Advertencia: este capítulo contiene escenas subidas de tono entre hombres (no es entre Klaine, así que si gustan pueden saltarse el **Flashback**).

Te Quiero Contar Un Gran Secreto


Era una mañana algo lluviosa en Dalton Academy, Kurt y Blaine estaban en la habitación del moreno abrazados, porque al más alto le daban terror y pánico los truenos que se escuchaban en el techo, y aunque mucha a gente le pareciera malo o tonto tenerle miedo a algo tan común como lo son los truenos, pero el castaño tenía una gran razón para sentirlo.

- ¿Sabes que te amo verdad? – pregunta el moreno a su novio.

- Si y mucho – responde el castaño - ¿Por qué lo preguntas?

- Te quiero contar un secreto.

- Claro puedes contarme lo que quieras, yo no te juzgare – sonríen.

- Te amo mucho – le besa la frente – cuando era niño a mis padres les pareció algo extraño.

- ¿Extraño en que forma? – pregunta con curiosidad.

- Muy… afeminado, me gustaba mucho hacer algunas cosas que les gusta hacer a las niñas y en la escuela siempre me molestaban por eso.

- Igual a mí.

- Bueno un día cuando tenía quince años gracias a unos amigos descubrí que era ser gay y pensé en decírselo a mi papa.

- ¿Y qué ocurrió?

- Pues al principio me grito de una forma que no creí que fuera posible, después de eso me golpeo dejándome tirado en el piso sangrando, hubiera muerto de no ser porque mi madre llego y me salvo.

- Y le dijo algo a tu papa supongo.

- No todo lo contrario mi papa le platico porque me golpeo y ella al principio pensé que lo entendería pero le dijo a mi padre que me tenían que corregir y quitarme esos pensamientos de la cabeza.

- Tu madre es una perra – pensó Kurt en voz alta – perdón lo dije en voz alta – se disculpó.

- No te preocupes – sonríen.

- ¿Y que ocurrió después?

- Pues era más o menos la misma rutina todos los días, me llevaban a cualquier lugar que encontraran para quitarme mi enfermedad, a veces era un convento con monjas que me rociaban cosas y me acercaban cruces, o a veces simplemente un psicólogo que era mejor por mucho, ya que no me trataba como si fuera un animal o tuviera al exorcista dentro - ríen.

- ¿Cómo fue que saliste de ahí?

- Pues no fue fácil, fue gracias a mi hermano él una vez fue de visita a la casa y supo todo lo que ocurría y lo infeliz que yo era, entonces les dijo de Dalton que era una escuela lejos de casa y donde podría estudiar.

- ¿Y aceptaron que te cambiaras así de fácil?

- Si a ellos solo les importaba o curarme o tenerme lejos, así que optaron por la segunda opción y pues ahora estoy aquí contigo.

- Me agrada tu hermano ¿Cuándo lo conoceré?

- No se lo último que supe de él es que había conseguido un contrato para grabar una serie de televisión.

- ¿Entonces es actor?

- Si y muy bueno.

- ¿Blaine, tu y yo podemos contarnos todo sin importar nada verdad?

- Claro amor de eso se trata una relación.

- ¿De qué contarse secretos?

- No la confianza.

- Ah ya lo sabía – ríen.

- De que ambas personas se cuenten todo sin importar que, aunque le vaya a hacer daño a la otra persona, es mejor decir la verdad que mentir ¿Y porque lo preguntas?

- Ah nada más por curiosidad.

- ¿Seguro?

- Si muy seguro.

- Esta bien, pero quiero que sepas que si quieres contarme algo yo soy todo oídos y no te juzgare ¿ok?

- Ok – le besa la mejilla y se levanta.

- ¿A dónde vas? – le pregunta levantando una ceja.

- A la cafetería – le responde - ¿tú no tienes hambre porque yo sí?

- Oh si claro vamos – se levanta y salen de la habitación y se dan cuenta de que afuera estaba completamente mojado.

- Ah que te gano llegar antes.

- A que no – ambos salen corriendo con dirección a la cafetería.

- ¡Te gane! – grita Kurt al llegar.

- Eso no se vale estaba muy resbaloso por mi lado.

- Aww por favor Blainey no te enojes.

- No estoy enojado.

- Sí, si lo estás.

