Capitulo 38

Todo parecía marchar sobre ruedas, o eso fue lo supuso Alice, al besarlo tan apasionadamente y el responder a ese beso, la pelirroja creyó que Anthony había caído en su trampa, pero lo que no esperaba es que se separa de ella, muy sutilmente dejo de besarla, se paro y se puso a un lado de la cama.

-Anthony yo… - bajo el rostro, pues estaba llena de vergüenza, y ahora que es lo que Anthony pensaría de ella.

-Alice, me tengo que retirar, ya te encuentras en tu alcoba y los empleados estarán al pendiente de tu salud – comenzó a caminar hacia la puerta, cuando la voz de Alice detuvo su andar.

-no te vayas, por favor.

Anthony se conmovió de la forma en que la chica hablaba, era una mezcla de decepción, esperanza y ruego.

-no se si sea lo mejor – le dijo mirándola.

-yo sé que provoque esto tan vergonzoso, discúlpame, pero desde el día en que me besaste con tanta vehemencia… he estado deseando que lo vuelvas a hacer… pero no solo por lo que sentí ese día sino porque…por que… me enamore de ti – Anthony se sintió culpable de que la chica actuara así. – este amor, me esta volviendo loca, y creo que… creo que por eso actué de esa manera.

Anthony se acerco a ella tomo asiento en una orilla de la cama, la miro con ternura y con el dorso de su mano acaricio la mejilla de la chica, mientras Anthony hacia esto, Alice cerro los ojos concentrándose mas en el contacto.

-Alice, yo… yo te mentiría si te digo que te amo, tu eres una chica muy atractiva y cualquiera se podría enamorar de ti

-cualquiera menos tu – contuvo las lagrimas.

-no es eso Alice, es que…- no quería abrirse ante la chica- Alice, creo que te estoy haciendo daño, no se si es lo mejor que continuemos con esto.

Alice sintió un daga atravesar su corazón abrió los ojos y ya no pudo contener las lagrimas que hace tiempo querían hacer acto de presencia.

-es acaso que tu estas enamorado- Anthony no espero esta pregunta, pero así era Alice, bastante directa.- es eso ¿verdad Anthony?- el chico no contestaba- lo sabia, sabia que algo ocurría contigo, pero me negaba a creer, respóndeme por favor.

-tienes razón- por fin se decidió a hablar sobre el asunto- mi corazón esta ocupado, es por eso que no te puedo amar.

-¿la conozco? Acaso es Natalie.

-no interesa quien sea, simplemente es de esa manera y no lo puedo cambiar, - bajo la mirada por un momento y su semblante cambio, pues una rubia vino a su mente – Alice, tu no te mereces que yo te haga daño, tu debes ser feliz, y me temo que conmigo no lo serás, es por eso que… - la chica lo interrumpió.

-¿quieres que terminemos?

-es lo mejor. – dio la vuelta para salir.

-espera, solo dime una cosa ¿Por qué si estas enamorado, no estas con ella?

Alice puso el dedo en la llaga.

-ella no me ama- le contesto aun sin voltear a verla.

Alice se sorprendió mucho, entonces no se trataba de Natalie, por que era mas que obvio que ella estaba loquita por Anthony.

-entonces, dame una oportunidad de conquistar tu corazón.

Anthony volteo a verla y se enterneció al verla.

-deja que yo haga que olvides a esa mujer, si tu quieres yo podría.

Anthony se sentía fatal, el tenia la culpa de que Alice estuviera así, si no podía corresponderle completamente, no debió haber provocado que ella se enamorara, pensó que quizás no fuera tan mala idea continuar con ella, Candy estaba con Grandchester, tal vez Alice si lograra sacar a la pecosa de su corazón.

-esta bien – la beso en la mejilla- pero por favor, no vuelvas a provocar una situación como esta – rio.

-lo prometo.- se colgó de su cuello.

New York

-Hace mucho frio papa.

-tienes razón hija, y yo que creí que en el atlántico es donde mas frio se sentiría, abrígate muy bien, no quiero que pesques un resfriado.

-claro pa.

