Un Corazón Roto
Kurt despertó en medio de un charco de su sangre. Enseguida lo limpio y se bañó con agua fría para que sus cortadas no ardieran. Luego se puso la ropa que previamente había elegido para usar este día y vio el pantalón lleno de café enseguida se acordó de Blaine y sonrió inconscientemente. Bajo las escaleras y vio que no había nadie en la cocina.
- ¡Hey!, ¿hay alguien? – grito y no obtuvo respuesta entonces vio que en el refrigerador había una nota que decía:
Kurt.
Carole y yo salimos de viaje hoy en la mañana y tu seguías dormido entonces te escribimos esta nota para que sepas que no estará nadie en la casa más que tú ya que Finn salió a hacer no sé qué cosa con Rachel. Así que te dejo dinero para que compres tu desayuno y tal vez invites un amigo para pasar a tarde.
Con cariño tu padre.
- Así que me quedare solo voy a llamar a San – toma su teléfono y le marca a Santana y esta no responde y le deja un mensaje de voz – San donde estas, contesta, necesito a alguien para hacerme compañía – entonces en ese momento decidió salir al restaurante más cercano por un desayuno. Tomo el dinero, las llaves y salió de la casa. Mientras estaba en la calle alguien le hablo.
- ¡Kurt! – Grito una rubia – ¡voltea soy yo, Brittany! – el castaño se detuvo y volteo a ver y si… hay estaba Britt corriendo hacia él, sonriente como siempre – hola unicornio – se detuvo enfrente de el - ¿Qué haces por aquí? - le pregunto.
- Hola Britt – la abrazo - Pues iba a ir por un desayuno a un restaurante – la chica lo mira raro.
- ¿Un restaurante? – asiente - ¿para qué?... mejor ven conmigo a mi casa yo tengo comida y nos preparare un desayuno ¿qué te parece? – dijo muy sonriente.
- Cl-claro – la rubia lo tomo de la mano y se lo llevo a su casa.
- Bueno y… ¿porque no desayunaste en tu casa? – le pregunto la ojiazul mientras abría la puerta de la casa.
- Pues papa y Carole salieron de viaje y no se dónde demonios se metió Finn, llame a Santana para que saliéramos a almorzar pero no me respondió – dijo encogiéndose de hombros.
- Oh... si yo también llame a Santy para almorzar pero me dijo que tenía cosas que hacer con Rachel y Finn – dijo restándole importancia – y... ¿bueno como es tu nueva escuela?
- Pues es linda y muy grande – dijo el ojiazul mientras se sentaba en una de las sillas de la cocina de su amiga – además de que se parece mucho al castillo de Hogwarts.
- ¡Enserio! – el castaño asintió – ¡tienes que llevarme! – dijo con un lindo brillo en los ojos.
- Si lo hare – dijo con una gran sonrisa por el comportamiento de su amiga.
- ¿Entonces conociste a alguien especial en tu nueva escuela? – pregunto. Kurt sonrió era la primera de sus amigos que no lo había insinuando un romance o amorío con alguien.
- Pues te diré - la chica se acercó para escuchar lo que le diría – conocí a un chico muy lindo…
- A si – el ojiazul asintió - ¿cómo es?
- Bueno tiene un cabello negro muy lindo, es moreno y tiene unos ojos miel muy hipnotizastes – dijo con una gran sonrisa con tan solo acordarse de él.
- Y, ¿él también es un unicornio como tú?
- No sé realmente pero yo creo que si digo me llamo lindo yo creo que eso dice mucho ¿no?
- Claro pero no veo algo raro tú eres muy lindo y tierno… ¿y has pensado en el cómo novio?
- No… bueno me gusta y Santana dice que yo a él pero no sé realmente yo creo que tratare de averiguarlo el domingo cuando regrese.
- Aww que lindo mi unicornio por fin encontrara un unicornio para estar con el – dice la ojiazul y lo abraza.
- Y bueno cuéntame sobre tu vida amorosa Britt o… ¿acaso no ha pasado nada interesante? – pregunto de forma picara.
- Hay Kurtsie tú siempre insinuándome cosas y como lo sabes, acaso lees mi mente – pregunto levantando una ceja.
- No pues estas muy feliz seguro algo importante paso – le contesto el ojiazul.
- Pues si Santana me pidió que fuera su novia pero le dije que lo pensaría – suspiro – no sé porque le dije eso.
- ¿Por qué? ¿Qué tiene de malo? ¿Acaso ella no te gusta? – cuestiono el castaño.
- Pues yo en verdad estoy enamorada de ella y me arrepiento de haberle dicho eso, si le hubiera dicho que si ahorita estaríamos juntas almorzando – dijo la rubia sonriendo.
- Bueno estoy seguro que ella está muy feliz ahora porque ella también te ama y sabe que tú le dirás que si ¿verdad?
- Claro que si unicornio y ¿cuándo me presentaras a tu amiguito especial?
- Pues cuando encuentre la forma de invitarlo a salir – dijo con una linda sonrisa.
