Capítulo 8: ¿Por qué sigue pasándome esto a mí?
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
No me pertenece Crepúsculo. Todo es de Stephenie Meyer. Y esta historia pertenece a NikkiAlice que me ha permitido traducir la historia. Este es el url donde se encuentra la historia en inglés:
http: // www . fanfiction . net/s/5121547/1/ The_Twilight_ReWrite (sin los espacios)
Muchas gracias NikkiAlice.
……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Hola a todas, muchas gracias por los reviews que he recibido de la traducción del capítulo anterior. Me alegra muchísimo aunque en estos momentos no me sienta con todas mis fuerzas.
El viernes de madrugada mi preciosa gata se murió. Estaba enferma y la operaron. En realidad si no la operaban se iba a morir pronto porque el tumor que tenía era muy grande, pero finalmente la operaron y unas 13 horas después de la operación comenzó a quejarse de mucho dolor. Sólo fuimos al veterinario de urgencias a que le pusieran un calmante, y nos volvimos a casa sin ella. Se le paró el corazón delante de mis propios ojos. Nunca podré olvidar cómo murió y la veterinaria comenzó a reanimarla. Se me quedó grabado en los ojos y los oídos el sonido de respiración que salía por su pequeña nariz al apretar su pecho en la reanimación. Espero con toda mi alma, que nunca podáis pasar por lo mismo que he pasado yo.
Solo me queda decir que gracias a todas las que estáis leyendo este fic, y por supuesto no voy a dejar de traducir. Muchos besos.
……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
A lo largo de todo el tiempo que había pasado en Forks, nunca le había prestado atención a Rosalie. A pesar de haber pensado que era realmente guapa nunca se registró en mi mente su presencia. Tal vez fue porque pasé todo el tiempo volviéndome loca por los otros Cullen y por cómo iban a matarme.
Rosalie golpeó la puerta de la camioneta y comenzó a caminar hacia mi casa. Corrí hacia la puerta principal y me reuní con ella a mitad de camino de la entrada. Nos miramos la una a la otra fijamente en silencio. El ceño de Rosalie pareció ablandarse en una sonrisa.
"Aquí tienes," tenía las llaves de mi camioneta en su mano.
Las cogí, "Gracias," dije. Otro silencio. "¿Te gustaría que te llevara al instituto?" le ofrecí. Ella frunció la frente y luego miró al sol. Era como si estuviera leyendo el cielo.
"Pero, son solo las siete y media. La escuela no empieza hasta las ocho y diez." Dijo.
"No me importa." Rosalie asintió y se giró hacia la camioneta. Seguí detrás de ella.
Cuando arranqué la camioneta noté algo diferente. Arrancó sin problemas, no había ningún fuerte rugido de motor. Me volví hacia Rosalie no pudo evitar sonreir.
"Arreglé la camioneta." Dijo.
"¿Arreglas coches?" pregunté. Rosalie no parecía del tipo de chica que se ensucia para arreglar un coche.
"Sí, difícil de creer, lo sé. Alice me pidió que viniera a dejar tu camioneta y cuando la arranqué, pobrecita, me estaba pidiendo que la arreglara."
"Gracias".
"No hay problema." Respondió.
Fui hasta la escuela y apagué la camioneta. Rosalie y yo nos sentamos en silencio mirando en diferentes direcciones. Ahora y entonces nuestros ojos se encontrarían, pero no podía sostener la mirada por mucho tiempo, antes que cada una apartara la mirada.
"Rosalie," empecé. Ella me miró. "¿Tú todavía estás en la apuesta?" se movió incómodamente en su asiento.
"La apuesta está cancelada." Me dejó en shock. "Toda la familia estuvo de acuerdo en que fue un poco inmoral que estuviéramos haciendo eso contigo. Alice nos contó lo de tus pesadillas. Pero…," se paró, no estando segura de si debería de continuar hablando.
"Pero… ¿qué?"
"Edward está todavía en la apuesta."
"Pensé que dijiste que la apuesta estaba cancelada" levanté una ceja.
"Y lo está, pero Edward lo ve a su manera, una vez que dejes los límites de Forks o de La Push serás suya. Bella, Edward te matará." Tragué duramente. Eso era algo que no necesitaba aquí ¿Por qué Edward estaba siendo tan idiota? Su familia había parado la apuesto así que ¿por qué seguía queriendo cazarme?
"Rosalie, ¿por qué tu familia quiere matarme con tanta gana? Quiero decir, soy como cualquier otro humano," excepto porque soy una total torpe, pero ese no es el asunto.
"El olor de tu sangre es muy adictivo. Es mejor que el de cualquier otro humano que hayamos olido nunca." ¡¿De verdad?! Muchísimas gracias Dios por bendecirme con una sangre a la que son adictos los vampiros. No podías solo hacerme una torpe.
Otros chicos parecían estar llegando al aparcamiento.
"Creo que sería mejor que me vaya. Gracias por traerme Bella," dijo Rosalie.
"No hay problema," murmuré antes de que saliera de la camioneta.
¿Por qué tenía que ser maldecida con esto? ¿Me lo merezco? A menos que fuera como, Adolf Hitler, in mi vida pasada, estoy bastante segura de que no había hecho nada malo. ¿Y porqué Edward seguía siendo un gran gilipollas? Mi vida no es una comida.
