Capitulo 31

Candy confirmaba la duda que Elisa sembró, no podía ser cierto, se fueron juntos, y aunque no quería creer que ellos tuvieran una relación cuando ella huyo del colegio, no podía pensar lo mismo después de casi un año de convivir juntos, Natalie era encantadora y cualquiera se podía enamorar de ella ¿por qué Anthony seria la excepción, si el ya estaba libre?

-si, dejo el colegio al poco tiempo de que tú te marchaste – dijo Anne.

-y Anthony a que tiempo se fue – quería investigar todo.

-a decir verdad, fue casi al mismo tiempo – la rubia sintió desfallecer- ¿Por qué lo preguntas Candy?

-Elisa me dijo que se fueron juntos- bajo la mirada- que ellos…

-tonterías, no me vas a decir que ahora le crees a Elisa, ella solo inventa cosas, ¿de dónde saco la descabellada idea de que Natalie y Anthony? – hiso un gesto - Es absurdo.

-quizás no lo sea – dijo triste.

-¿qué? Explícate, acaso hay algo que yo no sé – dijo preocupada.

- Esto es doloroso, pero Natalie – hiso una pausa para tomar aire- solo me utilizo para llegar a Anthony – comenzó a llorar.

-pero porque dices eso, se veía que te apreciaba de verdad, estoy segura que fue Elisa quien te metió esas ideas, no lo puedes creer, Natalie te quiere como una hermana.

-pues al parecer no era así, ella está enamorada de Anthony.

-¡QUE! No puede ser, de donde sacas eso – dijo sorprendida.

-Elisa lo noto y me lo dijo – seguía con lágrimas en los ojos.

-¡Elisa! si fue Elisa, no tienes por qué preocuparte, seguro lo invento para hacerte daño.

-eso quisiera, pero no, ella misma me lo confirmo.

-no lo puedo creer, pero…- se tapo la boca.

-ahora comprendes, si hay probabilidad de que estén juntos, después de todo, Anthony esta libre y ella… ella es muy bella y es una dama.

-oh Candy, no te pongas así, no te hagas ideas que no son- en eso se oyeron unos golpes en la puerta

-Señorita Anne su madre ha regresado y pide verla- dijo la mucama sin abrir la puerta.

-creo que es hora de irme

-no Candy, no te vayas, tenemos que hablar, estoy segura que es un mal entendido, tú no sabes que…

-lo único que sé es que Anthony no quiere saber más nada de mí, y que –tomo aire- que Natalie está enamorada de él y que ahora están juntos.

La rubia salió de la habitación, sin hacer el mínimo caso Anne, quien la seguía diciéndole que tenía que saber algo.

-olvídalo Anne, creo que será mejor así, yo ya he tomado una decisión en mi vida, seré enfermera y… y no sé qué más me depare el futuro. Adiós Anne, cuando tenga otro día libre, vendré a visitarte- huyo despavorida

La joven rubia salió de la casa, tenía todos las ideas revueltas, era verdad que Anthony y Natalie se habían ido juntos, como creer que Natalie no sería capaz de eso, si en todo el tiempo que se conocieron, ella le mintió, camino taciturna hacia el hospital, llego y se encerró en su cuarto, por fortuna su compañera no se encontraba, y pudo desahogar sus penas con mucho llanto.

Anthony, porque las cosas llegaron a este extremo, que fue lo que paso, sé que hice cosas sin pensar en las consecuencias pero… -tomo aire y valor, se secó las lágrimas- no, ya no, no quiero vivir toda la vida llorando, tengo que ser fuerte, vamos Candy tienes que salir de esta aunque tu corazón se parta. Anthony lo único que deseo es que seas feliz y donde quiera que te encuentres RECUERDAME, que yo llevare tu recuerdo en mi corazón por siempre, un hermoso recuerdo, pues todo lo que he vivido contigo, nunca lo olvidare, es un tatuaje que esta en mi ser y nunca me arrepentiré de haber sido mujer entre tus brazos

Al otro día llamaron a todas las aspirantes a enfermeras, Mari Jean tenía algo muy importante que comunicarles.