En Dalton Academy tres adolescentes disfrazados estaban tratando de encontrar a un chico con cabeza de brócoli cubierta por una increíble masa de gel.
- Es serio Finn mejor pregúntale a alguien… ya me canse de estar aquí esperando a que el chico aparezca – le dijo la morena enfadada al grandulón.
- Santana tu actitud tampoco ayuda mucho que digamos.
- Mira créeme que como tu yo quiero encontrar el chico y dejarle muy claro que no trate mal a Lady Hummel – sonrió
- Bueno entonces ve a preguntarle a alguien Satán – dijo Finn.
- Claro que no lo hare Frankenteen esta fue tu idea – dijo la latina mirando severamente al chico.
- A ver ustedes dos cállense que no llegaremos a nada discutiendo – intervino Rachel.
- Hola… ¿quiénes son ustedes? – pregunto una dulce voz detrás de ellos que los hizo saltar del susto.
- Nosotros somos unos chicos que estamos vendiendo… - "¿que vendemos?" pensó Finn – dulces.
- ¿Enserio? – pregunto y ellos asintieron - véndanme uno – dijo el chico sacando dinero de su bolsillo.
- No, no es cierto no le creas nosotros no vendemos dulces – dijo la pelinegra y la cara del chico se entristeció.
- Ah que mal yo quería uno y… ¿oye tú no eres Santana la amiga de Kurt? – le dijo el rubio a la latina que levanto una ceja no sabía cómo es que la reconoció.
- A si bueno tú eres el amigo de Blaine… - hizo una mueca tratando de acordarse del nombre del rubio.
- Jeff, Jeff Sterling – se estrecharon las manos – y, ¿qué estás haciendo por aquí? según Blaine nos contó Kurt es de Lima, Ohio algo lejos de aquí.
- Bueno vinimos a hablar con tu amigo nos servirías de mucha ayuda en encontrarlo – dijo esta vez la más bajita.
- ¿Con Blaine? – pregunto Jeff.
- Si con el necesitamos decirle algunas… cosas – dijo la latina.
- Bueno que tengan suerte en ello – dijo el rubio con una mueca.
- ¿Porque dices eso? – pregunto Santana levantando una ceja.
- Pues desde ayer no ha parado de llorar – dijo con una cara de tristeza.
- ¿Por qué? – cuestiono el más alto.
- Oh bueno desde que le tiro el café encima a Kurt piensa que no tendrá una oportunidad con él y eso lo deprime bastante – dijo y los chicos se miraron entre si – hemos tratado de convencerlo de que no es cierto pero no nos hace caso y nada más llora más fuerte y salí de la habitación sus lloriqueos me causan dolor de cabeza.
- Estas diciendo, ¿que a tu amigo le gusta mi hermano? – pregunto Finn.
- En primera eres su hermano por que no se parecen en nada él es como un muñequito de porcelana y tú eres como… - y se quedó pensando en una palabra que no ofendiera al chico - bueno eres completamente diferente a él.
- Bueno somos hermanastros pero preferimos decir que somos hermanos – aclaro el más alto.
- Y sobre tu pregunta a Blainey no solo le gusta el sino está completamente enamorado de tu hermano – dijo el rubio con una sonrisa y los tres chicos se lanzaron miradas cómplices.
- ¿Podrías llevarnos con él? – le pregunto la latina.
- ¡Claro! Creí que nunca lo preguntarían – los chicos sonríen – síganme – y los tres adolescentes siguen al rubio hasta la habitación número 501 y el rubio toco la puerta.
- ¿Quién? – pregunto una voz dentro de la habitación.
- Nick soy yo ¿puedo entrar?
- Claro pero has silencio por favor al fin pude lograr que durmiera un poco – el rubio abrió un poco la puerta encontrando a Nick sentado viendo la TV y a Blaine dormido bajo las colchas de su cama. Cuando estuvo completamente dentro les hizo señas a sus acompañantes para que entraran.
- Hola y que has hecho.
- Nada tratando de consolar a Blaine y… ¿quiénes son ellos? – dijo señalando a los chicos que estaban atrás de su amigo.
- Son unos chicos que encontré afuera y quieren hablar con Blaine – dijo señalando a su amigo que estaba dormido en la cama.
- Bueno hubieran venido antes porque acabo de hacer que se duerma – dice Nick con una mueca.
- No te preocupes podemos hablar con ustedes – dijo la latina pero en ese momento las colchas de la cama de Blaine cayeron en el suelo dejando mostrar al moreno que no tenía nada de gel en su cabeza y que tenía los ojos llorosos.
- ¡Nick quiero helado! – dijo el ojimiel en un quejido de inconformidad.
- Por favor Blaine no empieces a llorar – le pidió, más bien le rogo Nick a su amigo que acababa de despertar.
- ¿Por qué?... ahora he perdido la oportunidad que estaba esperando toda mi vida – sollozo el moreno – anda quiero helado tráelo por favor.
- No Blaine supera esto y… - empezó a decir el moreno par fue interrumpido por Jeff.
- De hecho Blaine – dijo el rubio - aquí hay unas personas que quieren hablar contigo…
