Enamorado De Un Ángel
Kurt se despertó con una gran sonrisa en su rostro sentía que ese día iba a pasar algo mágico y especial, inicio su ritual de belleza matutino, luego se puso su uniforme y de forma discreta salió de su habitación puesto que Jeff todavía no estaba despierto. Al fijarse en su horario se puso feliz ya que ese día nada más le tocaban 2 clases y después empezaba el fin de semana y volvería a casa, ya que por nada del mundo quería quedarse en esa academia el resto de la semana.
Al entrar al salón de clase se sentó con Blaine, ya que era a la única persona que conocía en el aula y al aproximarse a su asiento le saludo con la mira y Blaine le dijo.
- Hola no esperaba que te sentaras aquí con migo – sonrió y el castaño también hizo lo mismo.
- Ho-hola y-yo ta-tam-tampoco.
– Bueno creo que será igual que ayer ¿no? – el ojiazul simplemente asintió con la cabeza baja – bien entonces voy a tratar de hacer que te rías – dicho esto el castaño sonrió y Blaine pensó que su sonrisa iluminaria todo New York sin esfuerzos ya que era tan linda y le gustaría vérsela todos los días y ser el la causa de ella – ¿alguna vez alguien te había dicho que tienes la sonrisa más linda del mundo? - Kurt se sonrojo y negó con la cabeza baja – bueno te digo que la tienes, me gusta que sonrías y no estés triste, eres muy lindo – el castaño se sonrojo más y Blaine también sonrió – oye quería preguntarte – hizo una pequeña pausa pensando lo que iba a decir y dijo - tú eres… ya sabes… ¿gay? – el ojiazul se extrañó por la pregunta ya que era obvio que le gustaba que le dijera cosas tan lindas. Entonces asintió y Blaine sonrió – que bien porque le gustas a un amigo – cuando Blaine dijo eso a Kurt se le borro la sonrisa del rostro y Blaine lo noto – no te desanimes él es muy lindo – le dijo – pero no tanto como tú – Kurt se volvió a sonrojar y sonrió – bueno será mejor que pongamos atención en clase – el castaño hizo lo que Blaine le dijo y en veces se disponía a verlo y le gustaban esos cabellos negros completamente cubiertos por gel y esos ojos color miel que lo hipnotizaban.
Al finalizar de la clase Kurt se dirigió a la siguiente cuando le llego un mensaje de Santana.
*Oye como te va en tu nueva escuela? Pequeño Lady Hummel SL*
*Ha ha muy Graciosa Satán, pues tengo que admitir que es algo aburrida :/ KH*
*Mmm que mal, que te parece que hoy en cuanto llegues hoy vamos al centro comercial y tomamos un café? SL*
*Ok me convenciste además me siento raro en este uniforme y necesito a alguien para hablar sobre lo que me está pasando aquí. KH*
*Ok nos vemos luego y no lo olvides eres una Lady donde quiera que estés. SL*
*Y tu un demonio. Bye nos vemos luego KH*
Después de despedirse de Santana, Kurt se dirigió a su siguiente clase en la que se sentó al lado de Blaine otra vez, tenía que admitir que le gustaba pasar tiempo con y que era muy tierno y divertido.
- Hola otra vez – Kurt lo saludo con la mano – es mi imaginación o te gusta sentarte conmigo – Kurt se sonroja ante ese comentario – bien me gusta hacerte sonrojar te hace ver muy lindo – Kurt soltó una pequeña risita – bueno que te parece si luego vemos una película – el ojiazul negó con la cabeza – porque tienes mejores cosas que hacer que estar con migo – dijo en tono de puchero causando la risa de Kurt que volvió a negar – a ya se te iras a tu casa ¿no es así? – El castaño asintió – pues te voy a extraña este fin de semana – el ojiazul sonrió ¿acaso no podía ser más tierno? – y… ¿tú me extrañaras? – Kurt asintió muy feliz – bueno que bien que este fin de semana estarás fuera de la escuela es un poco estresante ¿no? – asintió y luego ambos se pusieron a trabajar hasta el final de la clase.