-las he citado por que se me ha informado, que ampliaron un hospital afín a este en la ciudad de new York, en ese lugar están investigando las más novedosas técnicas en medicina, y el hospital santa Juana fue uno de los pocos privilegiados, en tomarlos en cuenta para integrar alumnas, que cuando terminen una capacitación de seis meses, regresaran a compartir con sus compañeras lo que aprendieron. Por lo tanto serán mis tres mejores alumnas quienes tengan el honor de aprender en aquel hospital –todas estaban a la expectativa, pensando que esa era una muy buena oportunidad, pero a cuales tres se refería Mari jean. Supongo que se preguntaran quienes son las afortunadas que tendrán esta gran oportunidad en sus manos –camino de un extremo a otro de donde estaban las jóvenes – me gustaría mandar a Flammy – la miro fijo y esta no mostro ningún rastro de alegría pero asintió con la cabeza – también me gustaría mandar a Adeline – esta chica sonrió llena de gozo aunque lo guardaba en su interior- y finalmente, esta decisión fue la más difícil puesto que la alumna que escogí no es precisamente la más estudiosa ni más aplicada, pero su actitud de servicio es incomparable, su bondad y su despistada alegría, hacen que equilibre, por lo tanto, sé que se esforzara y aprenderá mucho de esta experiencia –todas estaban a la expectativa- la última en asistir será Candy – la pecosa no pudo aguantar la alegría y dio un grito de emoción, al ver la cara que ponía su mentora, recato su actitud y bajo el rostro apenada- supongo que eso es un si. Eso es todo, mañana mismo saldrán, así que tienen todo el día de hoy para acomodar sus cosas y avisar a quien tengan que hacerlo. Se pueden retirar

Candy iba que no cabía de gozo, esta era una gran oportunidad, aprendería nuevas técnicas de curación, y quizás hasta podría estar en una cirugía. Una vez en su habitación, escribió una carta a la señorita Poni y a la hermana María, otra a Stear y Archí y finalmente una a Anne. Empaco las pocas pertenecías y espero el siguiente día para empezar su nuevo viaje.

Escocia.

-mira, ya viste quien está allá – dio un codazo a Anthony su amigo Arthur.

- si ya vi es Natalie y sus amigas ¿Por qué?

- hay amigo pero con ellas viene Alice, y déjame decirte que no te quita los ojos de encima, suertudote, de hecho todas no te quitan la vista.

-son solo ideas tuyas, Natalie es mi amiga, y bueno las otras chicas…-dijo despreocupado.

-no seas tan modesto, que no solo ellas son, creo que traes loquitas a la mayoría de chicas del colegio, la verdad no sé qué es lo que te ven.

-oye –dijo fingiendo indignación

- pues es la verdad, no hablas con ninguna, y…

- cálmate, que tú no te quedas atrás, eres un Don juan.

-bueno, que puedo decir yo – dijo orgulloso- las traigo rendidas

Ambos jóvenes empezaron a reír eufóricamente que no notaron cuando las jóvenes damas llegaron hasta ellos.

-¿interrumpimos algo? –dijo Alice mirando provocativamente a Anthony, cosa que no pasó desapercibida para Natalie.

-eh, no, no interrumpen nada – contesto Anthony,

-me alegro saber eso, por que quisiera hablar contigo un momento, me gustaría que me contaras de América, – dijo Alice a Anthony.

- lo siento Alice, pero no creo que pueda ser en este momento – dijo Natalie sin pensarlo.

-¿y porque no se puede Natalie? – la reto Alice.

-eh…eh, lo que pasa es que…

-lo que sucede es que Natalie y yo tenemos una conversación pendiente, y le prometí que hoy charlaríamos – dijo Anthony al ver que Natalie no sabía que decir – pero si gustas más tarde nos podemos ver

-claro Anthony, me puedes buscar en el jardín del frente – le rio coqueta.

-por supuesto, ahí te veré entonces- contesto amablemente.

-creo que yo también me iré –dijo Arthur al presenciar la escena y notar que algo ocurría con Natalie.

Cuando todos se retiraron, Natalie se avergonzó de la metida de pata que acababa de protagonizar, y ahora que le diría a Anthony.

-y bien Natalie ¿qué es eso de que no podía? – se rió

-lo que pasa es que… veras… sucede que… -estaba muy nerviosa.

-¿pasa qué? ¿Sucede que? ¿Veo que? – la miraba divertido.

-Anthony no te burles, no sé por qué lo dije.

-ya tranquila, no te preocupes, pero es extraño, algún día tendrás que explicarlo, la miro con suspicacia, por ahora vamos a comer, muero de hambre ¿me acompañas?

-por supuesto.

