Mi Ángel Enfermo


En Dalton una pareja estaba jugando en la nieve, desde hacía ya un rato, al más bajo de los dos le encantaba jugar en ella, se estaban divirtiendo mucho, estaban tirados en la nieve uno arriba del otro.

- Blaine no hagas eso – le dice el castaño a su novio que le estaba mordiendo el lóbulo de la oreja.

- ¿Por qué? a mí me gusta – le dice el moreno.

- No mejor ven – acerca la cabeza del ojimiel a la suya y le da un tierno beso - ¿acaso no prefieres hacer eso?

- Claro que si – se dan beso, tras beso, tras beso, hasta que al pelinegro se le ocurrió una idea.

- ¡No, no hagas eso! – dice el ojiazul entre risas.

- Pero si te está encantando – le dice Blaine haciéndole más cosquillas.

- ¡Pa-para no puedo respirar! – su novio deja de hacerle cosquillas.

- ¿No te gusto? – pregunto con una carita triste.

- No amor – le da un beso – es que… nunca me ha gustado que me hagan cosquillas, la verdad nadie lo hacía desde que mi mama murió – miro al suelo e inmediatamente fue rodeado por los brazos del amor de su vida.

- Lo siento no pensé lo que hacía.

- No te preocupes no es tu culpa – el moreno le besa la mejilla – además eso me hace sentir que le importo a alguien como le importaba a ella – sonríe.

- Tú me importas – le besa la mejilla – demasiado.

- Te amo.

- Yo también te amo – se iban a besar pero el castaño estornuda - ¿estás bien?

- Si solo me siento algo cansado.

- Bueno será mejor ir adentro – asiente.

- ¿Blaine me puedes cargar me siento muy cansado? – el ojimiel no respondió simplemente lo cargo y con él en sus brazos se fue hasta la habitación de su novio y su amigo, al llegar pudo notar que el castaño se había dormido, toco la puerta y abrió el rubio.

- ¡¿Demonios Blaine que le hiciste?! – le grito Jeff que casi se le viene encima de no ser por Nick quien tomo el rubio por la cintura haciéndolo sonrojar.

- Nada creo que está enfermo, y pues me dijo que lo trajera y creo que se quedó dormido.

- Bueno acuéstalo en su cama – le dice el morocho quien tenía a su novio abrazado por detrás.

- Esta bien – el moreno acuesta a su novio en la cama y lo arropa muy bien - ¿puedes hacerme un favor? – le pregunto a Jeff.

- Depende ¿Qué quieres?

- ¿Podrías avisarme cuando despierte?

- ¿Para qué? No se separan en todo el día, no creo que le haga mas no verse unas horas – se encoge de hombros.

- Es que quiero llevar al médico.

- Oh – responde el rubio sentándose en su cama.

- ¿Entonces me avisas?

- Claro, claro no tengas cuidado en ello.

- Bueno Blaine creo que deberíamos ir a dormir y esperar hasta que Kurt despierte para que lo lleves al hospital ¿ok? – le dice Nick al moreno que estaba viendo fijamente al ojiazul desde hacía ya varios minutos.

- Ok – se levanta y le da un beso en la frente a su novio – te amo – el ojimiel sonrió al ver que inconscientemente en sus sueños Kurt sonrió – nos vemos luego Jeff – yambos morenos salen de la habitación, para poder dormir en la suya.

Por la mañana Kurt despertó con temperatura, pero ni el rubio, ni Blaine estaban en la habitación esa mañana.

- ¿Dónde estarán? – se preguntó el castaño luego volteo el reloj que se encontraba en su mesa de noche - ¡Demonios son las tres de la tarde! – grito, después de un rato la puerta se abrió y entraron sus amigos junto a su novio.

- ¿Cómo te sientes mi amor? – le pregunto Blaine arrodillándose a un lado de su cama.

- Horrible – gimió – me duele todo.

- ¿Quieres que te lleve con un doctor? – le pregunto acomodando algunos cabellos despeinados que se encontraban en su cabeza.

- No, no me agradan los hospitales, me dan miedo.

- ¿Por qué?

- Porque me recuerdan a mama – el moreno le tomo la mano.

