-Rescrito-
Capítulo 6: Ni blanco ni negro es.
Si había una verdad en el universo es que Celebi llevaba una vida feliz. No era fácil, pero no significaba que no fuera feliz, aunque no lo fuera del modo que desearía, pero estaba verdaderamente conforme. ¿El procedimiento? Ordinario. Su rutina consistía en constantes viajes en el tiempo para prevenir o solucionar desastres ambientales y durante sus descansos vigilaría la vida de sus humanos favoritos, aunque en últimas instancias fuera inclinado mucho más a un humano que a otro debido a las circunstancias.
El primero en nombrar de los dos humanos, por orden cronológico, seria Samuel Sam Oak. Celebi siguió su vida de principio a fin sin que este se diera cuenta de su presencia luego de su encuentro fortuito en la Región Johto. Lamentablemente los momentos de su vida, los que no necesariamente seguía por orden cronológico, llegaron a su fin cuando comenzó su vida como investigador. Si, era interesante hacerle una visita de vez en cuando, pero por más cariño que le tuviera observar su vida encerrado en un laboratorio no era demasiado agradable si se hacía constantemente.
El segundo en nombrar, y no menos importante, era Ash Ketchum. Era gracioso ver que el anterior sujeto observado le otorgara el primer Pokemon al siguiente, casi como entregar la batuta al siguiente corredor. Celebi disfruto en grande las aventuras de Ash, notándose que el joven entrenador tenía una tendencia por mucho más arriba del promedio a meterse en problemas. Tenía un constante encuentro con legendarios, incluso con otros Celebi, y ya era raro que un entrenador encontrara solo uno, tres de ellos contándose a sí mismo ya era fuera de gráfica. Con toda esta emoción, entre rescate y rescate, paso el tiempo rápidamente siguiéndole en sus viajes: Kanto, Johto, Hoenn, Kanto una vez más, Sinnoh y finalmente Unova. Teniendo algo de tiempo libre, valga la ironía, decidió que esta sería su siguiente parada.
Celebi inmediatamente sintió el frio de la zona por lo que se fue al techo del establecimiento, cercano a las luces que otorgaban algo de calor, estando en una esquina extrema no sería visto fácilmente y podría observar con tranquilidad. Entre tanto en el centro estaba Ash en un aparente combate de gimnasio. En las gradas estaban dos amigos del entrenador, el primer sujeto parecía estar en una vestimenta de mesero con un característico cabello verde, mientras que su acompañante era una joven en un grueso abrigo de invierno, se caracterizaba por una pequeña criatura que habitaba su cabello purpura.
El Pokemon de especie Viaje Tiempo observo maravillado el desarrollo de la batalla. El entrenador del cual Celebi estaba encariñado inicialmente uso aun Pokemon de estatura promedia, color café claro con manchas negras, de aspecto similar a un cocodrilo. Por raro que pudiera parecer su oponente era un aparente barquillo de helado volador. En cuestión de instantes fue forzado a cambiar de Pokemon, siendo aventajado con facilidad por su oponente.
Celebi estaba preocupado pero al mismo tiempo feliz, después de todo estos eran los combates contra líderes de gimnasio, algo que Ash disfrutaba hacer. Era emocionante ver como la mente del entrenador trabajaba en batalla, siempre accediendo a una lógica poco convencional.
El segundo Pokemon de Ash entro en batalla, este era uno pequeño en comparación al anterior. Tenía un predominante color amarillo, ya fuera un poco más claro u oscuro. Lo siguiente era un pequeño mechón rojo que combinaba con su pecho del mismo color. Finalmente tenía unos enormes ojos junto a una peculiar bolsa que intentaba cubrir su estómago, intentaba debido a que constantemente se caía y dicho Pokemon constantemente intentaba subirlo, aunque fuera inútil.
El combate iba a comenzar cuando Celebi lo sintió, una extraña perturbación proveniente del canal del tiempo. Una irregularidad que sacudió todas sus entrañas, lo siguiente fue ver que el peculiar Pokemon recién llamado lentamente se desvanecía.
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Ash finalmente estaba en el Gimnasio Pewter. Se había tomado su tiempo en venir, aunque gracias a los dotes de un mapa otorgado por su PokeGear el horario calzó con el tiempo que había tardado en su primer viaje, solo que había sido mucho más productivo. Incluso había entrenado con Flint, quien era el supuestamente secreto padre de Brock, logrando aumentar la capacidad eléctrica de Pichu. Desde el atardecer hasta media noche entrenó, descargando y recargando a su Pokemon eléctrico para acostumbrarlo a un voltaje mayor, al consumo eléctrico y aumentar sus habilidades; a diferencia de la primera vez en donde solo lo súper cargó una vez, esperando que fuera suficiente. Ahora no confiaría en la suerte.
Debido a que Pichu tenía una cantidad eléctrica menor a la que Pikachu tenía, el entrenamiento fue mucho más duro para el Pokemon. Viendo a Pichu sobre su hombro rebosante de energía y de determinación, solo pudo recordar los eventos de la noche anterior.
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Ash, Misty y Pichu encontraron a Flint en la entrada de Ciudad Pewter vendiendo rocas. Luego de que les dirigiera al Centro Pokemon, Joy se encargó de saludar a los dos viajeros luego de reconocerles por sus hazañas previas en Ciudad Viridian y en Valle Fennel. Parecía que las enfermeras Joy tenían una estrecha red de comunicación entre ellas. Ya a finales de la tarde luego de una merecida cena en caso de Ash y Misty, y un merecido descanso en caso de los Pokemon, el entrenador de Pueblo Paleta se inscribió en la Liga Pokemon, Centro Pokemon que estaba autorizado para las inscripciones. Esta acción generó una conversación entre Ash y Flint, que termino por un entrenamiento especial para Pichu.
En cuestión de minutos estaban en las afueras de Pewter, lugar donde un antiguo molino de agua yacía. El plan de Flint era simple, usar la electricidad que generaba el molino para ampliar la capacidad eléctrica de Pichu. Ash lo llevo un paso más lejos.
"¡Pichu, Impactrueno!" Ordenó el entrenador.
"¡Pii… …chuuu!" Gritó el Pokemon.
Ciudad Pewter era famosa por sus piedras, y era oportuno en este entrenamiento ya que eran el objetivo. Eran difíciles de romper y resistentes a ataques eléctricos. Debido a la cantidad de veces en las que Pichu podría lanzar el ataque y la potencia que lentamente aumentaba tras el nivel de destrucción que Pichu daba a las rocas se mostraba que el entrenamiento daba resultados.
Flint por su parte estaba sorprendido. Esto no era lo que tenía planeado cuando sugirió ayudar a Ash para enfrentar a Brock. Él simplemente esperaba súper cargar a Pichu para lanzar un solo ataque que debilitaría inmediatamente el Pokemon de Brock. En cambio para lo que Ash trabajaba era aumentar el poder total de Pichu. Las grandes cantidades de energía de carga y descarga ampliaban con facilidad las reservas del Pokemon, haciéndolo mucho más fuerte que antes. Se podían ver los resultados con facilidad ya que al inicio las rocas con suerte mostraban una pequeña muestra de quemadura eléctrica, posteriormente la quemadura crecía para luego quemar la roca entera, finalmente las rocas comenzaron a agrietarse.
Pero Ash no se enfocaba solo en el poder o resistencia, también se encargaba de que Pichu no perdiera precisión. Con la ayuda de Misty había creado varios blancos a lo largo del valle rocoso marcando muchas de las piedras.
Ya a media noche tanto Ash como Pichu habían llegado a su límite, debido a que el entrenador era el encargado de hacer rotar el molino ante la carencia de un rio que lo hiciera. Pero tanto Pokemon como entrenador estaban satisfechos ante los resultados, mientras que Flint y Misty observaban atónitos, probablemente ese era el Pichu más poderoso, resultaba dar miedo pensar en cómo sería cuando llegara a ser un Pikachu, o peor aún, un Raichu.
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La introducción ocurrió igual que la primera vez, solo que ahora era la mañana del día siguiente, el momento en donde se libró el segundo combate. Incluso con la introducción normal de Brock parecían haber diferencias importantes sobre ciertos aspectos.
"¿Hace cuánto tienes a ese Pichu?" Cuestionó Brock, mirando al Pokemon que acompañaba a Ash.
"Dos semanas, más o menos." Fue la respuesta inmediata de Ash, quien parecía estar sumergido en un Deja vu por la situación, aunque con lo siguiente rápidamente saldría de este.
"Mmh… se ve muy bien criado para un Pokemon de apenas dos semanas. Debes ser buen entrenador." Fue la respuesta apreciativa de Brock, aunque este mantuviera el aire frio característico en un líder de gimnasio. "Entonces comencemos de una vez." Brock chasqueó sus dedos, y Ash reconociendo lo que iba a suceder retrocedió a su lado del campo de batalla que surgía de las paredes.
El entrenador de Pueblo Paleta observo la parte superior del gimnasio notando que Misty y los hermanos de Brock observaban dicha batalla.
"La batalla será de dos contra dos, sin límite de tiempo. Solo el retador puede intercambiar Pokemon." Aclaró Brock en su tono de mando, ganando una cabezada por parte de Ash. "Bien entonces, este será mi primer Pokemon. ¡Geodude, ve!" Brock arrojó su Pokebola, revelando al uno de sus Pokemon característicos.
"Geodude." Sonrió Ash al verle, para luego sacar su Pokedex.
Dexter: Geodude, el Pokemon roca. Geodude tiene un increíble poder defensivo que lo hace distalmente resistente a cualquier ataque físico.
"Veo que no comenzara con Ónix esta vez." Razonó Ash en su mente, no lo estaba subestimando. El entrenador sonrió, giró su gorra hacia atrás y arrojo a su primera elección. "¡Treecko, yo te elijo!" El nombrado Pokemon hizo su aparición poniendo su clásica rama en su boca para luego mirar sorprendido al oponente de su entrenador. Era el amigo de Ash y quien preparó su comida durante tanto tiempo, jamás le olvidaría. El tipo planta sonrió con nostalgia.
"¿Treecko? ¿De la Región Hoenn?" Cuestionó Brock sorprendido. "Una cosa es tener un Pichu, pero ese Pokemon…" El líder de gimnasio guardo silencio observándolo.
"Se podría decir que tengo mucha suerte. Ese no es el único." Sonrió Ash. "Tengo el primer movimiento. ¡Treecko, Ataque Rápido!"
"Es una mala elección." Dedujo rápidamente su oponente, descontento con la primer opción de ataque. "¡Geodude, Megapuño!"
"¡Trecko!" El Pokemon Geko corría a toda velocidad dejando una estela blanca detrás, para luego usar las rocas para zigzaguear. "Tre-tre-tre…" En segundo estuvo próximo a Geodude y su puño destellante.
"¡Destructor!" Ordenó de improviso su entrenador. En milésimas el Pokemon cambio de posición dejando su cola al frente destellando de un color blanco. La cola y el puño impactaron directamente, al asombro de Brock Geodude fue desplazado por el impacto.
Escuchando un 'Geo' de derrota por parte de su Pokemon para ser lanzado a unas rocas, el líder observo el desarrollo intrigado. Fuerza era algo que a Geodude le sobraba y de tener que medirla contra un Pokemon que no fuera tipo roca resultaba bastante difícil de igualar. Que un Tipo Planta con un ataque de Tipo Normal ganara en poder físico sonaba una locura a menos que estuviera en un estado evolutivo superior, cosa que no era el caso. En peso, defensa y ataque Geodude era superior a Treecko.
"Entonces… ¿Por qué?" Entonces Brock lo notó al ver la colisión de la cola de Treecko junto a la estela dejada tras él que desaparecía. "Velocidad. Aumentaste la velocidad para aumentar el poder de ataque y superar a Geodude." Dedujo sorprendido y un tanto sonriente, sonrisa a la que Ash correspondió. "Buena táctica, no funcionara otra vez. ¡Geodude, Tormenta Arena!"
"¡Treecko, Bala Semilla!" Fue la orden imprevista de Ash.
Antes de que Geodude pudiera comenzar con la Tormenta Arena, el Pokemon Roca había sido impactado por el torrente de Balas Semillas. La cuádruple efectividad ante la ventaja de tipo fue evidente cuando el Pokemon de Brock cayó debilitado al instante.
"Hiciste lo que pudiste, regresa Geodude." Felicito Brock a su Pokemon, para luego observar a su retador. "Ese es un Pokemon bien entrenado, Ash. Lamentablemente hasta aquí llega. ¡Ónix, ve!" Brock arrojó su siguiente Pokebola dando origen al gigantesco Pokemon Roca/Tierra.
"Bien, ¡Treecko, Bala Semilla!" Ordenó Ash.
"Bloquea con Lanzarrocas!" Fue la respuesta de Brock.
Treecko arrojó las semillas y Ónix aventó las rocas, impidiendo el paso de las semillas al mismo tiempo que estas se aproximaban a su oponente. Todo indicaba que su Bala Semilla no era lo suficientemente potente como para romper esos gigantescos peñascos.
"¡Treecko evade con Ataque Rápido!" Ideó nuevamente un plan su entrenador.
"¡Treeeecko!" El Pokemon comenzó a brincar de roca en roca con gran habilidad, lamentablemente aunque hubiera entrenado previamente su experiencia no era tanta como la antigua. Luego del tercer salto sobre roca dio un mal salto, ocasionando que se estrellara con la siguiente roca. El resto de las rocas golpearon al Pokemon directamente, regresándolo a tierra bastante herido.
"Acabemos con esto, ¡Embestida!" Ordenó Brock.
"¡Gyyoo!" El gigante Pokemon embistió al convaleciente Treecko a toda fuerza. El Pokemon fue despedido a gran velocidad fuera del campo de batalla, impactando en la pared adjunta dejando un pequeño cráter. Treecko quedo incrustado y debilitado.
"¡Treecko!" Gritó Ash preocupado. Inmediatamente fue a revisar a su Pokemon. Por suerte solo estaba inconsciente. "Lo hiciste excelente, amigo. Supongo que Ónix esta un nivel más allá." El entrenador regreso a su Pokemon a su Pokebola y regreso al podio de su extremo. Ash observó al Ónix y al líder de gimnasio. Recordaba lo difícil que había sido esta primera batalla en el pasado, aunque no recordaba estar tan relajado. Se notaba la diferencia. "Bueno, creo que ya es hora. ¡Pichu, yo te elijo!"
