Espacio del autor

Bueno cada vez el capítulo va quedando más largo. Ya tengo escritos otros tres capítulos (creo) y he decidido ( a partir de esos que ya tengo escritos) empezar a ser un poco más descriptiva. Es complicado hacer que el lector se imagine todo lo que tengo en mi enorme cabeza, así que ¡lo siento! Pero tendrán que esperar un poco para ver más detalles.

Estoy muy feliz de ir avanzando tan bien en la historia, podría decirse que ya he planeado gran parte, falta extenderlo y detallarlo para que todo marche de acuerdo al plan. Los días pasan rápido, procuraré evitar eso en el futuro.

Gracias y ¡sigan leyendo!


Una semana después, Naoko miraba por la ventana, perdida en sus propios pensamientos, lo suficiente como para no notar a Haruhi acercarse a saludarla.

–Kanagaki-san, ¿sucede algo? – Pregunta amablemente Haruhi.

–Fujioka-kun, buenos días. Nada. No es nada. – Responde Naoko, sonriendo amablemente.

Justo en ese momento hacen su aparición en el aula los gemelos Hitachiin, provocando que varias de sus compañeras emitieran sonidos de emoción y dieran pequeños saltos.

–Patético…– murmura Naoko en voz baja, cambiando totalmente de actitud.

–¡Oi, Kanagaki! ¿Vas a seguir indiferente al Host Club? – Lanza Hikaru a la chica.

–¿Porqué le hablarán así a una chica tan tranquila? – Murmuran todos a su alrededor.

–El Host Club no tiene nada que ver conmigo, no veo por qué debo pagar por algo que ni siquiera vale lo que cuesta. – murmura de forma sólo audible para los tres miembros del Host.

–¡Te voy a…!– Empieza Hikaru, quién se dirigía hacia Naoko con aire de pocos amigos, hasta ser detenido de un brazo por Kaoru.

–Parece ser que no es la persona tranquila que todos pensamos…– Murmura Haruhi para sí misma, comparando la primera impresión de Naoko con su verdadera personalidad, que muestra únicamente en presencia de los gemelos. – "Maestra del Engaño."… –

–¡Oh ho ho ho ho! –

Todos los compañeros de clase se quedan en silencio mientras Haruhi voltea lentamente su cabeza, sabiendo de quién provenía esa estridente risa.

Sin tener la menor idea de cómo sucedieron las cosas, una chica de cabello castaño claro y largo estaba en un pedestal justo en medio del aula. Su mirada brillaba ferozmente mientras observaba a los presentes con emociones en el rostro inentendibles para los humanos normales.

¡Parfait! Al fin algo interesante, ¡Yandere para mi vista! – Exclama Renge al señalar sin miramientos a Naoko y a Hikaru. –¡El chico siempre pelea con la chica, ambos parecen odiarse pero justo en eso al intervenir el hermano invisible se descubre su verdadero amor! ¡Los hermanos pelean a muerte por el amor de la joven que se siente atraída hacia ambos, pero el amor yandere siempre es más fuerte que todo, así que aunque ambos oculten sus sentimientos mutuos frente a los demás terminarán demostrándolo…– Continuaba hablando a la velocidad de la luz, sin hacer una sola pausa y con ademanes demasiado teatrales para ser creible.

Naoko se acerca lo suficiente a Renge para poder soplar en su oreja, haciendo que la mire a los ojos.–Fuu…– Sopla la chica, observándola detenidamente mientras le comunica algo con la mirada.

"Lár-ga-te".

En ese mismo instante, Renge vuelve a su subterráneo en un abrir y cerrar de ojos.

–¿Hermano invisible? – Susurra Kaoru en un rincón.

–¡A quién podría gustarle esta amazona agresiva! – Replica Hikaru insultando a Naoko.

–¿Yandere? – Se pregunta Haruhi, sumergida en sus pensamientos. – ¡Ah!, hoy iré al mercado a comprar sándwiches, se acabaron las verduras en la casa. –

–Sándwich…es. – Dicen Naoko y los Hitachiin en coro.

–¡Uwaaah! ¡No creí que fueses tan pobre! – Dice ésta última con expresión aterrada, y haciendo un poco de actuación, comienza a hacer que de sus ojos broten algunas lágrimas. –Fujioka-kun… es tan horrible…–

–¡Naoko-san! – Exclama un chico de la clase, acercándose a Naoko con expresión comprensiva.

–Es tan bello que se conmueva por algo tan terrible…– Comenta una compañera, consolando a Kanagaki acariciando su espalda.

Haruhi los observa detenidamente hacer sus gesticulaciones ridículas, murmurando entre dientes: –Ricos bastardos. –

Kaoru observa la escena desde su rincón, y voltea a ver a su hermano, quien evidentemente también encuentra obvias las lágrimas de cocodrilo, cosa que los hace sonreír maléficamente.

[El Host está abierto.]

En la sala del Host Club, anteriormente una cámara de música, todo pinta de lo más normal. Estaban realizando las preparaciones para su próximo "cosplaying".