- Por favor, no me gusta verte así, vamos yo estaré contigo en todo momento y no dejare que te ocurra nada malo ¿ok? – asiente – bien vámonos.

- Esta bien – el pelinegro toma al castaño en sus brazos y salen de la habitación hacia el estacionamiento, donde entran al auto de Nick.

- ¿Podrías abrir la puerta Jeff? – pregunta el ojimiel.

- Claro – responde el rubio y abre la puerta para que Blaine pueda acomodar a Kurt.

Todos se suben al auto y Nick lo enciende, conduce hasta el hospital más cercano, al llegar Blaine baja con cuidado con Kurt en los brazos ya que en el viaje se quedó dormido otra vez.

- Disculpe - dice el rubio a la recepcionista pero no contesta – señorita – sigue sin recibir respuesta - ¡Oiga usted! – le grita y la chica se asusta.

- ¿Qué te ocurre mocoso? – dice – ¡no estoy sorda como para que me grites de esa manera!

- ¿Segura? –le dice con una ceja alzada.

- ¡Claro! – grita - ¡ahora fuera de mi vista!

- Oblígueme – le dice con una mirada asesina.

- Mira te aseguro que te arrepentirás si no me dejas es paz mocoso marica – le dice en tono de burla.

- Vamos anciana quiero ver que me hará.

- Oh eso lo lamentaras princesa – y la señora estaba a punto de golpear a Jeff de no ser por Nick que se lo impidió.

- Tócalo y te arrepentirás perra – le dice el morocho.

- ¿Acaso es tu novio? – le saca la lengua.

- Si algún problema con eso.

- Pues si no me agradan ustedes mariquitas y…

- ¡Se puede callar! – la interrumpe Blaine con un grito – mi novio está enfermo y necesitamos ver un médico y a usted solo le importa nuestra orientación, cuando lo revisen usted puede seguir discutiendo con ellos.

- ¿Qué ocurre aquí Ximena? – pregunta un doctor acercándose a ver la escena.

- Pues vera doctor Perry estos cuatro mariquitas están alterando el orden aquí en el hospital – miente la mujer.

- ¡Claro que no! – grita Jeff - esta perra no quiere dejarnos pasar a ver a un doctor ya que nuestro amigo está muy enfermo.

- Esta bien Ximena creo que deberías tomarte el día, no me gusta trabajar con gente homofóbica – dice el doctor Perry.

- ¿Por qué acaso usted también es un mariquita? – cuestiona Ximena burlona.

- No, pero mi hijo es gay y no me gusta la gente que trata mal a las personas homosexuales, así que considérate despedida.

- ¡Se arrepentirán malditos maricas! – grita la chica antes de salir del hospital golpeando todo a su paso.

- Bueno pasen a mi consultorio para que pueda revisar al chico – le invita y todos entran al lugar – por favor despiértenlo.

- Kurt – dice Blaine en un susurro en la cara del castaño – Kurt, amor despierta – en ese momento la puerta se abre y dos chicos tomados de la mano entrar por ella.

- Hola papa – dice el rubio – oh perdón, no sabía que tenías pacientes ahora.

- No te preocupes Kendall – responde el hombre.

- Despierta amor – dice el ojimiel ignorando todo lo que pasa a su alrededor.

- ¿Por qué no lo besas? – pregunta el chico castaño parado al lado del rubio.

- Okey – lo besa y el castaño poco a poco despierta de su sueño – hola ángel.

- Hola amor ¿Dónde estamos? – dice mirando todo el lugar – hola – dice en un susurro.

- Hola yo soy Kendall y él es mi novio Austin – señala al chico a su lado - ¿y tú eres?

- Y-yo so-soy Ku-kurt Hu-hummel – se estrechan las manos.

- Chicos tengo que pedirles que salgan, ya que necito hacer la revisión de Kurt – dice el doctor y todos salen del consultorio.

- Doc me puedo quedar con él es que le dan miedo los hospitales y le prometí que estaría con él en todo momento – le dice Blaine con esperanza.

- Claro puedes quedarte con él.

