Hola a todos.
Ya está aquí el nuevo capitulo. Como siempre, darles la gracias a mi fantástica beta Anita Rocío, sin ella esta historia seria un caos. Je, je, je…
Gracias de verdad y recomendaros que paséis por su historia, es lo más. Nos leemos abajo.
CAPÍTULO 14: VIAJE
(ELENA P.O.V.)
Ya estábamos casi todos en el comedor de los Cullen, sólo faltaban los lobos que se estaban despidiendo de su familia. Llegarían en breve y partiríamos. Bella estaba en el jardín con Sergio entrenando.
– Cada día es más fuerte. Lo puedo notar. – me dijo mi hermana Mar a mis espaldas.
– Sí, se está esforzando mucho. Espero que todo lo que va a pasar merezca la pena. – le contesté.
– Ya verás que todo saldrá bien. Sandra y yo ya nos marchamos. Nos veremos en tres meses. Espero que lleguemos a tiempo. – me dijo. En sus ojos pude ver la tristeza que le causaba separarse de mí, jamás en nuestra vida, ni en nuestra no vida, nos habíamos separado.
– Tranquila, todo saldrá bien. Será difícil, pero todo saldrá bien. – le contesté con una sonrisa para darle confianza.
– Bueno, Elena. Nos marchamos, no podemos perder más tiempo. ¿De verdad crees que el clan de España y el clan de Egipto querrá ayudarnos? – me preguntó con clara angustia en sus ojos. Ella sabía tanto como yo que los necesitábamos.
– No lo sé, pero espero que sí. Muéstrales mis visiones, muéstrales lo que pasará si los Volturi nos vencen. – le dije con esperanza de que con eso solo bastara.
– Vale, Elena. Nos vemos. – me dio un abrazo y un beso; Sandra hizo lo mismo y con eso se fueron. Este cambio de planes a última hora no me gustaba, pero mis visiones cada vez se hacían más confusas. Cada vez se me hacía más difícil ver a los Cullen, a Bella, a los lobos y hasta a mis nuevos invitados. Sólo aparecían niños y más niños, ¿pero de dónde salían esos humanos?
– ¡Elena! – me chillaba la pequeña de los Cullen.
– Dime, Alice. Ya te dije que no hace falta que me grites que igual te escucho. – le contesté.
– Vale, vale. Pero es que estoy tan contenta. Por favor, no me digas que no. Sólo espera a que te cuente lo que vi. – me dijo todo muy deprisa dando saltitos de un lado para otro y con una gran sonrisa en su rostro.
– Alice, puedes hacerlo. Y te recuerdo que yo también veo lo que tú ves. – le respondí guiñándole el ojo.
– ¿Seguro que lo ves todo? – me dijo con malicia. No lo entendí bien pero aún así no le di importancia.
– Ya llagan los coches que alquilaste. Mejor nos ponemos con la organización. – le informé y ella enseguida se giró y llamó a todos, como siempre gritando. Los lobos se encogieron y la miraron mal y los demás sólo rodaron los ojos.
(ALICE P.O.V.)
Que contesta estaba. Elena me había dado el visto bueno y me dejó organizar todo para lo del viaje. Y lo más importante, me dejó organizar los grupos. Esto sería muy interesante. Sabía que algunos al principio me odiarían, me maldecirían, se acordarían de mis antepasados y hasta les daría ganas de pegarme una paliza.
Pero yo lo había visto todo y sabía que me lo agradecerían con el tiempo, así me odiaran y maldiijeran durante los tres próximos días. Pero mi visión se cumplía y estaba contenta con lo que pensarían hacer Bella y Nazan en cuanto llegáramos al destino, porque lo que allí les esperaba era aún peor. Ja, ja, ja, ja…
Vi que Bella y Edward me miraban con las cejas levantadas.
¡Mierda! Ya no me acordaba de los lee mentes de la familia. Pensé y me puse a traducir al español todas las canciones de Madonna. Sus caras eran aún más confusas que antes.
– ¡Bueno, chicos! ¡Vamos! ¡A ver! Acercaros todos que yo diré cómo iremos en los coches. Ya le comuniqué a Elena y Carlisle y ellos lo aceptaron, así que nada de peros. A quien no le guste, se aguanta. Tenemos que aprender a llevarnos bien y respetarnos por el bien de la salud mental de todos y por el bien de nuestras vidas. Así que comienzo y sin decir ni mu. – les chillé a todos y los miré con los ojos muy, muy negros. Como alguno se le ocurra contradecirme le salto al cuello. Pensé. Bella, Edward, Emmett y Rosi que ya conocían mi carácter se estremecieron. ¡Ja! La más pequeña pero todos me temen. Pensé. – Bien estos son los grupos: Noa, Jacob, Seth y Miriam, irán en el Maybach 62 plateado de allí. Leah, Paul, Edward y Bella, iréis en el Aston Martin One 77 plateado de allá. Emmett, Rose y Nazan iréis en el Hummer rojo de allá. – Pude ver cómo Emmett me adoraba. Por lo menos había uno que sí me quería. – Carlisle, Esme, Elena y Sergio en el Mercedes f 700 gris de allá. – continué. – Y por supuesto, en el Porche amarillo de allí iremos mi Jazz y yo.
Bella me miró muy mal, pero no dijo nada. Edward me miró y sonrió para darme las gracias. Jacob no me dijo nada, sólo estaba muy serio. Noa, Miriam y Nazan sólo asintieron con la cabeza. Los demás me miraron con desaprobación pero nadie dijo nada más. Como lo vi de esta manera no me quedó de otra y chillé:
– ¡En marcha! – ¡Ay! Si casi me mataron todos por chillar.
Bueno, pues ahí está. Gracias a todos los que se molestan en leerme. Sois poquitos pero me hacéis muy feliz.
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