Epilogo…


(Narra Kurt)

Hoy es un día muy especial, Finchel, Brittana Y Niff vienen a cenar, pero aunque sea eso una ocasión muy especial Blaine no puede despegarse de su trabajo como cantante cada vez está teniendo más éxito y a veces llega tarde a casa pero siempre se siente como si estuviera conmigo no sé por qué…

- ¡Papa dile a Ángel que no me esté molestando! – oh ya lo recordé, bufo y me acerco a mi hija que está dibujando el jardín, luego observo como mi hijo está jugando con la manguera y está mojando a su hermana – si me vuelves a molestar te voy a aventar un lápiz – le amenaza, son muy adorables sus peleas. Tal vez se preguntan como nació ella, pues decidimos rentar un vientre y después de una larga espera de nueve meses estuvo con nosotros: Elizabeth Anderson-Hummel, tiene dieciséis años, ella tiene el cabello negro con un par de ojos celestes como los de Cooper y una piel tostada como su padre, es una completa Anderson, se imaginaran quien dono el semen para nuestro primer hijo ¿no?

- ¿Papa cuando vendrán los primos para jugar? – me pregunta mi hijo Ángel Hummel-Anderson él tiene una piel muy blanca como la nieve, unos ojos azules muy brillantes y un cabello castaño, fue nuestro segundo hijo a él le pusimos mi semen para que tuviéramos dos pequeños y que fueran completamente diferentes, hace poco cumplió sus quince años.

- No se los chicos me dijeron que estaban por llegar – me encojo de hombros y observo como se acerca a mí una niña de seis años con cabello castaño, ojos marrones muy brillantes y una piel blanca como porcelana algo adormilada, a ella la adoptamos mientras hicimos un viaje desde entonces se llama Taylor Hummel-Anderson - ¿hace cuánto te despertaste? – le pregunto y ella se abraza a mi pierna al ser tan pequeña.

- Hace ratito no pude seguí durmiendo pero ya me siento mucho mejor – sonríe ayer en la noche se enfermó del estómago.

- ¿Y tú hermanito no se despertó? – oh si tenemos otro hijo, a él también lo adoptamos pero porque su familia entera había muerto días después de que naciera y ahora vive con nosotros hace unos días cumplió cinco meses, tiene unos ojos miel muy expresivos una piel entre blanca y morena, con una cabello rubio muy lindo, ahora se llama Justin Anderson-Hummel.

- No sigue dormido – pero inmediatamente escucho un llanto proveniente de adentro de la casa – o tal vez ya no esta tan dormido - corro escaleras arriba para encontrarme con nuestro pequeño llorando y estirando sus bracitos, lo levanto.

- ¿Qué te ocurrió amor? – el termina con su llanto y se abraza a mi cuerpo – descuida estás conmigo, cálmate – siento que me abrazan por detrás y me besan la mejilla giro la cabeza para encontrarme con mis ojos miel favoritos en el mundo – llegas temprano.

- No todos los días puedes ver a tus amigos con sus familias reunidas con la tuya – me besa los labios – sabes que si no tuviéramos tantos hijos lo haríamos ahora mismo – dice sensualmente.

- Tal vez – le sonrío juguetonamente - pero a ti te encantan los niños y por eso tenemos tantos.

- A veces pienso que nuestra vida no sería ten linda y divertida sin todos ellos.

- Lo sé son lo mejor que nos ha podido pasar.

- ¡Tocan! – grita Elizabeth desde abajo y yo dejo a Justin en su cuna ahora que ya está dormido bajo las escaleras con Blaine detrás mío, me dirijo a la puerta y la abro me encuentro con una pequeña morena de quince años igualita a su madre y un chico de dieciséis años alto igual a su padre.

- Hola Anny – le beso la mejilla a mi sobrina – hola Harry – saludo al pequeño que estaba distraído jugando en su celular.

- Hola tío Kurt – dice los dos al mismo tiempo.

- ¡Kurt! – grita Rachel abrazándome - ¿Cómo estás?

- Bien pero no mejor que tu parece – ella sonríe – chicos porque no van con sus primos – ellos asienten y salen corriendo.