"¡Pichu!" El Pokemon grito tras saltar frente de su hombro para entrar en la arena de batalla. "¡Pi!" Sus mejillas chispearon con determinación.
"¿Un Pokemon eléctrico?" Cuestionó el líder de gimnasio. "Podrá estar bien entrenado, pero no es un desafío para un Pokemon Tipo Roca." Refutó la elección de su oponente, pero la mirada de Ash o de su Pokemon no fueron intimidadas. "Bien, que así sea. ¡Ónix, Lanzarrocas!"
"¡Gyoo!" Al igual que la vez anterior, Ónix comenzó a lanzar rocas contra el Pokemon de Ash.
"¡Pichu, bloquea con Impactrueno!"
"¡Piiichu!" Cada descarga eléctrica golpeo las rocas que iban a golpear al Pokemon, logrando repelerlas o destruirlas.
"Esa es una buena defensa." Se sorprendió Brock. "Pero no te servirá para derrotar a Ónix. ¡Embestida!"
"No es lo único que Pichu puede hacer." Se defendió Ash. "¡Cola de Hierro!"
Era un ataque que ni Brock u Ónix esperaban y la respuesta fue fácil: antes de que Ónix pudiera embestir a Pichu, el diminuto Pokemon le golpeo con su cola destellante como si se tratara una bofetada justo en la cara desviando exitosamente al oponente del curso, hacia un costado en diagonal al ratón eléctrico. Brock estaba atónito, ese ataque había sido un golpe directo y por la efectividad fue de gran daño. Pero Ónix logro levantarse.
"¡Cola de Hierro una vez más!" Ordenó Ash.
"Pii…" El Pokemon dio un salto, preparado para golpear la cabeza del oponente una vez más desde arriba. "¡Chu!"
"¡Evádelo, Ónix!" Pidió Brock. Antes de que la Cola de Hierro lograra golpear al Ónix, este logro serpentear hacia atrás para evitar el ataque. Pichu impacto con su cola el suelo rocoso de la arena de batalla, enterrándola bastante profunda. "¡Es tu oportunidad, Lanzarrocas!"
"¡Impactrueno! ¡Dirígelo por tu cola!" Fue la orden improvista de Ash. El ratón dirigió la descarga al suelo, provocando que las rocas cercanas fueran desprendidas impactando contra los peñascos lanzados por Ónix. Al final el ataque quedo neutralizado y Pichu quedo libre una vez más. "¡Ahora Cola de Hierro!"
El ataque tomó a Brock aturdido y desprevenido. No esperaba una defensa de ese tipo, ni mucho menos que lograra cancelar su ataque de rocas. Para cuando logro reaccionar, saliendo de su asombro, Pichu ya estaba impactando con su Cola de Hierro a Ónix en el mismo punto del ataque anterior.
Ónix estaba debilitado.
Brock quedo unos instantes admirando el resultado, un tanto incrédulo, otro poco sorprendido y un tanto más emocionado. Desde que se había posicionado como líder de gimnasio jamás un Pokemon eléctrico había tenido una victoria en su gimnasio, era impensable incluso que lograran derrotar a su primer Pokemon. Entonces sonrió, satisfecho con el resultado y alegre de haber tenido una batalla de este tipo: emocionante, fuerte, rápida. Tenía todo lo digno de un oponente y entrenador.
"No puedo decir nada más que felicitaciones." Dijo el líder de gimnasio regresando a su Ónix a su Pokebola. "Hiciste lo que pudiste, amigo. Buena batalla."
Misty y los hermanos de Brock estaban atontados. Rara vez Brock perdía, nunca había sido derrotado por un tipo eléctrico. Sumando las dos circunstancias sonaba bastante disparatado, pero aquí estaba delante de sus ojos. La pelirroja sonrió, era la primera medalla de Ash y no podía decir que no la merecía.
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Ash, Misty y Brock estaban fuera del gimnasio luego de la excelente batalla. Pichu se encontraba descansando en los brazos de su entrenador, podía ser más fuerte pero aún se encontraba en primera etapa evolutiva, su resistencia faltaba incrementarse.
"Fue una excelente batalla, Ash." Felicitó Brock mostrando su palma ante Ash, en ella se encontraba la medalla. "Por tu victoria te entrego la Medalla Roca."
El entrenador de Pueblo Paleta la recibió con orgullo.
"Gracias, Brock." Agradeció con una pequeña reverencia. "¡Si, ahora tengo la Medalla Roca! ¡Mi primera medalla!" Grito alzando su mano en victoria con el premio dado. No podía contener su felicidad, era una prueba de que una vez más estaba en la ruta de ser un Maestro Pokemon.
"Felicitaciones Ash." Congratuló Misty. "Nada mal para tu primera batalla de gimnasio."
"Con la forma en que cuidas a tus Pokemon estoy seguro que lograras completar las ocho medallas." El líder de gimnasio sonrió al ver como el entrenador trataba a sus Pokemon. "Sabes, siempre quise viajar para lograr ser el mejor criador Pokemon del mundo." Brock extendió su mano acariciando la cabeza del Pichu dormido. "Espero que puedas criar unos magníficos, hazlo por mí por favor."
"Eso no será necesario." A sorpresa de casi todos los presentes Flint había llegado a escena, el único quien no se sorprendió fue Ash sabiendo que esto iba a pasar. El hombre se quitó la barba postiza y su gorro de lana, revelando a un sujeto casi idéntico a Brock. "Debes ir y realizar tus sueños."
"Mi padre." Concluyó Brock, mucho a la sorpresa de Misty y sorpresa fingida en caso de Ash. Tal parece que nuevamente era el encuentro entre padre e hijo, y como tales iban a tener una larga charla entre ellos que sorpresivamente bien aun con la situación de abandono por parte del padre de Brock.
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Ya era de noche cuando todos los asuntos en Pewter estuvieron zanjados. Ash, junto a Misty, se encargó de ir al Centro Pokemon para revitalizar a sus Pokemon heridos durante el combate contra Brock, mientras que este último se encargó de alistar sus cosas para el viaje. Ahora los tres humanos y el Pokemon eléctrico ya descansado estaban en las afueras de la ciudad, comenzando el viaje.
"¿De verdad no te importa que te acompañe en tu viaje, Ash?" Preguntó el aspirante a criador.
"Por supuesto que no. Mientras más seamos mejor, ¿Verdad, Pichu?" Respondió el aspirante a Maestro Pokemon. "Ya que estamos todos, creo que son horas de las presentaciones. Brock, ella es Misty, viaja para convertirse en una Maestra Pokemon de Agua. Misty, él es Brock y quiere ser el mejor criador Pokemon del mundo." Pichu inmediatamente golpeó el hombro de su entrenador. "Ah, cierto. Y él es Pichu, mi primer Pokemon."
"Pichu-pi." Saludó el ratón eléctrico sacando una carcajada de todos los presente.
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Ash bostezó cansadamente mientras se acomodaba en su bolsa de dormir. La mayoría del día fue repetición de lo ocurrido la primera vez que visitaron Monte Luna, conociendo al científico Seymour que estudiaba a los Clefairy, Clefable y a la roca lunar. Lo que le molestaba es que aun habiendo dejado un espacio en blanco en su equipo y estando preparado para ello, aun así olvido capturar un Zubat en la entrada. Por segunda vez perdió su oportunidad.
Ahora se encontraban en el claro dentro de Monte Luna, durmiendo tras observar la danza de los Clefairy y Clefable alrededor de la gigantesca roca lunar que molestamente el Equipo Rocket había intentado robar una vez más.
El entrenador sacudió su cabeza, dejando esos pensamientos negativos de lado se enfocó en lo bueno. Nuevamente viajaba con Brock y Misty reviviendo viejas aventuras y agregando nuevas, en compañía de viejos y nuevos Pokemon. Ya calmado por el lado positivo se movió por última vez para alcanzar una posición perfecta, no sin antes dar una última mirada a Misty, Brock y Pichu. Probablemente pasaron cinco minutos con sus ojos cerrados, antes de que su merecido descanso fuera interrumpido.
"Ash…"
El entrenador abrió sus ojos. La voz se oía familiar y cálida, estaba seguro de haberla escuchado antes pero al sentirse tan solo un breve y probablemente incierto susurro decidió ignorarlo para regresar a su merecido descanso. Lamentablemente la voz tenía otros planes.
"Ash…"
La voz insistía una vez más. Siendo segunda vez el entrenador tomó asiento teniendo cuidado de no despertar a Pichu, a sus amigos y a Seymour, que dormía cercano a las criaturas del Monte Luna. Esta vez solo se quedó quieto, estando atento de escuchar la voz con mayor claridad y atención. No fue decepcionado.
"Ash…"
Estando seguro el entrenador salió en totalidad de su bolsa de dormir y comenzó a caminar fuera de la cueva, a donde la extraña voz parecía guiarle tácitamente. En el umbral de salida se centró a donde esta voz le llamaba, pero antes de poder seguir sintió que algo recorría su espalda. El entrenador casi gritó cuando vio a Pichu en su hombro, quien al parecer había despertado ante su ausencia inmediata. Esperaba no despertar a los demás también, en especial a Misty debido a su malgenio ante la falta de sueño.
"¿Pichu-pi?" Cuestionó el ratón eléctrico diminuto. Dando a entender inmediatamente a lo que se refería.
"Ash…"
El Pokemon agitó sus orejas escuchando la voz y al parecer entendiendo el motivo por el que su entrenador había salido tan tarde en la noche. El Pokemon eléctrico decidió guardar silencio en lo que su entrenador intentaba seguir la voz familiar. Duro solo por unos instantes ya que el ratón decidió usar su capacidad auditiva superior para rastrear el origen de la voz que mantenía el llamado de su entrenador. Fueron guiados por un costado del exterior del Monte Luna, luego tuvieron que escalar varios terraplenes hasta llegar a una cueva justo en una cavidad creada justo bajo la cima, no fue esto lo que llamo la atención.
En el exterior de la cueva estaban dos estatuas gemelas: Arceus.
"Entonces esa es la voz." Dedujo Ash entendiendo por qué sonaba tan familiar.
Pichu y Ash entraron en la cueva. La arquitectura le recordaba al Templo creado por Damos en Sinnoh, pero resaltaba en el centro un altar triangular, tanto en el centro como en los extremos tenían gravados específicos. Ash quiso seguir investigando, pero fue interrumpido por la iluminación total de la estancia, con el gravado central destellando con intensidad casi cegadora. Pronto un portal se abrió en el centro y fue reconocido al instante, era Arceus el que salió del interior.
"Ash, me alegra que llegaras en la brevedad." El Pokemon saludó en voz cortes. "Igualmente me agrada verte, Pichu." Era importante para el Pokemon legendario reconocer las dos presencias, tanto el humano como el Pokemon. Los dos eran parte de un todo.
"¡Hola, Arceus!" Saludó Ash en su tono de emoción característico. Él era después de todo un preciado amigo.
"¡Pichu-Pichu-Pi!" Correspondió el Pokemon eléctrico a su entrenador.
"Desearía traer buenas noticias." El tono de cortesía que llevaba un toque de felicidad se extinguió en un tono de pesar aun manteniendo la elegancia clásica del legendario. "Temo que las consecuencias de mis acciones siguen afectando el universo, y más estrechamente, tu vida." Explicó Arceus. "No espere que la interacción de mis poderes con los de Dialga y Palkia pudieran crear consecuencias tan adversas y fuertes al punto de crear una línea de tiempo adversa. No, no una línea de tiempo…" Se intentó explicar el Pokemon. "…es solo un Eco de lo que pudo haber sido."
Tanto entrenador como Pokemon quedaron perplejos.
"No entiendo, Arceus. ¿A qué es lo que te refieres?" Intentó profundizar Ash.
"Ash, piensa en el espacio como un lago sereno y el tiempo como el aire que interactúa sobre el lago." Como ejemplo el Pokemon legendario uno de los charcos cercanos dentro del templo abandonado. "El aire sopla y el lago genera ondas respecto a su movimiento, ¿Verdad?" Arceus al mismo tiempo paseo su pata delantera por encima del charco generando un pequeño movimiento. "Eso representa el pasar del tiempo, como lentamente se mueve en serenidad y estabilidad; y el reflejo que se crea en el lago es la realidad en sí, la unión de espacio y tiempo." Ash y Pichu asintieron en comprensión. "Ahora imagina que la lucha que tuvimos con Dialga y Palkia es como arrojar una piedra al lago." Con gran habilidad el Pokemon de gran tamaño movió solo una piedrecilla y la arrojó sobre el charco provocando una vibración gigantesca, las ondas creadas crearon reflejos de sí mismo, una onda reflejaba lo que la otra onda mostraba.
"Se altera el reflejo…" Dedujo rápidamente Ash, pero notó algo más importante. "Las ondas alteradas se reflejan entre sí."
"Así es. La onda representa un eco y el reflejo en la onda es una realidad nueva. Aunque en este caso sería la realidad de lo que debió ser." Arceus notó la mirada perpleja del entrenador y Pokemon. "Creo que será mejor mostrárselos, de todas formas debo ahorrar energía."
Inmediatamente después el Pokemon legendario destelló con gran intensidad dejando que una extraña onda envolviera el ambiente, los objetivos más cercanos eran Ash y Pichu, pero en realidad alcanzo toda la realidad aunque estos no se dieran cuenta, incluyendo los Pokemon de Ash que descansaban en sus Pokebolas o en la Reservación Oak. Fue como un golpe directo al cerebro de Ash y Pichu que sacudió todas sus memorias.
"¿Qué es esto?" Cuestionó Ash repentinamente mareado.
"Pichu-pi…" Agrego el ratón eléctrico en el mismo estado.
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"¡Monferno, escucha! ¡No puedes dejar que las llamas te dominen!" Intentó convencer Ash. "¡Tienes que poner todo ese poder bajo control así podrás ser más fuerte tú, y yo también!"
El estado de la situación era crítico. La habilidad Mar Llamas de Monferno se había activado causando un descontrol total mientras que Electabuzz intentaba sostener la jaula que contenían a Pikachu, Empoleon y Piplup. Ash abrazaba a Monferno, intentando que este se mantuviera bajo control. Pero era inútil, Monferno había activado Rueda de Fuego con Ash aun dentro.
Monferno comenzó a gritar completamente alterado en lo que la barrera de Protección de Electabuzz se rompía. Electabuzz no pudo aguantar más, la jaula con los Pokemon le caía encima hasta que de improviso el Pokemon de fuego se soltó del abrazo de Ash y acudió a la jaula deteniéndola con el propio ataque Rueda de Fuego. Fue cuando un destello blanco se creó.