Estaban ya con todas sus pertenecías en piso firme, el chofer subía las maletas al carro, y cuando hubo terminado indico que podían ponerse en marcha, Natalie y su padre subieron al vehículo y se dirigieron a su nueva residencia, era la primera vez que Natalie visitaba NY, iba observando detenidamente cada calle, cada comercio, se alegro de estar en esa ciudad tan llena de vida, y de repente vio en un propaganda de una obra de teatro, el rostro de Terry, no era el protagónico, pero, se notaba que era de los papeles importantes, ya no pudo observar con mas atención, ya que el coche giro en la esquina y perdió completamente de vista el anuncio.

"Terry, veo que te va bien en esta ciudad ¿donde vivirás? Ojala y algún día nos viéramos."

Ensimismada no noto cuando su padre le dijo que ya habían llegado, entonces el sr Bowman la tomo del hombro.

-¿estas bien hija?

-¿eh? Claro papa, si es solo que…

-no te preocupes hija, es normal, vamos pequeña, hay que desempacar.

Natalie y su padre, conocieron su nueva casa, era muy grande, hermosa, para la época era bastante moderna, las paredes de la mansión eran altas cualquiera que pasara se quedaba impresionado, no cabía duda que el sr Josep tenia buen gusto, el jardín no se quedaba atrás, unos arbustos conducían hasta la escalinata. Una vez dentro de la mansión, la servidumbre se presento, eran personas muy sencillas, y se pusieron a la disposición de los que serian los nuevos dueños de aquella mansión.

-papa es hermosa.

-lo se hija, sabia que te gustaría, será nuestro hogar de ahora en adelante, pero no será todo el tiempo.

-¿a que te refieres? – se extraño.

-hija, aun aquí, tengo que viajar por todo el país, he pensado que podrías acompañarme, sirve para conocer los lugares y por que no, la historia del EU

-pues, seria una buena idea, si me quedo sola en este lugar me sentiría muy triste.

-pasaremos solo unas semanas, por lo mucho tres, ya que tengo que ir a Montana, estoy pensando invertir en la agricultura, pero me han dicho que en parte del estado esta el parque nacional Yellowstone, no te gustaría hacer un día de campo, o te da miedo encontrarte con un oso.

-claro que no me da miedo, de hecho suena espectacular, creo que será una gran experiencia.

-y eso es solo el principio iremos a muchos mas lugares.

Chicago.

Candy estaba de nuevo en el hospital santa Juana en la ciudad de chicago, ella y sus dos compañeras, exponían su experiencia adquirida en el hospital de NY, les caian una lluvia de preguntas, primero meramente profesionales, pero después cuando Marijane las había dejado un momento, las alumnas hicieron una bolita alrededor de las chicas.

-dígannos, ¿como es NY? – pregunto una.

-¿fueron al teatro?- pregunto otra.

-¿conocieron a algún chico?- refirió una tercera.

-que se creen que fuimos a hacer, yo fui exclusivamente a estudiar – contesto indignada Flammy, y se abría paso entre sus compañeras, pero antes de salir menciono algo- pero esas preguntas, háganselas a Candy, que pareció ir a un viaje de placer- dicho esto se retiro.

Candy se sorprendió de la actitud de su compañera, es verdad que ella había disfrutado mucho la estancia en NY, pero en ningún momento descuido sus estudios, no sabia por que era así Flammy.

-descuida Candy, ya sabemos como es ella- dijo una chica animándola al ver su rostro- dinos tu si conociste a algún galán.

-mas que eso- contesto la otra enfermera que había viajado a NY- cuéntales Candy.

-chicas, pues la ciudad es muy bonita.

-eso no Candy, ya sabes a que me refiero.

Candy les conto de su relación con el actor, las muchachas se quedaron boquiabiertas, que suerte tenia Candy, se cuchicheaban, pero la rubia no dio mas explicaciones y se retiro a dormir.

NY

Era un nuevo día en NY, Natalie despertaba con una enorme sonrisa en los labios, ya habían pasado las tres semanas que su padre había dicho y tendría que hacer maletas para el nuevo viaje, se arregló y bajo a desayunar, su padre la esperaba charlaron durante el desayuno y una vez terminado Natalie salió a dar una vuelta por la ciudad, ya que en un largo rato no estaría de nuevo en sus calles.

