Capítulo 14: Después del baile
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No me pertenece Crepúsculo. Todo es de Stephenie Meyer. Y esta historia pertenece a NikkiAlice que me ha permitido traducir la historia. Este es el url donde se encuentra la historia en inglés:
http: // www . fanfiction . net/s/5121547/1/ The_Twilight_ReWrite (sin los espacios)
Muchas gracias NikkiAlice.
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Muchas gracias a los que habéis dejado reviews. Ya está llegando al fin de Twilight ReWrite y os aviso que después solo queda el capítulo 15 y comenzaré a traducir The NewMoon ReWrite, ok?
Espero que os guste tanto como esta. Y también la disfrutéis.
Pero bueno, de momento disfrutad del capítulo 14 y dentro de un par de días del capítulo 15. Muchos besos
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Hoy, el día había pasado completamente borroso. En un primer momento me estaba levantando en la casa de los Cullen para ir al instituto, después estaba en él, y ahora en la cámara de tortura del baño de Alice Cullen. Alice quería asegurarse de que todo fuera perfecto para esta noche. Había pasado cada momento en ese baño dejando que Alice hiciera su trabajo en mi cara.
"Alice, no sé porqué lo sigues intentando. Voy a parecer totalmente normal al lado vuestro." Dije.
"¡Nadie se atreverá a llamarte normal, cuando acabe contigo!" gruñó Alice. "Y además, Edward es el único de nosotros que va a ir."
"¿¡Qué!? ¿Por qué?" me quejé.
"¿No crees que sería un poco intimidante estar al lado de Emmett bajo una luz roja?"
Pensé durante un momento, "No, Emmett es como un osito de peluche gigante, ahora."
Alice se rió. "Muy bien, ¿y qué tal a mi lado, bajo una luz roja?"
No tenía que pensar eso. "Alice, tu no intimidas. Además, no hay luces rojas en el baile."
Alice levantó una ceja. "¿No soy intimidante?" Negué con la cabeza. "Vamos a tener que cambiar eso, ¿no?" Alice se puso en cuclillas, revelando sus resplandecientes dientes. Sus ojos se oscurecieron y comenzó a gruñir. Mi corazón comenzó a latir rápidamente. Alice nunca te haría daño, así que ¡deja de asustarte! Me abofeteé mentalmente.
Justo cuando estaba a punto de decirle a Alice que no estaba funcionando, se abalanzó sobre mí. Estaba casi segura de que iba a cámara lenta, para ella, porque yo podía ver claramente las acciones desarrollarse. Alice estaba ahora detrás de mí, sus brazos agarraban mi alrededor y la silla donde estaba sentada. Entonces pude sentir sus dientes en mi cuello. No me atrevía a moverme. Un solo movimiento podría cortar mi piel contra sus dientes afilados, y luego moriría.
Todo en esa habitación estaba en silencio excepto por el latido de mi corazón.
Alice movió sus dientes de su piel y se echó a reír. "Qué diverido," se dio la vuelta para observar mi cara. "Oh, mira, estás sudando." Tomó un trapo y comenzó a limpiar mi cara.
"No ha tenido gracia Alice." Dije.
"Lo siento, pero tengo que mantener mi reputación." Sonrió y después comenzó a retocarme el maquillaje de la cara otra vez. "Terminé."
"Al fin," suspiré y me levanté. Alice me llevó a su armario. Creía que se había equivocado, porque Alice había encontrado un vestido en un día. Era un hermoso vestido azul de seda, de Max & Cleo Halter. Ella me lo pasó y después se dio la vuelta hacia la pared. Rápidamente me desnudé y me puse el vestido.
"Vale, estoy decente." Dije. Alice se giró y empezó a arreglar los defectos del vestido, como las arrugas o quitar las partículas de polvo.
"Muy bien, ¿estás lista para ver a Edward?" preguntó. Asentí y comencé a bajar las escaleras. Carlisle y Esme estaban sentados en el sofá, Edward estaba al otro lado, mirando impacientemente hacia el suelo. Alice se aclaró la garganta y Edward levantó la vista.
"Bueno, tomó toda la tarde, pero después de poner todo mi sudor y veneno, te doy a tu hermosa Isabella Swan." Edward llevaba un esmoquin negro, con una camisa verde esmeralda debajo. Me sonrió. Empecé a preguntarme cómo me miraba todos los días, como si él fuera un hombre deslumbrándose con el sol. Era justamente ese aspecto el que me dio la confianza para ir a ese estúpido baile.