Monferno evoluciono a Infernape.
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El Equipo Rocket una vez más, y esta vez robaron la torre de energía de Ciudad Marina, la obra maestra del Líder de Gimnasio Volkner que avariciosamente Jessie, James y Meowth intentaron robar. Los ladrones se prepararon bien utilizando medidas para repeler ataques eléctricos, absorbiendo todo lo que Pikachu y el Raichu de Volkner pudieran lanzar. Eso fue hasta que Ash obtuviera una idea para detener a Seviper y Carnivine.
"¡Seviper, Mordida!" Ordenó Jessie.
"¡Síganlo par de vampiritos!" Secundó James.
"¡Muy bien, ahora Grotle bloquéalos!" Ante Pikachu y Raichu debilitados, Ash llamó a Grotle a la batalla. Con el peso solido del Pokemon Planta y Tierra cerró el paso a los Pokemon oponentes para luego aplicar fuerza arrojarlos de vuelta. "¡Asombro, Grotle! ¡Ahora sigue con Hoja Afilada!"
"¡Gratl!" El Pokemon gritó con fuerza.
Entonces brilló.
Torterra entró en escena.
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Infernape estaba derribado ante el Luxray de Volkner, con este último lanzando un Colmillo Trueno final para acabar con el combate. Entonces las luces se apagaron dando un momento de incertidumbre tanto en Volkner como en su Pokemon. Fue cuando Infernape se levantó.
El cuerpo de Infernape emanaba un vapor rojo, como si la temperatura aumentara en lo que la flama sobre la cabeza del Pokemon estallaba con un volcán. Infernape gritó dando una demostración de su fuerza recién activada, la fuerza de Mar Llamas.
Sin advertencia el Pokemon de Tipo Fuego lanzo un Lanzallamas que Luxray logro evadir, el poder destructivo era tremendo. El ataque siguió enviándolo a lo largo del techo del gimnasio, arrasando con todo el concreto que las llamas encontraran a su paso.
"¡Vamos, Infernape! ¡Reacciona!" Intento hacer entrar en razón a su Pokemon el entrenador. El grito funcionó, Infernape se volteó con un gruñido a su entrenador quien miraba un tanto sorprendido por su reacción.
Lentamente Infernape caminó hacia Ash con Brock, Dawn y Flint mirando atentos desde las gradas con profunda preocupación. Incluso Pikachu hizo destellar sus mejillas de forma defensiva, pero el entrenador le advirtió al Pokemon eléctrico.
"Tranquilo, Pikachu." Relajó Ash al ratón eléctrico. "Estamos bien… ¿No es así?" Infernape seguía paso a paso más cerca de su entrenador, manteniendo los gruñidos en voz baja. Los presentes seguían viendo expectantes. "Tu sabes bien que creo en ti." Aseguró Ash con plena confianza.
Infernape se detuvo frente a su entrenador.
Sonrió.
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Habiendo reunido las ocho medallas y habiendo acompañado a Dawn al Gran Festival en la que quedo en segundo lugar ante Zoey, ahora Ash, Brock y Dawn estaban en la Conferencia del Valle Lily. El entrenador de Pueblo Paleta había decidido llamar a diferentes Pokemon de la reservación Oak, preparando a ellos y a sí mismo para el momento en el que motivó todo este viaje. Tododile, Corphish, Snorlax, Bayleef y Cyndaquil fueron llamados para ver a su entrenador.
Lamentablemente las cosas no son siempre tan perfectas, no cuando añadimos al Equipo Rocket a la ecuación. El trio de villanos había modificado la máquina de transferencia, robando los Pokemon recién llamados de Ash. Lograron detener a los villanos como era costumbre, pero las Pokebolas quedaron vacías con los Pokemon de Ash vagando alrededor de toda la isla.
Fue fácil con la ayuda de Brock y Dawn localizar a los Pokemon. Pero fue muy tarde para llegar a tiempo a Cyndaquil, quien se había encontrado con el Equipo Rocket primero. Fue una dura lucha intentando escapar, y cuando le tenían acorralado. Nada podía detener la maquina creada por el Equipo Rocket: Intentaron cortarle los brazos con las Hojas Navaja de Bayleef pero el robot las repuso, intentaron usar los ataques eléctricos de Pikachu pero era resistente contra ellos, y para peor Snorlax estaba dormido.
El Pokemon de fuego fue acorralado contra las rocas y el Equipo Rocket fue dispuesto a tomar su premio con la mano mecánica del robot.
"¡Cyndaquil!" Grito el Pokemon revelando un destello blanco familiar. Para cuando se disipó el brillo se revelo su cuerpo alargado, más elegante y fuerte. "¿Quilava?" Se cuestionó el Pokemon aun dudoso de su estado evolucionado, pero cuando la percepción de sí mismo llego estaba feliz con el cambio. Una confianza que jamás había sentido. "Quilava…"
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Finalmente luego de largas luchas Ash había logrado estar ante su rival, Paul. La batalla fue larga y tediosa, entendiendo que el nivel de Paul era muy alto, pero Ash supo estar a la altura, combatiendo cada Pokemon con los capturados en la región Sinnoh, los mismo que el oponente había aplastado en el combate anterior. Buizel, Torterra, Infernape, Staraptor, Pikachu, e incluso Gliscor regresando de su entrenamiento con McCam demostrando un nivel de combate aéreo avanzado e increíble.
Pikachu perdió ante Electrivire luego de derrotar a Froslass. Ash llamo al último Pokemon restante, Infernape.
Fue una batalla como ninguna otra, cada Pokemon dando su máximo hasta que Electrivire forzó a Infernape a sacar su as oculto: Mar Llamas bajo control. Electrivire no tuvo oportunidad contra el poder desatado del Pokemon de Fuego y su ataque Bombardeo potenciado con Mar Llamas.
Ash le ganó a su rival, y su respeto.
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Eran las memorias de una vida que nunca alcanzo a vivir. Su derrota contra Tobías, aun derrotando a Darkrai y Latios; el Doctor Brock, su regreso a casa y el inicio del nuevo viaje a la Región Unova. Todo sonaba tan irreal, pero sus recuerdos estaban ahí. Incluso todo un nuevo equipo de increíbles Pokemon: Snivy, Oshawott, Tepig, Pidove, Scraggy, Sewaddle, Palpitoad, Roggenrola y Krokorok. Entonces tenía muchos recuerdos fantásticos junto a ellos, las evoluciones a Pignite, Leavanny, Krokodile y Unfezant; y la reunión con su antiguo amigo Charizard. Nuevos amigos como Iris, Cilan y N; un rival nuevo llamado Trip. Entonces estaban los recuerdos no tan alegres, el encuentro constante con el Equipo Rocket con planes muchos más elaborados, el Equipo Plasma, y por supuesto la idea de perder a un entrenador novato. ¿Es que era una broma?
"Pi… …chu." El entrenador miró a su Pokemon y mejor amigo, al parecer estaba tan confuso como él.
El problema está en que mientras más intentaba avanzar en sus memorias más borroso se volvía. Podía recordar todo lo anterior, victorias de gimnasio, evoluciones, amigos y problemas, pero detalles menores y cosas más allá se volvían cada vez más nublosos.
"¿Por qué no puedo recordar bien?" Preguntó Ash.
"Debido a que es un eco. Mientras más avanza más débil se vuelve. El eco creado por Dialga, Palkia y por mí no fue lo suficientemente fuerte para crear toda una vida, solo los sucesos a venir por los siguientes meses." Explicó el Pokemon legendario.
Se quedaron unos instantes en silencio, mientras entrenador y Pokemon asimilaban todos los recuerdos vividos en el futuro. Arceus igualmente decidió guardar silencio para evitar más problemas, estaba seguro de que era difícil, él mismo lo vivió cuando Ash y Pikachu habían cambiado la cronología en el pasado. Arceus lo vivió a una pequeña escala, solo un par de memoria, Ash está viviendo meses.
Una vez que Ash hizo memoria de todos los recuerdos adquiridos llegó la duda. Aun con toda la información que le permitió Arceus había algo que no entendía con el propósito de esto, y pareció que el Pokemon Legendario pudo leer su mente en el momento que comenzó con sus preguntas.
"Puedo ver la razón del porque dudas." Dedujo rápidamente. "La respuesta es simple. Jamás me habría enterado de este eco creado de no ser por alguien que recorre el tiempo constantemente." Tanto Ash como Pichu seguían perplejos. "Has hecho muchos amigos a lo largo de tus viajes Ash; uno de ellos seguía tu vida de cerca sin que lo notaras y accidentalmente llego al eco creado pensando que era tu futuro. Fue cuando actuó en consecuencia."
"¿Pi-chu?/¿En consecuencia?" Hablaron perplejos Pokemon y Entrenador, inclinando la cabeza a un costado expresando su duda.
Arceus volvió a destellar abriendo su portal característico, de este salieron ocho luces que se alinearon entre el Pokemon Legendario y el entrenador. La luz se extinguió revelando ocho figuras familiares, tanto Ash como Pichu se sorprendieron de verles. Ninguno de los sorprendidos alcanzo a decir algo ya que el entrenador fue abordado por los Pokemon recién llegados.
"Snivy, Oshawott, Tepig, Pidove, Sewaddle, Roggenrola, Sandile y…" Ash tardó unos instantes observando al último: no tenía extremidades salvo por una pequeña aleta que funcionaba como cola. Pero logro solucionarlo. "Eres la preevolucion a Palpitoad." Lamentablemente en estos momentos no tenía su Pokedex actualizada para tener los datos de ese Pokemon y sus estudios bajo la tutela del Profesor Oak nunca se aplicaron a los Pokemon de la Región Unova. Sus pensamientos detuvieron su seguimiento tras notar algo bastante importante. "¿Dónde está Scraggy?"
Arceus no respondió inmediatamente lo que le dio un mal presentimiento al entrenador. Con cuidado de no lastimar a los Pokemon recién llegados, les apartó para ponerse en pie una vez más.
"¿Arceus?" Insistió preocupado.
"Temo que esa fue gracias a Scraggy que lograron informarme de la anomalía. Él fue la primera víctima de la inestabilidad del Eco." Ash y los Pokemon presentes miraron al Pokemon creador con horror. "No ha muerto, simplemente nunca existió."
Probablemente un minuto pasó en silencio.
"Pero yo y mis Pokemon le recuerdan. ¡Él existe!" Contradijo Ash. El entrenador no pudo evitar que las lágrimas comenzaran a brotar.
"Ash, si tú y tus Pokemon le recuerdan es porque tus memorias y tus Pokemon provienen del mismo eco que desapareció. Ahora existen fuera de tiempo, fuera de su línea cronológica para formar parte de esta. Use el mismo método con Phanpy, aunque logre mantenerles en su forma básica en lugar de ser simples huevos." Ash se sintió aliviado de escuchar eso, pero resultaba doloroso y Arceus volvió a leer a Ash como a un libro abierto. "No puedo ir a buscarle en este futuro, yo provengo de tu misma cronología por lo que me muevo solamente a ese futuro. Recuerda que el yo de esta cronología sigue descansando esperando su venganza contra la humanidad. Incluso yo debo moverme con cuidado para no despertarle, o alterar a Dialga y Palkia de esta cronología. Un suceso así…"
"…podría repetir lo ocurrido en Pueblo Alamos." Completó el entrenador. "Entiendo." No estaba feliz, pero debía vivir con ello. Ahora solo faltaba una pieza en el rompecabezas. "¿Cómo fue que ocurrió todo esto?" El entrenador se enfocó en el lado positivo por el momento arrodillándose ante los Pokemon traídos, acariciando algunas cabezas. Oshawott se subió a su hombro, mientras que Tepig y Snivy se acogieron en cada brazo del entrenador. "¿Cómo fue que te enteraste de ellos?"
Pichu fue rápidamente acogido entre Roggenrola, Pidove, Sewaddle, Sandile y el Pokemon desconocido.
"Esto nos trae al problema principal." Por tercera vez Arceus brilló revelando otro portal para traer un nuevo destello de este y revelarlo ante Ash. "Si esto fue posible, fue solo gracias a su ayuda." Tal como Los Pokemon previos, la luz desapareció dejando solo lo que cubría.
Era pequeño y de varios tonos de verde, salvo por sus ojos y la punta de su par de antenas simétricas dotados por un color azul. Ash y Pichu miraron a la criatura aparecida incrédulos, aunque tuviera sentido por lo dicho por Arceus.
"¿Celebi?" La voz de Ash se oyó como pregunta, pero la sorpresa era más evidente por su expresión. Pero había una diferencia notable en comparación a los demás Pokemon traídos. Celebi se veía muy mal. "¿Qué le ocurre?"
Arceus no respondió de inmediato, en cambio dejo al Pokemon entre los brazos de Ash quien se vio obligado a dejar a Tepig, Snivy y Oshawott en el suelo para sostener al recién llegado. El Pokemon del bosque respiraba agitadamente, su piel estaba algo pálida y un tanto arrugada, como un punto intermedio a lo visto en Johto.
"Arceus, ¿Qué le pasó a Celebi?" Insistió al ver su estado debilitado.
"Usualmente Celebi viaja en el tiempo constantemente previniendo catástrofes naturales y ayudando a los Pokemon. Pero este en particular tiene la curiosidad que te conoció en el pasado de la cronología original. Es el Celebi que tú y el humano llamado Sam ayudaron." Ash se vio impresionado ante esa nueva información. Arceus continuó. "Después que apartaron caminos durante sus viajes para ayudar a la naturaleza y a los Pokemon, Celebi te siguió en tu vida sin que lo notaras. Vio tus batallas, tus viajes, amigos, momentos tristes y alegres, fue gracias a eso que se encontró en el eco testificando la desaparición de Scraggy."
"¿Me siguió en mi viaje?" El entrenador observo al Pokemon que reposaba en sus brazos. Estaba despierto, pero solo podía darle una leve sonrisa.
"Celebi intento detener su desaparición yendo al origen de Scraggy, pero su huevo también desapareció, fue un evento simultaneo y por la perturbación en la corriente del tiempo, creada por Dialga y Palkia, fue dificultado mucho más en sus viajes, haciéndolos casi imposibles. Tomó de todo su poder encontrarme y ayudarme a salvar a tus amigos restantes, fue como navegar en una tormenta o huracán. Lamentablemente el viaje en el tiempo por la fuerza hizo que se arruinara su conexión a la corriente del tiempo."