Iba contemplando con detalle cada edificio, cuando a lo lejos vio una cafetería, no dudo en entrar, una camarera se acerco una vez que ella se sentó, ordeno un café expresso y pedazo de pastel, de pronto oyó una risa chillona que claramente conocía, volteo a buscar a quien ella suponía pertenecía esa risa, y vio a Eliza sentada en una mesa cerca de la suya, estaba de espaldas es por eso que no noto que Natalie había entrado, pero la pelirroja no estaba sola, una rubia la acompañaba, era bonita, se pregunto quien podría ser amiga de Eliza, seguramente seria igual que ella, quiso pararse en ese momento e ir y decirle ciertas palabras que bien merecidas las tenia, pero la curiosidad le gano y se cambio de mesa a una mas cercana a la de Eliza por supuesto sin que esta se diera cuenta, y mas se intereso cuando oyó el nombre de Candy.

-así que Candy regreso a chicago.

-si, me lo dijo Terry.

-es perfecto.

-¿a que te refieres? – pregunto Susana.

-Susana, amiga, no lo comprendes, es el momento preciso para actuar, es hora de empezar el plan y conquistar a Terry.

-tu lo pones muy fácil, pero Terry ha vuelto a ser el mismo, es muy callado, se encierra en su mundo pareciera que nada mas le importara, se podría decir que me ignora, como puedes pensar que me hará el menor de los casos, debo de aceptarlo, el esta enamorado de ella, y nunca lo voy a poder cambiar – dijo triste- lo mejor será resignarme a que nunca estará conmigo.

Elisa insulto a Susana con el pensamiento, como era posible que su plan no diera resultado, "tiene que funcionar" se repetía en su mente, así que saco sus armas de manipulación y embauco a la actriz para que resultara haciendo lo que ella decía.

-pero Susana, no te debes dar por vencida antes de pelear, como sabes que en verdad nunca va a estar contigo, ya te lo he dicho aprovecha que Candy esta lejos y hazte su amiga, enamóralo y… has lo que tengas que hacer ¿sabes a lo que me refiero verdad?- Susana abro los ojos muy grandes- no pongas esa cara, una mujer debe valerse de todas sus armas para conseuir lo que quiere o…¿acaso tu no lo quiere?

-¿pero como preguntas eso? si sabes que lo amo.

-eso es mas que suficiente, además aun no esta casado y además, necesitara a alguien con quien llorar cuando Candy lo bote por Anthony.

-no lo se Elisa, se veían muy enamorados, no creo que Candy lo deje, y yo no se si pueda hacer eso.

Natalie no podía dar crédito a lo que oia, en primera Candy estuvo en NY x lo que escucho se había retirado ya ¿pero a donde? Y en segunda, ¿acaso Elisa no se cansaba de fastidiar a Candy, que es lo que ganaba haciéndola infeliz, será que tanto la odiaba? Ella tenia que hacer algo ¿pero que? Ni siquiera sabia donde pudiera estar Candy y además ella ya se iba de la ciudad. Debria buscar a Terry para advertirle lo que esas dos planeaban.

Salio del café y tomo un carruaje, le dijo al chofer que si sabia donde localizar a actor grandchester, el hombre como buen conocedor de todo lo relacionado con la ciudad, la llevo hasta las afueras de un teatro.

-pero señorita, aun faltan horas para la primera función.

-lo se, muchas gracias, pero supongo que los actores llegan antes.

-así es, pero no entran por la puerta principal, mire- señalo- ese es el lugar por donde entrar

-muchas gracias- dijo Natalie y se dirigió a la puerta.

-señoritas, todo lo que hacen por un actor, yo no se que es lo que tanto le ven- dijo el cochero así mismo cuando se retiraba.

Natalie aguardo la llegada de su amigo, a una distancia prudente de la entrada, vio entrar a muchos actores, entre ellos a la rubia con quien Elisa platicaba, la observo detenidamente, era muy guapa, su mirada era triste tal ves era por el amor no correspondido, ella lo sabia de sobra.

