Amenazas A Hobbits


Los tres chicos originaros de Lima, Ohio estabas parados en la habitación de Nick y Blaine esperando poder hablar con el ojimiel para aclararle algunas cosas sobre su amigo y hermano Kurt Hummel.

- No Jeff no quiero ver a nadie - se quejó el moreno.

- Es muy importante que hablas con ellos – dijo el rubio – es sobre… Kurt – al oír ese nombre el estómago del moreno se revolvió y en ese momento volteo a ver a los tres chicos que estaban en su habitación.

- Bueno déjame introducirnos yo como ya sabes soy Santana la mejor amiga de Kurt – sonríe – ellos son Finn – señala al grandulón que estaba a su derecha – que es el hermano de Kurt y Rachel – señala a la pequeña que estaba a su izquierda – que es otra de las mejores amigas de Kurt después de mí y Britt claro – Rachel bufa.

- Bueno ignorando el último comentario de Santana vinimos a decirte algunas cosas sobre…

- No – dice Blaine interrumpiendo a Rachel - por favor no digas su nombre – le rogo el pelinegro antes de empezar a llorar.

- Mira – dijo Santana acercándose a el – él te quiere y es en serio nunca le había visto ese brillo en los ojos – sonríe - y esa alegría el enserio te quiere, nunca lo había visto tan feliz tú lo haces feliz – termina mientras le soba la espalda al moreno.

- ¿Y yo soy el causante de eso? – sollozo el ojimiel.

- ¡Claro! Ningún chico en su vida lo había tratado como tú lo tratas.

- Y... ¿tú crees que yo tenga una oportunidad con él? – susurro Blaine mientras se limpiaba las lágrimas.

- Claro que si solo tienes que seguir tratando de conquistarlo. Yo ya me encargue de convencerlo de que trate de hablarles más a ustedes lo demás está en tus manos – le dijo la latina y el moreno la abrazo – trata de hablar con él te aseguro que el en verdad te quiere y si tú también lo quieres hazlo y así tal vez tengan una cita o algo parecido.

- Bueno ahora lo malo te tenemos que contar una pequeña historia – hizo una pequeña pausa - por favor Finn - dijo Rachel y Finn se puso a un lado de Blaine cosa que lo asusto un poco.

- Había una vez un chico con cabeza de de brócoli que salía con un chico aficionado de la moda pero un día ese chico que parecía hobbit le rompió el corazón al otro y el hermano y sus mejores amigos le hicieron cosas muy feas al pobre enano que no volvió a ser el mismo después de eso – dijo el más alto dejando a un Blaine con los ojos muy abiertos y en shock.

- ¿Ustedes creen que yo le romperé el corazón a Kurt? – dijo el moreno después de un gran silencio.

- No – Blaine suspiro - pero queremos dejarte claras las consecuencias. No sé si los has notado él es muy tímido – dijo Santana respondiendo a la pregunta de Blaine en un tono amenazante - la gente mala lo hizo de esa forma y no creemos que un rompimiento de corazón lo ayude mucho a recuperarse ¿no crees?

- No se preocupen yo haré todo lo posible por hacerlo feliz y que olvide todo lo malo que ha pasado en su vida.

- Que bien que te quedo claro el punto hobbit – dijo Santana sonriente.

- Bien y hay algo más que quieran decirme oooo… – dijo Blaine.

- Yo creo que es todo por el momento – dijo Finn – ya es hora de irnos ¿no?

- ¡Demonios! – exclamo Santana y todas las demás personas de la habitación la voltearon a ver – tengo quince llamadas perdidas de Kurt y… tengo un mensaje de voz – en ese momento le puso play al mensaje.

- San donde estas, contesta, necesito a alguien para hacerme compañía – y termino el mensaje.

- ¿Por qué compañía? ¿Qué le paso?

- Oh si Kurt esta solo en casa mama y Burt salieron de viaje – dijo el más alto – y bueno pues yo estoy aquí así que… yo creo que deberías llamarlo.

- Tienes razón – dijo la latina - lo llamare – y presiono el botón para llamar, no pasaron más de dos tonos cuando el castaño contesto.

- ¿Hola? – se oyó la voz de Kurt ya que Santana lo puso en altavoz.

- Hola Kurt soy yo Santana.

- Hola Santy ¿qué estás haciendo? ¿Porque no me respondías las llamadas?

- Eh estado un poco ocupada – dijo la pelinegra mirando a Blaine – y dime, ¿qué hiciste en mi ausencia?

- Ah pues iba ir por un desayuno pero me topé con Britt que por cierto es tan muy feliz porque te va a decir que si - la latina se sonrojo – pero en fin me invito a su casa a desayunar y estuvimos halando le conté de Dalton le dije que parece Hogwarts – la pelinegra sonrió.

- Si la verdad es que si se parece – dijo inconscientemente Santana sabiendo que había metido la pata.

- Y después de eso – la latina se extrañó de que Kurt no le preguntara como era que lo sabía y dio un pequeño suspiro de alivio – le conté de Blaine ella se puso muy feliz de que al fin encontré a un unicornio para que este conmigo – el ojimiel se ruborizo demasiado – sabes que creo que tenías razón si me gusta digo es tan lindo, divertido, tierno y siempre encuentra la forma de sacarme una sonrisa.

