Preparativos Para La Gran Fiesta


En cuanto Kurt termino de arreglarse para salir bajo las escaleras y encontró a Finn que lo estaba tirado en el sillón.

- Como tardas ya vámonos – dijo el más alto al ver a su hermano - ¡No vemos luego mama, Burt! – grito el castaño y salieron de la casa con dirección a su auto. Subieron y Finn arranco.

- ¿Oye y cómo vas con Quinn? – dijo el castaño cansado del silencio incomodo entre ambos.

- Mal ahora ella esta con Sam, dice que la engañe con Rachel, algo que no hice, así que ella se besó con él en medio del Glee club y créeme no es lindo ver a tu novia besándose con otro chico justo enfrente de ti.

- ¿Y que harás ahora? ¿Al fin decidirás estar sin novia por un tiempo? – pregunto el ojiazul.

- Yo creo que si estoy cansado de los engaños, prefiero estar solo por un tiempo – dice el castaño y frena el auto cerca del Lima Bean para que su hermano pueda bajar.

- Vamos ahí están las chicas – el más bajo sale corriendo del auto y va con sus amigas.

- Hola Kurtie – saluda la latina y la abraza.

- Kurtsie te extrañe tanto mi unicornio – abraza a la rubia.

- Hola Kurt te extrañe tanto no sabes lo intolerable que es el Glee club sin ti – dice la morena en un puchero y abraza al castaño.

- Hola chicas – dice Finn que se había quedado retrasado por estar estacionado el auto.

- Hola Finn – responden las tres al unísono.

- Bueno entremos yo quiero café – dijo la latina y los cinco entraron al local.

- ¿Y que cuenta tu vida Kurtie? – pregunta la rubia mientras se sentaba.

- Pues la ver… - es interrumpido por Finn.

- Que ya dio su primer beso – dijo y recibió un golpe en la cabeza por parte del castaño.

- Mejor tú y Rachel vayan por los cafés – y se alejan mientras el más alto se sobaba la cabeza.

- ¡¿Ya diste tu primer beso?! – grito la latina.

- Santana no grites – le dice el ojiazul – y si ya di mi primer beso.

- ¿Y con quien fue unicornio? – pregunto la rubia.

- Es obvio Britt, fue con el hobbit ¿verdad Kurtie? – dice la morena abrazando a su novia.

- No fue con el – la pelinegra levanta una ceja – está bien, está bien si fue con Blaine.

- Lo sabía, tú y ese frodo iban a acabar revolcándose y besándose, lo se soy una genio y te lo dije mi tercer ojo psíquico mexicano nunca se equivoca – sonríe.

- Esta bien si me lo dijiste, pero tienes que admitir que cuando lo empiezas a mencionar es algo muy poco creíble Santy – dice Kurt mientras se levanta para ayudarle a Rachel con los cafés.

- Gracias – dice la chica – ahora – se sienta – quiero todos los detalles de lo que pasó con quien, cuando, como y donde – dice la castaña y le toma un sorbo a su café.

- Bueno como creo que todos sabían que fue con Blaine – todos asienten.

- Claramente iba a ser con el hobbit su hasta babeas por él, no me extrañaría que el hiciera lo mismo por ti – dijo Santana.

- ¿Cómo fue o…?

- Bueno Rachel agradecería que no me presionaras.

- Si enana cállate que no vez que esto es súper interesante, te aseguro que compraría palomitas si no estuviéramos en un café.

- Pues en la última clase del día el me pidió que lo acompañara a una cita.

- ¿Y cómo fue? ¿Que hizo mi otro unicornio? – pregunto Britt.

- Pues fue una comida sencilla, muy romántica, me dijo cosas tan lindas y luego me canto una canción.

- ¿Cuál? No me digas que fue una muy aburrida o muy usada porque si fue así temo decirte que su amor no durara mucho – dice la morena.

- Fue Somewhere Only We Know de Keane.

- Aww muy linda ya quisiera yo que alguien me cantara una canción tan linda como esa – dice la castaña.

- ¿Y luego que paso? –quiso saber el más alto.

- Wow Finn parece que si te está gustando la historia ¿no? – dice la latina divertida.

- Si estas más interesado que nosotras – se burló la rubia.

- ¡¿Pueden dejar de interrumpirme?! – grito el castaño y los cuatro asintieron – bueno como les decía pues me dedico la canción y al final me beso – sonrió ampliamente.

- ¿Y qué sentiste? – pregunto curiosa la castaña.

- Pues se sintió genial, el besa muy bien, nos hubiéramos quedado hay de no ser porque papa llama y me asusto, luego conteste, fui a mi habitación por mis cosas, llegue al auto, papa condujo hasta casa, cenamos y pues ahora estoy aquí con ustedes – dice sonriente.

- Bueno según parece hoy fue gran día en la vida de mi Kurtsie – dijo Santana jalándole las mejillas.

- San suéltame sabes que no me gusta que hagas eso.

- Cambiando de tema – dice Rachel - ¿están listos para la mejor fiesta de sus vidas?

- Yo sí y tendremos cerveza verdad… porque si no será muy aburrido y todos nos iremos temprano – todos miran a la más bajita con ojos expectantes.

- ¡Claro que habrá! Y por eso les quería pedir un favor – dice nerviosa mirando el piso.

- ¡Escúpelo Berry! – grita Santana después de un incómodo silencio.