- No, no lo estoy.

- Mire mejor hay que dejar de discutir que tengo hambre – le toma la mano y entran en la cafetería, van a donde sirven la comida y buscan un lugar para sentarse.

- ¡Chicos por aquí! – les grita una voz y voltean - ¡para el otro lado! – vuelven a voltear y ven a Jeff desayunando con Nick, así que se acercan a su mesa.

- Hola chicos – los saluda Kurt.

- Hola – saluda su novio.

- Chicos deberían haber venido a ver la película con nosotros fue muy divertida – dice el rubio.

- No yo estaba muy cansado de todo el entrenamiento que nos puso a hacer el entrenador – dice el castaño.

- Si no parábamos ahí seguro morimos – dice el ojimiel y todos ríen.

- ¿Entonces que hicieron mientras no estábamos nosotros? – pregunta el morocho.

- Seguro que estaban haciendo esas cosas que hacen las parejas cuando están solas.

- ¿Besarse? – pregunta Kurt muy inocente.

- No haciendo la palabra que comienza con s y termina con o – dice pícaramente el rubio.

- Nosotros nunca haremos eso – dice el ojiazul y los otros tres lo miran con una ceja levantada.

- ¿Seguro? – le pregunta su novio.

- Muy seguro.

- Si tu dices – dice Jeff.

- Claro que es cierto.

- Ya los quiero escuchar – se burla el rubio.

- ¿Podemos dejar de hablar de eso? – les pide Kurt.

- Claro – dice Blaine notando algo raro a su novio – ¿entonces que quieren hacer ahora?

- Yo quería salir a jugar afuera pero no se puede por al lluvia – dice Jeff en un puchero.

- ¿Para golpear a Blaine con un balón otra vez? – dice morocho y su novio ríe al recordar lo ocurrido.

- ha, ha que gracioso Nick – dice sarcásticamente.

- No te enojes amor - le dice el castaño abrazándolo y el más bajo sonríe.

- Esta bien ¿Qué tal si salimos a jugar a la lluvia? – propone el pelinegro.

- Si sería divertido – dice Nick.

- Si, hay que mojarnos – dice el rubio.

- Yo no voy a mojarme – dice Kurt causando que todos lo miren raro - ¿Qué? no me quiero enfermar.

- Como tú digas – dice el rubio – ¡bueno vámonos!

Los cuatro chicos van hasta la habitación de Kurt y Jeff donde el castaño se pone en la puerta y comienza a dibujar mientras ve sus dos amigos y novio jugar en el agua de la lluvia "se ven tan adorables" pensó él.

- ¿Que dibujas? – le pregunta Jeff acercándose a el – aww que tierno dibujo – era un dibuja de los tres chicos jugando en la lluvia - ¿dibujas muy bien te lo han dicho?

- No me lo dicen muy seguido no me gusta que la gente vea o que dibujo.

- ¿Por qué? – le pregunta y se encoge de hombros.

- Nunca me ha gustado siento como si vieran otra parte de mi – sonríe – como si fuera una canción de las que escribo o algo parecido.

- ¿Tu escribes canciones? – pregunta sonriendo.

- Casi todo el tiempo que estoy solo, o cuando te duermes.

- ¿Podría ver alguna?

- ¡No! – grita – perdón no, es que son muy personales, tal vez algún día te deje ver una.

- Más te vale, porque si dibujas así – señala el dibujo – no puedo imaginarme como escribes.

- ¿Y tú que haces que no quieres que los demás se enteren?

- Nada, tal vez bailar y escribir libros – se encoge de hombros – eso es algo que me hace feliz y no quisiera que nadie se enterara.

- ¿Desde cuándo bailas?

- Desde pequeño, mis padres nunca estaban en casa así que tenía que matar el tiempo a mi hermana se le ocurrió que entrara en clases de baile, ya que según ella soy bueno, pero yo no lo creo – ríen- pero entre después de tanta insistencia de su parte y no me pareció tan mal, la verdad me encanto.

- Yo no soy muy bueno bailando, siempre tropiezo con algo - ambos sueltan grandes carcajadas - creo que ya te habrás dado cuenta por los ensayos de los Warblers ¿no?