Ash no entendía muy bien lo que dijo al final, pero estaba seguro de que no se oía bien. Arceus profundizo en el tema para simplificarlo.
"Piensa que para que Celebi pueda viajar en el tiempo se debe sincronizar con su cauce, viajar en armonía ya sea hacia atrás o adelante. Debido a que Dialga y Palkia distorsionaron la corriente del tiempo Celebi se vio obligado a forzar su paso, como si atravesara una gigantesca ola. Gasto toda su fuerza en ello."
"¡Entonces es simple! ¡Debemos encontrar una onda temporal!" Gritó Ash con optimismo.
"Temo que no es tan sencillo." Negó rotundamente Arceus, debería estar sorprendido de que Ash supiera sobre la Onda Temporal, pero con todas sus aventuras no era realmente sorpresa. "Celebi ya no tiene la habilidad para sincronizar con la Onda Temporal para recargar energía. Este Celebi ya no puede viajar en el tiempo, con eso ha perdido la mayoría de sus poderes y ni siquiera llamando a sus amigos sería capaz de recobrar su conexión."
Fue cuando Ash se quedó sin opciones. Recordaba que fueron varios Celebi los que lograron restaurar los poderes de él cuando este fue debilitado por la confrontación con el Cazador del Equipo Rocket y posteriormente fue la Onda Temporal en Ciudad Corona la que restauro la energía de aquel Celebi.
"Eso quiere decir…" Ash no se atrevió a decirlo. Era un Celebi sin la capacidad de viajar en el tiempo y debilitado enormemente. Ya no tenía la característica fuerza de un Pokemon Legendario o el sistema de defensa de viajar en el tiempo para escapar de los problemas.
"…Celebi esta indefenso." Concluyó Arceus la triste realidad. "Podrá recuperarse pero nunca será lo que fue antes."
"Celebi." Ash acercó más el Pokemon hacia él intentando darle calor y más cuidado, más que nada era una muestra de afecto. "Sacrificaste tanto por mí. Nunca te poder pagar todo lo que has hecho." El entrenador juntó su cabeza con la del diminuto Pokemon.
"Levi…" Susurró moviéndose con dificultad para acariciar la mejilla de Ash. El entrenador logro encontrar sus ojos con los del Pokemon. No había culpa o resentimiento, tampoco odio en los ojos del Pokemon. Era como si intentara decirle que no se preocupara.
"Yo cuidare de ti." Fue la decisión inmediata del entrenador; no había nada que pensar al respecto, era eso y ya. "Hiciste todo esto por mí, yo te regresare el favor." Aseguró Ash al Pokemon convaleciente. Entonces dirigió su mirada a Arceus. "¿Esta bien eso, Arceus? ¿Puedo capturarlo?"
"Creo que sería lo prudente. Sin poder protegerse o viajar en el tiempo es correcto que tenga alguien que vele por él; y contigo como entrenador sé que se apoyaran el uno al otro." Fue la respuesta inmediata del legendario, aunque estaba sorprendido. La mayoría de los humanos lo hubiera capturado sin siquiera preguntar, pero entonces otra vez, este no era un entrenador ordinario, era Ash. "De hecho te iba a realizar la misma petición."
"Entiendo, prometo que cuidare de él." Se dirigió a Arceus, para luego mirar al Pokemon en sus brazos. "Celebi ¿Quieres venir conmigo?" El Pokemon intentó mover su cabeza en afirmación, pero estaba demasiado enfermo como para hacerlo aunque Ash entendiera por su sonrisa. "Bien. Vine aquí esperando capturar un Zubat, nunca espere que el sexto espacio fuera para ti, amigo." Fue cuando notó que en realidad su estado empeoraba. "Arceus, debo irme, Celebi…"
"Lo sé, no puedes perder más tiempo. Cuídate, Ash. Nos veremos… …una última vez." Agregó el Pokemon Legendario.
Antes de que Ash pudiera preguntarle a que se refería, Arceus desapareció en el portal habitual dejando al entrenador junto a Pichu, Celebi y los ocho Pokemon adicionales. No pudo quedarse demasiado tiempo pensando ante el sonido que hacia Celebi al respirar. Su estado empeoraba.
"¡Vamos, no hay tiempo que perder!" Gritó Ash, para ser seguido por los Pokemon.
Con la ayuda de Pichu, Ash regreso por sus pasos hasta encontrar el lugar donde sus amigos dormían. Se dirigió directamente hacia su mochila, abriendo el bolsillo en donde guardaba las Pokebolas. Era un bolsillo apartado, de fácil acceso desde el exterior en caso de tener que usarlas de improvisto. El entrenador estaba buscando entre los diferentes tipos que tenía, mucho a su lamento no le habían enviado una Bola Sanadora para ayudar a Celebi por lo que opto por la mejor opción que tenía disponible.
El entrenador tomó una esfera miniaturizada para ampliarla en su mano revelando una esfera mitad blanca y mitad verde. En el lado verde tenía cuatro manchas rojas en forma de un arco, y en la parte superior central estaba una mancha amarilla.
"Creo que es hora." Indicó el entrenador, pero el Pokemon no respondió debido a que había perdido la conciencia. "Esto es peor de lo que imagine. Bola Amigo, captura." El entrenador no la arrojo, por el contrario simplemente acercó la esfera hacia la cabeza de Celebi y con cuidado presiono el botón contra esta con una presión leve. La esfera se abrió, el Pokemon fue devorado por la luz la cual fue succionada por la Bola Amigo. Fue capturado al instante, ni siquiera hubo resistencia.
"Pichu-pi." Murmuró el ratón eléctrico.
"Estará bien, Pichu. La Bola Amigo se encargara de tranquilizarlo, lo ultimo que necesitamos es que Celebi se ponga nervioso por lo ocurrido con el Cazador Rocket." Ash aún tenía la memoria fresca de la Bola Negra capturando a Celebi y del sufrimiento que este paso por culpa de ese objeto. Mientras que hubiera preferido la Bola Sanadora, la Bola Amigo era lo segundo más opuesto a la Bola Negra.
Ash observó el instrumento de captura con Celebi dentro para luego regresarlo a su estado compacto y ponerlo en su cinturón. Aceleradamente guardó su bolsa de dormir y sus cosas en su mochila, preparándose para el viaje nocturno. Brock y Misty aun dormían por lo que decidió dejar el mapa de Brock abierto junto a una nota y la ubicación del Centro Pokemon cercano a donde se dirigía. Habían tenido muchas emociones por un día y sería injusto no dejarles dormir.
Con casi todo listo solo faltaba un detalle observando al grupo de Pokemon que observaron en silencio.
"Chicos…" Susurró Ash teniendo cuidado de no hablar fuerte para no despertar a los dormidos. "…los capturare ahora. Lamentablemente no tengo espacio en mi equipo para que se queden por lo que serán transportados inmediatamente donde el Profesor Oak." El grupo Pokemon pareció descontento, pero entendieron. Ash lanzo una serie de ocho Pokebolas normales, las cuales fueron aseguradas de sus respectivas capturas nuevamente sin resistencia. Segundos después fueron tele-transportadas a la Reservación Oak.
"Pichu, Pichu-Pi." Habló el Pokemon eléctrico en su dialecto.
"Si, ya está hecho. Vamos, Pichu."
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Entrenador y Pokemon bajaron de lo alto del Monte Luna, habían subido antes por el lado menos empinado aunque fuera más lento. Ahora bajaban por el lado más empinado y rápido, lugar que se encontraba más cerca del Centro Pokemon próximo. Con cuidado bajaron de roca en roca, temiendo por resbalar y descansando por instantes en los lugares más planos. Lamentablemente para ellos la habilidad innata e indeseada del entrenador hizo efecto. Causar problemas sin razón aparente.
Una pequeña piedra fue empujada por el pie del entrenador. La diminuta piedra empujó una roca de proporciones levemente mayores, esta roca mayor empujó dos, estas dos empujaron cuatro, las cuatro empujaron una más grande y la grande una docena de pequeñas. En menos de cinco segundos se había creado un derrumbe peligroso que impacto contra una manada de Rhyhorn que descansaban en una mediana planicie del costado rocoso del Monte Luna. Los Pokemon no fueron heridos, su coraza dura acostumbrada a los impactos de rocas impidió que fueran lastimados, lo único que hicieron las rocas fue despertarles, en especial a su líder.
"Guarda silencio, Pichu. Lo último que queremos es darles un objetivo a esos Rhyhorn." Ash que había bajado por un costado de la manada siguió bajando en la oscuridad de la noche. Lamentablemente una nueva roca resbaló, y ante el sonido el líder de la manada Rhyhorn le notó al instante. "Pi-Pichu… …no hagas movimientos bruscos." Pidió el entrenador al ratón que se posaba sobre su hombro.
"Pi-chu-chuu." Se lamentó el ratón.
"Rhaah…" El Rhyhorn gruño martillando su pata delantera en el suelo para llamar la atención del resto de la manada. Ahora todos tenían su vista en el entrenador objetivo.
"¡Hay que correr!"
"¡Pichu!"
El entrenador corrió colina abajo y la estampida de Rhyhorns le siguió. Fue bueno que el entrenador llegara a la planicie que se encontraba en las faldas del Monte Luna para poder correr más rápido, fue malo que los Rhyhorn también llegaran a la planicie permitiendo una persecución más acelerada.
"¡El bosque esta frente a nosotros, Pichu! Una vez que lleguemos ahí… …podremos perderlos." El entrenador corría a todo los que sus pies podían dar jadeando con fuerza por el esfuerzo y por la adrenalina. Podía sentir el suelo vibrar por el peso contundente de cada Rhyhorn siguiéndole. "Solo un poco más."
"¡Rhyaa!" el grito que los Rhyhorn soltaban se escuchaba más y más fuerte, entendiéndose que estaban más cerca. El entrenador no era tonto para detenerse y mirar, su única esperanza era el bosque y la oscuridad de la noche que le permitirían ocultarse.
Apenas entraron esperaron uno o dos metros para virar drásticamente y ocultarse detrás de unos arbustos y un árbol. La estampida siguió su camino a gran velocidad causando que el entrenador soltara un suspiro de alivio.
"Los perdimos." Aclaró en tono de leve victoria. "Los Rhyhorn no son muy inteligentes y si esperamos algunos minutos más se olvidaran de la razón por la que comenzaron la estampida." Le explicó al ratón, por una vez estaba feliz de todas las horas de estudio bajo el profesor Oak. "Nos ocultamos por ese tiempo y…"
"Rhyaa…"
Los comentarios positivos del entrenador fueron detenidos cuando vieron que frente a ellos, a una distancia de cuatro metros estaba un Rhyhorn y se podía deducir que era el mismo Rhyhorn que les había visto mientras bajaban el Monte Luna. Su mirada furiosa y centrada le decían que no iba a olvidar.
"Creo que no todos los Rhyhorn son tontos, Pichu." El entrenador que se había agachado para pasar desapercibido por debajo de los arbustos se puso de pie. "Lo bueno es que es solo uno, y mientras sea uno podremos derrotarle." El ratón eléctrico destelló sus mejillas con electricidad. "Recuerda que Rhyhorn es tipo tierra, los ataques eléctricos no harán efecto. No, tengo a alguien más en mente." De su cinturón de Pokebolas sacó una Bola de Atracción. "¡Totodile, yo te elijo!"
Ash arrojó la Pokebola y en un destello se reveló el Pokemon.
"¡Totodile! ¡To-To!" Gritó el Pokemon bailando alegremente.
"¡Totodile, Pistola de Agua!" Gritó Ash.
"Toto-¡Dile!" De sus fauces el Pokemon de agua arrojó un torrente de agua hacia su oponente. Tanto Ash como su Pokemon se sorprendieron al ver que Rhyhorn logro hacer un pequeño salto evadiendo el agua con éxito. Acto seguido golpeó el suelo con sus patas delanteras, toda la zona comenzó a moverse soltando la tierra y en el caso de Totodile quedando con sus pies atrapados bajo la dicha tierra suelta. Con eso Rhyhorn se dispuso a embestir con su cuerno frontal destellando.
"¿Qué fue ese ataque?" Pensó Ash en voz alta sorprendido del efecto al enterrar parcialmente a Totodile, nunca lo había visto antes. Rápidamente sacudió su cabeza debido a que no tenía tiempo de meditarlo, tenía que sacar a Totodile de ahí y salvar a Celebi. "¡Totodile, Pistola de agua al suelo!"
El Pokemon de agua fue propulsado saliendo del problema, ahora estaba en el aire y en una situación bastante ventajosa. Su entrenador lo sabía.
"¡Totodile, cae sobre la cabeza de Rhyhorn!" Fue un éxito de inmediato, Totodile se aferró a la coraza delantera que cubría la cabeza de Rhyhorn aunque este inmediatamente comenzara a luchar para sacárselo de encima mientras mantenía su velocidad. "Ahora asómate a sus ojos y usa Cara Susto."
"¡Dile!" Fue de improviso y efectivo, sin siquiera notar el cuándo Rhyhorn fue afectado por la cara que Totodile hacia próximamente ante sus ojos.
"¡Ahora, Pistola de Agua una vez más!" Ordenó el entrenador.
El ataque impactó contra Rhyhorn haciendo que Totodile nuevamente fuera propulsado, esta vez lejos del Pokemon oponente, al mismo tiempo que le golpeó directamente. Totodile aterrizó hábilmente ante su entrenador, saltando con su felicidad característica.
Rhyhorn había quedado derribado, pero no por mucho. Su determinación y fuerza le pusieron en pie nuevamente, arrastrando su pata delantera derecha como señal de que no se rendiría. Ash miró al Pokemon preocupado, ciertamente no quería herirle más de la cuenta. Le recordaba a Taillow cuando le encontró en la Región Hoenn, Rhyhorn seria dañado gravemente antes de tener que rendirse ante a un oponente. No existía la palabra derrota en su diccionario.
"Supongo que no tengo opción." Murmuró Ash.
Aun con esa nueva realización, Rhyhorn no le dio tiempo para hacerlo porque empezó a atacar nuevamente. La coraza de la parte superior de su cabeza comenzó a brillar intensamente y de improviso saltó un destello en dirección a Totodile. Nuevamente un ataque desconocido.
"¡Esquiva, Totodile!" Ordenó Ash. El Pokemon realizó el pedido, pero tardó más de lo esperado debido a la tierra suelta en el suelo que disminuía su velocidad. "Es por ese ataque anterior." Pensó Ash recordando el extraño temblor creado antes. El problema actual es que el ataque no se detuvo, una vez que el primer destello fue lanzado impactando como una roca en la zona cercana en la que una vez estuvo Totodile, un segundo resplandor se dirigió en la nueva posición de Totodile.