Edward cogió mi mano y me acompañó hasta la puerta.
"Edward, una cosa más." Llamó Alice. Edward me hizo girar y me sostenía entre sus brazos. Unos repentinos flashes vinieron de cada dirección de la habitación. Una vez que mis ojos se acostumbraron, me di cuenta de que Alice, Rosalie, Jasper y Emmett sostenían cámaras digitales en sus manos.
"Oh, mirad a Eddie con su traje de mono." Dijo Emmett. Edward sonrió, me llevó a la puerta y luego al Volvo. Me enteré de que era un Volvo después de preguntarle. En realidad Rosalie me lo había dicho, explicando casi toda la información sobre el coche. Dios mío, me aburrí hasta la muerte escucharla divagar sobre el tema. Pero era Rosalie y de ninguna manera le iba a decir lo que pensaba.
"Estás preciosa esta noche." Me dijo. Me sonrojé.
"No tan impresionante como tú." Contesté.
"Bueno, podemos apostar y ver quien ganaría." Suspiré, sabía que Edward iba a ganar, pero él comparado conmigo, bueno, ahí no había comparación. Llegamos al baile y Edward aparcó cerca de la puerta así que solo tuvimos que caminar un poco.
Me cogió de la mano y caminamos hasta el edificio de la cafetería donde la música estaba sonando. Las puertas estaban abiertas y cuando Edward y yo entramos, un destello de luz me cegó los ojos. Angela tenía una cámara digital en sus manos, y la foto era seguramente para el anuario.
"¡Oh Dios mío!" dijo sin aliento. No podía dejar de ruborizarme. Bueno, era difícil creer que un Cullen iría al baile, y mucho menos, que Edward Cullen fuera al baile conmigo.
Eric estaba allí con Angela. Angela solo tomaba fotos a las parejas que entraban, y después iría a bailar con Eric. Jessica estaba con Mike, y Tyler con una chica, creo que su nombre era Lauren. Edward y yo bailamos solo una canción antes de preguntarme si quería que nos fuéramos. Acepté pensando que si solo había bailado una canción, no sería muy estresante para mí.
"¿Por qué nos vamos tan pronto?" pregunté.
Edward hizo una mueca, "Alice tiene una sorpresa."
"¿Qué?"
"Me amenazó personalmente con rajarme la garganta si te digo algo."
"Sí, Alice puede ser muy amenazante."
Llegamos a la casa y todas las luces estaban apagadas. Justo cuando el Volvo se detuvo junto al garaje, la luz del porche se encendió. Edward me ayudó a salir y caminar hasta la casa. Como siempre, Alice apareció de la nada justo delante de mí, sus brillantes ojos naranjas se veían llenos de entusiasmo. Ella se veía realmente impresionante con su vestido púrpura oscuro que se ceñía al cuerpo; su habitual pelo de punta ahora era liso y rizado en los extremos. ¿Por qué se había vestido así?
Me cogió de la mano y tiró de mí, me agarré a la mano de Edward tirando de él hacia nosotras.
"Isabella Marie Swan, te presento a… ¡Tu fiesta de bienvenida a la familia!" Anunció. Justo cuando terminó de hablar, vi una ruta de árboles alineados con cintas de color rosa atadas alrededor de todos los árboles iluminados. El camino estaba cubierto con pétalos de diversas flores.
Después de terminar de admirar la entrada que Alice había diseñado, la familia Cullen,… quiero decir, mi familia, apareció de la nada. Esta vez todos ellos vestían elegantemente. Jasper llevaba una camisa de seda de manga larga color púrpura, y un chaleco negro encima. Emmett llevaba el mismo atuendo, solo que su camisa era de color verde oscura. Rosalie estaba simplemente impresionante, como siempre; vestía un largo vestido que se abrazaba a su figura, y su habitual largo y dorado cabello estaba recogido en un moño bien hecho situado en la parte de arriba de su cabeza. Carlisle vestía un esmoquin, igual que Edward, pero, el suyo era completamente blanco, y tenía una bufanda azul alrededor de su cuello. Y Esme, llevaba un sencillo vestido blanco que dejaba ver sus curvas.
"Después de vosotros," gesticuló Alice señalando el camino. Edward y yo caminamos de la mano por el camino hacia delante. Miré hacia atrás y vi a Alice y Jasper que nos seguían, también cogidos de la mano, al igual que Rosalie y Emmett, y finalmente Carlisle y Esme.
"¿A dónde nos lleva?" le susurré a Edward.