- Bueno estoy algo pasadita de peso – mira su estómago – pero es por una buena causa.

- ¿Y cuando llega? – le pregunto.

- Los doctores dicen que en al menos una semana – se encoge de hombros – nada me detendría por estar con mis amigos, ni siquiera estos pequeños.

- ¡Hola hermanito! – me saluda mi hermano mayor y me abraza.-

- Hola Finn.

- ¿Estas muy delgado que nos comes ya?

- Finn, estoy igual que siempre solo he estado algo cansado últimamente con los niños y el trabajo – le explico – como tu comprenderás ¿no?

- Bueno eso es muy fácil de explicar Anny es muy difícil le gusta estar en todo con tal de participar más en cualquier cosa, mientras a Harry solo le gusta la batería – como he dicho son unas mini versiones de sus padres.

- Yo tengo cuatro Finn.

- Eso es el doble.

- No me digas – digo burlón – pero ya enserio a Elizabeth le encanta todo lo artística siempre está participando en todo con tal de ser la mejor, luego Ángel que solo le interesa el canto y luego tenemos a Taylor que prefiere tocar instrumentos cualquiera créeme nuestro cuarto de música está más lleno de lo que jamás creí que podría estar con Blaine.

- Bueno es su culpa para que quisieron tantos hijos – dice Rachel – aunque todos son muy hermosos.

- Lo sé.

- ¿Chicos y si se sientan en el sillón a platicar más a gusto? – pregunta mi esposo acercándose.

- Hola Blaine – le besa la mejilla - claro vamos estoy algo cansada – dice Rachel que sale disparada al sofá seguida por nosotros.

- Tal vez sea la edad Finn estas algo viejito.

- Tú has de ser muy menor que yo ¿verdad?

- Claro – la verdad es que no solo soy menor que el por cinco meses, tocan la puerta.

- !Van a abrir o qué! – grita Santana desde afuera.

- Voy yo – dice Blaine saliendo de la cocina y yendo a la puerta.

- Hobbit ayúdame con esto – le entrega varias cosas de bebes y Blaine las lleva a la sala de estar.

- ¡Hola! – saluda un niño de quince años con cabello rubio y ojos verdes.

- Hola Kendall – le saludamos todos y él se acerca a nosotros a saludarnos.

- ¿Sabían que los unicornios existen? – nos pregunta el, es igual de inocente que su madre.

- Claro – decimos nosotros.

- Porque mi hermana dice que no es cierto pero yo no le creo es muy mentirosa.

- ¡¿A quién llamas mentirosa?! – grita un niña morena desde la entrada ella es la hija de Santana igual en carácter y muy mandona tiene dieciséis años.

- Chicos vayan con los demás.

- ¿Dónde está Ángel? – me pregunta el rubio con un lindo brillo en sus ojos.

- Creo que está en su habitación – el asiente y corre escaleras arriba, ante la mirada extrañada de todos - ¿y ya tienes novio Jenny? – le pregunto a su hermana.

- No – se sonroja y sale corriendo ante nuestras carcajadas.

- ¡Hola chicos! – saluda Britt con su pequeña hija en brazos - ¿Cómo andan? – se sienta al lado mío y después Santana se sienta al lado de ella.

- Pues cansados con la vida de padres.

- Es agotador – dice San – no me imagino como sufrirán Jeff y Nick con solo un hijo que es más insoportable que Berry.

- ¡Yo no soy insoportable! – chilla Rachel.

- Bueno lo eras – vuelven a tocar la puerta.

- Yo abro – digo y me dirijo a ella al abrirla Jeff me abraza y me estruja muy fuerte.

- ¡Hola pequeño Kurtie! – grita y me suelta.

- Hola Jeffy ¿Cómo estás?

- Ya sabes el trabajo y cuidar a mi hijo – sonríe - ¿y tú?

- Igual solo que con cuatro hijos.

- Hola – me saluda un chico rubio con ojos marrones.

- Hola James entra los demás chicos están en las habitaciones de arriba – el rubio sale disparado hacia arriba.