El Pokemon de agua no pudo evadir el ataque otra vez.
"¡Todile!" Gritó ante el impacto que era tan sólido como una roca. El Pokemon de agua fue arrojado hacia la base de un árbol.
"¡Totodile!/¡Pichu!" Gritaron Ash y Pichu preocupados. Por fortuna se puso en pie una vez más, aunque se veía un tanto agitado y solo fuera para ver a Rhyhorn repetir el ataque por tercera vez. "¡Pistola de Agua!" El ataque de Rhyhorn impactó contra el de Totodile neutralizándose mutuamente y generando una pequeña explosión. De entre el humo venia Rhyhorn con su cuerno destellante. "¡Pistola de Agua una vez más!" Nuevamente Totodile logró un impacto directo parando el ataque oponente para derribarlo contra la base de un árbol.
A la sorpresa de Ash, Pichu y Totodile, Rhyhorn se volvió a poner en pie.
"Esto no puede seguir." Gruñó Ash sacando una esfera del bolsillo exterior. "¡Esto se termina ahora! ¡Pokebola, ve!"
Ash arrojó la esfera e impacto contra el cansado y determinado Rhyhorn, se abrió y fue succionado en un destello rojo. La esfera cayó en tierra y comenzó a moverse mientras que el botón en su centro mostraba un color rojo para señalar la resistencia a la captura. La Pokebola no era ordinaria, mientras que por un lado era del color blanco característico, del otro era negro con cuatro pequeñas protuberancias azules, dos por encima que eran más grande que las dos inferiores más cercanas al botón en el centro. Era la Pokebola Apricorn, una Bola Pesada.
Fueron quince segundos tensos para que finalmente se dejara de mover y el botón en el centro dejara de brillar. Lo siguiente fue el sonido de cerrojo cerrándose, aceptando la captura.
"¡Sí! ¡Captura completa!" Gritó Ash al tomar la Pokebola en sus manos. Aunque en instantes esta se desvaneciera. "Bien, ahora debe estar donde el Profesor Oak. ¡No podemos seguir perdiendo tiempo!"
"¡Pichu!" Secundó la decisión el Pokemon, usualmente también celebraría la nueva captura involuntaria del entrenador, pero no era el momento indicado con todo lo sucedido.
Sin más que decir y aun sobre el hombro de su entrenador, se aferró en lo que siguieron su camino al Centro Pokemon cercano.
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El entrenador se detuvo en las afueras del Centro Pokemon. Las luces estaban apagadas y las puertas cerradas, indicando lo tarde que era en la noche. Sin siquiera pensar al respecto comenzó a golpear la puerta cerrada.
"¡Enfermera Joy! ¡Necesito su ayuda!" Gritó el entrenador repetidamente. Fueron probablemente dos minutos en lo que finalmente las luces se encendieron y la enfermera Joy llegó a la puerta luciendo su pijama amarillo con chaleco verde. "Lamento molestar tan tarde enfermera, pero necesito su ayuda." Ash ya presentaba la Pokebola de Celebi ante ella. "Es un Pokemon y está grave."
La expresión adormilada de la enfermera y el momentáneo bostezo que por instantes mostró se desvanecieron al instante.
"Entendido." La expresión de Ash era todo lo que Joy necesitaba para entender la situación, recibiendo la Pokebola. "Chansey, necesito asistencia ahora." En menos de cinco segundos el Chansey había llegado junto al carro habitual. "También debo revisar el resto de tus Pokemon, aunque a este le daré prioridad." Entendiendo el mensaje de responsabilidad de la enfermera, Ash presento las demás Pokebolas y a Pichu sobre la bandeja.
La enfermera no perdió tiempo y se fue tras las puertas de atención. La luz de advertencia sobre esta se encendió dejando a Ash tomar asiento en la sala de espera. Tanto había pasado en unas pocas horas que aún estaba tratando de analizar todo, pero el estado grave de Celebi no le dejaba poder profundizarse en ello. De momento lo único que importaba era el estado de Celebi. Ash centró su mirada en el reloj que marcaba las dos y media de la madrugada.
Para cuando la luz de advertencia sobre la puerta se apagó el reloj, que no había dejado de mirar, marcaba las cuatro y media de la madrugada. Segundos más tarde Joy salió acompañada de su bandeja de Pokebolas y un Pichu saludable.
"Tus Pokemon están bien, aunque Celebi…" La enfermera miró con hostilidad al entrenador.
Ash entendió los pensamientos que pasaban por la cabeza de la enfermera. Un entrenador que captura un Celebi y que muestra graves daños da a entender inmediatamente que no fue por voluntad o por lo menos una batalla justa. Mucho más, ese Pokemon era el protector de los bosques, que alguien lo capturara indicaba varios puntos malos sobre el entrenador.
"No es lo que piensa. Ese Celebi salvo a mis Pokemon." Miró el entrenador a la enfermera con gran pena, pero verdad en sus ojos. "Sacrificó mucho para rescatarlos y por ello perdió gran parte de sus poderes junto a su habilidad de viajar en el tiempo. Ya no puede defenderse y dejarlo libre…"
"…significaría un futuro mucho peor." Dedujo rápidamente la enfermera. Celebi siempre fue un Pokemon difícil de capturar, no solo por su poder al ser Pokemon legendario sino también por su habilidad de viajar en el tiempo. Si le quitaban ambas cosas no sería nada más que un objetivo para todo el que lo viera. Al ver el buen estado de sus demás Pokemon la enfermera entendió que en sus manos estaba en mejor lugar que por su cuenta.
"Le debo las vidas de mis Pokemon y sacrificó mucho por ello. Solo quiero ser capaz de devolverle el favor. Le haré fuerte una vez más para que pueda seguir libre, solo hasta entonces." La enfermera asintió ante sus palabras, ya estaba convencida. Siendo enfermera por algún tiempo tenia forma de notar la clase de entrenadores que eran las personas solo con verlos, este muchacho era uno bueno. "¿Estará bien, enfermera?"
"Necesita mucho descanso y si es posible nada de movimiento. Es solo eso, estaba casi sin nada de energía, de hecho de un momento a otro hubiera muerto si no hubiera sido por la capacidad de transporte de la Pokebola. Incluso fue mejor ayuda que usaras esa Pokebola para calmarlo. Una Bola Amigo posee un ambiente de gran confianza por lo que el Pokemon en su interior se sentirá seguro. Gracias a eso no se alteró y pudo resistir hasta llegar." Explicó la enfermera.
"Gracias." Ash hizo una profunda referencia a la enfermera.
"Es mi labor." Respondió la enfermera al ver tal expresión de gratitud sincera. "Tus demás Pokemon se encuentran bien aunque Totodile estaba un poco lastimado pero no es nada que un buen descanso no pueda curar."
"¿Puedo ver a Celebi?" Preguntó Ash.
La enfermera sonrió.
"Por supuesto aunque no debes despertarle." Ash siguió a la enfermera al interior, por una ventana se podía ver la sala de cuidados intensivos del Centro Pokemon. Ahí estaba Celebi. "No te preocupes, solo dale tiempo y se repondrá."
"Gracias, enfermera Joy." Insistió el entrenador. "Si no le molesta, me quedare aquí." El entrenador señalo a las sillas que estaban en el pasillo. La enfermera asintió comprensivamente, entonces se marchó a descansar.
El entrenador se quedó un par de minutos observando al Pokemon dentro de la sala, para luego tomar asiento en el pasillo. Ash suspiró, y en unos instantes se quedó en silencio con Pichu en su regazo. Fue sorprendente para el Pokemon cuando le vio llorar, el ratón tardó algunos momentos para entender la razón.
"Scraggy…" Susurró Ash. Era el primer Pokemon que perdía. No se había ido como Butterfree o quedado en otro lugar como Charizard o Squirtle, tampoco estaba muerto. Solo sabía que aquel Scraggy que él entrenó jamás sería lo mismo aunque fuera el mismo huevo. No tendría sus recuerdos, podría incluso no comportarse igual. Entonces entendió que no iría por el en un futuro porque no quería faltarle al respeto a la memoria. No quería un reemplazo, no era un remplazo.
Fue cuando entendió que por primera vez había perdido un Pokemon.
Entonces, Ash Ketchum de Pueblo Paleta, entrenador Pokemon, lloró.
Como en una especie de señal las cuatro Pokebolas que le acompañaban se abrieron revelando a Totodile, Chimchar, Treecko y Taillow. Como si pudieran sentir la tristeza de su entrenador, junto a Pichu se arrimaron hacia él, dejando que la tristeza saliera del corazón de entrenador hasta que fuera necesario. Y Ash Ketchum siguió llorando.
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Ash despertó al escuchar un extraño sonido. De golpe y recordando la situación en que se encontraba se dispuso a levantarse de la silla solo para notar que era de su bolsillo de donde venía dicho sonido, que Celebi aún estaba estable en la habitación frontal y que sus Pokemon dormían sobre él. Tranquilizando su corazón sacó el objeto que emitía el sonido, su PokeGear. Antes de contestarlo refregó sus ojos y bostezo para quitarse el sueño restante.
"¿Profesor Oak?" dijo al contestar, ver el nombre que registraba la pantalla y vio la hora. "Son las ocho y media de la mañana, ¿Ocurre algo profesor?"
"¡Ash! ¿De dónde sacaste esos Pokemon de la Región Unova?" Cuestionó el Profesor Oak. "No solo eso, ¿De dónde sacaste un Rhyhorn brillante?"
"Bien, los Pokemon de Unova…" Ash iba a seguir con su explicación, pero se detuvo con lo último que dijo el profesor. "¿Dijo brillante?"
"¡Sí! Se ve muy sano y fuerte, estoy sorprendido que lograras capturar un Pokemon tan raro en tan poco tiempo como entrenador." Dijo el profesor al parecer extasiado al tener la oportunidad de estudiar ese Pokemon. Su estudio se centraba en las variaciones existentes entre cada Pokemon de la misma especie, y mientras Hoothoot había sido un suceso importante, no tenía Hoothoot normales para comparar los resultados diferentes. En cambio sí tenía Rhyhorn salvajes en su reservación y ahora Ash había capturado uno brillante: Era perfecto.
"No sabía que era brillante. De noche solo se veía como un Rhyhorn usual, aunque creo que es más inteligente que el promedio." Dedujo el entrenador por la batalla en la noche pasada. Los Rhyhorn al no pensar mucho y ser susceptibles a ataques de ira, solían ser muy irracionales en batalla. En la batalla había ocurrido lo contrario, el Pokemon presento varias tácticas interesantes. Saltar para evadir la Pistola de Agua, usar el ataque anterior para encubrir su ataque de cornada, fue un oponente de cuidado.
"¡Lo sé!" El profesor se escuchaba completamente emocionado. "Actualmente le estoy haciendo una prueba de coeficiente intelectual. En fin, quiero escuchar una explicación completa si es posible."
El ánimo de Ash recayó levemente al tener que recordar la noche pasada. Si, había capturado varios Pokemon, había recobrado unos que ni siquiera tenía idea que existían e incluso capturo al parecer un Rhyhorn brillante. Aun así Scraggy sería un recuerdo que apagaría el ánimo rápidamente. Con eso en mente comenzó el relato de la noche pasada con detalle, siendo el Profesor Oak el único quien podría escuchar la versión completa y tal vez otorgarle algo de guía.
Unos minutos más tarde el profesor asintió comprensivamente. El antiguo entrenador, actual investigador, repasó el relato varias veces por su mente. Con lo vivido con Ash a este punto sería capaz de creerle cualquier cosa, más aun cuando señalo con la cámara del PokeGear al Celebi que reposaba al otro lado de la ventana.
"Ash, cuanto lo siento. Un entrenador tarde o temprano debe enfrentar la pérdida de un Pokemon, pero nunca a alguien que apenas comienza su camino." Samuel Oak miro comprensivamente al entrenador. "En este punto de mi vida he perdido varios Pokemon, cada uno un amigo muy cercano. Lamento la extraña situación en la que te encuentras, pero el único consejo que te puedo dar es siempre tener los buenos recuerdos que compartieron. Esa es la esencia de tu Pokemon, cada victoria, derrota y fuerza que consiguieron juntos, es la representación de su lazo que jamás será roto. Este es probablemente uno de los pasos más importantes para transformarte en Maestro Pokemon." Explicó el hombre con cada gota de sabiduría que pudiera darle. "Si quieres mantener su memoria viva solo has lo que hiciste junto a él. Sigue hacia tu sueño, muchacho."
Ash se mantuvo en silencio por instantes. Mientras que muchos recuerdos del Eco eran borrosos o incompletos, los momentos de su nacimiento y batallas estaban claros como el cristal. Lo irascible y problemático que era, lo determinado y fuerte, siempre lleno de vida. Ash sonrió recordando como el Pokemon siempre estaba intentando subir la bolsa en su vientre, la cual constantemente se caía. Eran recuerdos preciosos, y eran de él.
"Entiendo." Ash soltó una pequeña lágrima en compañía de una sonrisa amarga. "Realmente fue un excelente Pokemon, Profesor."
"Si tú lo entrenaste, no cabe duda Ash." Secundó Samuel.
"Gracias." Ahora Ash esbozaba una sonrisa sincera.
"No hay de que Ash. Es mi trabajo guiarte en tu camino a la grandeza." Sonrió de vuelta el profesor. "Espero que traigas a Celebi de vez en cuando por el laboratorio. Seria agradable conocer a un Pokemon legendario."
"Si Celebi está de acuerdo entonces no me opondré. Además, confió en usted." El entrenador se limpió las lágrimas. Ash no estaba bien, no lo estaría por un tiempo, pero tenía que seguir adelante. Por el momento era suficiente seguir con el camino. "Bien profesor, ya es hora de desayunar."
Oak se rio, si Ash pensaba con el estómago entonces estaría bien.
"Bien, estaré estudiando ese grandioso Rhyhorn." Nuevamente el hombre sacaba ese tono de entusiasmo. Así se cortó la comunicación. Ash desvió la mirada del aparato para guardarlo, a tiempo para ver a la enfermera llegar y en esta ocasión con su vestimenta clásica de enfermera.
"Ash, buenos días." Saludó la enfermera. "Sé que solo pasaste la noche aquí, pero espero que lograras dormir bien."