Los dos amigos se fueron a tomar sus alimentos, y cuando habían terminado de comer, Anthony recordó que había prometido ir con Alice, así que se disculpó con Natalie y acudió a su compromiso, Natalie sentía que la sangre le hervía pero que se creía esa atrevida pensaba esto y más se molestaba.

-hola Alice, lo prometido es deuda - la tomo de la mano e hizo una reverencia.

-gracias caballero –coqueteo con el.

-y bien, me permites sentarme.

-claro, sería un honor – hacia gala de su buena educación.

- entonces, dime ¿de que querías hablar conmigo?

- solo quería saber como es América, me han contado que es muy bella ¿es eso cierto o no?

-que te puedo decir yo, si es mi patria – dijo sonriendo.

-¿creí que eras de escocia? – se sorprendió.

-esta es la tierra de mis ancestros, pero se puede decir que yo soy más de allá que de acá.

-interesante, me pregunto qué otras sorpresas guardas –dijo audaz.

-no hay sorpresas, soy un chico común y corriente.

-no creo eso, eres un Andley ¿no? Ustedes son muy importantes aquí y en América, y muy misteriosos.

-no hay ningún misterio – dijo sereno.

-se que el patriarca de tu familia es un enigmático y extravagante anciano, que nadie lo ha visto en publico, todos lo han oído nombrar, pero hasta ahora nadie lo conoce.

- y como es que sabes de ello – dijo extrañado.

-mi padre nos lo dijo, le intriga tu patriarca- contesto tranquila.

si supieran quien es el tío abuelo pensó y a la vez rió.

-¿Qué es tan graciosos Anthony? –dijo confundida

-no nada, continua

-mejor dime tu algo, parece que la que te contara sobre ti, soy yo.

-que te puedo decir, no tengo hermanos, pero si a dos primos, que los quiero como si lo fueran, que mas –pensó- me gusta cultivar rosas, montar a caballo y…

-y… ¿tienes novia? – esta damita no se andaba por las ramas, si algo era muy característico en ella, es lo directa que resultaba ser.

Anthony cambio su semblante, de uno alegre y contento por la platica, a uno de desolación y melancolía, acto que no pasó desapercibido para la chica.

-¡oh! Disculpa fui una imprudente –se disculpo

-no te preocupes – suspiro y fingió una sonrisa- no tengo novia.

Chicago.

Era muy de mañana y un carruaje llegaba por las tres jóvenes para trasladarlas a la estación de tren, para tomar el que las llevaría a su nuevo hogar, durante los seis meses siguientes. El trascurso del camino pasó sin contratiempos y abordaron.

Unas horas más tarde, llegaba un mensajero a la mansión Andley, con una misiva dirigida a los hermanos Cromwell.

-¿de quién es hermano?- pregunto Stear.

-¡es de Candy!

-¿de Candy? Y a quien va dirigida.

- es para los dos.

-ábrela, ya, que quiero saber de qué se trata.

Queridos Archí y Stear.

Les escribo para informarles que he sido una de las afortunadas en ir a estudiar a New York, estoy feliz, podre aprender lo último en lo que se refiere a enfermería, estaré con los mejores médicos ¿se dan cuenta de esta oportunidad? Lamento solo mandarles esta carta, pero es que apenas ayer me lo comunicaron, y hoy muy de mañana salió nuestro tren, estoy segura de que cuando la carta llegue, yo estaré en camino o quizás a punto de llegar, los extrañare mucho, pues son seis meses los que estaré en esa ciudad.

Con cariño Candy.

-Candy se fue – dijo Stear triste.

-no deberíamos entristecernos, más bien deberíamos alegrarnos por ella, estoy seguro que aprovechara esta oportunidad.

-¿Anne sabrá algo más?

-tal vez lo sepa, es su mejor amiga, iré a verla para preguntarle qué es lo que sabe- dijo Archí.

-y solo es para preguntarle de Candy- dijo burlón Stear.

Archí salió de la mansión y se dirigió a casa de Anne, iba muy pensativo, sabia que Candy estaba muy triste y no había dejado que ellos le explicaran como se puso su primo cuando supo que se había ido y lo que pensaba, una vez que llego, pregunto por su novia, la mucama le fue a llamar y lo invito a pasar, una vez dentro de la casa, esperaba ansioso por saber que es lo que su amiga había dejado a Anne.

-hola Archí- se emocionó.

-como estas Anne.