- Hola Kurt.

- Hola Nick pero vengan aquí están todos dentro – los tres vamos a los illones y yo ocupo mí mismo lugar - ¿de que hablan?

- De los amoríos de nuestros hijos – aclara Santana.

- ¿Tú crees que ya tengan parejas?

- No lo sé – dice ella muy segura.

- ¿Y cómo? – pregunto con curiosidad.

- No todos los días escuchas a tus hijos decir la palabra novio.

- ¿Espías a tus hijos?

- No yo pasaba por sus habitaciones y escuche a ambos decir esa palabra.

- ¿Y tienes alguna idea de quienes sean sus novios? – tomo un vaso de agua que había traído hace rato de la cocina.

- El hijo de Berry y el tuyo.

- ¿Mi hijo es gay? – pregunta Rachel.

- Creo que es el mío – digo con una sonrisa.

- ¿Cómo lo sabes? – me pregunta Jeff – tampoco es muy fácil detectar a un gay.

- Lo supe desde que era niño tiraba a los autos a un lado y siempre traía su peluche con él y lo llevaba a todos los lados que íbamos – les explico – además puedo notar como se miran él y Kendall es como yo miraba a Blaine cuando era adolecente.

- Lo sigues mirando así – dice Finn burlón.

- ¿Y sus hijos ya se han declarado gais ante ustedes? – nos pregunta a mí y Brittana Rachel.

- El mío no – contesta Santy.

- Tampoco el mío y eso es muy raro pensé que lo haría hace tiempo – contesto yo.

- Vamos a cenar – dice mi esposo y todos nos levantamos para ir a la mesa excepto Rachel que va a la escalera.

- ¡Chicos a cenar! – grita ella y se escuchan pasos que se dirigen hacia nosotros.

Todos estábamos sentados en la gran mesa yo al lado de Blaine y todos con su pareja, solo los chicos no pero empezamos a hablar y Anny me pregunto:

- ¿Qué ocurrió después de que tú y el tío Blaine volvieran de Los Ángeles?

- Sí que ocurrió nunca nos lo han contado – dice Jeff.

- ¿Quieren que se los cuente? – pregunto.

- ¡Sí! – dicen todos ellos emocionados en especial mis hijos.

- Bueno después de varias semanas llegaron las nacionales y por mucho que nos esforzamos no logramos quedar en primer lugar pero quedamos en el segundo hasta les ganamos a Vocal Adrenaline, en cambio los New Directions quedaron en el doceavo lugar por culpa de Finn y Rachel que se dieron un beso tan largo, les juro que cuando paso el primer minuto todos se quedaron con la boca abierta – todos rieron - por la impresión al principio no pensé que fuera tan malo pero al parecer si lo fue porque sus dos canciones fueron muy buenas y quedaron fuera de los diez primeros solo por un beso… el punto es que nos divertimos mucho estando en Nueva York, Rachel y yo salimos a muchos lugares inclusive cantamos en un escenario de Broadway fue un genial experiencia pero eso no fue lo mejor del viaje sino que Blaine fue muy romántico todo el tiempo desde salir a paseos por la gran manzana o dedicarme canciones románticas, fue el mejor fin de semana de mi vida.

- ¿Y que ocurrió después papa? – me pregunto Ángel.

- Luego el año siguiente ambos nos decidimos cambiar a McKinley ya que Jeff y Nick también se cambiaban para allá, fue un gran año excepto por dos personas que no esperábamos que aparecerán en nuestras vidas, el primero fue Sebastián un chico algo guapo pero todo lo guapo y el buen cuerpo que tenía (porque lo tenía) se le quitaba con esa actitud de perra muy parecida a la de Santana, y también por sus dientes de caballo en su cara de suricato, trato muchas veces de meterse en los pantalones de Blaine pero no lo deje y el pobrecito se quedó solito y yo salí victorioso quedándome con mi lindo novio. El segundo fue Chandler un chico algo divertido y que me enviaba muchos mensajes, que yo le respondía lo admito pero en ese momento Blaine estaba muy distante mío y pues necesitaba alguien para sentirme especial, por suerte al final de todo el rubiecito como lo llamaba Blaine me dejo de mandar mensajes y la verdad nunca volví a saber nada de él. Luego en las nacionales ganamos el primer lugar fue la primera vez que me sentía tan feliz por ganar una competencia de coros. Entonces vino la graduación fue una semana muy triste recordamos todo lo que hemos vivido mientras estuvimos en el coro entonces recordé lo mucho que les debo a esos chicos por haberme protegido y cuidado por tanto tiempo pero también que ya era muy fuerte como para poder cuidarme por mí mismo. El día de la graduación fue perfecto al final del día Rach, Blaine, Finn, Santana y yo fuimos a un apartamento en Nueva York donde viviríamos grandes aventuras.