- No bailas tan mal, lo que pasa es que te distraes mucho mirando a Blaine – el castaño se ruboriza – así como hace rato que estabas dibujando lo miras y al parecer todo sale bien.

- Es mi inspiración.

- Aww el amor – suspiran – creo que deberías hacer un dibujo de ti y luego dárselo a Blaine para que siempre te tenga con él.

- ¿Tu crees, no se vería muy cursi?

- No lo veo de esa manera, sería muy tierno de tu parte, además de que le encantaría – le guiña un ojo – creme él siempre te regala cosas muy buenas y tú también, pero son compradas yo creo que para el valdría más algo hecho por ti mismo que algo que puede conseguir cualquier persona.

- Sabes tienes razón es una gran idea – dice con una gran sonrisa - mañana mismo comienzo con el dibujo.

- Chicos vamos a ir a nuestra habitación a ducharnos y cambiarnos – dice Nick acercándose a ellos.

- Al rato volveremos y seguiremos haciendo cosas divertidas – el ojimiel les dice sonriendo.

- Ok – responden los otros dos al mismo tiempo.

- Adiós – dicen los morenos y besan a sus respectivas parejas.

- Nos vamos luego – dice Jeff.

- Adiós Blainey – dice Kurt, después de eso Nick y Blaine se marchan a su casa.

- ¿Qué hacemos mientras los esperamos? – pregunta el castaño a su mejor amigo.

- Pues yo me voy a duchar antes de pescar un resfriado – dice el rubio entrando en la habitación seguido por el ojiazul, y luego se mete al baño. Al término de su ducha logra ver que su amigo está muy pensativo - ¿en qué piensas?

- Nada realmente – suspira.

- No parece que sea nada – dice el rubio – es todo lo contrario – se sienta a su lado – cuéntame que te tiene tan pensativo, te he visto estar así desde el almuerzo.

- ¿Tu ya tuviste tu primera vez? – pregunto sin rodeos y el rubio abre los ojos como plato.

- No, ¿eso es lo que tiene tan preocupado o es otra cosa?

- No en realidad, es que hoy en la mañana Blaine me conto un secreto muy íntimo y yo no sé si yo le tenga que contar el mío.

- ¿Es algo malo? – pregunta ladeando la cabeza.

- Si, mucho.

- ¿Lo que el té conto era algo muy malo?

- Más bien era como una confesión, pero seguía siendo un secreto.

- Entiendo ¿y tú secreto podría perjudicarlo a él, o hacer que cambie de parecer sobre ti?

- Yo creo que sí.

- En ese caso creo que deberías contárselo, no creo que le perjudique en lo más mínimo escucharlo – se encoge de hombros - con todo lo que te ama, no creo que le tome mucha importancia.

- ¿Tu crees?

- Claro – sonríe – por ejemplo digamos que tu secreto es que eres un príncipe – el castaño lo mira levantando una ceja – fue lo primero que se me ocurrió, bueno supongamos eso, el entendería que se lo ocultaste porque no querías hacerlo sufrir, o porque te da vergüenza admitirlo.

- ¿Oye te puedo pedir un favor?

- Lo que quieras y necesites.

- ¿Cuando te diga que este listo para contarle a Blaine mi secreto tu y Nick podrían salir de la habitación, para dejarme hablar con clama con el?

- Claro no te preocupes por ello – sonríe.

- Bueno

- ¿Por qué salieron?- le pregunta el ojimiel al castaño.

- Blaine tengo que contarte un gran secreto y no quiero que me juzgues por ello.

- Claro sabes que yo no te juzgaría por nada de tu pasado, ni presente, ni futuro o algo parecido.

- Bueno todo esto que te contare fue la causa de todos mis problemas desde psicológicos hasta físicos – asiente – y nadie lo sabe, ni siquiera papa, solo a excepción de quien lo hizo.

- Esta bien, ve lento y cuéntamelo todo a su tiempo ¿ok?

- Bien primero al principio solo eran empujones a casilleros, que me tirara al contenedor de basura, tirarme slushies al rostro – baja la mirada – pero un día comenzó a tocarme de una manera muy asquerosa, me sentía sucio por cada vez que el hacía eso, lo hacia todos los días y yo me odiaba por dejar que pasara.

- ¿Y porque no le contaste a tus padres, al director, un maestro o a tu hermano?