"Si, logre dormir algo, aunque con ellos no tengo porque dudarlo." Ash señalo al quinteto Pokemon que comenzaba a despertar en las sillas del pasillo. "Creo que la presencia de ellos me tranquilizó bastante."
"Me alegra saberlo. Le haré una nueva revisión a Celebi, dentro de poco el desayuno estará listo." La respuesta de Ash fue el gruñir de su estómago, sacando una risilla de la enfermera. "Eso indica que debo apresurarme." Y la enfermera entró en la sala de cuidados intensivos.
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Ash esperó a que la enfermera terminara la revisión de Celebi y tener los resultados, que fueron positivos, para darle a los Pokemon sus merecidos desayunos en la sala principal del Centro Pokemon. Los Pokemon se veían expectantes debido a lo que implicaba el desayuno. Debido a la reciente integración de Brock ahora la comida Pokemon volvía a ser lo que fue en sus viajes y cada uno de los Pokemon de Ash, fuera de Kanto, Johto, Hoenn o Sinnoh conocía las maravillas de su alimento Pokemon. Lo malo fue que el día anterior se encargaron de terminar la comida comprada por Ash para no echarla a perder, por lo que aunque Brock regresó no pudieron probar su deliciosa comida.
"Bien, ahora déjenme sacar de mi mochila…" Ash abrió por primera vez su mochila desde su llegada buscando el alimento.
Debido a la prisa de la noche anterior el entrenador no pudo ordenar correctamente sus cosas al momento de irse, por lo que todo estaba en su mochila hecho un verdadero caos. Tardo unos minutos que los Pokemon esperaron expectantes, prolongando cada segundo como si fuera un minuto propio. Ash debió sacar todo y volverlo a meter para que todo quedara de forma accesible: medicinas, objetos, cantimplora, alimento y por supuesto su bolsa de dormir, la cual estaba pesimamente doblada.
Ash saco esa bolsa, lo que ahora no era nada más que un bulto arrugado y mal doblado, y se dispuso a estirarlo cuando notó que había algo en su interior. Perplejo, Ash agregó algo de cuidado al estirarlo. Se sorprendió de ver un pequeño de color rosado durmiendo plácidamente dentro de su bolsa de dormir.
"¿Es un Cleffa?" Ash extendió su Pokedex para registrarlo. No porque no lo reconociera, sino porque estaba perplejo del porque estaba en su bolsa de dormir.
Dexter: Cleffa, el Pokemon con forma de estrella. Cleffa es la forma pre-evolucionada de Clefairy. Su forma de estrella ha hecho creer que ellos llegaron a la tierra montados en estrellas fugases. Extrañamente muchos Cleffa son encontrados en las noches con lluvia de estrellas.
"Debió meterse en mi bolsa de dormir mientras salí en la noche." Dedujo aún bastante aturdido el entrenador.
El Pokemon, al ser sacado de su cómoda estancia comenzó a despertar. Lo primero que vio fue al humano así que su reacción fue evidente: Cleffa salto lejos a un extremo de la sala. Ash no pareció sorprendido por lo sucedido considerando que lo último que vio Cleffa fue un tranquilo lugar en donde dormir.
"Pichu…" Ash abrió una de los tarros que guardaba la comida Pokemon de Brock y saco una pequeña croqueta. "¿Quieres darle esto a Cleffa?"
"¡Pichu!" Gritó confidente el Pokemon.
Pichu se acercó a Cleffa con comida, pero el Pokemon siguió temeroso probablemente por la interacción previa que tuvo con el humano. Para reiterar el punto Pichu comió un poco de la croqueta indicando que no era peligroso. Parcialmente decidido, Cleffa tomó la comida y le dio una pequeña mordida. El Pokemon dio un pequeño chillido de asombro antes de devorarla por completo. Queriendo más, el Pokemon no espero quedar frente a frente ante el humano.
Ash tomo la oportunidad al mostrarle en su mano un par de croquetas más de comida Pokemon, de la cual Cleffa pareció disfrutar enormemente.
"Vamos, no voy a lastimarte. Solo es comida." Aseguro el entrenador, con cuidado de no invadir su espacio personal.
El Pokemon diminuto observó al humano con precaución, pero presentándole el problema entre hambre y miedo, ganó lo primero con facilidad. Aun manteniendo la duda el Pokemon tomo el alimento con precaución. Alegre al sentir el gusto del primer bocado, Cleffa devoró la totalidad de lo que le ofrecía Ash.
"¿Te gusto, Cleffa?" Preguntó Ash, el Pokemon asintió. "Si quieres más, ahí puedes comer." El entrenador señaló hacia atrás en donde Chimchar, Treecko, Totodile y Taillow comían alegremente. Pichu, seguido de Cleffa, acompañó al grupo. El entrenador observo al grupo comer ganando un gruñido de su estómago quien le recordó el hambre ansiosamente. "Mientras comen iré al comedor del Centro Pokemon. ¿Entendido?" Con lo que el entrenador ganó una respuesta general en cada dialecto mientras seguían comiendo.
El entrenador se marchó al comedor. Notando su presencia Joy comenzó a hacer el desayuno. Ash espero unos instantes pero de pronto recordó algo importante.
"Enfermera Joy." Ash hablo llamando a la joven que se encontraba en la cocina conjunta, por lo que podía escuchar con claridad. "Volveré pronto, olvide darles a mis Pokemon agua. Estoy seguro de que están sedientos." El entrenador pudo escuchar una respuesta afirmativa por lo que regreso a la sala.
Nunca espero ver a su regreso una joven sentada en las sillas en donde se quedaban sus Pokemon y quien sostenía firmemente a Cleffa, dicho Pokemon no parecía demasiado alegre de estar ahí pero la joven era felizmente ignorante de tenerlo entre sus brazos. Ash tampoco esperó que dicha persona fuera familiar. Tenía el cabello rosa hasta el cuello, blusa blanca con bordes rosa y unos pantalones cortos de Jeans azules, siendo eso último y su estatura más pequeña la única diferencia notable al encuentro que tuvieron en el pasado.
"¡Es Whi-"
"¡Pi-chu!" Antes de que el entrenador pudiera hablar y exclamar el nombre de la joven Pichu se encargó de darle un fuerte Impactrueno. El entrenador quedó derribado en el suelo, pero con una sonrisa agradecida para su Pokemon.
"Gracias, amigo." El entrenador agradeció, ganando un 'Chu' en respuesta.
"Oye, te encuentras bien." Por todo el altercado la joven había parado su abrazo excesivamente afectuoso al Pokemon para ir a ayudarle.
"Está bien. Solo le pisé accidentalmente la cola a Pichu." Intento excusarse. "Por cierto, ¿Quién eres? ¿Conoces a Cleffa?"
"Ay, mi nombre es Whitney de Ciudad Goldenrod en la región Johto. Vine a Kanto a capturar un Clefairy en Monte Luna, pero termine por leer mal el mapa. Llegue ayer en la tarde a este centro Pokemon y esperaba hoy ir a Monte Luna por un Clefairy con las indicaciones de la Enfermera. Viendo a este pequeño tuyo supongo que estoy en el lugar adecuado." Se explicó aceleradamente. "Podrías decirme en qué lugar capturaste a este pequeño,…" Whitney notó que el joven no se había presentado en lo que le ayudaba a regresar a sus pies.
"Ash, soy entrenador de Pueblo Paleta." Se presentó el entrenador aceptando la grana ayuda de la joven. "Sobre ese Cleffa, no es mío. Accidentalmente se metió en mi mochila cuando estuve en Monte Luna, acabo de descubrir que estaba ahí."
"¿No es tuyo?" Era pregunta, pero Whitney gritó con fuerza extra gracias a la emoción. "Entonces, ¿Puedo capturarlo?"
"No creo que sea correcto, pensaba regresarlo a Monte Luna." Inmediatamente notó la decepción en el rostro de Whitney por lo que intento explicar más. "Los Cleffa rara vez se separan de sus padres y ellos deben estar preocupados."
"Eso tiene sentido." Dedujo la joven de cabello rosado pareciendo pensativa por unos instantes. "¿Qué te parece esto? Voy a regresar a Cleffa al Monte Luna y si sus padres me dan autorización, lo capturare. De lo contrario capturare cualquier otro Clefairy." Indicó hábilmente.
"¿Y cómo sé que lo regresaras a Monte Luna en lugar de capturarlo?" Miró Ash fingiendo desconfianza. Estaba claro que como líder de gimnasio poseía ciertos requisitos, siendo uno de los más fundamentales el cuidar de los Pokemon. Ash afortunadamente recordó que aquí aun no sabía que era líder.
"Eso es simple. Soy la Líder de Gimnasio de Ciudad Goldenrod y por mi cargo debo mantener mi honor ante todo, en especial en lo que se refiere al cuidado de los Pokemon." Aseguró la joven al entrenador. "Logre tomar unos días de vacaciones para venir a Kanto, y fue solo para capturar a Clefairy."
"¿Cómo sé que no estas mintiendo?" Volvió a dudar de ella.
"Mmh… tal parece que eres difícil de convencer. Supongo que puedo entenderlo." La joven se sacó su mochila buscando algo en su interior, de pronto gritó. "¡Aquí esta!" Whitney presentó ante Ash una revista, ella aparecía en la portada. Decía claramente: Conozca a Whitney, como noticia principal, mientras que había una pequeña información adicional en un subtítulo: Bella líder de Gimnasio Goldenrod. Eso parecía una prueba bastante importante. "Y si no me crees, podemos preguntarle a la enfermera Joy."
Ante la tardanza de Ash dicha enfermera acababa de ingresar en la sala.
"Ash, el desayuno está servido." Indicó Joy, para luego notar la nueva presencia en la sala. "Whitney, ya despertaste. Preparé el desayuno para Ash, ahora que sé que estas despierta el tuyo estará listo en unos minutos."
"Una cosa enfermera Joy, ¿Puede corroborar mi estado como Líder de Gimnasio?" Preguntó Whitney en tono confiado.
"Por supuesto." Teniendo la computadora en frente la enfermera presionó unos botones y giró la pantalla para mostrarla a los dos jóvenes. En esta salían sus datos como Líder de Gimnasio en Ciudad Goldenrod, acreditando la verdad absoluta, incluso una imagen de ella aparecía.
"¿Convencido, Ash?" La, ahora comprobada, líder de gimnasio le dio una mirada astuta.
"Si, siento por dudar de ti." Se disculpó sinceramente el entrenador haciendo una leve reverencia, aunque la verdad lamentaba haber sido tan duro no quiso levantar sospechas al sonar demasiado confiado.
"No hay problema, Ash. Supongo que es normal querer ser precavido." Confesó un tanto apenada ante la disculpa sincera no esperada. Pronto el estómago de Ash sonó para luego ser acompañado por el propio estomago de la líder. "Creo aun debemos desayunar."
"Si, tienes razón." Secundó alegremente la moción el entrenador de Pueblo Paleta.
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"Así que planeas ser Maestro Pokemon y ya has ganado tu primera medalla en Pewter." Whitney repitió la declaración del entrenador. "Eso en sí mismo ya es todo un logro, ya que demuestra que tienes lo indicado para ser entrenador. Aunque claro, eso es evidente con solo ver a tus Pokemon."
"Gracias, Whitney." Confesó algo apenado el entrenador. "Sé que solo comienzo mi viaje, pero no me rendiré hasta que logre mi sueño." Aseguró Ash con pasión. "Por cierto, viniste a Kanto a buscar un Clefairy. ¿No hay de esos en Johto?"
Tanto Ash como Whitney hablaban amistosamente disfrutando de su desayuno en lo que hacían una breve introducción en las vidas del otro. Siendo ambos entrenadores, aunque uno fuera líder de gimnasio y otro alguien que solo comenzaba su viaje parecían tener varios puntos en común. Les era fácil entablar amistad encontrando como tema de conversación a los mismos Pokemon. Sin siquiera notarlo, aunque ambos estuvieran bastante hambrientos, se terminaron el desayuno en un parpadeo.
"No lamentablemente. Es conocido que frecuentan Monte Luna por sus Piedras Lunares, además mi gimnasio se especializa en tipo normal, creo que un Clefairy o Clefable encajaría perfectamente entre mis Pokemon. Bueno, de momento solo tengo dos." Aclaró un tanto apenada.
"¿Dos? Pensé que una líder de gimnasio tendría más Pokemon." Dijo dudoso Ash.
"Eso es debido a que solo he criado Miltank en el rancho de mi tío. De todos esos Miltank solo uso uno en batalla, por eso para ampliar mis opciones vine a Kanto a buscar un Pokemon como Clefairy." Explicó la líder de gimnasio. "Oye, Ash. En vista que quieres enfrentar a los gimnasios de Kanto, ¿Qué te parece una batalla contra una líder de gimnasio de Johto?"
"¡Eso estaría genial!" Aseguró Ash.
El entrenador y la líder se encargaron tragar lo restante del desayuno para salir prácticamente volando al exterior para iniciar la imprevista y emocionante batalla Pokemon. Joy observo asombrada el comportamiento de los dos jóvenes, decidiendo dejarle la limpieza a Chansey siguió a los entrenadores al exterior. Era inesperado, pero para Ash sería bueno luego de la pesada noche que pasó el muchacho. Cuando salió, ambos ya habían tomado posición a una distancia prudente del centro Pokemon para no ocasionar daños.
"¿Te parece una batalla dos contra dos?" Preguntó Whitney.
"Me parece bien, ¿Pero no dijiste que solo tenías uno?" Cuestionó Ash dudoso.
"Está bien, era el motivo por el que quería esta esta batalla. Capture uno hace poco y quería estrenarlo en batalla." Aclaró Whitney, entonces observó al quinteto de Ash. "Como ya he visto a tus Pokemon, yo elegiré primero. ¡Nidoran, adelante!" Whitney arrojó la Pokebola revelando al Pokemon veneno. Dicho Pokemon fue mirado por Ash con curiosidad y con algo de entendimiento, comprendiendo el origen del Nidorina que tenía en Johto; al mismo tiempo sacó su Pokedex.
Dexter: Nidoran hembra, tipo veneno. Es muy poderosa con sus ataques, pero sus espinas son más pequeñas que las del macho.
"Vaya, supongo que es bueno innovar." Dijo curioso ante la captura de tipo no normal. "Por mi parte, ¡Taillow, yo te elijo!" El Pokemon que estaba escasos metros de distancia salió al combate con un fuerte grito. "Como llamaste tu primero a tu Pokemon, comenzare yo. ¡Taillow, Ataque Rápido!"