- ¿Fue genial vivir en Nueva York? – pregunta Kendall que tomaba la mano de Ángel pero disimuladamente para que nadie los viera aunque yo y Santana los aviamos visto desde hacía un rato.

- La vida en Nueva York fue genial salíamos casi todos los días para trabajar o divertirnos, vivimos mucho tiempo todos juntos hasta que Blaine y yo teníamos el dinero suficiente para intentar la vida juntos, pero no todo fue perfecto un chico que nunca supe cómo se llamaba quería con Blaine pero él nunca se dejó caer en sus juegos, mientras que a mí un chico llamado Adam me coqueteo mucho pero él siempre supo que nunca iba a tener una oportunidad conmigo, yo estaba hecho para Blaine Anderson y eso lo sabía todo el mundo, nunca escondimos nuestro amor siempre dejábamos que fluyera con la gente que estaba cerca de nosotros.

- Esa es a pura verdad a los chicos de Glee club en vez de vomitar algo asqueroso vomitaban arcoíris – se burla Santana.

- ¿Eso vomitan los unicornios? – pregunta Kendall.

- Claro que no, yo nunca he vomitado eso – le digo.

- Papa – Ángel se acerca a mí y me susurra – podemos ir a la terraza para que te pueda contar algo.

- Claro lo que quieras hijo – ambos subimos las escaleras y vamos a la terraza, nos sentamos en las bancas - ¿Qué quieres decirme?

- No creo que sea algo muy difícil, pensé en decírtelo muchas veces antes pero no sabía cómo y ahora ya lo sé – asiente para que siga – yo soy gay.

- Lo sé – sonrió.

- ¿En serio? – asiento - ¿es por los peluches verdad?

- Eso y que eres mi hijo – lo abrazo - te conozco muy bien, más de lo que tú crees.

- Todavía hay más.

- ¿Qué?

- Kendall es mi novio.

- Lo sé – respondo con un tono divertido.

- ¿Cómo?

- Hace rato se estaban tomando de las manos.

- Le dije que no lo hiciéramos ¿alguien más lo vio?

- Solo Santana – me encojo de hombros – además hijo lo miras más que como a un simple amigo.

- ¿Cómo?

- Como cualquier persona mira a de quien está enamorado.

- Te amo papa.

- Y yo te amo a ti hijo.

- ¿Cuál es tu momento favorito en el mundo? – me pregunta.

**Flashback**

- ¿Blaine que estás haciendo? – le pregunto al ver que es estaba arrodillando ante mí.

- Kurt Elizabeth Hummel – abre la cajita que trae en sus manos - ¿te casarías conmigo? – comienzo a llorar por la emoción y a asentir frenéticamente.

- ¡Sí! – grito - ¡claro que me caso contigo! – él se levanta y me coloca el anillo – te amo.

- Yo te amo mi ángel – nos besamos.

**Fin Del Flashback**

Ese fue en verdad el mejor momento de mi vida… pero cada momento con él es el mejor momento de mi vida lo amo y sé que él me ama a mí, y haci será hasta que ambos nos vayamos de este mundo. Mucha gente todavía no encuentra a la persona ideal pero yo puedo decir que la encontré muy rápido y sin darme cuenta pero mucho antes que amarlo yo lo necesite y por eso siempre lo amo porque él me ayudo cuando más lo necesitaba…

I Need You…

FIN