edward pov.

Estaba sorprendido, y confundido tambien, cuando la vi, pense que era una ilusion de mi decadente mente pero entonces olí su esencia que siempre me volvio loco, era real, ella estaba ahí conmigo

-bella- dije, haciendo a un lado el puma, que ahora que lo pensaba ella habia traido para mi, ¡era un milagro que no estuviese lastimada!- bella, mi amor, estas viva!- en un movimiento inconciente y atolondrado me acerque a ella, queria sentir sus labios, calidos y dulces, sobre los mios, solo asi sabria que no era una ilusion, pero ella desaparecio, apareciendo 3 metros lejos de mi ¡se movio a una velocidad incluso superior a la mia! ¿cómo era posible? Ella, ella no era un vampiro, ella se veia como humano y olia como humano pero tenia la velocidad de un vampiro, tal vez incluso la fuerza, tal vez ella me trajo a cargas hasta aquí, entonces...¿qué es?

-no me toques, vampiro- dijo la ultima palabra llena de desden, cargada de odio y asco, eso me dolio terriblemente, pero no entendia, si me odiaba ¿que hacia aca conmigo?, ¿qué es, no es humana, pero tampoco vampiro, entonces que?

-¿que...que eres?- dije lleno de confusión, e intentando, en la medida de lo posible, que ella no notara mi dolor. Ella se rio, una risa dura, fria y que sonaba como campanas, como sonaria la de un vampiro, esa no era la risa que yo tanto añoraba, la risa calida, suave y cariñosa de Bella, MI Bella, esa mujer parada frente a mi no era la chica que yo ame, que yo amo, que yo siempre voy a amar. La mujer parada frente a mi, tenia una postura felina, vestida de manera que realzaba su belleza, con una minifalda a tablas negra, una camisa blanca con los primeros tres botones desabrochados, un tapado negros con los bordes blancos, medias ¾ negras haciendo juego y zapatos negros con taco alto, que jamas podria utilizar mi Bella por su falta de estabilidad y que no parece incomodar en lo mas minimo a esta Bella que tengo enfrente, pero lo mas difícil de contemplar no es todo esto, sino su rostro sin expresión, sus ojos frios y vacios, su boca torcida en una sonrisa sarcástica y llena de desprecio hacia mi –que eres?- repeti, su sonrisa se acentuo

-soy...una cazadora- dijo apareciendo delante de mi, arqueo su cuerpo para susurrar en mi oido – me dedico a exterminar a la escoria de tu raza cuando olvidan su lugar- lamio el lóbulo de mi oreja haciendome estremecer- ¿tienes miedo, vampiro?- respiro una vez mas contra mi oido y luego se rio y se levanto de encima mio, definitivamente ella habia cambiado mucho, pero seguia siendo Bella, y yo seguiria amándola, aun si ella decidiera tomar mi vida, aquí y ahora, yo se la entregaria sin oponer resistencia, por que yo la habia orillado a esto, y ¿qué importa si existiamos para ser el uno del otro? ¿qué importa si su lugar era junto a mi, para toda la eternidad? Yo habia arruinado mi destino, forjando el mio propio y forzándola a ella a seguir el suyo, uno donde puede verse que no es feliz pero tambien, a simple vista, puede verse que ya no desea una eternidad junto a mi, por que esa ya no es su idea de felicidad, yo mismo cree cada particula de ese odio que veo en sus ojos, yo soy el causante de ese vacio que suplanto su calidez, y ahora tendre que vivir con ello, por que ella ya no me ama y yo no puedo hacer nada al respecto, por que solo soy un vampiro mas en el mundo, y ella una cazadora.

En las retorcidas vueltas que da el mundo yo termine siendo el cordero y ella, logro convertirse en una leona...

Continuara...