"¡Taiiii-low!" Gritó el Pokemon con determinación, lanzándose a gran velocidad dejando la característica estela blanca del ataque.
"¡Nidoran, Picotazos Venenosos!" Respondió Whitney. Taillow con facilidad evadió el ataque lanzado, logrando un impacto directo en el oponente con su propio Ataque Rápido. "¡Nidoran!" Gritó preocupada al ver el impacto, viendo que a pesar se había revolcado un poco en la tierra y se levantó, continuó. "¡Vuelve a usar Picotazos venenosos!"
"¡Evade y Picotazo!" Ordenó Ash.
"¡Tailow!" Gritó nuevamente el Pokemon preparándose para el ataque. Nidoran nuevamente se hizo objetivo del picotazo oponente, pero Whitney no se quedaría de brazos cruzados.
"Está cerca de ti, usa Embestida." Nidoran logro embestir a Taillow, estando cerca y a nivel de tierra por el ataque reciente. "¡Ahora nuevamente Picotazos Venenosos!" Esta vez el ataque impactó directamente. "¡Una vez más!"
"¡Taillow, evade con Ataque Rápido!" Esta vez sí logró evadirlo para moverse en círculos a gran velocidad e impactar a Nidoran. El Pokemon fue enviado a tierra a unos metros de Whitney completamente debilitado. "¡Buen trabajo, Taillow!"
"¡Tail…" La celebración que iba a ser correspondida por el Pokemon se detuvo cuando estalló en un color purpura generando un gran dolor para el Pokemon.
"¡Taillow, estas envenenado!" Gritó Ash. Se iba a preguntar la razón cuando en realidad fue obvio. "Nidoran tiene la habilidad Punto Toxico. Envenenó a Taillow cuando ataco con Ataque Rápido al final." Dedujo ante lo inesperado de la habilidad. "¡Regresa, Taillow!" Ash le regresó a su Pokebola.
"Eso fue oportuno, Ash. Aunque no creo que puedas pasar del siguiente. ¡Miltank, adelante!" Y Whitney llamo al Pokemon principal de su gimnasio. Ash lo recordaba con memoria clara. "¿Cuál será tu siguiente Pokemon, Ash?"
El entrenador de Pueblo Paleta pensó en llamar a Totodile inicialmente, siendo que él junto a Pichu ya habían luchado contra Miltank en el pasado, pero Pichu ya había luchado contra Brock y Totodile contra Rhyhorn la noche pasada. La idea era que todos sus Pokemon tuvieran experiencias en batalla.
"¡Chimchar, yo te elijo!" El Pokemon llamado saltó al combate desde atrás del entrenador.
"Como iniciaste la vez pasada, creo que ahora es mi turno. ¡Miltank, Rodada!" Ash se paralizó al instante al escuchar la orden tan tenebrosamente familiar por parte de la oponente. Le costó a Totodile, Cyndaquil y Pikachu derrotar a ese Pokemon usando exactamente el mismo ataque. Lo que era peor es que Rodada era un ataque tipo roca, mientras Chimchar era un tipo fuego. Sería un ataque súper eficaz, cosa que no había pensado en el pasado con Cyndaquil.
"¡Chimchar, Brazas!" Ordenó el entrenador.
"Chim… ¡Char!" El Pokemon de fuego arrojó las diminutas flamas contra su oponente, pero ni siquiera lograron frenar su paso. Lo siguiente fue un impacto directo contra el Pokemon de Ash. "¡Chaaar!" Gritó en dolor.
"¡Chimchar! ¿Puedes continuar?" Preguntó Ash en lo que Miltank daba media vuelta para regresar por un nuevo ataque. Chimchar se volvió a poner en pie. "Perfecto…" Ash miró atentamente al oponente recordando cómo le derrotaron la vez pasada. Mientras que fue un esfuerzo de equipo, la clave para mantener el ataque era la estabilidad del terreno. "¡Chimchar, Brazas una vez más! ¡Apunta en el terreno delante de Miltank!"
Sin que se dieran cuenta los dos oponentes, Misty y Brock llegaron a tiempo en pleno desarrollo del combate entre Chimchar y Miltank. Inicialmente el plan era exigir una explicación al entrenador por la razón urgente en la que decidió dejarlos, pero al ver tal combate decidieron postergar su intromisión al término de este. En verdad se veía interesante. Brock estaba curioso al ver este Pokemon desconocido de Ash, no habiendo visto sus Pokemon más allá de Treecko y Pichu; mientras que la pelirroja se vio sorprendida del sentimiento de intensidad en la batalla.
"Chim… ¡Char!" El Pokemon de Fuego volvió a arrojar llamas pequeñas, esta vez al paso del Pokemon. Al inicio no pasó nada, pero ante la tierra que levantaba un poco, la trayectoria de Miltank se comenzó a alterar, hasta que finalmente fallo el ataque pasando por un costado de Chimchar. Ash siguió la orden de mantener el ataque, hasta que una roca hizo que Miltank saltara lejos del terreno y dejando de rodar.
"¡Miltank!" Grito Whitney sorprendida, jamás esperó un contraataque de semejante tipo.
"¡Ahora es tu oportunidad! ¡Arañazo!" El Pokemon de Ash dio un salto para quedar a la altura del Miltank en las alturas. El resultado fue un arañazo ascendente directo en la cara. Ash no desperdiciaría ni el descenso. "¡Continua con Brazas!" Fue un ataque continuo que impacto por completo el cuerpo de Miltank, aunque no hizo mucho daño individualmente, sumado al Arañazo era algo considerable.
"¡Pisotón, Miltank!" Fue el ataque inesperado del oponente. Usando la altura Miltank golpeó directamente a Chimchar al aterrizar, siendo muy poderoso. Chimchar quedo noqueado al instante. "¡Buen trabajo, Miltank!" Felicitó la líder de gimnasio. "Fue una buena estrategia, Ash. Nadie había logrado parar de esa forma la Rodada de Miltank."
"Entonces prepárate, porque esta batalla está lejos de terminar." Declaró Ash.
"Pero Taillow esta envenenado. Sería mejor que abandonaras el combate mientras puedes." Fue el ultimátum de Whitney.
"Pero si es eso lo que es tan importante." Sonrió Ash. "Taillow, yo te elijo." Ash llamó a Taillow y Whitney se sorprendió al instante. El Pokemon volador se veía más decidió que nunca rodeado por un destello rojo. "Ahora que esta envenenado, su habilidad se activa."
"¿Habilidad?" Cuestionó Whitney.
Brock decidió intervenir, revelando su llegada a los dos opositores. "Agallas. Aumenta el poder de ataque cuando el Pokemon sufre de algún cambio de estado."
"Oh, hey Brock, Misty. Me explicare pronto, de momento déjenme terminar la batalla." Ash observó a su opositora. "Taillow, ataque rápido."
"¡Tail-l… …low!" Grito el Pokemon volador con fuerza.
"¡Miltank, Rodada!" Antes de que el Pokemon siquiera comenzara a girar fue impactado directamente por el Ataque Rápido potenciado, enviando al Pokemon de Whitney en un derrape hacia atrás. Inmediatamente después del ataque Taillow destello en purpura soltando un quejido. Era el envenenamiento. "¡Rodada, Miltank!" Insistió.
"¡Ataque Ala, Taillow!" A diferencia del ataque de Chimchar, Taillow logro detener la rodada al impacto, aunque el Pokemon volador se viera inmediatamente perjudicado por el ataque oponente y luego por el envenenamiento. "¡Taillow!"
"¡Acabemos con esto! ¡Pisotón!" Taillow no pudo evitar el ataque quedando debilitado al instante. Ash fue inmediatamente por su Pokemon. "Fue un gran trabajo, Miltank." Aunque cuando Whitney se acercó a su Pokemon noto que en verdad estaba cansado. Ash había logrado dañarle seriamente. "Vaya, y ni siquiera uso ventaja de tipo." Se dijo sorprendida.
"Taillow." Gritó Ash preocupado.
La enfermera Joy intervino al instante.
"No te preocupes, en el Centro Pokemon curaremos su envenenamiento. Fuera de eso solo necesita descansar." Aseguró la enfermera intentando tranquilizar al entrenador. Ya tenía un Pokemon por el cual preocuparse en cuidados intensivos, no necesitaba otra más a su listado. La enfermera entró en el Centro Pokemon, aunque antes Ash le pasara también a Chimchar y Whitney a Nidoran para que los restauraran correctamente. El Pokemon tipo fuego no estaba envenenado, pero estaba igualmente agotado.
"Fue una excelente batalla, Ash." Felicitó Whitney. "No cualquiera puede detener el ataque Rodada de Miltank."
"Eso fue solo porque el ataque apenas tomaba velocidad. Si hubiese esperado más Miltank ni siquiera hubiera sentido el ataque de Taillow." Se explicó Ash. "Por cierto, Whitney, ellos son mis amigos Misty y Brock. Misty, Brock, ella es la líder de Gimnasio Goldenrod en la región Johto, Whitney." Presentó Ash a los recién llegados.
"¿Líder de gimnasio? Eso explica lo dura de la batalla de Ash. Hasta ahora no lo había visto perder en combate." Dijo aun sorprendida por los resultados de la batalla ante la muchacha que había roto con el resultado de victorias consecutivas de Ash.
"Vaya, esto es una coincidencia. Yo era el Líder de Gimnasio de Ciudad Pewter." Agregó rápidamente Brock sorprendiendo inicialmente a la joven. El exlíder de gimnasio hizo una reverencia. "¿Qué tal si vamos a dar un paseo para conocernos mejor y…"
"…entonces vienes de Johto." Cuando Brock alzó su mirada nuevamente noto que tanto Whitney, como Ash y Misty estaban entrando en el Centro Pokemon con las dos jóvenes hablando entre sí, causando que el criador cayera al suelo ante lo inesperado de la acción.
Antes de seguir, Misty recordó algo importante.
"Espera un momento. ¡Ash Ketchum! Más te vale que tengas una buena explicación por marcharte en plena noche." El arranque de ira fue suficiente para hacer al entrenador objetivo de tal ira temblar, al mismo tiempo que Brock regresaba a escena con el mismo misterio en mente.
"Bueno, la verdad es que…" Esta vez el interrumpido fue Ash cuando Joy entro en la sala.
"Ash. Taillow y Chimchar se encuentran bien. Solo necesitan descansar." La enfermera regreso ambas Pokebolas a su entrenador. "Por cierto, mientras les curaba recordé algo importante que puede ser de ayuda para-" La enfermera misma se llevó las manos a su boca al percatarse de su error.
"Está bien, enfermera. Confió en ellos." Aseguró a Joy, haciendo que esta se relajara. La información que iba a dar era importante, al punto de que no cualquiera podía saberlo. "De todas formas les estaba por decir."
Ash y Joy entraron en la zona de cuidados intensivos seguidos de Brock, Misty y Whitney. Al llegar junto a la ventana, Ash indico el otro lado señalando al Pokemon que permanecía dormido sobre la camilla. Resaltaba por su tamaño pequeño. Como era de esperar, Whitney fue la primera en reaccionar.
"¡Imposible! ¡Es Celebi!" Gritó señalando al diminuto Pokemon. "¿Cómo es posible que un Celebi este aquí?"
"¿Celebi?" Repitieron confusos Misty y Brock.
"No es de extrañar que no sepan de quien se trata, sus leyendas son más conocidas en Johto que en otro lugar." Indicó Whitney, lista para comenzar con su relato. "A Celebi se le considera la voz del bosque. El Pokemon legendario que se encarga de cuidar los bosques y a los Pokemon. Tiene la particularidad de viajar en el tiempo, por eso es que si se siente amenazado por un humano simplemente viaja en el tiempo para escapar. Rara vez es visto."
"¿Pokemon legendario que viaja en el tiempo?" Repitieron en sintonía Brock y Misty. "Ash, ¿Esta es la razón?" El entrenador asintió.
"Celebi sacrificó su fuerza para salvar a mis Pokemon y ahora ya no puede viajar en el tiempo." Confesó el entrenador. Por el tono en su voz indicaba que no iba a profundizar en el tema así que decidieron dejarlo de lado. "Mi deber es protegerlo, así que lo capture para luego traerlo aquí. Tardará en recuperarse pero estará bien." Los entrenadores estaban sorprendidos de escuchar aquello, en especial porque su amigo había capturado un Celebi.
"De hecho, por eso los llame. Whitney, tu Miltank produce leche, ¿Verdad?" Pregunto con cierto aire de certeza la enfermera.
"Ah, ya veo. Quieres usar la leche de Miltank para ayudar a Celebi. Por supuesto que Miltank tiene leche y eres libre de usarla para el tratamiento." Aseguró Whitney, revelando su Pokebola y soltando al Pokemon lechero en el pasillo. "Miltank, quiero que ayudes a la enfermera Joy en todo lo que puedas por favor." El Pokemon asintió rápidamente.
"Gracias, esto acortara su tratamiento en semanas si sale bien." Respondió la enfermera para entrar en la sala de cuidados intensivos, seguida de Miltank.
"Gracias por tu ayuda, Whitney. Siento darte tantas molestias." Se disculpó el, ahora, entrenador de Celebi.
"No es necesario, Ash. Soy una líder de gimnasio, mi deber es cuidad y ayudar a todos los Pokemon que pueda." Sonrió la joven. "Aunque al parecer nos quedaremos aquí un tiempo más. La leche de Miltank es más efectiva si se toma fresca, por lo que me quedare hasta que el tratamiento de Celebi esté terminado."
El cuarteto de jóvenes se quedó observando por la ventana los cuidados que daba la enfermera a Celebi con la ayuda de Miltank. Esto también tranquilizó enormemente al entrenador de Celebi, sabiendo que tenía un buen soporte para mejorar al Pokemon Legendario.
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Se aproximaba la hora del almuerzo y en vista a que ninguno se marcharía dentro de poco, Brock lo prepararía en el exterior en lugar de la enfermera Joy. Este Centro Pokemon estaba en una zona bastante alejada del camino a cualquier pueblo, por lo que rara vez recibía visitantes, siendo ahora los únicos: Whitney, Ash, Misty y Brock. Y como agradecimiento el criador se ofreció a cocinar para todos los presentes, lo que no costaría trabajo para un experto como él. Entre tanto Ash intercambio a algunos de sus Pokemon para comenzar su entrenamiento.
"¡Salgan todos!" Ash arrojó cuatro Pokebolas, dos de estas siendo una Bola Pesada y Bola de Atracción.