-bien- dijo tímida- gustas tomar algo.

-no gracias, en realidad solo vengo a preguntarte algo.

-dime.

- ¿Qué sabes tu, acerca de la decisión de Candy de irse a Nueva York?

Anne se desilisiono un poco, seri acaso que Archí nunca dejaría de amar a Candy, o eso era lo que ella pensaba.

-¿te ocurre algo?- dijo al ver su rostro.

-no, no me pasa nada, y a mí solo me dejo una carta, donde explica que ira a un curso por parte del hospital y nada más.

-¿me permitirías verla?- dijo ansioso.

-por supuesto, me permites, iré por ella.

Anne subió a su habitación a traer la carta, pero sentía un dolor en su pecho, ella creía que Archí la venia a visita, y en cambio, solo vino a investigar sobre su amiga, pero lo que ella no sabia es que Archí si deseaba verla y en realidad el pretexto era Candy.

-esta es- le dio la carta y Archí la leyó.

-dice lo mismo que la que nos dijo- contesto pensativo.

-yo creo que es cierto y que esta es una oportunidad que se le presento.

-nosotros igual, pobre Candy ha sufrido tanto, que quizás esta sea una buena decisión.

-y…

-¿Qué ocurre?

-no te has puesto a pensar que ahí encontrara a Terry.

Archí hiso una cara de fastidio que la pelinegra interpreto como celos, pero lo que en realidad sentía era porque en el fondo creía que entre su primo y Candy aún podría haber algo, que solo era cuestión de tiempo, pero si era verdad lo que Anne decía, eso era muy poco probable.

-¿Qué te ocurre Archí?- pregunto Anne.

-nada, lo que pasa es que Candy es tan testaruda, no quiso escuchar lo de Anthony y por que se fue a Escocia- dijo preocupado.

-es cierto yo le quería explicar pero ella cree que Anthony esta con Natalie.

-¿Qué?

-es una larga historia, pero si ella sigue con esa idea… y ahora tendremos que esperar hasta que regrese para aclarar de una vez por todas las cosas.

-es verdad, solo espero que no actúe por impulso.

-no lo creo, ella no es así, y entiendo por qué lo dices, y si llegara a haber algo entre ella y grandchester será porque está convencida de que será algo bueno.

-tienes razón, pero esto me duele- al decir esto Archí, Anne sintió las piernas desfallecer- yo tenia la esperanza de que entre ella y Anthony se arreglaran las cosas.

Al oír esto la chica respiro de alivio, entonces todo era por su primo.

-Anne, ¿quisieras salir conmigo, me gustaría charlar de nosotros?

Anne sintió que su corazón se salía del pecho, escuchaba bien? O seria que su anhelo de ser amada por Archí la hacía ver cosas que no eran. Accedió a ir de paseo y charlaron muy amenamente, sin profundizar en el tema de Candy.

El tren por fin llego a la ciudad de New York, un trio de muchachitas bajaron y dos de ellas estaban demasiado emocionadas, la ciudad era enorme y maravillosa, camino al hospital, se admiraban de la majestuosidad de aquella ciudad, Candy no pudo evitar pensar en cierto joven rebelde que conoció en el colegio.

Terry, sin querer nuestros caminos se volvieron a cruzar, cuando me instale y cheque mis horarios, te daré una sorpresa pensó y rió para si.

Pasaron dos días desde que la pecosa había llegado a la ciudad, se instaló y le dieron su itinerario de clases, de servicio y prácticas en el hospital, ya era fin de semana, y por fortuna, sus actividades eran todas en el día y la tarde noche la tenía libre, así que pidió permiso de salir a recorrer la ciudad y sus superiores accedieron a la petición, no sin antes darle un sinfín de recomendaciones, ella ya tenía en mente a qué lugar ir.

Se arregló como lo ameritaba la ocasión y se dirigió a la calle Broadway, donde la obra mas popular, era en la un joven actor de nombre Terrece, participaba, compro su entrada, y se dirigió al palco que le correspondía.

La obra fue maravillosa, los aplausos resonaban en el gran teatro, la gente estaba agradecida por la interpretación de todos. Poco a poco el teatro comenzó a quedarse vacío, ella no sabía si ir o no al camerino en busca de su amigo, pero si quisiera saludarlo, seguro una multitud de fans se lo impedirían y si le pedía a algún empleado del teatro que lo llamara o la anunciara, la tomarían como otra de sus tantas fans y lógicamente la ignorarían.