Después de quejarme un poco, bajé de la camioneta y fui hasta mi primera clase. Estaba mirando hacia mis pies me choqué con algo duro y frío. Y allí estaba ella, de nuevo, Alice.
Suspiré, "Sabéis, vosotros vampiros apareciendo de la nada está empezando a ser como latigazos."
Alice parecía haber ignorado mi chiste y me cogió del brazo. Sus ojos entrecerrados hacia la venda como si viera con rayos X.
"Siento haber estado en tu habitación anoche." Se disculpó.
"¿Lo haces a menudo?" le pregunté.
"Sólo cuando tienes pesadillas. Primero te vi en una visión y la culpabilidad me consumía viva, me hizo venir a verte." Ya veo. Bueno, al menos no lo hacía todas las noches, de otra manera me parecería un poco raro.
"Oh, y gracias también, Alice."
"¿Por qué?"
"Por no matarme."
Ella sonrió, "Sí, fue… difícil." Estaba encontrando la manera de explicarlo.
"Supongo que lo hiciste para proteger a tu familia, de ser expuestos y todo." Dije, bajando mi mirada hacia el suelo.
"No, ¿por qué pensarías algo así?" preguntó frunciendo el ceño.
"Hablé ayer con Emmett, y él me lo explicó."
Parecía como si le acabara de abofetear. "No Bella, salí de tu casa para protegerte. No por el riesgo de exponer a nuestra familia."
"¿En serio?"
"Sí, quiero decir, ¿no es eso lo que hacen los amigos?" pausó Alice. "¿Somos amigas?" esa fue la pregunta que me recordaba ligeramente a cuando estaba hablando con Jacob. Pero Alice y yo amigas. La expresión facial de Alice era descorazonadora. Era como si toda la vida dependiera de mi respuesta.
"Alice, definitivamente somos amigas." Una sonrisa cruzó su rostro, de oreja a oreja. No pude evitar no sonreírle de vuelta. Lo siguiente que supe, fue que estaba envuelta en un abrazo de oso de Alice. Dolía un poco por su fuerza, pero podía decir que ella podía romperme como una rama en un instante.
"Alice", tosí. "No es broma, no puedo respirar." Inmediatamente se dio cuenta y se apartó. Sus ojos me exploraron para ver si me había roto algo. "Relájate, no he dicho nada." Me sonrió y entonces me dijo adiós con la mano. Hice lo mismo y me fui a mi primera clase.
A lo largo de toda la mañana fui molestada por las continuas disculpas de Tyler por lo de casi matarme. Cuando comenzó a convertirse en algo realmente molesto me pregunté si correr hacia él con mi anciana camioneta le haría callar.
Cuando entré en Biología ese día, Edward estaba sentado muy recto y mirándome curiosamente. Me senté y le miré.
"Hey," le dije, después de un largo tiempo en silencio.
"Hola, ¿cómo estás?" preguntó.
"Estoy bien. ¿Qué te ha llevado a ese cambio de actitud?"
"Mi familia tuvo ayer una reunión sobre ti. Todos parecen tener cariño por ti, y pensaron que sería lo mejor para mí cambiar mi actitud hacia ti."
"Con cariño, como comida, o con cariño como persona." Dije queriendo saber más.
"Es más ambas." Genial.
"¿Por qué aún quieres comerme?" le pregunté abruptamente, recordando la conversación con Rosalie esta mañana.
La expresión de Edward era imposible de leer, "No lo sé Bella. Hay algo de ti que me hace querer más." Afirmó. Eso era diferente. Edward no parecía más un gilipollas, bueno, al menos por ahora.
Edward y yo no hablamos por el resto de la clase, pero él no se giró, permaneció en la misma posición de cara a mí.
Cuando llegué a casa vi una nota en la nevera. Decía así:
Bella,
Fui a pescar en hielo con Billy. Llegaré tarde esta noche. No te preocupes por hacer la cena. Te quiero.
Charlie
Charlie se iba a pescar en hielo con Billy. Me preguntaba vagamente dónde se iban a pescar en hielo. Espero que esté a salvo. Cuando quité la nota, algo golpeó la puerta.
"Adelante," grité. La puerta se abrió y se cerró. Una enorme figura entró en la cocina. Al principio pensé que era un ladrón, pero en una rápida inspección me di cuenta de que era Jacob. Había cortado todo su pelo e incluso estaba más alto. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que nos habíamos visto la última vez?
"Hey Bells," dijo.
"Hey, Jake," respondí. "¿Qué estás haciendo aquí?"
"Vine a ver cómo estabas. Oí que estuviste en el hospital ayer. Habría venido a visitarte pero…," Jacob se paró, como recordando algo que no podía decirme.
"Pero, ¿qué?"
"Um… Yo... estaba ocupado." Ouch.
"Espera, así que ¿estabas muy ocupado para no venir a verme en el hospital?"
"No quería decir eso. Es solo que, no podía."
"Jacob," dije, mis ojos comenzaron a arder. "¿Cómo podías haber estado tan ocupado como para no venir a verme al hospital?"
"Simplemente lo estaba." Me contestó fríamente, antes de girarse y salir de la casa. Yo solo me derrumbé en el suelo llorando cuando él se fue.
¿Por qué sigue pasándome esto a mí?
