien se la hizo, si no quien se la paga. – y no me sigas no quiero hablar contigo – se fue rumbo a los dormitorios.

Natalie sentía que una parte de ella se rompía, en este poco tiempo había llegado a apreciar mucho a Candy, tanto que prefirió ocultar sus sentimientos antes de hacerle daño, pero que gano con eso, solo que ella pensara que es la peor amiga del mundo.

Sin mas que hacer, Natalie también regreso a los dormitorios, decidió no hablar mas con Candy por el momento. Su amiga necesitaba tiempo para procesar lo que había sucedido, estaba segura que ella entendería.

Mientras tanto la pequeña rubia en su habitación meditaba todo lo ocurrido.

Anthony, no quisiste escucharme, comprendo que estés muy dolido, pero tu no eres así, porque no me abriste la puerta, será acaso que ya no quieres nada conmigo – se cristalizaron sus ojos- NO eso no, Anthony tu y yo hicimos una promesa, pero si tu ya no la quieres cumplir, yo lo acepto, pero me voy con un recuerdo tuyo muy especial, no me arrepiento de haber sido tuya –salieron sus lágrimas – porque te amo. Te amo Anthony.

La joven rubia tenia una decisión tomada, y ya nada la haría cambiar de opinión, o al menos quien pudiera hacerlo, no iría a verla ni siquiera quiso hablar con ella. Ya nada tenia que hacer en Londres, ya no quería nada de la familia Andley. Echo en su pequeña maleta las pocas pertenecías que tenia, y cuando llego la noche, espero a que ya las hermanas no estuvieran y salió del colegio buscando estar en su tierra, con su familia, con la señorita poni y la hermana María, pero no podía irse así, tenía que dejar al menos una nota para sus amigos, quiso dejar también la que ya le había escrito a Anthony, pero creyó que no era conveniente, si ella misma había ido y no le hablo, no tenía caso dejar una carta.

Salió al pasillo, y deslizo un sobre por debajo de la puerta de la recamara de Anne, regreso a su habitación, para colgar la soga por el balcón y dejar atrás ese colegio.

Al otro día las chicas se despertaron para comenzar sus actividades, cuando Anne noto el sobre de inmediato corrió a ver de que se trataba, observo que era dirigido a ella, vio que era la letra de Candy y la abrió de inmediato, abrió grandes los ojos y abrió la boca cuando empezó a leer.

Querida Anne.

He tomado una decisión, yo ya no tengo nada que hacer en este lugar, me voy de regreso a América, de donde nunca debí salir, no se preocupen por mi, yo se muy bien como cuidarme, ahora no puedo explicarte lo que sucede, pero quiero que comprendan mi situación, voy en busca de mi destino, pues creo que en este lugar no lo encontré, pero nunca voy a olvidar los hermosos recuerdos que tengo del colegio.

Por favor diles a los chicos que no se preocupen por mi.

Candy

Anne no pudo contener el llanto, se limpio con su mano las lagrimas que brotaban de sus ojos, se vistió lo mas rápido posible y salió corriendo a buscar a Paty y a Natalie, para mostrarles la carta de despedida de Candy. Se las encontró en el pasillo, ellas también acababan de salir de sus habitaciones, pero no solo ellas estaban, sino también el resto de las alumnas y entre ellas, Elisa, quien apenas estaba abriendo la puerta de su habitación y al ver como se encontraba Anne, no dudo en colocarse de tras de su puerta y abrirla lo menos posible para poder saber de que se trataba. Las ingenuas amigas no se percataron que estaban muy cerca de la habitación de Elisa, pues con la cara de susto que traía Anne fue lo ultimo que cruzo por su cabeza.

-Que pasa Anne- pregunto Paty con susto.

-Chicas, algo terrible ha pasado – contesto con lagrimas fluyendo.

-Que es Anne, ya dinos por favor – replico Natalie.

-Es Candy

-Que sucede con ella – se alarmo Natalie.

-Se fue del colegio- bajo la mirada.

-¿Que? –exclamaron las dos.

-Pero eso no es posible – decía Natalie incrédula -¿Por qué?

-¿Cómo lo sabes Anne? –pregunto Paty.

-Me dejo esta carta – se las mostro Natalie

-Pero, pero, esto debe ser una broma – salieron lagrimas de los ojos de Natalie- Candy –dijo casi en un susurro.