Kurt se fue corriendo a su habitación por algunas cosas para llevarse a casa para su fin de semana, en su mochila metió sus libros, libretas y productos de belleza y se fue corriendo hacia la entrada de Dalton donde lo estaría esperando su papa, pero no se dio cuenta de que el piso estaba mojado y se resbalo, iba a caer de cabeza en el piso si no fuera porque alguien lo atrapo y lo miro a los ojos y lo primero que vio fueron esos lindos ojos color miel.
- ¿Estas bien? – le pregunto Blaine que se le quedo mirando a los ojos y él se limitó a asentir – seguro casi te rompes la cabeza con ese golpe – volvió a asentir y se dio cuenta de que varios estudiantes los estaban observando y enseguida puso a Kurt de pie – bueno ya te vas ¿verdad? – El ojiazul asintió – adiós – Kurt se acercó le beso la mejilla y le dijo.
- A-a-adiós y gr-r-acias – y se fue dejando a Blaine pensando, en ese momento el ojiazul regreso y le dijo – p-p-por cierto me lla-a-mo K-k-kurt…. Kurt H-h-h-ummel – se estrecharon las manos y el castaño le dio otro beso en la mejilla y se despidió de Blaine con la mano. El ojimiel toco su mejilla y susurro.
- Creo que me estoy enamorando de un ángel- se fue corriendo a contarles a Jeff y a Nick sobre lo que paso hace momentos con Kurt. De solo pensar su nombre sentía mariposas en el estómago.
El castaño llego con su papa le dio un abrazo y su padre le pregunto.
- ¿Cómo te fue? ¿Te gusto tu nueva escuela? – Kurt le sonrió y le contesto.
- Pues si me gusto… mucho – el mayor sonrió – pero las clases son más difíciles que en McKinley – Burt se rio – pero el menos vale la peno por mi seguridad ¿no?
- Claro que sí y me gusta que estés feliz y ya no estés triste – Kurt sonrió – bueno será mejor irnos ¿no? – el castaño asintió y se subió a la camioneta de su padre.
En el camino Burt no puedo evitar notar la sonrisa de bobo que traía su hijo y que estaba algo ruborizado y nervioso y le hablo.
- ¿Hijo estas bien? – No recibió respuesta – Kurt – siguió sin respuesta - ¿Kurt? – siguió sin responderle entonces le grito - ¡KURT! – provocando que el castaño saltara del susto.
- ¡Papa… me asustaste! – dijo molesto – no tienes por qué gritarme, no estoy sordo – el mayor lo miro algo irónico.
- Esta bien no te enfades porque tenía rato hablándote y no me contestabas.
- ¡Ups! Perdona es que estaba pensando en algunas cosas – sonrió - y dime ¿para qué me estabas hablando?
- Exactamente para eso – señalo su cara con la mano.
- ¿Mi cara? – Le pregunto extrañado – ¿qué tiene de malo? – el mayor negó con la cabeza.
- No tu cara – y el castaño lo miro raro - tu sonrisa – el menor sonrió nerviosamente - ¿Por qué sonríes?
- Por nada en especial – su padre lo miro y le dijo.
- ¿En serio crees que te creeré eso? – el ojiazul trago saliva y le dijo.
- Ok sé que de todos modos lo averiguaras de una u otra forma ¿verdad? – El mayor asintió – pues iré al centro comercial con Santana y la extraño a ella, a Finn, a Carole, a Rache, a Mercedes y a todos mis amigos del Glee club – su padre le sonrió y le dijo.
- Sé que los extrañas y tan pronto como lleguemos tú iras al centro comercial con Santana ok - el ojiazul sonrió nerviosamente ya que aunque no le gustaba mentirle a su padre, tampoco le diría que estaba pensando en un chico ya que nunca había hablado de esas cosas con él, además no es que le gustara ni siquiera sabía cómo se sentía cuando te gusta alguien y prefería contárselo a su mejor amiga en su día de compras, así con ella aclararía todas sus dudas sobre el amor ya que ella es un poco más experimentada en ese sentido de los novios, chicos y esas cosas.
- Gracias papa… te quiero mucho – le dijo su padre sonrió y le dijo.
- Yo también hijo… y mucho – ambos sonrieron y se dieron un abrazo, que fue interrumpido por los pitidos de los autos detrás de ellos ya que el semáforo había cambiado a verde.