"Ya lo verás," dijo no queriendo desvelarme la sorpresa. Caminamos en silencio, hasta que llegamos a un claro. Era mucho más pequeño que el claro donde jugaron al béisbol. Varios pétalos de flores cubrían cada centímetro cuadrado de la tierra y era imposible ver la hierba. El claro era circular, con solo un camino para salir. Habían grandes equipos que tocaban música lenta para bailar.
Edward tomó mi otra mano y ambos empezamos a bailar, girando en círculos sin esfuerzo, como todos los demás habían hecho también.
"Realmente te ves increíble." Dijo otra vez.
"Al igual que tú." Contesté.
"¿Quieres pasar tu vida conmigo?"
"Edward quiero pasar más tiempo, más que mi vida humana."
"Así que, ¿estás lista para ser condenada, y maldita como el resto de nuestra familia?" Yo asentí. Edward me inclinó como si fuera a besarme, pero en vez de eso bajó su cabeza hasta mi cuello exponiendo sus dientes blancos. Estaba completamente segura de que Edward iba a morderme, pero en vez de eso, sentí sus fríos labios presionar mi cuello.
"Bella, te quiero, pero esta noche no será la noche en que añadiremos otra vampiro enloquecido a la familia." Sonreí. Como todo parecía tan perfecto, tan completo, tan pleno, estaba cegada por una pequeña pieza que me faltaba.
Un gruñido salvaje provino del bosque mientras cinco lobos gigantes emergían, gruñendo salvajemente a los Cullen. Mi familia hizo lo mismo gruñendo excepto que ellos formaron un círculo a mi alrededor, de modo que estaba protegida de los extraños lobos. Luego algo más apareció de entre lo árboles. Podía ver que esa silueta era de hecho una persona, bastante alta. Cuando la figura llegó a la luz, me quedé sin aliento.
De pie, vestido solamente con unos pantalones cortos, estaba Jacob Black. Parecía mucho más mayor y más alto. Tenía los ojos hundidos mientras unos anillos oscuros se formaban bajo ellos, como si hubiera sufrido muchas noches de insomnio.
"Jacob," susurré.
"Bella, ¡aléjate de ellos!" escupió. No tenía ni idea qué ocurría.
"Jacob, relájate. No me harán daño."
"¡Sí que lo harán!" me habló de nuevo. "Te van a llevar lejos de mí."
"No podemos robarte lo que nunca has tenido." Se burló Edward. Le pegué en un hombro.
El cuerpo de Jacob comenzó a vibrar, "¡Te mataré! ¡TE MATARÉ!" Justo cuando Jacob dijo la última frase, comenzó a cargar contra nosotros, con la manada de lobos tras él. Jacob estalló en un gigante lobo de color rojizo. Este lobo era aún más grande que los demás.
Edward me empujó a los brazos de Alice, que los cerró fuertemente para que no pudiera liberarme. Entonces vi que una escena terrible se desarrollaba. Esme, Carlisle, Jasper, Rosalie y Emmett, estaban luchando cada uno con un lobo. Y los dos que se hallaban en medio de la pista de baile, eran Edward y Jacob.
Ambos estaban luchando por mí. Sentí un nudo desde la garganta al estómago, casi sentí ganas de vomitar en ese momento. Jacob y Edward no paraban. Cada uno rasgaba al otro, Edward arrancaba el pelo, mientras Jacob desgarraba parte de su esmoquin. No podía permitir que esto sucediera. No podía dejar que cualquiera de ellos muriera por mí.
Me retorcí con furia, tratando de salir del agarre de Alice.
"¡Alice, suéltame!" Las lágrimas caían por mi cara. Ella permaneció en silencio, pero sentí que suavizaba el agarre, aunque todavía no era suficiente para poder salir. "¡ALICE!" grité. "¡SUÉLTAME!" Continuaba retorciéndome en sus brazos, probablemente tendría moretones después.
Entonces escuché un silbido de dolor. Volví la cabeza y también lo hizo Alice, y vimos que Jasper tenía un trozo de pierna amputado. La cara de Alice se precipitó a mirarme, y después a su compañero. Por fin me dejó ir y corrió hacia él. Entonces fue cuando comenzó a correr tan rápido como pude hacia Jacob y Edward.
Todo sucedió a cámara lenta, y de alguna manera, a mi velocidad humana, me las arreglé para hacerlo. Jacob y Edward estaban cargando contra el otro, y yo que acababa de llegar justo al medio de la lucha sostuve mis brazos hacia ellos para que se detuvieran.
Pero antes de que pudiera gritar nada, todo se volvió negro.