-Debemos avisarles a los chicos – dijo Paty- tal vez ellos sepan algo.

Las jovencitas salieron corriendo y Natalie se quedo parada mirando a la nada, cuando reacciono, ya sus amigas se habían ido, no quiso ir tras ellas, ni tampoco asistir a clases, salió rumbo al bosque del colegio a refugiarse de su dolor a meditar y a llorar.

Mientras tanto tras una puerta escondida estaba, una pelirroja que disfrutaba de la noticia que acababa de oír.

-Genial, esa boba se fue, apuesto que creyó que Anthony ya no la quería y por eso se marchó – rio de lado – pero que tonta es, que fácil es engañarla, no creí que las cosas salieran tan bien – entonces un brillo malévolo en sus ojos apareció- esto lo debe saber la tía abuela, y claro ya sé que hare – comenzó a reír.

Mientras tanto fuera del dormitorio de los chicos las dos amigas esperaban a los hermanos Cromwell, y cuando los observaron salir del edificio, los llamaron urgentemente, ellos se sorprendieron de verlas ahí, así que acudieron rápidamente.

-¿Qué sucede? ¿Por qué están aquí? – pregunto Stear

-Es Candy – dijo Anne y se abrazó a Archí.

-¿Qué pasa con ella? Pregunto angustiado Stear al ver como estaba Anne

-¿Le ocurrió algo malo? Pregunto Archí.

-Se ha ido del colegio – contesto Paty también con los ojos llorosos.

-¿Pero cómo? – se preguntó Stear

-Me dejo esta carta – Anne extendió el brazo y mostro el sobre, Archí lo tomo saco la hoja y leyó, después bajo la mano y su rostro era de profundo dolor, entonces le paso la carta a Stear y este la leyó con cuidado.

-Pero que pudo pasar, si ya no la iban a expulsar – se dijo Archí.

-No lo se hermano, pero tuvo que ser algo grave.

-Tal vez Anthony no quiso hablar con ella Archí.

-¿Anthony? – pregunto Anne.

-Si, fue a buscarlo hace dos días – contesto Archí.

-¿Pero cómo? -Pregunto Anne.

-Ella quería aclarar las cosas y nosotros le dijimos como entrar sin ser vista –dijo Stear.

-¿Y si ella no pudo entrar y la descubrieron? ¿O se arrepentido en el camino?- dijo Archí angustiado – a ustedes no les platico nada.

-No, ayer no quiso hablar con nadie

-Tenemos que mandarle una carta al tío abuelo para que la busque, ella no puede estar sola en este país que no conoce, le puede pasar algo muy malo, aunque diga que sabe cuidarse – replico Stear.

-Tienes razón hermano.

Los hermanos corwell escribieron la carta dirigida al tío abuelo, la misiva decía urgente, eso era lo que al momento en sus manos estaba.

Por su parte Elisa también se encargo de enviar una carta a la tía abuela, claro q esta llego de inmediato, y al leerla la mujer casi se desmalla ¿acaso esa jovencita no se cansaba de hacer locuras? Ahora su inesperada huida, eso era inconcebible, pensaba la dama.

Se preocupo de sobremanera las consecuencias que este acto imprudente de Candy, traería, no quería ni imaginar cuando su sobrino se enterara. Tenía que investigar a fondo de que se trataba el motivo de su huida, para poder hablar con Anthony y que lo tomara de la mejor manera.

Al otro día en el San Pablo, la hermana Grey, recibía una carta de la señora Elroy, no se imaginaba ahora que es lo que quería.

Señora directora

Estoy al tanto de la descabellada huida de Candice. Me es de suma importancia tener a mis sobrinos en mi residencia para tratar de solucionar el problema, por lo que le pido conceda un permiso para que abandonen las instalaciones del colegio.

Estoy segura que accederá a mi petición, por lo que me he atrevido a enviar un carro que los recogerá en la tarde.

Elroy Andley.

-¡que! ¿Qué Candice no esta en el plantel? Esa niña es un dolor de cabeza – la directora le grito a la hermana Margaret, y esta acudió de inmediato.

-¿me llamaba hermana grey?

-quiero que busquen a Candice White por todo el plantel.

-¿sucede algo con la señorita Andley?

- sucede que huyo del plantel – lo dijo con preocupación y a la vez con enojo.