Pasaban los minutos y Terry no llegaba, ya faltaban escasos treinta minutos para la primera función y en una hora aproximadamente ella se tenia que retirar, pues saldría rumbo a Montana, por fin diviso a lo lejos la figura de su amigo, sintió un enorme gozo de verlo y algo que no le ocurría paso, sintió un nerviosismo enorme y latir su corazón mas rápido de lo normal, Terry, iba distraído y no observo que paso junto a Natalie, entonces ella hablo.

-acaso ¿Por qué ya eres un buen actor te has olvidado de las amigas? – sonrió

Al escuchar esto, Terry se sorprendió, pero se disgusto de que alguien le hablara de esa manera, el no tenia amigas en América, quien se atrevía decir semejante cosa

-quien demonios te crees para…-decía esto mientras giraba a ver de quien se trataba y entonces ya no pudo terminar la frase cuando vio de quien era- ¡chica ruda!

-veo que no has perdido tus modales siguen igualitos – rio- a mi también me da gusto saludarte.

-¿pero que es lo que haces aquí, estas de visita?

-no- se acerco a el para abrazarlo- vivo en esta ciudad.

-mira nada mas, en donde te vine a encontrar ¿acaso quieres un autógrafo?

-no, la verdad vine a hablar contigo sobre un asunto importante, pero no lo podemos hablar en la calle.

-pues no se diga mas, entremos.

Una vez dentro iban a empezar a caminar cuando un hombre muy alterado se dirigió hacia Terry.

-Sr. Grandchester, como es posible que llegue hasta esta hora, la función va a empezar y usted aun no se cambia.

-lo se, en un momento me cambio.

-que sea de inmediato, en este momento no esta para visitas. – el hombre se retiro

-lo siento Natalie, el deber me llama

- Terry quien te manda ha llegar tan tarde y yo que ya me tengo que ir y…- la interrumpió el mismo señor.

-si no se cambia en este instante, diré que el doble haga la función de hoy

- ya voy- se acerco a Natalie y la beso en la mejilla acto que puso los nervios de punta a la chica.

Terry se fue hacia el camerino, entonces Natalie no podía esperar mas ella tenia que salir en unos cuantos minutos, se tenia que ir de inmediato, todavía tenia que ir a su casa, asi que pidió papel y lápiz y redacto una carta para Terry, una vez terminada, busco el camerino del chico para entregársela, pero no se encontraba ahí, supuso que la función había comenzado y la dejo en el tocador, salió del teatro con la esperanza de que Terry tuviera cuidado con esas dos mujeres.

Lo que Natalie no sabia era que el actor salió un momento a ver al director, entonces una rubia vio salir a la chica del camerino y cuando nadie la veía se metió cual ladrona, observo la carta que se encontraba ahí, le causo curiosidad, pues no conocía a la chica, la tenia en sus manos cuando Terry abrió de improvisto, la chica voltio a verlo y arrugo la carta entre sus manos.

-¿Qué es lo que haces aquí? Y ¿Qué tienes en las manos?

Continuaraaaa….

Bueno aca otro cap, cortito pero es que ya estoy en el que sigue, como vieron se hablo un poco de todos y ufff mi werito no cayo en la trampa x q si lo hacia Fabis me mataba jajajajajjaja les agradezco que sigan conmigo y les pido de favor que me digan que les parecio el capitulo

Recuerden que vamos en la segunda etapa del fic, pues bueno ya casi se termina (la segunda etapa =D) y continua la tercera y ultimaaaa

Muchas gracias a

CHIKITA973, Val Rodríguez, Mishell LAG, Minecita, Fabis, Oli Granchester, Linda, RVM85, Brower Alhely y Lupita 1797

Creo q la mayor recompensa de ecribir y también motivación es leer sus comentarios gracias amigas y no tardare en subir el sig y con respecto d lo q dicen pues que creen? Ya se va a regresar el werito 3 3 3 muajajajajaja ya m quiero imaginar la cara de Candy muajajajajajajajajaja y tambien la de el =D