La consulta fue normal, una revisión en general, Kurt estaba enfermo de las anginas lo que implicaba que no podría hablar mucho o cantar hasta que se aliviara, y también llegaron a la conclusión de que el castaño se enfermó por pasar tanto tiempo en la nieve con Blaine.

- Solo necesitara guardar reposo y tomar las medicinas que le di, y en menos de lo que piensas el estará totalmente recuperado – le guiña un ojo.

- Gracias doctor Perry – dice Blaine tomando de la mano a Kurt para salir del consultorio – ah y por cierto gracias por lo del incidente con la chica.

- No hay problema – el moreno abre la puerta y los otros chicos entran en él.

- Bueno vámonos Nick, que Kurt necesita guardar reposo.

- Fue un gusto conocerlos - dice el morocho a Kendall y a Austin.

- Adiós chicos – dijo el rubio.

Los cuatro amigos salieron del hospital y se dirigieron hasta el auto de Nick, el viaje fue corto y divertido ya que Jeff y Kurt no paraban de bromear.

- Entonces si te empiezas a sentir mal y no estoy aquí llámame ¿ok? – le dice el pelinegro a su novio.

- Si mi amor – le responde el castaño que estaba acostado en su cama – pero no creo que sea necesario que me cuides tanto.

- ¿Crees que dejare de hacerlo aunque me digas eso?

- No, claro que no.

- Además te prometí que cuidaría de ti por el resto de mi vida ¿no?

- Si aún recuerdo cuando me dijiste eso – sonríe.

- Entonces yo estoy a tu completa disposición, te comprare unos caramelos y estaré contigo cada momento del día hasta que duermas para que no te sientas solo.

- ¿entonces serás como mi enfermero? – cuestiona el ojiazul entrecerrando los ojos.

- Casi, hare todo lo que hace normalmente un enfermero pero también algo que no deben hacer.

- ¿Ah sí? – asiente - ¿qué?

- Esto – le besa los labios y casi al instante el castaño le corresponde.

- Eso me gusta.

- ¿Qué te parece si ahora vemos algunas películas en mi laptop mientras disfrutamos de la presencia del otro? – pregunta acomodándose al lado de Kurt quien se hizo un poco al lado para que su novio pudiera estar con él en la cama.

- Claro me encantaría – sonríe y ambos se abrazan mientras Blaine pone la película.

Después de un rato ambos se quedaron dormidos abrazados, así se quedaron toda la noche ya que Nick y Jeff se quedaron a dormir en la habitación del morocho. Por la mañana a Blaine se le formo una gran sonrisa al ver con quien y como había dormido, después de un rato de observar la belleza de Kurt, el castaño despertó y sonrió al ver que Blaine lo estaba observando.

- Hola amor – dijo el ojiazul.

- Hola mi precioso ángel – se besaron.

- Que linda forma de despertar ¿no?

- Solo me gusta si es contigo a mi lado – el más alto se ruboriza.

- Que lindo eres.

- Te amo.

- Yo también te amo – se besan.

- Creo que deberíamos levantarnos.

- No déjame estar así por otro ratito es tan lindo sentirte abrazado a mi – dice el castaño y se abraza más fuerte al cuerpo de su novio.

- Esta bien – durante los próximos minutos se quedan así, abrazados sin decir nada solamente ellos dos juntos y sintiendo su amor – ya hay que levantarnos tengo hambre.

- Yo también pero estoy muy cansado todavía.

- No te preocupes – sale de la cama y se pone los zapatos – voy por un vaso de agua para que te tomes tus pastillas.

- Ok, aquí te espero.

- No tardare mucho – le da un beso en la mejilla y sale de la habitación.

Kurt mientras espera se pone a divagar por internet y a revisar su Facebook.

- Hola amor – dice Blaine entrando en la habitación con una bandeja con comida en ella, un plato para él y caldo de pollo para el castaño que estaba enfermo – ¿quieres comer en la cama?

- Si ven vamos a comer – el moreno se sienta al lado de su novio y acomoda la bandeja en sus piernas.

- Estoy muy feliz.

- ¿Por?

- Por tener al chico más hermoso a mi lado.

- No tan hermoso como tú – se besan.

