10. El de los últimos momentos juntos
-Sí te das cuenta del parecido… mejor dicho, de la influencia de tu padre en ti, ¿no?
Ginny y Harry estaban sentados en la sala común admirando el álbum que Hagrid le dio a Harry en primero. Era más de medianoche, y eran los únicos que quedaban.
-¿A qué te refieres? –preguntó Harry distraídamente mientras intentaba reconocer a las personas que aparecían en la boda de sus padres.
-Bueno, además del increíble parentesco físico, también debes admitir que, inconscientemente… o quizá no, no lo sé, tienen los mismos gustos.
Harry la miró sin entender. -¿A qué te refieres? –repitió.
Ginny rodó los ojos sonriendo y se ruborizó un poco. –Quidditch, rompimiento de reglas, lealtad a los amigos, novia pelirroja y pastel de chocolate.
Harry sonrió también. -¿Qué? ¿Quieres comer otro chocolate? –Ginny negó riendo. –Vamos. No hay nadie.
-Calla –dijo y le golpeó con el codo una costilla. Luego Harry cambió de página y Ginny dio un leve grito que espantó a Harry. -¡Estabas bebé! ¡Ay, qué bonitos ojos! ¡Y qué bonitas manitas!… -Harry la miraba sonriendo ante su reacción.
-Calma, o despertarás a todo el castillo.
-Aw,… sólo mírate. Eras tan hermoso. Así me gustaría que fuera mi hijo. –Lo dijo sin pensarlo, pero Harry disimuló bien su sorpresa. El instantáneo calor que sintió se vio rápidamente desplazado por una fría corriente que le dijo que eso estaba lejos de pasar. ¿Qué no tenía planeado dejarla? Bueno, al menos era por su propio bien.
Intentó pensar en otra cosa y duraron un rato callados mientras Ginny seguía viendo las fotos. –Otra vez chocolate –susurró distraídamente mientras señalaba a Harry de bebé mordiendo un cromo de rana de chocolate mientras veía la rana saltar. –Harry… - dijo de pronto ella. -Recuerdas en Navidad… lo de medianoche y todas esas fotos… -Harry asintió riendo. -¿Te gustaba en ese entonces?
-Sí.
-Lo sabía, era demasiado obvio.
-¿Enserio? –preguntó alarmado. Ginny sonrió.
-No lo hubiera sido si hubiéramos sido mejores amigos en el pasado… Sólo era extraño ver el modo en que ambos nos tratábamos. Porque debes admitir… debemos admitir que yo nunca te superé.
Suspiró. Harry la miró y se sintió más desdichado que en las últimas desdichas que había tenido. Se odió a sí mismo. Estúpido carácter aburrido que tenía.
-Si alguien hubiera actuado antes, habríamos tenido más tiempo juntos.
-Sí –afirmó Ginny. -¿Te das cuenta de que el próximo año estaremos separados? Y de maneras que quizá no nos imaginamos… -lo dijo como si nada y Harry la miró asombrado. Bueno, pensó, no podía mentirse a sí mismo al pensar que ella no se daría cuenta de lo que estaba a punto de comer… digo, suceder. ¡Diablos! ¿En qué estaba pensando?
-Vamos… -dijo Harry sonriendo. -, comamos chocolate. Creo que Ron tiene unos escondidos bajo su almohada. Seguro que ni se da cuenta de que le falta uno.
-¡Harry! Olvídalo… Lo de la vez pasada fue… una exaltación. No nos controlamos. Y quién sabe qué hubiera pasado si no nos hubieran encontrado… -dijo. Aún así ambos sonrieron felices.
-¿Fresas con crema? –pregunto después de un rato. Ginny simplemente negó la cabeza evitando una sonrisa y acercándose el álbum.
No supieron cuándo se quedaron dormidos juntos y calientitos en el sofá, hasta que a la mañana siguiente, Seamus los levantó rápidamente.
-Ron está a punto de bajar –les dijo y seguido salió disimulando por el retrato.
Harry se levantó y se estiró mientras Ginny bostezaba. Habían dormido horrible, todo el cuello les dolía, pero aún así, había sido la mejor noche que habían pasado en sus vidas.
Se encontraron 1 hora después, bañados y arreglados en el Gran Comedor. Gracias a Dios, Ron no había notado que Harry no había pasado la noche ahí. Éstos se hallaban riendo en la mesa, comiendo un bistec con salchichas asadas frente a Hermione, que tenía una ensalada en su plato. Ginny llegó y agarró un pedazo de zanahoria del plato de su amiga y se sentó junto a ella. Hermione salió de su ensimismamiento.
-¿Qué vas a hacer hoy? –preguntó ésta sonriendo mientras Ginny se acercaba papa asada a su plato.
-Eeh… no sé… -respondió mientras miraba disimuladamente a Harry. Hermione rodó los ojos.