-enseguida – salió de la dirección.

La hermana Margaret, junto con otras monjas, buscaron a Candy por todo el colegio, sin que esta apareciera, al notar que la alumna no se encontraba, optaron por regresar a informar los hechos.

Se oyeron unos golpes en la puerta de la dirección.

-adelante – dijo la hermana grey.

-hermana – dijo alarmada – Candice no esta, hay que avisar a sus familiares, algo le pudo haber sucedido.

- no esta – se paro de golpe de su silla y azoto los puños en su escritorio – entonces es verdad.

-si me disculpa ¿acaso usted sabía que ella no se encontraba en el colegio?

-acabo de recibir una misiva de la señora Elroy donde lo dice.

-comprendo entonces no hay de que preocuparse.

-por supuesto que hay de que preocuparse ¿ no se da cuenta? En donde queda el restigio de la escuela si una alumna se va y nosotras que se supone estamos a su cuidado ni siquiera estábamos al tanto, no se como se pudo haber enterado. – decía preocupada.

Quizás alguien de su familia le aviso, puede ser que Candice haya dejado alguna nota.

-es verdad mande a traer a sus amigas y a la familia Andley.

-de inmediato – hizo una reverencia – con su permiso – y salió.

La hermana Margaret fue en busca de los integrantes de la familia Andley al igual que por Natalie, Paty y Anne, quienes ella sabia eran sus mejores amigas. Una vez que hayo a todos se les ordeno ir a la dirección, y estos acudieron.

Una vez dentro de la oficina de la directora, estaban los muchachos con cara de preocupación, intuían de que se trataba.

-los he mandado a llamar, por que se que saben que Candy huyo del colegio, y quiero que me expliquen como fue que se enteraron – dijo enérgica.

Las chicas se veían entre si y agachaban la cabeza, entonces una voz chillona tomo la palabra.

-hermana, ellas tienen una carta que les dejo Candy – las miro con burla Elisa.

-¿es verdad? –pregunto con mucha autoridad.

-con todo respeto, ese es un asunto muy privado, si tienen o no alguna correspondencia de Candy – dijo Archí.

-en este momento no puede haber ningún respeto a lo privado, joven Corwell, no se da cuenta de la gravedad del problema.

- disculpe hermana, es solo que…. –dijo Stear.

-si quieren ayudar a Candice, tendrán que darme esa carta, si no sabemos que es lo que dice, no hay manera en como dar con su paradero.

Aunque no les gustara aceptar la directora tenia razón, entonces Anne tomo la palabra y le dijo que ella tenia la carta, que iría a su habitación por ella, así lo hizo y la entrego a la directora, esta no la leyó, cosa que extraño a los presentes.

-muchas gracias señorita Britter, ahora retírense, en el trascurso de la tarde llegara un auto por los integrantes de la familia Andley, cuando eso suceda se les avisara.

Los muchachos salieron de la habitación desconcertados, por que vendrían por ellos ¿seria acaso que la tía ya se había enterado? Se dirigieron a reanudar sus labores, pero la pelirroja, regreso a la dirección.

-hermana.

-que desea señorita Legan.

-si me lo permite, por lo que entendí la tía abuela no vendrá, solo mandara por nosotros.

-así es.

-si gusta, yo podría llevar la carta que dejo Candy, yo personalmente me encargaría de dársela a mi tía y por supuesto no me atrevería a leerla.

-es verdad, te lo agradeceré mucho Elisa – le entrego la carta confiando en que ella no violaría la privacidad y solo la entregara.

Ahora Elisa tenia otra arma en su poder y seguramente la ocuparía a su beneficio.

Continuara…

Hola a todas, les agradezco mucho el que sigan la historia, me emociona leer sus reviews.

Les quería pedir una disculpa x tardarme tanto en actualizar :D también les quiero decir, que no me equivoque en el cap 25, lo que pasa es que estoy componiendo el fic, x q en los primeros cap, lo escribia diferente, ponía el nombre de quien iba a hablar, era un guion y según las reglas tiene q ser como esta ahora, y bueno cada vez q se compone algo del fic, aparece hasta arriba como si hubiera subido algún cap. pero una disculpota de hoy en adelante lo compondré solo cuando suba algún capitulo.

Bueno espero haya sido de su agrado el cap.

XD