Almorzaron sin problema alguno, se besaron en demasiadas ocasiones, cuando terminaron Kurt tomo sus pastillas y luego de eso se pusieron a hablar, pero un rato después entraron Nick y Jeff por la puerta.

- ¿Chicos que andan haciendo? – pregunta el morocho sentándose en la cama del rubio junto a su novio.

- Nada interesante, solo charlar – dice el ojimiel.

- ¿Y cómo te sientes Kurt? – le pregunta su mejor amigo.

- Pues cada vez mejor, gracias.

- Saben deberíamos ver una película todos juntos – propone Nick – hace mucho que no lo hacemos.

- Si sería divertido, teniendo en cuanta que debo cuidarme y no puedo salir – dice el castaño.

- ¿Entonces que veremos? – pregunta el rubio – ¡y no vamos a ver Harry Potter otra vez!

- ¿Entonces?

- Una de miedo – dice con una voz macabra.

- No me gustan mucho – dice Kurt – prefiero los musicales y las comedias.

- Yo tampoco, después no puedo dormir – dice el moreno.

- Vamos chicos no sean miedosos será divertido – les anima Jeff a sus amigos y novio.

- Esta bien - dicen los tres al unísono.

- Perfecto, hay que ver el conjuro…

- No esa da mucho miedo – dice el ojiazul.

- Ese es el punto.

- Si no puedo dormir o tengo pesadillas será tu culpa – le dice el ojimiel señalándolo con el dedo índice.

- ¡Bueno niños pequeños acomódense y preparen sus gargantas para el susto de sus vidas! – Jeff coloca la película y prende la TV, luego cada pareja se acomoda en cada cama.

Toda la habitación se llenó de gritos de terror, abrazos y hasta llantos por parte de los chicos en especial de Nick, Blaine y Kurt, ya que al parecer a Jeff no le daba miedo… hasta parecía maniático riéndose en partes de mucho miedo, lo que lleva a los otros tres a preguntarse si el estará bien psicológicamente.

- ¿Ya acabo? – pregunto el castaño que estaba abrazado a Blaine con la cabeza escondida en el cuello de su novio.

- Si, al fin acabo esa cosa – dice el ojimiel dándole un beso en la cabeza al amor de su vida.

- ¡Fue genial! – grito Jeff.

- ¡No, no lo fue! – gritaron los otros tres.

- Oh por favor que poco aguantan – dice burlón.

- Que tu estés loco, no quiere decir que nosotros también – le dice el ojiazul y el rubio rueda los ojos.

- Por dios chicos, no me digan que les asusto esa película – los tres asienten – es buena pero la que más miedo da, yo digo que hay que ver otra - empieza a buscar entre sus cosas otra película.

- ¡Ni se te ocurra Sterling! – le grita Blaine – no me mataras del susto otra vez.

- Esta bien, ya no veremos nada ¿contentos? – asienten.

- Gracias – dice Nick.

- ¿No tienen hambre? – pregunta Blaine.

- Pero si comimos hace poco.

- No, nosotros almorzamos, además ya es la hora de la comida y en verdad tengo hambre.

- Esta bien vamos a comer – los amigos salen de la habitación y van a la cafetería.

La comida fue sencilla y más que nada para Kurt que no tenía hambre después del gran susto que le dio la película. Al terminar de comer fueron a la habitación numero 206 de nuevo.

- Nunca volveré a ver a las muñecas de la misma manera después de esa película – dice el castaño.

- Yo tampoco – dice el morocho.

- Ni yo – los apoya el ojimiel.

- No fue para tanto – dice el rubio, ganando miradas asesinas de sus amigos.

- ¿Blaine puedo dormir? – pregunta el ojiazul a su novio - tengo mucho sueño

- Claro amor, si quieres puedo dormirme contigo – dice el moreno.

- Si me gustaría eso – el más bajo se introduce en la cama al lado de su novio y lo abraza pro la cintura.

- Chicos cuando salgan cierran la puerta -dice Blaine y la otra pareja sale de la habitación para darles privacidad.

- Te amo.

- Yo te amo más.

- Yo más.

- No, yo más.

Y así siguieron hasta que se quedaron dormidos…