-¿No te cansas de andar con él? ¿Acaso usas crema de labios? Creí que habías pasado toda la noche con él, no te… -Ginny tiró jugo de calabaza fresco saltando. Hermione sonrió abiertamente. Amaba ponerlos en apuros cuando Ron estaba cerca, quien ni si quiera –Lo único que intento decir… - Ginny la miró significativamente. –De acuerdo, me detendré… Aunque tú y Harry nunca me dejan de molestar…
-¡El punto, Hermione!
-¡Está bien, está bien! Mira, hoy tenemos permiso a ir a Hogsmeade… -al ver la expresión de Ginny levantó las manos para que no la interrumpiera. –Podemos ir los cuatro si no puedes durar ni 3 minutos sin…
-¿Los cuatro a dónde? –preguntó Ron.
-A Hogsmeade, atarantado –le contestó Ginny mientras tomaba la misma ensalada que Hermione. Ron rodó los ojos algo molesto y Ginny le guiñó un ojo a Harry, que estaba viéndola.
…Y de camino a Hogsmeade tampoco lo dejó de hacer. Ambas mujeres llevaban shorts a media pierna (Hermione color café, Ginny azules) y el cabello suelto. Harry y Ron llevaban unos pants de esos como para hacer ejercicio y se sentían más fachosos que nunca. Entonces Ron reparó en Harry contemplando a su hermana.
-¡Hey! El hermano está presente, pervertido –le susurró Ron mientras le daba un codazo no muy amigable.
-Lo siento. Pero no sé de qué te quejas si tú estás haciendo exactamente lo mismo… Y sabes a lo que me refiero. –Le contestó éste sin molestarse en bajar la voz. Ron se puso del mismo color que Hermione y Harry sonrió con placer.
En las Tres Escobas, éste se sentó junto a Ginny y enfrente Ron y Hermione. Curiosamente, todos los miraban. Ginny se removió en su asiento incómodamente y Harry percibió su olor. Aspiró. Delicioso.
Pasaron el día paseando de aquí a allá mientras perdían el tiempo, y nada digno de mencionarse (más que la vez en que Harry y Ginny se besaron y Ron pisó un charco de lodo accidentalmente y salpicó a Hermione, ocasionando que ésta le hiciera un encantamiento Silencius para evitarse las disculpas atropelladas) hasta que Ron regresó de un puesto de periódico rojo, hecho furia.
-¿¡QUÉ DIABLOS ES ESTO!? –llegó gritando blandiendo una revista de Corazón de Bruja.
-Em… deja veo bien… Mmm… ¿Una revista?
-¡Explíquense! –y les puso la portada en las narices.
-No nos hables así –empezó Ginny también a gritar. Harry, por el otro lado, tomó la revista y la miró horrorizado. En la portada había una fotografía de Ginny y Harry hablando animadamente en las Tres Escobas con el titular de "En Exclusiva: Fotografías de la relación más Candente del Momento… Y lo decimos literalmente."
Hermione había despegado los ojos de su nuevo libro para leer con Harry.
-Que imbécil eres, Ronald –dijo Ginny y juntos leyeron el artículo. Había varias fotografías por todos lados, algunas de las cuales, ellos ya ni se acordaban. Casi todas eran de Hogsmeade o del lago en Hogwarts. Era evidente que había algún periodista hospedado en el pueblo. Pero lo que no se explicaban, era la fotografía más grande y resaltada: ellos dos dormidos en la sala común. Ginny rodó los ojos. Iba a ser toda una masacre.
-¿Y bien? ¿Lo pueden explicar acaso? Harry, pensé que eras mi amigo. Pensé que podía confiar en ti al dejarte salir con mi pequeña hermana de varias generaciones… Tú ibas a cargar con el nombre familiar, con la única mujer en las últimas generaciones Weasley… -adoptó el tono místico de la profesora Trelawney. Hermione volvió a su libro y Ginny, sabiéndose el discurso de memoria, se guardó la revista disimuladamente (Hermione la observó de reojo y levantó una ceja de incredulidad). Pero Harry no sabía nada de su alrededor. Ni siquiera notó que los empezaban a mirar por los gritos de su amigo. Solamente pensaba que ésa revista, en manos equivocadas, podría ocasionar los problemas más horribles a los que él se pudiera enfrentar. Y sabía que ya no podría aplazar el momento más.
Aw, vaya forma de acabar el noviazgo ):Se preguntarán por qué tenía demasiados detalles… bueno, simplemente me dio la gana de describir como se vestían y la comida que comían… Sí, tenía hambre… Pero espero que les haya gustado:). Gracias por su infinito apoyo a todos y nos leemos en el siguiente capítulo. Amo sus reviews, así que… Si quieren que ame más reviews… ¡Ps comenten! jajajajaj
