Bella pov.

Todo estaba oscuro a mi alrededor, al principio me deje llevar, pero luego a pesar de que no podia verlo, podia oir a Edward pedirme que volviera a el, escuchaba el sufrimiento en su voz, y en la de toda la familia, y quise volver...

Pero no era lo suficientemente fuerte, era como si estuviese siendo arrastrada por la marea en medio de la oscuridad, por mas que peleara e intnetara salir a flote, tenia la sensación de que solo me hundia mas, escuche susurros de preocupación, algo iba a suceder, pero ¿qué? Escuche como los pasos se alejaban ¿a dónde iban?, todo quedo en silencio, comence a luchar contra las sombras nuevamente, intentando abrir mis ojos, pero me era imposible, luego el terrible silencio fue interrumpido por un grito desgarrador, todo lo que pude pensar fue... Edward. Y mis ojos se abrieron, logre salir a flote y todo volvio a mi, todos mis sentidos, incluso con mayor nitidez, corri a velocidad vampirica hacia donde habia escuchado el grito, hace menos de un segundo y llegue a tiempo para cubrir a mi familia del ataque de ¡¿ los Volturi?!, lo sabia, sabia que vendran por mi, después de todo aniquile a sus socios...

-me buscabais?- dije con voz helada, entre cínica y socarrona, podia ver el miedo en los ojos de todos ellos, en la profundidad de ellos, ahí estaba, por que después de todo yo seguia siendo la cazadora y para mi, ellos solo eran la presa

-bella- escuche susurrar incrédulo a Edward, dirigi mi mirada hacia su rostro ¡cuánto lo habia extrañado! Queria abrazarlo y decirle que lo amaba y que no me iria nunca mas y tambien pedir perdon por haberlo abandonado con una sola misera nota, pero luego habria tiempo para eso, o eso queria creer, asi que me limite a decirle con una sonrisa timida "lamento haberte hecho esperar", el entendio lo que quise decir y me regalo una de sus infames sonrisas torcidas, devolvi mi mirada a los Volturi y luego mire a Carslile, intente hablar tranquilamente, de manera casi aburrida

-llevalos adentro, no quiero que vean esto, ninguno de ustedes- dije serena pero seriamente

-no te dejaremos aquí sola- dijo Carslile, justo cuando Edward iba a replicar algo parecido, seguramente.

- Carslile, soy una cazadora, esta es mi naturaleza, pero por primera vez en tres años, me avergüenzo de ella, y no quiero que ustedes vean esto... por favor- rogue al final, Carslile parecia tener una fuerte lucha interna consigo mismo, mientras que Edward solo parecia furioso

- De acuerdo- dijo al final, llevándose a toda la familia, pero Edward no se movio

- Hijo, vamos, ella estara bien- intento persuadirlo

- Me quedare, puedo soportar ver esto, lo necesito y no puedo abandonarla- dijo completamente tenso, tenia que hacer algo para que se fuera, lo que fuese

- Deberias irte, aquí solo me estorbaras, no me apetece tener que andar cuidando de ti mientras peleo sabes?- dije de manera fria, indiferente, de la misma forma que el me habia hablado en el bosque, hace tanto tiempo, sabia que esto le dolia pero, era por su bien, solo queria que entrara a la casa, sabia que lo habia lastimado pero luego me arrastraria y pediria perdon, ahora lo primero era su seguridad

El me miro, pude ver en su miada el dolor que causaron mis palabras, me prometi a mi misma mientras Carslile lo llevaba dentro que nunca mas dejaria que sus ojos reflejaran dolor, nunca mas, viviria solo para verlo feliz, porque su felicidad es la mia, asi como su dolor es mi dolor.

Me volvi hacia los Volturis que me miraban sonrientes, intentando ocultar en vano su miedo, sonrei de forma cruel y pregunte aburrida, mientras me encogia de hombros

-quien es el primero?

Demetri arremetio contra mi, era como un neófito, sin ninguna técnica, solo fuerza, me hice a un lado, cuando pasaba a mi lado lo tome de los cabellos y retorci su cabeza mientras pateaba su torso, arrancando la cabeza de completamente, rapidamente lo prendi fuego, mientras lo hacia Felix se avalanzo sobre mi lastimando mi brazo, en cuanto la sangre comenzo a correr se pusieron frenéticos, yo sonrei complacida, ahora seria mas facil, sin poder contenerse lo demas corrieron hacia mi, mientras Aro, Cayo y Marco contenian la respiración, mate a toda la guardia en cuestion de minutos, y tambien a las esposas de ellos que habian venido tambien, por alguna extraña razon, ahora sabia que venia lo peor, ellos tres eran los mas viejos, por eso, tambien los mas fuertes y astutos, sin mencionar que tienen mayor autocontrol solo basta con ver como dejaron de respirar y no se abalanzaron hacia mi, aun cuando mi sangre es mas atrayente que la de cualquier humano que ellos hayan probado, la verdadera pelea, comienza ahora...

Continuara....