- Porque él me amenazo que si yo decía algo relacionado con ello él iba a matar a mi familia y cuando menos me lo esperara me mataría a mí – hizo una pausa - yo tenía mucho miedo Blaine – sollozo - muchas veces decidí en suicidarme para que ya no me pudiera hacer eso, pero solo llegaba a cortarme los brazos y piernas, nunca me atreví a hacer algo más.

- No llores bebe – dice Blaine acercándose a él y abrazándolo, dejando que es desahogara en su hombro. Después de un rato el castaño paro de llorar, dispuesto a continuar con la historia.

- Bueno un día no recuerdo bien cual fue, ni quiero hacerlo todo lo que ya había sufrido término de una manera dolorosa y tráumate para mí ya que no creo que lo haya sido para él, me había agarrado en la noche y me había llevado en su auto a un lugar muy legado de Lima.

**Flashback**

(narra Kurt)

- Déjame Dave, no me hagas nada – dije forcejeando para que me soltara como si mi vida dependiera de ello.

- Cálmate hermoso, lo disfrutaras – me toco el trasero e inmediatamente me estremecí por sentir su mano tocando mi cuerpo.

- ¡No me toques! –le grite pero al parecer mis palabras no causaron efecto en él ya que seguí tocándome con sus asquerosas manos.

- Mira princesa no lloriqueos mas que me obligaras a pegarte – de un momento a otro sentí como me ataba las muñecas con una soga. Después me quito los zapatos y me ato los pies.

- Karofsky no lo hagas por favor – yo ya sabía que era lo que él me quería hacer y por eso ya tenía ganas de vomitar y morirme, antes de que el me quite una de las cosas que puedo presumir que todavía tengo, además de mi primer beso claro.

- Te dije que te callaras – me golpeo en la cara e inmediatamente sentí un dolor punzante en la mejilla – bien ahora tu y yo disfrutaremos esto – me bajo los pantalones y los boxers, pude sentir su asquerosa mano tocarme el miembro y el trasero pero no podía hacer nada ya que me había inmovilizado – estas muy sabroso – se susurró al odio y seguí forcejeando.

- Suéltame David por favor, no me hagas esto – sentí como me rompía la camiseta y la tiraba al suelo – no era nueva – me empezó a tocar el cuerpo por un buen rato mientras yo seguí gritando por ayuda hasta que con uno de los pedazos de mi ropa me amordazo.

- ¡Ya me hartaste! – grito y me golpeo en la espalda, después de eso se desvistió y se acomodó encima de mí, yo negaba con la cabeza frenéticamente y lloraba. Después de un rato de tocarme introdujo su miembro en mi de una sola vez, causándome un dolor horrible, empezó a moverlo cada vez más rápido y sentía como empezaba a sangrar, luego de un rato se corrió dentro mío, puedo jurar que fue la sensación más asquerosa que he tenido en mi vida – bien ya me satisficiste ahora ya no quiero nada mas de ti – salió de mi cuerpo – bueno parece que sangraste demasiado, deberías limpiarte – me desato y me dejo ahí llorando y todo sucio, no hice nada más que llorar hasta que me dormí, cuando desperté tenía un gran dolor y no podía pararme. Por mucho que me costó y dolió logre salir de ahí y regresar a mi casa…

**Fin Del Flashback**

- Mi amor – lo abrazo Blaine, ya que el castaño estaba hecho un mar de lágrimas - ¿así que por eso no te gusta que te toque? ¿Todavía recuerdas ese momento? – asiente.

- ¿No sientes asco hacia mí? – pregunta el ojiazul viéndolo a los ojos.

- Yo nunca sentiría por ti algo que no es amor –lo besa – ahora sabes que haremos – niega con la cabeza – iremos a denunciar a Karofsky, no quiero que se salga con la suya y te haya hecho eso y más ¿entendido? – asiente – te amo Kurt y lamento que hayas pasado eso.

- ¿Sabes que es lo peor? – le pregunta llorando y niega con la cabeza – que no podre tener mi primera vez contigo.

- No te preocupes por eso, yo lo único que necesito es tenerte a mi lado y así seré feliz por el resto de mi vida – se besan – y Kurt nunca olvides que te amo sin importar que.

- Yo también te amo Blaine.