- Vez te dije que solo tenías que aceptarlo.

- Si tienes razón en cuanto regrese a Dalton el domingo lo tratare mejor y voy a descubrir si el también siente lo mismo por mí.

- No lo dudes Kurtie él es tan obvio te ve como tonto eso dice mucho aunque sabes que me gustaría conocerlo más.

- Creme a mí también.

- Bueno y quieres que hagamos algo en la tarde o… - dijo la latina moviendo su cabeza.

- No, no te preocupes de hecho le prometí a Rachel que tomaría un café con ella – la castaña abrió grande los ojos no podía creer que se le había olvidado que ese di iba a tomar un café con Kurt - así que mejor nos vemos otro día que te parece.

- Claro encantada.

- Bueno adiós hasta luego.

- Hasta luego - y colgó.

- ¡Vámonos! – grito Rachel.

- ¿Por qué? – le cuestiono Finn.

- Se me había olvidado que iba a tomar un café con Kurt – se excusó la morena.

- Bueno nos vemos, fue un gusto conocerlos

- Igualmente y gracias por hacer que Blaine dejara de llorar – dijo Jeff que estaba en la puerta.

- De nada para eso soy buena, espero verlos otro día y Blaine – el nombrado la volteo a ver – trata de conquistar a Kurt has algo romántico a él le encantan esas cosas – dice la latina despidiéndose con la mano y sale junto a sus amigos por la puerta. En cuanto dejaron la habitación Jeff y Nick se volvieron hacia Blaine.

- Ya vez te dijimos que le gustabas – le dijo el rubio guiñándole el ojo.

- Y ahora que hare – dijo el moreno.

- Pues en primera – dijo Nick – tienes que tratar de conquistarlo ya sabes que le gustas eso es un avance, lo que sigue es que te tome confianza y luego invitarlo a una cita.

- Yo iba a decir que se le declarara pero creo la tuya es una mejor idea.

- Ok ahora tenemos que idear como lo conquistaras – dijo el moreno.

- Empezando por tu cabello – lo señalo - esta espantoso parece un nido de pajaritos pero en vez de amarillo, negro – dijo Jeff sonriente. Estuvieron hablando un rato sobre como Blaine conquistaría a Kurt.

- Nick - el nombrado volteo a ver - ¿podrías dejarnos a mí a Jeff unos momentos solos?

- Claro además voy a la cafetería a comer tengo hambre – y salió de la habitación.

- ¿Por qué le pediste a Nick que nos dejara solos? – le pregunto el rubio confundido.

- Ni creas que se me olvido nuestra plática pendiente – dijo el moreno pícaramente.

- ¿Cuál platica?... nosotros no tenemos ninguna platica pendiente Blaine, aparte de tonto estás loco – dijo nervioso.

- Esa en la que me decías que te gustaba Nick.

- Ah esa si claro… ¿que con ella?

- Pues tenemos que idear una forma de que el té pida ser su novio y que sepa que te gusta – dijo sonriente el ojimiel.

- Ok pero no quiero hacerlo ahora es muy rápido.

- ¿Rápido? – el rubio asintió – si parece que ambos se quisieran aventar al otro y comerse las bocas.

- Bueno Blainey es que… - bacilo – es mi primer beso y quiero que me lo de el de una forma muy romántica y luego de eso me pida ser su novio así como en los cuentos – el moreno lo vio raro – ¿qué? déjame soñar como tú tienes a tu Blancanieves, ¿verdad?

- Ok voy a tratar de darle ánimos a Nick para que haga eso aunque no creo que sea tonto como para no darse cuenta de que tú me lo contaste y quisieras que el hiciera contigo.

- Además no estoy muy seguro en este momento como para confesarme a él es muy rápido quiero esperar un poco más.

- Ok como tú quieras – dijo el moreno.

En una mesa del Lima Bean estaban sentados un morena bajita y un chico tan blanco como la nieve hablando.

- Y entonces, ¿que harás ahora? –pregunto el castaño a su amiga.

- No se tal vez simplemente lo deje ir pero no se lo amo demasiado y me mata verlo con Quinn – suspira - espero y pronto el vuelva a mi aunque no sé, eso es muy difícil hasta me deprimo de pensar en él y Quinn besándose todo el tiempo.

- Ok Rachel tú no puedes estar así necesitas levantarte y estar feliz tienes que hacer algo.

- ¿Pero qué? – dice la morena con la cara en las manos.

- Que tal si… el próximo fin de semana haces una fiesta.

- ¿Y porque hasta el próximo? – pregunta la morena con curiosidad.

- No se tal vez para que yo vaya… no sé.

- Ok si el sábado voy a dar una fiesta.

- Ves es lo que necesitas estar con amigos y divertirte – sonrió el ojiazul.

- Y si quieres puedes invitar a tu chico especial y uno que otro amigo que tengas – dice la morena levantando las cejas.

- En primera no creo que él quiera salir de la escuela para una fiesta y tampoco le tengo tanta confianza ni nos conocemos mucho, además de que no tengo amigos nuevos.

- Pero en una semana todo puede cambiar ¿no? – dijo la morena mientras sonreía.

- Si tienes razón – y se abrazaron y salieron de la cafetería en dirección a su casa cada uno.