- Les quería pedir que me acompañaran a comprar la cerveza porque claramente yo parezco menor de dieciocho años y si alguno de ustedes la compra habrá más posibilidades de tomar en la fiesta… entonces ¿lo harán?

- Claro que lo haremos por algo somos amigos, además de que en serio quiero tomar en la fiesta – dice la latina - entonces andando.

- ¿A dónde? – pregunto Finn.

- A comprar dulces – dice sarcástica – a comprar la cerveza obviamente Frankenteen.

- Entonces vamos – apoya la ojiazul.

- Pero la fiesta es hasta mañana, ¿porque los tenemos que comprar hoy? – cuestiona Kurt con una ceja levantada.

- Anda Kurt vamos a comprarla ahora porque mañana no tendremos tiempo – dice la castaña y agarra al ojiazul de la ropa y lo jala hasta la salida – ¿y a dónde iremos?

- A una tienda obviamente enana, no hagan preguntas tontas.

- Hay una en el centro de la ciudad, ¡Finn tu conduces!

- Obviamente conduciré yo no te dejare usar el auto que Burt y mama compraron para mí – el castaño le saca la lengua.

- No sean infantiles y vámonos ¡ya!

Entonces los cinco amigos suben al auto de Finn, arranco el auto, durante el camino fueron pláticas entre las chicas y Kurt mientras Finn trataba de concentrarse en el camino y no en observar a Rachel que le daba miradas tiernas y amorosas. Cuando llegaron Santana y Kurt bajaron del vehículo, y entraron en la tienda.

- ¿En qué puedo ayudarles? – pregunta el empleado.

- Mmm si podrías darme ¿Cuántas? – Piensa unos momentos – diez paquetes de cerveza.

- No creo que seas lo suficientemente mayor como para tomar esa cerveza.

- ¿Y te lo estoy preguntan o te estoy pidiendo permiso o…?

- No.

- Entonces… dame mi cerveza que me estoy aburriendo de ti – mira su nombre – Joey quieres darme mis cervezas o esto será de la manera difícil y se pondrá feo, créeme no bromeo.

- Por favor dáselos no quiero ni imaginar que hará contigo si no lo haces – dijo el ojiazul – San por favor no vayas a cometer una locura.

- ¡No lo hare y le advierto que si no salen de mi tienda llamare a la policía?

- Entonces será de la difícil – la latina agarra al hombre de su corbata - ¡dámelas o no respondo!

- E-esta bi-bien vo-voy po-por ellas – y fue al congelador y saco 10 paquetes de cerveza – serán trecientos dólares – Santana lo mira con ojos de querer matar a alguien.

- ¿Seguro? – pregunto bajito y de una manera sombría.

-Cómo eres tú te los daré a mitad de precio – se los entrega y el castaño paga el dinero.

- Fue un placer hacer tratos contigo Joey – y los chicos salen de la tienda.

- ¡¿Cómo demonios se te ocurre hacer eso?! – le grita Kurt cuando casi llegan al auto.

- ¡Hey¡ no me reclames conseguí la cerveza, esta fiesta será inolvidable – le guiña el ojo y el otro bufa.

- Al fin llegan qué bien lo lograron conseguir vamos a mi casa para dejar todo – dice Rachel.

En cuento Blaine entro en la habitación número 206 recibió una ola de preguntas sobre sus amigos, en especial por parte de Jeff pidiéndole todos y cada uno de los detalles, por más pequeños que fueran.

- ¿Y qué te dijo antes de irse? – pregunta el rubio.

- Me dijo que me ama más que a nada en el mundo.

- ¡Aww que tiernos, hubiera deseado estar ahí! – chillo Jeff.

- Bueno ya estas satisfecho con todo lo que sabes – el rubio asiente emocionado – entonces hay que dormir para ir mañana a la fiesta de mañana, vámonos Nick – el par de morenos se va a su habitación y duermen.

- ¿¡Rachel donde pongo esto!? – grito el ojiazul que tenía un plato lleno de bocadillos en la mano.

- En la mesa de allá – dijo señalándola.

- ¿Rach crees que sea buena idea jugar lo que propusiste? –pregunto Finn.

- Claro, ¿porque no lo serían? –dice extrañada de la conducta del castaño.

- Porque jugar a la botella tomados no será muy satisfactorio no recordaremos a quien besamos que ¿tal si beso a un chico? No sería muy emocionante para mí.

- No te preocupes yo te cuidare de que no beses a la persona incorrecta – le guiña el ojo.

- ¿Cuánto falta para que la gente empiece a llegar? – quiso saber la rubia.

- Justo en diez minutos Britt – la ojiazul se aleja – ¡espera! ¿Dónde pusieron las cervezas?

- En el congelador ¿por?

- Dile a Finn que las traiga y las ponga detrás de la barra,

- Ok.

- Oye enana tengo que reconocer que me gusta como se ve este lugar, paso de ser tan soso como tú a ser fabuloso como yo – la más baja rueda los ojos, en ese momento tocan la puerta - ¡tú abres! – dice y se va con los demás, Rachel bufa y sube las escaleras y se dirige a abrir la puerta.

- ¡Hola! – dice un chico con mohicano - ¿tienes cervezas verdad?

- Si – dice en un tono aburrido la anfitriona.

- ¡Genial! – dice y saca la cabeza por la puerta - ¡Vengan chicos! -. Y todos los New Directions entran - ¡Esta será la mejor fiesta de nuestras vidas!