Aparecieron Totodile y Treecko que ya estaban desde antes en el actual equipo de Ash, pero por el cansancio regreso a Chimchar y a Taillow a la reservación Oak, cambiándolos por Spearow y un poderoso Rhyhorn brillante. Por primera vez Ash tuvo la oportunidad de darle la bienvenida oficial al equipo y pareció que el Pokemon estaba feliz también de ser parte de esta nueva familia. Los presentes miraron con curiosidad a este nuevo Pokemon, en especial Misty quien no recordaba haberlo visto antes.
"Vaya, Ash. No sabía que tenías un Rhyhorn brillante." Dijo la pelirroja.
"Lo capture la noche pasada, no es que quisiera pero fui forzado a ello. Además no sabía que era brillante hasta que el Profesor Oak me lo dijo. De noche no se ven bien los colores." Confesó apenado.
El resto de la mañana observaron a Ash entrenar a sus Pokemon, tanto Whitney como Brock estaban sorprendidos por la dedicación del entrenador a sus Pokemon. A la hora del almuerzo Ash decidió detener el entrenamiento para que sus Pokemon descansaran y se alimentaran bien. En la tarde les dejó tomar una siesta mientras que el entrenador se encargaba de cuidarlos, y en el caso de Rhyhorn de pulirlo con la ayuda de los instrumentos dados por Brock.
Luego de una siesta y de pasar tiempo con ellos, Ash cambio el cuarteto por otro diferente. Los observadores nuevamente fueron presas de la dedicación y variedad que tenía el entrenador de Pueblo Paleta. Ahora entrenaba a Krabby, Grimer, Munchlax y Staravia. Aunque durante todo el día Ash tomaría descansos de cinco minutos cada hora para revisar el estado de Celebi, quien ahora parecía estar consiente permitiendo leves charlas con Ash.
Cuando la noche llego y el grupo de jóvenes se fue a dormir, el entrenador de Pueblo Paleta regreso al pasillo donde se podía apreciar la habitación de Cuidados Intensivos en donde Celebi dormía. Aun entrenando, comiendo o durmiendo, el entrenador jamás olvidaba al Pokemon que descansaba en el interior.
"Deberías descansar, Ash." El nombrado se vio sorprendido al notar a Whitney entrando avanzando por el pasillo. "La enfermera dijo que ya estaba mucho mejor gracias a la leche de Miltank. Si descansa toda esta noche, mañana podrán comenzar el viaje una vez más."
"Lo sé, pero no estaré tranquilo hasta que Celebi esté en si cien por ciento." Declaró el entrenador.
Whitney suspiro al ser incapaz de convencer al entrenador de retractarse cuando vio a Pichu y Cleffa durmiendo en las sillas del pasillo. Durante el pasar del día noto que Cleffa rápidamente se apegó al entrenador de Pueblo Paleta, mientras que del resto pareció bastante evasivo, incluso de los amigos de Ash.
"¿Qué es lo que planeas hacer ahora? ¿Enfrentar el gimnasio que está en Cerulean?" Pregunto la líder de Johto.
"Ese es el plan, pero antes haré una parada en la Fábrica de la Batalla que está en las afueras de Ciudad Cerulean." Explicó Ash. "Mientras combato contra los líderes de gimnasio de Kanto estaré enfrentando a los Cerebros Frontera."
"¿Cerebros Frontera?" Preguntó notablemente curiosa Whitney.
"Son seis estaciones de batalla a lo largo de todo Kanto y con cada victoria te otorgan un símbolo de la frontera, supongo que en ese aspecto no son muy diferentes de los Lideres de Gimnasio." Whitney asintió estando de acuerdo con Ash. "Pero solo si derrotas a los seis se revela la posición de la séptima estación."
"Vaya, se oye intenso." Confesó sus pensamientos la joven. "Aunque con la habilidad que has mostrado sé que puedes lograr ese desafío. No hablo solo de tus habilidades de batalla; el ejemplo perfecto es ese Cleffa. No confía en nadie salvo en ti y en tus Pokemon. De hecho no sé cómo lo llevare a Monte Luna si no confía en mí."
"Intentare ayudar. Además, eres una Líder de Gimnasio. Un asunto como ese no debería ser problema para ti." Los dos sonrieron mutuamente hasta que un remezón junto a una explosión alterara la paz, junto a la fuerza de la explosión que les empujo contra la pared de Cuidados Intensivos, por suerte no rompieron la ventana interna para molestar a Celebi. Instintivamente Ash se golpeó su frente, sabiendo quienes eran los responsables. "Sabía que esto era demasiado tentador, hasta para ellos."
"¿A qué te refieres?" Preguntó Whitney.
"¡Hahaha! ¡Prepárense para los problemas!" Gritó una voz femenina a sus espaldas.
"Y para los dilemas." Secundó una voz masculina, revelando que eran los causantes del agujero externo del Centro Pokemon.
"Para proteger al mundo de la devastación."
"Para unir a los pueblos dentro de nuestra nación."
"¡Pichu! ¡Impactrueno!" El ataque eléctrico interrumpió el lema del Pichu previamente preparado, golpeando a Jessie, Jame y Meowth directamente. "En estos momentos hay un Pokemon enfermo que no necesita ser alterado." Gruñó Ash notoriamente enfadado. "¡Munchlax, Golpe de Hielo!" Ash arrojó la Pokebola, el Pokemon salió, dio el golpe y congeló a los tres al instante. "Ahora acábalos con Golpe Cuerpo." Era más pequeño que Snorlax, pero no significaba que era fuera liviano.
"¡Munchlax!" El Pokemon dio un salto y con su barriga golpeo el bloque de hielo. Teniendo poca fricción, el bloque de hielo fue empujado rápidamente lejos del Centro Pokemon, choco con un árbol rompiéndose a la suficiente velocidad para luego ser mandados a volar.
"¡El mocoso interrumpió nuestro lema!" Gritó Jessie. "¡Y nos quitó la oportunidad de robar un Pokemon Legendario!"
"¡Esto no se lo perdonare!" Secundó James.
"A mí ya me está dando el vaguido." Agregó Meowth.
"¡El Equipo Rocket ha sido vencido otra vez!" Los tres gritaron mientras desaparecieron en la distancia.
"Bien, esa fue la dosis del Equipo Rocket por el día de hoy." Ash soltó un bostezo que fue contagiado a Whitney. "Creo que finalmente poder dormir un poco." El entrenador y la líder de gimnasio se volvieron a reír en lo que regresaban al dormitorio del Centro Pokemon. Munchlax se quedó con Cleffa y Pichu custodiando a Celebi desde el pasillo aunque el Pokemon se quedara dormido al instante.
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Al día siguiente Whitney, Misty y Brock despertaron para ver que Ash no estaba en su cama. Preocupados, pensando que algo grave ocurrió bajaron a la sala de espera y desde ahí al pasillo de cuidados intensivos. Llegaron a tiempo para ver una escena conmovedora con Ash y Celebi en un cariñoso abrazo que en aquel entonces solo la Enfermera Joy era testigo.
"¡Miren, Celebi ya se siente mucho mejor!" Grito Ash casi eufórico. "Por cierto, Celebi. Ellos son mis amigos: Misty, Brock y Whitney.
"¡Levi!" Chillo en alegría sobrevolando a los recién llegados, mientras se vio cómodo con Brock y Misty, parecía algo cuidadoso con Whitney. No que Celebi lo dejara suficientemente en claro, ya que sin advertencia Whitney tomo al Pokemon entre sus brazos aparentándolo con fuerza.
"¡Ay, eres una lindura!" Chilló la líder de gimnasio en lo que abrazaba al Pokemon.
"Whitney…" Ash advirtió, pero llegó a oídos sordos por lo que insistió. "…Whitney…" Nuevamente nada cambio. "¡Whitney!" gritó finalmente llamando su atención. Celebi tomó esta oportunidad para apartarse de los brazos de ella. "Whitney, ponías nervioso a Celebi." Explicó Ash notando al Pokemon oculto a tras de él.
"Lo siento, creo que me deje llevar un poco." Se disculpó ella con una reverencia. "Siento haberte asustado. Como Ash ya dijo, mi nombre es Whitney y soy líder de gimnasio de Goldenrod. No tengo interés en hacerte daño, de verdad." Pero el Pokemon se mantuvo oculto detrás del hombro de Ash, lo que hizo sacar a Whitney un suspiro de resignación. "En fin, me alegra que Celebi ya esté mejor."
"Puede estar mejor, pero aún falta mucho tiempo para que pueda estar en batallas." Advirtió la enfermera presente con clara notoriedad dirigida al entrenador de Pueblo Paleta.
"Si, tenía pensado en enviar a Celebi con el Profesor Oak. Sé que él cuidara de ella y ahí podrá estar tranquila." Ash no lo decía solo por sus batallas, sino también por el constante acosos del Equipo Rocket. "Celebi, sé que no conoces al Profesor Oak, pero con él estarás segura. ¿Podrías quedarte con él?" A la sorpresa de Ash, Celebi se vio realmente entusiasmado con la idea, revoloteando de un lado a otro. "Veo, si estás de acuerdo entonces hay que hacerlo."
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La siguiente hora fue bastante apresurada; entre Ash enviando a Celebi con el Profesor Oak quienes, a opinión de Ash, parecieron bastante unidos por la pantalla del Videoteléfono, mucho a su perplejidad; luego con Ash ayudando a Cleffa para que acompañara a Whitney en su regreso a Monte Luna, todo pasó bastante rápido. Ahora estaban todos en la salida del Centro Pokemon, donde apenas a fuera la ruta se dividía en dos: una para Monte Luna y otra para Ciudad Cerulean.
"Creo que es hora del adiós." Dijo Ash a la líder de Johto. "Espero que logres capturar un Clefairy."
"Gracias Ash, igualmente espero que llegues lejos en la liga Pokemon de Kanto. Te estaré apoyando." Respondió Whitney. "Cuando acabes espero que pases a la Liga Johto, estoy segura que será un gran desafío para ti." Agregó con determinación la líder.
"Pensare en ello, primero debo terminar Kanto." Anuncio Ash con la misma determinación que Whitney.
"Por supuesto. Misty, Brock, fue un gusto conocerlos. Espero que nos volvamos a ver; y enfermera Joy, gracias por su ayuda." Dando una sonrisa, Whitney comenzó su camino a Monte Luna con el tierno Cleffa en sus brazos.
"Creo que esta es nuestra señal para marcharnos también." Señalo Ash, para luego sacar su PokeGear. "Veamos, Fabrica de la Batalla…" El entrenador comenzó a buscar la ubicación de la Instalación de la Batalla de la Frontera más cercana.
"¿Dijiste Fabrica de la Batalla?" Preguntó Joy sorprendida.
"Si, así es." Respondió Ash.
"En ese caso, yo sé dónde queda. Usualmente el Cerebro Frontera viene aquí a revisar a sus Pokemon, después de todo está bastante cerca." Sonrió Joy sorprendiendo a Ash y Misty en el proceso, aunque el primero lo estuviera aún más. No lo había notado por todo el altercado de Celebi pero este era el mismo Centro Pokemon que encontraron la noche que avistaron a Articuno junto a Brock, May y Max. Joy se aproximó al PokeGear de Ash para mostrar la ubicación en el mapa.
Entre tanto un Brock curioso hablaba con Misty.
"¿Batalla de la Frontera?" Preguntó el criador.
"Antes de ir a tu gimnasio, estuvimos en Valle Fennel en donde Ash encontró un señor llamado Scott. Él invitó a Ash a un evento llamado Batalla de la Frontera que funciona de un modo similar a los Gimnasios Pokemon. Son seis estaciones a lo largo de todo Kanto a cargo de los Cerebros Frontera que serían equivalentes a Líderes de Gimnasio. En cada instalación Ash debe ganar las batallas para obtener un Símbolo Frontera y cuando consiga las seis, se revela una séptima instalación secreta, la final y más difícil." Explicó Misty.
"Vaya, eso se oye intenso. Ya sabía que viajar con Ash sería interesante." Dedujo Brock interesando en el desafío de Ash. Por el estilo de batalla del entrenador cada batalla seria increíble, en especial al medir las fuerzas del entrenador recién realizado.
"Ahí está, Ash. No te puedes perder." Indicó Joy.
"Gracias por todo enfermera." Agradeció el entrenador.
Con Misty y Brock secundando las despedidas, el grupo se marchó a la primera instalación.
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Ash, Misty y Brock habían caminado por dos horas hasta que finalmente divisaron una gigantesca fábrica, a la que Ash fue completamente familiar. Al momento de llegar ante esta fueron obligados a esquivar la llegada imprevista de un automóvil. Inicialmente Ash espero ver una maquina creada por el Cerebro de la Fábrica, en cambio era Scott en su convertible y junto a un personaje completamente familiar llegando en el asiento de copiloto. El joven tenía el cabello purpura, largo y atado en una cola de caballo. Llevaba puesto una camisa rosada y unos pantalones color crema, y al parecer por la forma de conducir de Scott estaba completamente desorientado.
"Vaya, Ash. No esperaba verte tan pronto." Confesó Scott, bajando del convertible detenido. "Iba a ir a buscarte a Monte Luna después de que este retador enfrentar a Noland." El millonario excéntrico señalo al aun mareado joven en el asiento de copiloto. "Aunque por otro lado creo que es una buena oportunidad para ambos."
"A que, ¿A qué te refieres, Scott?" El joven en el asiento de copiloto se bajó del automóvil tambaleándose, pero luego de unos instantes logro estabilizarse. "En todo caso, mucho gusto." Sonrió el peli purpura. "Mi nombre es Reggie y soy entrenador Pokemon."
Notas del Autor:
¡NO SE ACOSTUMBREN A ESTE LARGO! No podia encontrar el momento apropiado para cortar el capitulo. Varios momentos no fueron planeados, como la llegada de Whitney y el Rhyhorn brillante. Se podria decir que fueron momentos que se escribieron solos. La idea era avanzar, el siguiente capitulo deberia incluir los capitulos hasta la llegada a Ciudad Carmin.
¿Whitney como pareja para Ash? No se, de momento son amigos, pero no la tenia planeada para aparecer, simplemente "pego" en el lugar y momento apropiado. Tenia un Clefeary y un Nidorina, ambos Pokemon se encuentran en Monte Luna y sus alrededores. Lo unico que hice fue dar el motivo, nada más. Debido a unos ajustes en la historia se adelanto la aparicion de la primera postulada en el capitulo siguiente. ¿Quien sera? Ah, donde esta lo divertido en decirles.
Gracias por sus respuestas en la encuesta.
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