–Kyouya, ¿cómo van las finanzas del Host? – Pregunta Tamaki Suoh a su fiel amigo Ootori Kyouya, conocido por ser hijo de una de las familias más poderosas de Japón.

–Las ganancias se han incrementado en un 10%, pero hay algo de lo que quisiera hablarles. –

Todos dejan sus actividades para voltearse hacia el "Rey de las sombras". Incluso Haninozuka Mitsukuni, alias "Honey" dejó de comerse su fresa para ponerle atención.

–¿Qué sucede Kyouya-sempai? – Empieza Hikaru.

–Debido a los gastos que hemos tenido que pagar, el Host debe tener más clientas. Por lo tanto, en el próximo evento deben asegurarse de que al menos un 80% de las clientas asista. –

La oreja de Tamaki crece a un tamaño poco normal al escuchar eso, haciendo que su cerebro procese sólo cierta información y emocionándose exclamar: –¡Kyouya! ¡Es tan inspirador, saber que tantos bellos corazones rebosarán de alegría en el evento más perfecto del año! – Y nuevamente, se ve inmerso en una de sus tantas fantasías.

[Teatro interior de Tamaki]

–Tamaki-sempai…yo no quiero que estés con otras chicas. Me siento un poco…celosa. –Dice Haruhi en un tono meloso y a la vez molesto, como cualquier persona celosa que admite algo a duras penas.

Justo en ese momento, Tamaki toma a Haruhi de la cintura, acercándola hacia su torso y bailando delicadamente con ella en medio de la nada.

–Está bien. Nadie más ocupará tu lugar…–

[De vuelta a la realidad]

Mientras Tamaki sigue fantaseando, los demás miembros del Host siguen planeando todo.

–¡Pero Kyouya-sempai! –Se queja Kaoru. – Muchas de nuestras clientas anteriores se han graduado, de hecho no tengo la menor idea de lo que siguen haciendo aquí Honey-sempai y Mori-sempai…– dice bajando la voz mientras los busca de reojo.

Detrás de Kaoru se encontraba Honey, con expresión llorosa y a la vez empalagosa como de costumbre. –¡Nyah! ¡Kao-chan eres cruel! – Dice mientras empieza a llorar ruidosamente.

–¡Ah! Lo siento…– Se disculpa Kaoru mientras el callado Mori se acerca a Honey y le da una cucharada de pastel.

Mori se voltea hacia los demás Host elevando su pulgar en signo de aprobación al ver que Honey deja de llorar. –…–

–Mori y Honey son parte importante del Host, a pesar de que se hayan graduado siguen teniendo clientas en la Institución, y las clientas son di-ne-ro. Así que estoy seguro que todos van a hacer lo mejor que pueden para hacer su trabajo. – Continua Kyouya sonriendo, cosa que hace que todos dejen de cuestionar su palabra y pongan manos a la obra. –Lo que haremos es lo siguiente…–

[Salón de clases 2-A]

–¡Seguro va a ser una fiesta divertidísima! – Murmullan todas las chicas del aula en un tono impaciente.

–Fujioka-kun...¿De qué están hablando todas las chicas? – Pregunta Naoko a Haruhi.

–Oh, cosas del Host Club. – Al intuir que a Naoko no le gusta el Host Club, Haruhi prefirió guardarse los detalles.

Aunque todo esto lo único que hizo fue despertar una curiosidad en Naoko, ya que todo el mundo hablaba de algo que ella desconocía.

–Kanagaki, ¿será posible que estés interesada en las actividades del Host Club? – Dice Hikaru con sorna.

–Hikaru, no deberíamos preocuparnos en si está interesada en nuestra pequeña reunión, después de todo, seguramente tiene cosas más interesantes que hacer. – Prosigue su hermano gemelo.

Ambos chicos empezaron a hacer comentarios desagradables, cosa que Naoko siempre respondía con el mismo nivel de sarcasmo y de ofensas, aunque empezaba a sentirse un poco extraña al respecto.

–¡Bueno, ya! De todos modos no es algo que me importe…tengo muchos eventos sociales a los cuales asistir…–

– ¡Como si nadie supiera que todo el tiempo estás sola y que tus padres casi nunca vienen a verte– se burló Hikaru.

Esa fue una broma que tocó las fibras más sensibles de Naoko. Se levantó rápidamente y tomó sus cosas, para luego salir de la sala de clases a toda velocidad.

–¡Naoko, espera! – Dijo Hikaru arrepentido.

–¡Son unos tontos! – Dijo Haruhi con tono de enfado, mirando a los gemelos. Ella intentaba comprender un poco a Naoko, aunque siempre ha estado rodeada de amigos, la pérdida de su madre en cierta forma la había hecho sentir sola, en su momento.


Espacio del autor.

Tal vez se pregunten por qué diablos salón 2-A. Bueno es sencillo, se entiende. Mori y Honey ya se graduaron, por eso espero no haya confusiones. Fue extraño tener que ver a Haruhi molesta, sé que es algo que no sucede con frecuencia pero creo que su rol siempre es mantener a todos en control.

¡Gracias por haber leído este capítulo!

Nos vemos en el siguiente capítulo. ¡Cuiden de mí por favor!