Estaba a punto de irse cuando un descuidado empleado dejo una puerta abierta, sin dudarlo se metió, aprovechando que ya casi nadie quedaba en el lugar, por fortuna nadie la vio, pero ahora como encontraría en camerino de Terry, y como saber si esa puertita la llevaba a donde quería, o se perdería entre los pasillos.

Temerosa, caminaba, cuando de repente una joven salió de una puerta, de inmediato la reconoció, era aquella rubia que la recibió en el hotel donde se hospedaba Terry la vez que fue a chicago, intuyo que ella la llevaría a los camerinos, así que la siguió, y no estaba equivocada, ella la llevo precisamente al camerino del joven Grandchester, lo supo porque esta actriz toco y llamo al chico varias veces, fue entonces que el oven ingles abrió para atender el llamado, cuando Candy se asomó para mirarlo bien, el la logro ver, entonces la reconoció, en un principio quedo inmóvil al ver la sonrisa de su amada, pero de inmediato reacciono, corrió hacia ella, ignorando por completo a la otra rubia.

La abrazo y le dio unas vueltas en el aire a la vez que repetía su nombre, ella sonreía y su risa inundaba el lugar, pero eso no le cayó nada en gracia a la joven expectante, que se moría de celos al ver como Terry actuaba con esa chica.

-tarzan pecoso, que gusto pero que haces aquí- decía emocionado.

-vine a verte actuar, y déjame felicitarte, con razón hablan muy bien de ti.

-pero como es que estas en New York, ya se – dijo divertido- no podías vivir sin verme, así que hiciste este viaje para estar conmigo – comenzó a reír.

-Terry- fingió estar ofendida- lo que pasa es que…-la interrumpió una voz femenina.

-Terry, ¿no me presentas a tu amiga? – dijo Susana a la vez que se situaba muy pegada a Terry.

-discúlpame Susana, ella es Candice, la dueña de mi corazón – la miro seductor, mientras la pecosa se ruborizo y vio a la actriz- y Candy, ella es Susana una compañera de trabajo.

-Terry, no digas esas cosas.-se avergonzó, extendió su mano y dijo- mucho gusto.

-el gusto es mío – Susana fingió alegría y le dio la mano por mera cortesía, porque ya sentía que la odiaba.

-¿para qué me buscabas Susana?

-quería felicitarte y…

-pues muchas gracias, tu también estuviste muy bien, ahora si me disculpas, tengo mucho que hablar con Candy.

La joven actriz se quedó parada, anonadada viendo como Terry se alejaba con la chica pecosa, como era posible que Terry la haya ignorado por estar con esa… chica se decía.

-Candy cuéntame que es lo que haces aquí, acaso aceptaste mi propuesta.

-Terry, no es como piensas, vine a un hospital a estudiar, y estaré en un curso por seis meses, es solo eso.

-que lastima, a mí me hubiera gustado la otra opción, pero ya habrá tiempo, ¿qué es lo que vas a hacer mañana?

-mis deberes son por la mañana y termino alrededor de las seis de la tarde ¿por qué?

-quisiera invitarte a conocer la ciudad, pero a esa hora no podré, tengo la presentación,

-la semana entrante cambiare de turno y estaré de guardia en la noche.

-perfecto, entonces aceptaras ir de paseo conmigo toda la semana entrante.

-¿toda la semana?- se sorprendió

-así es, no te parece buena idea.

-bueno, creí que también tu tienes cosas que hacer ¿acaso no ensayas?

-si pero son en la mañana cuando supongo que tu estarás descansando, por lo tanto la tarde la tenemos libre.

-en ese caso, me gustaría conocer la ciudad.

Los próximos días fueron como lo habían planeado, las tardes salían a conocer la ciudad, porque a pesar que Terry tenía tiempo viviendo en ese lugar, no salía muy seguido y la verdad era muy poco lo que conocía.

Se divertían, la pasaban muy bien, entre el trabajo y la compañía de Terry, Candy sentía alegría y trataba de no acordarse de aquel rubio, que amaba.

Continuara…

Otro cap. chiquito Espero haya sido de su agrado, como verán Terry tendrá un buen tiempo para conquistar a la rubia pero y Anthony?

Les agradezco por sus comentarios, me da mucha alegría leerlos, y a quien lee anonimente también le agradezco de todo corazón, actualizare lo mas pronto que me sea posible.